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Historia 119311 — capítulo 8

-¿Que somos qué?-Dijo Harry con voz entrecortada.

-Un mago-Respondió Hagrid-Y unos muy buenos, debo añadir, en cuanto se hayan entrenado un poco. Con unos padres como los suyos,¿qué otra cosa podías ser? Y creo que ya es hora de que lean su carta.

Scarlet extendió la mano para tomar su carta y leerla. 

Señorita S. Potter,  

El Suelo de la Cabaña en la Roca, 

El Mar

Sacó la carta y leyó:

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA

Director: Albus Dumbledore

(Orden de Merlín, Primera Clase,

Gran Hechicero, Jefe de Magos,

Jefe Supremo, Confederación

Internacional de Magos).

Querida señorita Potter:

Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios. Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.

Muy cordialmente, Minerva McGonagall

Directora adjunta

Scarlet quería hacer millones de preguntas, pero no sabia por donde empezar. Harry se atrevió a romper el silencio.

-¿Qué quiere decir eso de que esperan mi lechuza?

-Gorgonas galopantes, ahora me acuerdo-Dijo Hagrid, golpeándose la frente. De otro bolsillo sacó una lechuza, una gran pluma y un rollo de pergamino. Con la lengua entre los dientes, escribió una nota que los gemelos pudieron leer al revés.

Querido señor Dumbledore:

Entregué a Harry y a Scarlet sus cartas. Los llevo mañana a comprar sus cosas. El tiempo es horrible. Espero que usted esté bien.

Hagrid

Hagrid enrollo la nota y la puso en la pata de la lechuza y esta salio volando. Los hermanos se quedaron con la boca abierta.

-¿Por donde iba?-Pregunto Hagrid. En ese momento, tio Vernon, con el rostro pálido y sudoroso, pero enfadado, dijo:

-Ellos no irán.

Hagrid gruño.

-Me gustaría ver a un gran muggle como usted deteniéndolos a ellos.

-¿Un que?-Pregunto Scarlet.

-Un muggle. Es como llamamos a la gente "no-mágica" como ellos. Y los dos tuvieron la mala suerte de crecer en una familia de los mas grandes muggles que he visto en mi vida.

-Cuando los adoptamos decidimos poner un alto a toda esta porquería-Dijo tio Vernon-¡Juramos que lo íbamos a sacar de ellos!¡Dos magos, ni mas ni menos!

-¿Ustedes lo sabían?-Dijo Harry.-¿Ustedes sabían que nosotros eramos magos?

-¡Saber!-Chillo tia Petunia-¡Saber!¡Por supuesto que lo sabíamos! ¿Como no iban a serlo, sabiendo lo que era mi condenada hermana? Oh, ella recibió una carta como estas de ese...ese colegio, y desapareció, y volvía a casa para las vacaciones con los bolsillos llenos de ranas, y convertía las tasas de te en ratas. Yo era la única que la veía tal como era: ¡una monstruosidad! Pero para mi madre y mi madre, oh no, para ellos era "Lily hizo esto" "Lily hizo aquello".¡Estaban orgullosos de tener una bruja en la familia!

Se detuvo y respiro.

-Luego conoció a ese Potter en el colegio, y se fueron, se casaron y los tuvieron a ustedes dos. Y por supuesto que yo sabia que iba a ser igual, igual de raros, unos...unos anormales.¡Y, por si fuera poco, hubo esa explosión y nosotros tuvimos que quedarnos con ustedes!

Scarlet y Harry estaban pálidos, sorprendidos.Cuando recupero la voz, Scarlet replico:

-¿Explosión? ¡Tu nos dijiste que habían muerto en un accidente de coche!

-¿ACCIDENTE DE COCHE?-Grito Hagrid.-¿Como iban a morir Lily y James en un accidente de coche?¡Eso es un ultraje!¡Un escándalo!¡Que Harry y Scarlet Potter no conozcan su propia historia, aun cuando cada chico de nuestro mundo conoce sus nombres!

-Pero, ¿que sucedió?-Pregunto Harry apremiado. Hagrid parecia nervioso.

-Nunca habría esperado algo así-Dijo con aire preocupado-No tenia ni idea. Cuando Dumbledore me dijo que podía tener problemas para llegar hasta ustedes, no sabia que seria hasta este punto. Ah, chicos, no se si soy la persona adecuada para decírselos, pero no pueden ir a Hogwarts sin saberlo. Bueno, es mejor que sepan todo lo que yo puedo decirte... porque no puedo decírselos todo. Es un gran misterio, al menos una parte...

Se sentó, miró fijamente al fuego durante unos instantes, y luego continuó.

-Comienza, supongo, con... con una persona llamada... pero es increíble que no sepan su nombre, todos en nuestro mundo lo saben...

-¿Quién?-Pregunto Scarlet sin poder ocultar su curiosidad.

-Bueno... no me gusta decir el nombre si puedo evitarlo. Nadie lo dice.

-¿Por qué no?-Pregunto Harry.

-Gárgolas galopantes, chicos, la gente todavía tiene miedo. Vaya, esto es difícil. Mira, estaba ese mago que se volvió... malo. Tan malo como te puedas imaginar. Peor. Peor que peor. Su nombre era...

