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Sobrenatural. — capítulo 1
¿Dónde estaba? ¿Y por que tenía en su boca el sabor metálico de la sangre? Tamara se toco la cabeza con cuidado, lo último que recordaba era haber estado en él un lugar cálido y tranquilo lejos del dolor y el miedo que había sentido cada día que había vivido. Aun confusa miro a su alrededor y nada de lo que vio le resulto familiar, estaba en una iglesia, eso sí lo tenía claro, pero no sabía en cual ni porque. Solo tenía vagas imágenes desde que se había deslizado de su tumba.
De repente un recuerdo horroroso la asalto, se trataba de ella hundiendo sus dientes en el cuello de una persona, ¿pero cómo era posible? Ella no era ningún demonio y nunca lo había sido. "Ni siquiera cuando me uní a uno de ellos" pensó amargamente. El mero recordatorio de su compañero la hizo temblar y llegar a la conclusión de que si ella había vuelto a la vida él pronto iba a estar de regreso. Y esa vez no podría huir con la muerte, en la castigaría de una forma que nunca, ni en sus peores pesadillas habría podido soñar.
-¿Tamara?-un hombre joven se acerco a ella-¿Estas bien?
-¿Quién eres? ¿Qué hago aquí?-pregunto
-Me llamo John, yo te traje de nuevo a la vida-contesto el joven
-¿Por qué? ¿Sabes lo que has hecho?-gimió-Me has condenado.
-No, ahora nadie podrá hacerte daño, Luce ha obtenido lo que quería y Miguel también ha desaparecido-trato de tranquilizarla
-¡No hablo de ellos! Hablo de mi compañero-le grito
-¿Tu compañero?
Tamara asintió ausentemente, ¿Qué habría sido de él? Ya que no lo había visto ni siquiera cuando fue obligada a ir al infierno para purgar sus pecados Tamara se preguntaba si realmente había un lugar para un hombre como aquel. "Seguro que estará sentado al lado del demonio" pensó sombríamente. Porque eso era lo que había sido su compañero en vida, un demonio con ansias de hacerla sufrir a ella y a todas las personas a las que amaba. Esto último lo había aprendido por las malas, cuando después de descubrir que se veía con un joven guapo e inteligente lo había apartado de ella de la forma más cruel posible.
-No tienes por qué preocuparte por tu compañero, está muerto.
-El volverá y entonces te matara-declaro-Y luego yo querré haber seguido estando muerta.
-El no te hará daño, yo te protegeré-le prometió John, sonriéndole tranquilizadoramente.
-No lo conoces John y reza para no hacerlo nunca.
Espero que os guste este primer capítulo y comenteis mucho!! Besos.