La Black y El Malfoy — capítulo 9
Nevaba muy fuerte esa mañana, tanto que estaba arropado hasta la cabeza, ni siquiera uno de sus cabellos platinados fuera de la sabana, el frío era horrible, decidió que se saltaría la primera clase, ni siquiera quería pararse de la cama y eso que se moría del hambre, sin embargo solo tenía un pensamiento en la cabeza, y no tenía nada que ver con alguna taza de chocolate caliente acompañada de unas tostadas con crema de mantequilla, sino con algo mejor, una rubia con piel de porcelana y labios rojo carmín, no iba negar que le encantaba y que sería la esposa perfecta, ¿esposa? Ok, iba demasiado rápido, ya se estaba volviendo loco, no la tomo hace semanas, porque ella no era ninguna de esas facilonas, pero él no se quería casar tan pronto, es más estaba seguro de que no la había hecho su mujer por lo incomodo del sitio, no porque la quisiera o alguna ridiculez de esas, se dio cuenta que ni siquiera estaba convencido,decidió levantarse e ir a desayunar para quitarse a la chica de la cabeza, se duchó, vistió y bajo a la sala común, que estaba abarrotada de estudiantes, parece que nadie quería salir por el horrible frío que hacia fuera, se vio aplastado como sardina en lata, sintió la urgencia de salir de allí cuando le empezó a picar la nuca insistentemente, se volteó y se encontró con que cierta rubia que lo tenía caminando de cabeza lo estaba mirando, dedicándole una provocativa mirada seductora, solo para él, con esos ojos azules que tanto le encantaban, iba a ir a donde estaba y preguntarle si se sentía como él, cuando su paso se vio cortado por Samilla.
—Vamos amor, a desayunar— dijo y se abrazó tan fuerte que pensó que se moriría por falta de aire, ni siquiera volvió a voltear hacía la ojiazul, salió de la sala derechito al gran comedor.
Apenas se sentó se fijó que estaba entrando ella, del brazo de Nott, aquello le enfureció muchísimo, saco su varita sin que nadie lo notara y con un hechizo no verbal levito un puré de vaya a saber de qué cosa y lo dirigió hacía Nott que en ese momento le estaba dando la espalda mientras le arreglaba un mechón a Narcisa, en el último momento Avery lo tropezó sin querer, haciendo que soltara el puré en la cabeza de la chica. El comedor quedo en completo silencio, mientras ella sorprendida se quitaba la crema de los ojos, al mismo tiempo que Samilla rompió en fuertes carcajadas, al momento se empezaban a escuchar risitas indiscretas, la rubia al ver a Samilla riéndose descaradamente, se dirigió enfurecida a la mesa de Ravenclaw que era la que tenía más cerca, tomo una manzana particularmente grande y haciendo gala de sus habilidades como cazadora estrella, se la lanzó con todas sus fuerzas a Parkinson, dándole justo en el ojo derecho. Los Gryffindor estallaron en carcajadas, al tiempo que los gemelos pelirrojos, junto a los merodeadores se levantaron anunciando una guerra de comida.
— ¡Inaceptable! — Gritaba furiosa la profesora McGonagall mientras esperaban en el despacho del director— me sorprenden estos espectáculos de su parte señorita Black, mire que lanzarle una manzana a la señorita Parkinson en la cara, la pudo haber herido de gravedad, cincuenta puntos menos para Slytherin.
— ¡Pero si ella fue quien empezó! — Se levantó furiosa de la silla, salpicando a todos del puré que todavía tenía en el cabello— ¡yo venía entrando de lo más tranquila con Nott cuando me aventó ese cuenco de puré o que se yo lo que tenía!
—No se atreva a levantarme la voz señorita Black— le dijo de vuelta la profesora— usted no vio que haya sido ella la causante
—Ya, todos tranquilos por favor— el profesor Dumbledore había llegado con sus brillantes ojos azules centelleando— es claramente inaceptable la actitud de todos, señores Prewett, jóvenes Black, Potter, Nott y Malfoy, cumplirán castigos todos, en una hora deberán reportarse con sus jefes de casa, ahora por favor vayan a cambiarse.