Hagrid tragó, pero no le salía la voz.

-¿Quiere escribirlo?-Sugirió Harry.

-No... no sé cómo se escribe. Está bien... Voldemort.-Hagrid se estremeció-. No me lo hagan repetir. De todos modos, este... este mago, hace unos veinte años, comenzó a buscar seguidores. Y los consiguió. Algunos porque le tenían miedo, otros sólo querían un poco de su poder, porque él iba consiguiendo poder. Eran días negros, chicos. No se sabía en quién confiar, uno no se animaba a hacerse amigo de magos o brujas desconocidos... Sucedían cosas terribles. Él se estaba apoderando de todo. Por supuesto, algunos se le opusieron y él los mató. Horrible. Uno de los pocos lugares seguros era Hogwarts. Hay que considerar que Dumbledore era el único al que Quien-tú- sabes temía. No se atrevía a apoderarse del colegio, no entonces, al menos.

Hizo una pausa.

-Ahora bien, su madre y su padre eran la mejor bruja y el mejor mago que yo he conocido nunca. ¡En su época de Hogwarts eran los primeros! Supongo que el misterio es por qué Quien-tú-sabes nunca había tratado de ponerlos de su parte... Probablemente sabía que estaban demasiado cerca de Dumbledore para querer tener algo que ver con el Lado Oscuro. Tal vez pensó que podía persuadirlos... O quizá simplemente quería quitarlos de en medio. Lo que todos saben es que él apareció en el pueblo donde ustedes vivían, el día de Halloween, hace diez años. Ustedes tenían un año. Él fue a su casa y... y...

De pronto, Hagrid sacó un pañuelo muy sucio y se sonó la nariz haciendo un sonido bastante curioso.

-Lo siento-Dijo-Pero es tan triste... pensar que su madre y su padre, la mejor gente del mundo que podrías encontrar... Quien-ustedes-saben los mató. Y entonces... y ése es el verdadero misterio del asunto... también trató de matarlos a ustedes. Supongo que quería hacer un trabajo limpio, o tal vez, para entonces, disfrutaba matando. Pero no pudo hacerlo. ¿Nunca te preguntaste cómo te hiciste esa marca en la frente?-Señalo a Harry-¿Y ese extraño color en tu ojo-Señalo a Scarlet- No es un corte ni un color común. Sucedió cuando una poderosa maldición diabólica te tocó. Fue la que terminó con su madre, su padre y la casa, pero no funcionó con ustedes, y por eso son famosos. Nadie a quien él hubiera decidido matar sobrevivió, nadie excepto ustedes, y eso que acabó con algunas de las mejores brujas y de los mejores magos de la época y ustedes eran muy pequeños. Pero ustedes sobrevivieron.

Por segunda vez en su vida, Scarlet vio aquella luz verde en su mente. También recordó un tipo de ardor en su ojo derecho y luego una risa cruel.

Hagrid los miraba con tristeza.

-Yo mismo los saqué de la casa en ruinas, por orden de Dumbledore. Y los llevé con esta gente...

-Tonterías-Dijo tío Vernon.

Scarlet escucho como Harry dio un respingo. De la nada, Scarlet se sintió furiosa y con ganas de pegarle a alguien.

-Ahora escuchen esto, chicos-Gruñó-Acepto que haya algo extraño acerca de ustedes, probablemente nada que unos buenos golpes no curen. Y todo eso sobre sus padres... Bien, eran raros, no lo niego y, en mi opinión, el mundo está mejor sin ellos... Recibieron lo que buscaban, al mezclarse con esos brujos... Es lo que yo esperaba: siempre supe que iban a terminar mal...

Pero en aquel momento Hagrid se levantó del sofá y sacó de su abrigo un paraguas rosado. Apuntando a tío Vernon, como con una espada, dijo:

-Le prevengo, Dursley, le estoy avisando, una palabra más y...

Ante el peligro de ser alanceado por la punta de un paraguas empuñado por un gigante barbudo, el valor de tío Vernon desapareció otra vez.

-Así está mejor-Dijo Hagrid, sentándose otra vez en el sofá, que aquella vez se aplastó hasta el suelo.

Harry y Scarlet, entre tanto, todavía tenía preguntas que hacer, cientos de ellas.

-Pero ¿qué sucedió con Vol... perdón, quiero decir con Quién-usted-sabe?-Pregunto Harry.

-Buena pregunta, Harry. Desapareció. Se desvaneció. La misma noche que trató de matarlos. Eso los hizo aún más famosos. Ése es el mayor misterio, saben... Se estaba volviendo más y más poderoso... ¿Por qué se fue? Algunos dicen que murió. No creo que le quede lo suficiente de humano para morir. Otros dicen que todavía está por ahí, esperando el momento, pero no lo creo. La gente que estaba de su lado volvió con nosotros. Algunos salieron como de un trance. No creen que pudieran volver a hacerlo si él regresara. La mayor parte de nosotros cree que todavía está en alguna parte, pero que perdió sus poderes. Que está demasiado débil para seguir adelante. Porque algo relacionado con ustedes, chicos, acabó con él. Algo sucedió aquella noche que él no contaba con que sucedería, no sé qué fue, nadie lo sabe... Pero algo relacionado con ustedes lo confundió.

