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Historia 119311 — capítulo 10
Siguieron a Hagrid fuera de la cabaña. El cielo era de un bonito color azul claro y el mar brillaba por la luz del sol.-¿Como llegaste aquí?-Pregunto Scarlet al ver que no había otro bote, solo el de tio Vernon.-Volando-Contesto Hagrid.-¿Volando?-Si...pero vamos a utilizar esto, no debo utilizar magia ahora que ya los encontré.Subieron los tres al bote. Harry y Scarlet aun trataban de imaginarse a Hagrid volando.-Sin embargo, me parece una lastima tener que remar-Continuo Hagrid-Si yo...apresuro las cosas un poquito,¿les importaría no mencionarlo en Hogwarts?-Por supuesto que no-Dijo Harry. Hagrid miro a Scarlet.-En absoluto.Hagrid asintió y saco de nuevo el paraguas rosado, dio dos golpes al bote y salieron a toda velocidad hacia la orilla.-¿Por que tendría que estar uno loco para intentar robar en Gringotts?-Pregunto Harry, retomando la conversación en la cabaña.-Hechizos...Encantamientos-Dijo Hagrid desdoblando un periódico-Dicen que hay dragones custodiando las cámaras de máxima seguridad. Y, ademas, hay que saber encontrar el camino. Gringotts esta a miles de kilómetros por debajo de Londres,¿saben? Muy debajo por el metro. Te morirías de hambre tratando de salir, aunque hubieras conseguido robar algo.Hagrid comenzó a leer el periódico llamado El Profeta y los gemelos entendieron, por lo aprendido con tio Vernon, que había que callarse por que a la gente no le gustaba ser interrumpidos cuando leían las noticias.-El Ministerio de Magia esta confundiendo las cosas, como siempre.-¿Hay un Ministerio de Magia?-Exclamaron Scarlet y Harry al unisono.-Por supuesto. Querían que Dumbledore fuera el ministro, claro, pero el nunca dejara Hogwarts, así que el viejo Cornelius Fudge consiguió el trabajo. Nunca a existido nadie tan inepto y torpe. Así que envía lechuzas a Dumbledore todas las mañanas, pidiendo consejos.-Pero,¿que hace un Ministerio de Magia?-Bueno, su trabajo principal es impedir que los muggles sepan que todavia hay magos y brujas por todo el país.-¿Por que?-¿Por que?-Repitió Hagrid-Vaya, chicos, todos querrían soluciones mágicas para sus problemas. No, mejor que nos dejen tranquilos.En ese momento, el bote se pego al muelle así que los tres bajaron y subieron unas escaleras. La gente miraba mucho a Hagrid ya que era demasiado alto, pero también señalaba las cosas diciendo:-Las cosas que inventan estos muggles.-Hagrid-Jadeo Harry. Tenia la mano de Scarlet en la suya mientras correteaba a Hagrid-¿no dijiste que tenían dragones en Gringotts?-Bueno, eso dicen. Yo siempre he querido uno.-¿Te gustaría tener un dragón?-Pregunto Scarlet, asombrada.-Quiero uno desde que era un niño...Ya estamos.Habían llegado a la estación. Salia un tren para Londres cinco minutos tarde. Hagrid, quien no entendía el "dinero muggle", le dio las monedas a Scarlet y mando a Harry a acompañarla a comprar los boletos.La gente los miraba mucho mas en el tren. Hagrid ocupaba dos asientos y se puso a tejer lo que parecía una enorme capa de color amarillo.-¿Todavia tienen la carta?-Pregunto.Harry y Scarlet le mostraron sus respectivas cartas.-Bien. Hay una lista con todo lo que necesitan.Scarlet frunció un poco el ceño ya que no había visto la otra hoja. COLEGIO DE HOGWARTS Y MAGIAUNIFORMELos alumnos de primer año necesitaran:-Tres túnicas sencillas de trabajo (negras)-Un sombrero puntiagudo para uso diario (negro)-Un par de guantes protectores (de piel de dragón o semejante)-Una capa de invierno (negra, con broches plateados.(Todas las prendas de los alumnos deben de llevar etiquetas con su nombre) LIBROSTodos los alumnos deberán tener un ejemplar de los siguientes libros.-El libro reglamentario de hechizos (clase 1), Miranda Goshawk.-Una historia de la magia, Bathilda Bagshot.-Teoría mágica, Adalbert Waffling.-Guía de transformación para principiantes, Emeric Switch.-Mil hierbas mágicas y hongos, Phyllida Spore.-Filtros y pociones mágicas, Arsenius Jigger.-Animales fantásticos y dónde encontrarlos, Newt Scamander.