Los Gryffindor estaban desternillados de la risa, estaban acostumbrados a tantos castigos que ya ni se preocupaban, se fueron a su sala común. Los tres Slytherin se quedaron parados,no hablaban ni se veían, solo estaban parados en medio del pasillo, Lucius empezó a secarse el cabello con la túnica después de que Sirius le echara encima una jarra de jugo de calabaza, saco un pañuelo del bolsillo lo secó y se acercó hacía Narcisa para empezar a quitarle del rostro el puré que había resbalado de su cabello.
—No la toques Malfoy— le dijo enojado dándole un empujón— no tenías por qué meterte en el gran comedor.
Lucius soltó un bufido— Me metí a cubrir a Narcisa, porque tú, te escondiste debajo de una mesa para no ensuciarte, y cuando viste que me fui de cabeza a defenderla ahí si saliste.
—Yo no necesito que ninguno de ustedes dos me defiendan— decía ella calmadamente— tu— dijo señalando hacía Nott— eres un cobarde, y tu Lucius porque no te vas a ver a Samilla y de verdad me dejas tranquila, después de todo andas muy interesado en ella, si se la pasan desayunando juntos— levanto la barbilla, dio media vuelta y se dirigió hacia las mazmorras.
Es un imbécil, que se quede con la estúpida esa decía furiosa mientras entraba en la habitación desvistiéndose, tiraba todo, estaba histérica, y de repente le entraron ganas de ser Bellatrix y romper todo, hasta de matar a alguien, respiro una, dos, no se calmaba, tres, cuatro, cinco, diez, veinte, daba vueltas furiosa mientras se quitaba las pantimedias mojadas por el chocolate que es perra de Parkinson le lanzó encima el líquido hirviendo, tenía los muslos rojos, se metió en el baño y se duchó con agua tibia, quitándose todos los residuos de comida del cabelo, rostro y cuello. En el dormitorio de los chicos, llegaron dos, que fácilmente podían matarse allí mismo, se miraron con odio, Lucius buscó ropa en su baúl y se dirigió al baño de los prefectos. Una vez allí se sumergió en un baño de burbujas con una serie de esencias para relajarse, pensando en que definitivamente Narcisa era una maleducada y malagradecida, recibió la mayoría de los tortazos por ella en esa ridicula guerra de comida y ella le sale con que se vaya a ver cómo está la fastidiosa de Parkinson, que estaba empeñada en casarse con él, pero por favor, ninguna mujer de esa familia tenía el carácter suficiente para criar a un niño Malfoy. Se hundió hasta la nariz, entrecerrando los ojos, frustrado, enfuruñado, ella no tenía derecho a reclamarle algo, cuando se la pasaba agarrada del brazo del imbecil de Nott, le provocaba lanzarle un avada y matarlo, para que la dejara en paz.
Holaa, espero todos se encuentren suuuper bien! Aqui esta el capi 9 jajajaaj, seguro no es lo que ustedes esperaban, si veo muchos coment publico mañana otro (debo aprovechar que tengo internet). Aqui va una mala noticia.. No se si para la proxima semana (semana del 08-10-12) pueda publicar tan seguido, debido a que el 7-08 son las elecciones presidenciales y nuestro querido presidente Chavez amenazó con que si ganaba la oposicion habria una guerra civil en nuestro país (fabuloso el presidente que nos gastamos en Venezuela ¿no?) y bueno no sabemos que pasará... Sin embargo no estoy diciendo que no voy a seguir publicando la historia!! Solo que no será con tanta frecuencia... Me parece justo decirles, por bueno ustedes la han leido fielmente :D
Cap. 10. El joven engreído y la chiquilla mimada
—Bueno, pues yo tampoco estoy interesado en una muchachita mimada y malcriada, que se cree la última cerveza de mantequilla del desierto— le grito también— y definitivamente, vamos a apurarnos con esto, porque no quiero seguir viéndote la cara, Black— le dijo mirándola de abajo hacia arriba.
—Si, por favor— la chica hizo otro tanto— yo tampoco quiero seguir aguantándote, Malfoy— le escupió el apellido con asco y le lanzo una mirada que solo tenía reservada para los sangre sucia.