Hagrid miro con respeto a los gemelos. Pero ellos estaban sumidos en sus pensamientos, haciéndose las mismas preguntas.    

¿Unos magos? ¿ Ellos? ¿Cómo era posible? Habían estado toda la vida bajo los golpes de Dudley y el miedo que le inspiraban tía Petunia y tío Vernon. Si realmente eran magos, ¿por qué no los había convertido en sapos llenos de verrugas cada vez que los encerraban en la alacena? Si alguna vez derrotaron al más grande brujo del mundo, ¿cómo es que Dudley siempre podía pegarles patadas como si fueran unas pelotas?

-Hagrid-Dijo Scarlet con calma-Creo que está equivocado. No creo que yo pueda ser una bruja.

-Y yo tampoco-Completo Harry.

Para su sorpresa, Hagrid se rió entre dientes.

-No son magos, ¿eh? ¿Nunca haces que sucedan cosas cuando están asustados o enfadados, e incluso sin siquiera sentir algo?

Scarlet asintió para si. Eso era cierto. Aquella vez de las flores, ella quería que florecieran mas rápido y lo hicieron. O también cuando quería tocar la mariposa parada en el alfeizar de una ventana y poco después se le acercaron mas de una docena. Cambien cuando le cortaron a la altura de la oreja sus hermosos rizos negros y a la mañana siguiente los tenia como si nunca le hubieran costado el pelo. Scarlet y Harry se vieron el uno al otro, se sonrieron y luego miraron a Hagrid con una sonrisa de oreja a oreja.

-¿Se dan cuenta?-Dijo Hagrid-Conque Harry y Scarlet Potter no son magos... Ya verán, serán muy famosos en Hogwarts.

Pero tío Vernon no iba a rendirse sin luchar.

-¿No le hemos dicho que no irán?-Dijo con desagrado-Irán a la escuela secundaria Stonewall y nos darán las gracias por ello. Ya he leído esas cartas y necesitará toda clase de porquerías: libros de hechizos, varitas y...

-Si ellos quieren ir, un gran muggle como usted no lo detendrá-Gruñó Hagrid—. ¡Detener a los gemelos de Lily y James Potter para que no vaya a Hogwarts! Está loco. Los nombres de ellos están apuntados casi desde que nacieron. Irán al mejor colegio de magia del mundo. Siete años allí y no se conocerán a sí mismos. Estarán con jóvenes de su misma clase, lo que será un cambio. Y estarán con el más grande director que Hogwarts haya tenido: Albus Dumbled...

-¡NO VOY A PAGAR PARA QUE ALGÚN CHIFLADO VIEJO TONTO LES ENSEÑE TRUCOS DE MAGIA!-Gritó tío Vernon.

Pero aquella vez había ido demasiado lejos. Hagrid empuñó su paraguas y lo agitó.

-¡NUNCA...INSULTE-A-ALBUS-DUMBLEDORE-EN-MI PRESENCIA!

Agitó el paraguas en el aire para apuntar a Dudley. Se produjo un relámpago de luz violeta, un sonido como de un petardo, un agudo chillido y ,segundos después, Dudley saltaba, con las manos sobre su trasero, mientras gemía . Cuando les dio la espalda, Harry y Scarlet  vieron una rizada cola de cerdo que salía a través de un agujero en los pantalones. Tío Vernon rugió. Empujó a tía Petunia y a Dudley a la otra habitación, lanzó una última mirada aterrorizada a Hagrid y cerró con fuerza la puerta detrás de ellos. Hagrid miró su paraguas y se tiró de la barba.

-No debería enfadarme-Dijo con pesar-Pero a lo mejor no ha funcionado. Quise convertirlo en un cerdo, pero supongo que ya se parece mucho a un cerdo y no había mucho por hacer.

Miró de reojo a los gemelos, bajo sus cejas pobladas.

-Te agradecería que no le mencionaran esto a nadie de Hogwarts-Dijo-Yo... bien, no me está permitido hacer magia, hablando estrictamente. Conseguí permiso para hacer un poquito, para que te llegaran las cartas y todo eso... Era una de las razones por las que quería este trabajo...

-¿Por qué no le está permitido hacer magia?-Preguntó Harry.

-Bueno... yo fui también a Hogwarts y, si he de ser franco, me expulsaron. En el tercer año. Me rompieron la varita en dos. Pero Dumbledore dejó que me quedara como guardabosques. Es un gran hombre.

-¿Por qué lo expulsaron?-Pregunto Scarlet.

-Se está haciendo tarde y tenemos muchas cosas que hacer mañana-Dijo Hagrid en voz alta-Tenemos que ir a la ciudad y conseguirte los libros y todo lo demás.

Se quitó su grueso abrigo negro y se lo entregó a los gemelos.

-Pueden taparse con esto-Dijo-No se preocupen si algo se agita. Creo que todavía tengo lirones en un bolsillo...