-Las Fuerzas Oscuras. Una guía para la autoprotección, Quentin Trimble. RESTO DEL EQUIPO1 varita.1 caldero (peltre, medida 2).1 juego de redomas de vidrio o cristal.1 telescopio.1 balanza de latón.Los alumnos también pueden traer una lechuza, un gato o un sapo.SE RECUERDA A LOS PADRES QUE ALOS DE PRIMER AÑO NO SE LES PERMITE TENER ESCOBAS PROPIAS. -¿Podremos comprar todo esto en Londres?-Pregunto Scarlet.-Claro, si sabes a donde ir.Era bastante evidente que Hagrid no estaba acostumbrado a hacer las cosas de manera ordinaria.Se quedo atascado en la entrada del metro y comento que los asientos eran pequeños y los trenes muy lentos. Subieron por una escalera eléctrica estropeada que los llevo a una calle llena de tiendas. Hagrid era tan grande que separaba a la muchedumbre y lo único que los gemelos tenían que hacer era correr detrás de el agarrados de la mano para no perderse entre toda la gente.Scarlet no entendía como conseguiría comprar una varita mágica en este lugar. Estaba lleno de gente común y tiendas comunes. No había nada mágico.-Es aquí-Dijo Hagrid mientras se detenía-El Caldero Chorreante. Es un lugar famoso.Era un bar pequeño y de aspecto sucio. Si Hagrid no lo hubiera señalado, ni Scarlet ni Harry lo hubieran visto. Antes de que uno de los dos pudiera preguntar algo, los hizo entrar.Al entrar, unas viejas estaban sentadas tomando una copa de jerez. Un hombre pequeño llevaba un sombrero de copa y hablaba con el viejo cantinero. El murmuro de las platicas se detuvo cuando entraron. Todos parecían conocer a Hagrid, lo saludaban y sonreian.-¿Lo de siempre, Hagrid?-Pregunto el cantinero.-No puedo, Tom, estoy aquí por asuntos de Hogwarts-Respondió Hagrid mientras ponía una mano en el hombro de Harry.-Buen Dios-Dijo el cantinero mientras veía a los gemelos atentamente-¿Son estos...pueden ser...?Todos se quedaron súbitamente inmóviles y en silencio.-Valgame Dios. Harry y Scarlet Potter...todo un honor.Salio del mostrados, corrió hacia los gemelos y les estrecho las manos con los ojos llenos de lagrimas.-Bienvenidos, chicos, bienvenidos.Harry y Scarlet se vieron entre ellos sin saber que decir. Hagrid estaban radiante.Entonces, de la nada, se produjo un gran movimiento de silla y los gemelos se encontraban estrechando las manos de todos.-Doris Crockford. No puedo creer que por fin los haya conocido.-Estoy orgullosa de ustedes. Muy orgullosa.-Encantado, chicos, no puedo decirles cuanto. Mi nombre es Diggle, Dedalus Diggle.-¡Lo he visto antes!-Exclamo Scarlet-Usted nos saludo a mi y a mi hermano una vez en una tienda.-¡Scarlet Potter me recuerda!-Grito, volviéndose a todos-¿Han oído eso? ¡Se acuerda de mi!Un joven pálido se adelanto después de otros saludos. Tenia un severo tic en un ojo.-¡Profesor Quirrell!-Dijo Hagrid-Harry, Scarlet, el Profesor Quirrell les dará clases en Hogwarts.-P-P-Potter-Tartamudeo el profesor mientras apretaba las manos de los gemelos-N-nopue-e-do decirte l-lo contento que-e estoy de co-conocerte.-¿Que clase de magia enseña usted?-Pregunto Harry.-D-Defensa Contra las Artes O-Oscuras-Murmuró el profesor Quirrell, como si no quisiera pensar en ello-N-no es al-algo que u-ustedes n-necesiten, ¿verdad, P-Potter?-Soltó una risa nerviosa-Estás reuniendo el e-equipo, s-supongo. Yo tengo que b-buscar otro l-libro de va-vampiros.Los chicos tardaron mas de diez minutos en poder librarse de los saludos.Hagrid los condujo hasta un pequeño patio cerrado detrás del bar.-Se los dije,¿verdad? Les dije que eran famosos. Hasta el profesor Quirrell temblaba al conocerlos, aunque habitualmente siempre tiembla.-¿Esta siempre nervioso?-Pregunto Scarlet.-Oh, sí. Pobre hombre. Una mente brillante. Estaba bien mientras estudiaba esos libros de vampiros, pero entonces tomo un año de vacaciones, para tener experiencias directas... Dicen que encontró vampiros en la Selva Negra y que tuvo un desagradable problema con una hechicera... Y desde entonces no es el mismo. Se asusta de los alumnos, tiene miedo de su propia asignatura... Ahora ¿adónde vamos, paraguas?Hagrid comenzó a contar los ladrillos detrás de un cubo de basura.-Tres arriba...dos horizontales...Correcto. Un paso atrás, chicos.Dio tres golpes con la punta del paraguas. El ladrillo se estremeció y apareció un pequeño hueco que se hizo cada vez mas grande. Pudieron ver una calle llena de adoquines.-Bienvenidos-Dijo Hagrid-Al Callejón Diagon.