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El problema es que te quiero, Lily — capítulo 1

El problema es que te quiero, Lily

Bajó la vista del libro que leía por unos momentos, una sonrisa titubeó en la comisura de sus labios mientras sus ojos recorrían las torneadas y blancas piernas de la chica que estaba sentada a unos metros suyos. Ella cruzó las piernas al notarse observada y soltó un largo suspiro, él supo lo que iba a suceder a continuación casi al instante, porque siempre era lo mismo. Siempre.

La chica dejó el libro sobre la mesa y se puso en pie, pasó junto a él en su camino a la salida y el aroma a lirios que desprendía le llegó con intensidad. Sintió como algo en su interior rugía, como ese fuego comenzaba a prenderse de a poco. La quería, la necesitaba.

Cerró el libro que sostenía y se puso en pie, siguiendo los pasos de ella. Pudo ver su cabellera del color del fuego perderse por uno de los pasillos oscuros y una sonrisa se formó en sus labios. Parecía una niña traviesa que solo quería jugar, y eso le encantaba, eso lo volvía loco.

Apresuró su paso, deseoso por encontrarla, deseoso por tenerla entre sus brazos una vez más.

Todo de ella le encantaba, todo de ella lo volvía loco. Desde sus cabellos color fuego intenso hasta las dos pecas que tenía en la comisura derecha de los labios. Le gustaban sus ojos color avellana que tenían un leve tono verdoso cuando la luz solar los alumbraba, le gustaban las pecas que tenía por todo el rostro y cuerpo, le gustaba esa pequeña mancha con forma de luna que tenía en el hombro izquierdo, le gustaba la suavidad de su blanca piel, le gustaban las ondas que se formaban en la punta de sus cabellos así como los reflejos anaranjados que se veían cuando la luz los alumbraba, le gustaba su cuerpo tan pequeño y frágil, ese que lo volvía loco. Simplemente todo de ella le gustaba, todo de ella lo atraía.

La sonrisa en sus labios se amplió al ver una mano pequeña y blanca que se perdía a centímetros de él, estiró el cuerpo y la tomó entre las suyas. La chica se volteó con una sonrisa juguetona en sus labios.

-¿Qué pasa, Malfoy?-Preguntó, pronunciando cada palabra con lentitud, batiendo las pestañas mientras lo hacía.

El rubio la atrajo por la cintura, casi con brutalidad, ella ladeó la cabeza mientras lo examinaba con sus ojos lentamente. Sabía lo que él quería, siempre era lo mismo, y ella también lo quería.

Scorpius la tomó por la nuca y se acercó para poder besarla, sus labios devoraban los de ella en un beso que fue correspondido casi al instante. Recostó la espalda de ella contra la pared, aprisionándola con su cuerpo y dejó que una de sus manos acariciara la piel de las piernas de la pelirroja, subiendo lentamente, saboreando el contacto.

Lily le mordió el labio inferior y soltó una pequeña risita seguida de un gemido de placer cuando las manos de él se detuvieron en su trasero, acariciándolo entre ellas. Se apegó más al cuerpo del rubio, dejando que sus manos se enredaran en los cabellos de él.

Pero e chico frenó el beso de golpe, separándose de ella. Golpeó la pared con fuerza, lastimándose el puño, Lily lo observó sin comprender.

-¿Cuál es el problema?-Indagó, buscando con sus ojos los de él.

-El problema es que te quiero, Lily-Respondió levantando la mirada lentamente, sin querer que sus ojos se encontraran con lo de ella.

Porque estaba mal y él lo sabía. Lo de ellos no era así, lo de ellos era solo deseo, pasión, algo físico. Y sin embargo ya no podía mentirse más, por muy Potter que ella fuese, por mucho que se odiara por eso. La quería, la amaba.

-No juegues, Malfoy-Murmuró la pelirroja poniendo los ojos en blanco.

-No estoy jugando-La cortó él, más serio que nunca.

-¿Qué?-Ella parecía no comprender, o no quería comprender.

-¡Vamos, Lily!, ya lo escuchaste, te quiero-Parecía exaltado, molesto.

-No, sos Malfoy, no tenes sentimientos-Afirmó ella y él la fulminó con la mirada para luego tomarla con fuerza por la cintura, aprisionándola contra la pared.

-¿No tengo sentimientos?-Preguntó en un susurro, rozando sus labios con los de ella-Yo creo que si los tengo-Agregó antes de alejarse bruscamente.

Lily maldijo por lo bajo mientras él se alejaba. ¿Por qué tenía que haber dicho eso? ¡No era justo!

Ellos estaban bien, tenían lo que querían sin complicaciones…y sin embargo no podía evitar sentir esa incómoda sensación en su estómago cada vez que rememoraba las palabras del chico. Pero no podía ser, estaba segura de que él tenía que estar confundido, ella era una Potter y él un Malfoy, y todos saben que los Potter y los Malfoy no se llevan.

Había adjudicado sus encuentros a sus hormonas, estaba segura de que eso pronto iba a pasar. Pero aun así una vez pronunciadas esas palabras solo podía pensar en él. En sus ojos grises, en su cabello platinado, en el olor a menta y chocolate que desprendía. Soltó un suspiro y se echó a correr pasillo abajo. Se iba a arrepentir de eso, estaba segura.

-¡Scorpius!-Llamó, el aludido se volteó sorprendido porque ella lo llamara por su nombre de pila.

Se frenó a su lado y tomó aire lentamente, él la examinó con sus ojos sin mostrar tan solo un sentimiento.

Lily se puso en puntillas de pie y rozó sus labios con los de él que no dudó en atraerla más, profundizando el beso lentamente. Era un beso nuevo para ambos, diferente a los muchos que habían compartido anteriormente. Y eso les encantaba, les encantaban todas esas nuevas sensaciones que estaban descubriendo.

-Yo también te quiero-Susurró la pelirroja con los ojos cerrados y sus labios rozando los de él.

Scorpius sonrió antes de volver a besarla, sin importarle que estuvieran en medio de un pasillo donde podían ser vistos por todos. Porque ya nada le importaba si ella lo quería.

¡Hola!

Una loca idea, salió hoy en medio de una clase...mmm...estoy llegando a la conclusión de que las voces de los profesores son inspiradoras xD

¿A alguien más le pasa colgarse en clase pensando en una historia? ¿Será que estoy tan loca?

¡En fin!

¡¿Que les pareció?!

Amo tanto a este par, ellos desprenden una pasión única, me cuesta ver a un Scorpius tierno...pero pienso que ama a Lily con locura y sería capaz de bajarle la luna.

Ohh, soy una loca de los Lilius, no tengo nada contra los Scorse pero, no sé, ellos me pueden de una forma especial y las veces que intenté escribir un Scorse...bueno, nunca me salió xD

Ya hablé mucho, ¿no?

Besos,

Paz