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Historia 120224 — capítulo 2
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Clove... - dijo el pequeño sollozando. - Que estariamos juntos...
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Vas a que volveré. Haré todo lo posible.
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Lo sé.
Nos abrazamos un buen tiempo fuertemente, cuando nos soltamos noté que rompío en llanto.
Tambien estaban Trey, Brette, Lenna y mis tíos mirandome. Era como si esperaban que lloré, pero no veía la razón.
Trey vino primero.
- Trey.
Lo abrazé lo más fuerte que pude.
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Sabes que hacer. Haste con los cuhillos, ¿si?
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Sí. Gracias.
Nos despedimos. Luego a Brette.
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Clove. Vuelve, te lo ruego.
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Lo haré. Tranquilo.
Las mismas expresiones que con Trey.
Mi tía Flaws me tomó inmediatamente y me abrazó fuertemente. Lloraba, y mi tío la consolaba atrás.
- Vamos tía Flaws. - le dije. - Te prometo volver.
Flaws siempre tuvo una vista diferente a los Juegos, siempre creía que era muy facil morir allí. Creía que la suerte no estaba del lado de nadie.
- No lo prometas. - me dijo al oído. - Has lo que puedas... No prometas.
Me abrazarón y me quedo una ultima persona en la sala con cuál despedirme, Lenna.
Nos quedamos quietas mirandonos, una a la otra, sin decir nada. De pronto me abrazó.
-
Aúnque no nos llevemos bien, te necesitaré en casa. - dijó sollozando un poco.
-
¿Por qué lo dices? - dije abrazadola.
Me solto y tomandome los hombros me hablo.
- No tendré ninguna suciedad que limpiar en el cuarto.
Sonreímos, aunque enrealidad yo no era tan sucia... Solo un poco desordenada.
Vinieron los agentes de Paz, intentaron llevarselos.
Sam corrío y me abrazó.
Rapidamente mi tía me dijo:
- Lo lamento Clove. Tu padre esta tirado en casa, borracho. - sus lagrimas se volvíeron más gruesas.
Asentí con la cabeza, para parecer fuerte.
Sam seguía aferrado.
- No... ¡NO!
Los agentes de Paz lo tomaron por la cintur y se lo llevaron.
Era fuerte, pero comenzé a llorar levemente. No era por la posibilidad de morir, sino que por mi padre. No vino ni a decirme "adiós".
"¡Basta! Deja de llorar estupida" me decía."Ganarás los Juegos y no le darás ni un centavo a ese viejo"
Nadie más me vino a visitar, obviamente no tenía muchos amigos importantes. Para mí, todo el mundo eran aliados simplemente.
Unas puertas fuera se escucharon. Mi padre entró borracho y caminando medio torcido, pero concentrado por hablarme.
No pude evitar hablarme mal.
- ¡Eres una verguenza! - le grité. - ¡Ni siquiera viniste! ¡Te odio!
Me quedé obsevando a mi distrito por ultima vez en la ventana, mientras negaba cualquier afecto de mi padre.
- Eres igual... - se limito a decir.
Me sorprendió su respuesta.
-
¿¡Igual a quien?! - respondí en un mal tono.
-
Eres igual a ella... A tu madre.
Rapidamente me dí vuelta dejando de ver a la ventana, mi cara demostraba mi negación y desprecio.
¡¿Cómo se te ocurre decir eso!? - pregunte más enfadada aún, entre dientes. - Me das verguenza y ella también, estoy completamente sola y ¡lo prefiero así!. Mejor, ¿por qué no te vas a un bar?
Volví a mi sitio, mirando la ventana.
"No llores..."
Clove... - comenzó mi padre. - Te contaré esto. Yo y tu madré nos amabamos, obviamente no era el mejor hombre yo. Sino el peor... Sin embargo, a pesar de lo que paso, la sigó amando este donde este.
Vino hacía mi y me dió vuelta a su cara. Yo no hablaba, mi expresión era enfadada.
- Creó que es el momento de que tengas esto. - balbuceó, poniendome una fotografia en la mano. - La escondí todos estos años...
La ví. Era mi madre, nunca antes la había visto. En esa fotografía estaba junto a mi padre (no tenía barba, pero si pelo largo). Él estaba acostado en su regazo y ella feliz. Era más hermosa de lo que creía, y su sonrisa la hacía más bella aún.
No supé raccionar.
- Gracias. - me limité a decir.
Sonrío y me abrazó.
Recordaba pocos momentos en el que él estuviera haciendo lo posible para concentrarse en algo.
Noté que mi respiración era defectuosa.
- Lo harás bien. - me dijo.
Los agentes de Paz se lo llevaron.
Mientras cerraban la puerta, logré raccionar.
- ¡Papá!
Corrí a la puerta, pero no pude abrirla.
Los ultimos momentos en los que estuve en esa habitación me quede viendo la fotografía detenidamente.
Luego me sacaron de ahí. Los agentes de Paz nos llevaron junto a Cato, que estaba serio, a el tren. Era moderno y mucho más por dentro.
Tenía muebles muy lujosos, maderas y tapices bien hechos, también comida y bebida por todas partes. Era algo que jamas había visto, sin embargo Cato no parecía sorprenderse mucho.
- ¡Bienvenidos! - empezó la voz chillona de Rhome. - Allá estan sus habitaciones. Pueden recorrer todo el tren, la cena es a las nueve. Llegaremos mañana por la mañana. A su mentor lo conocerán en la cena.
Todo ese silencio rapido termino. Fui a la habitación y me cambie de ropa. Me pusé unas calzas negras y una remera verde. Era sorprenderte, toda la ropa era a mi medida.
Seguí mirando la imagen un gran rato y la guardé.
Habre salido de la habitación a las 8:30. Me preguntabá porque razón Ishar no se habrá presentado.
Me senté al lado de una ventana. El paisaje era muy bello, unas praderas.
Una voz que se sento junto a mi, me hablo.
- ¿En que piensas mocosa?
Ahí fue cuando me vino parte de ese recuerdo.
Cato estaba gritando enfadado a todos. Sus ojos se tornaban y su furia rebozaba. Aún recuerdo... Yo en la pared y sus manos fuertemente alrededor de mi cuello. Y luego despertar en el hospital.
-
Nada que te importe, Basura de Circo.
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Maldita rata asquerosa, al parecer nunca aprendiste a ser educada.
Por fin mire su cara denuevo, desafiandolo. El tenía la misma expresión que yo.
-
Y jamás lo haré. - respondí de forma agresiva y al mismo tiempo interesada.
-
Eres una rata maldita...
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Lo sé. - dije amenazandolo.
-
¿Me estás amenazando?
-
Talvez. - respondí.
Se me acerco a la cara, en el sillón. Realmente, me sorprendí... Parecía que no me iba a responder, sino otra cosa.
Estabamos cara a cara, a solos dos centimetros.
- Ten cuidado mocosa. Te estas metiendo en un mal camino...
Me acerqué más... Un centimetro.
- ¿Encerio? - pregunté ironicamente.
Se escuchó la voz de Rhome.
- Vengan a cenar.
Al parecer a Cato no leimportaba, no sabía si queria pegarme en ese mismo instante.
Pareció hacer algun movimiento de amenza, en torno a una defensa le pellizque con las uñas la cara. Luego, me levante.
- Y tu tambien. Ten cuidado basura...
Los que se odian, se aman! :) Jajjaja si ven algo raro en mi vocabulario es que soy argentina con espiritu gallego :D :P Espero que les este gustando mis fics!! Disfrutenlos! #Lunna