73º Juegos del Hambre. — capítulo 10
Se saca la lanza de la espalda. Catlon cae a mi lado. Me volteo y veo a... veo a Sany riendo.
-¿Qué paso? ¿No te gusto que matara a tu hermanito?- Ríe y sale corriendo, después la mataré, primero Catlon.
-Catlon, Catlon no, no me dejes aquí sola- Se me quiebra la voz-
-Mer, mírame - Me dice y me toca la cara - Gana esto, por mí. No permitas que te maten, manante fuerte ¿De acuerdo? hazlo por tu hermano.
-No Catlon no -Lloro sobre su pecho- No te vayas, te lo ruego.
-Ya llego mi hora.
-No, por favor no.
-¿Puedes cantar? para mí - Dice con la voz quebrada.
¿Cantar? Lo haré solo por él, por mi hermano de corazón.
-Deep in the meadow, under the willow
A bed of grass, a soft green pillow
Lay down your head, and close your sleepy eyes
And when again they open, the sun will rise.
Here it's safe, here it's warm
Here the daisies guard you from every harm
Here your dreams are sweet and tomorrow brings them true
Here is the place where I love you.
Deep in the meadow, hidden far away
A cloak of leaves, a moonbeam ray
Forget your woes and let your troubles lay
And when again it's morning, they'll wash away.
Catlon ya ha cerrado los ojos, y da sus últimos respiros de vida. Deboterminar la canción.
Here it's safe, here it's warm
Here the daisies guard you from every harm
Here your dreams are sweet and tomorrow brings them true
Here is the place where I love you.
Cañonazo, Catlon está muerto y la verdad nunca me había pesado tanto.
-Te voy a extrañar, hermano - Susurro entre lágrimas, le acomodo la campera y le limpio la sangre de la cara. Es tan bonito. Es mi compañero, es mi hermano y es mi amigo- Sany las pagará por estas, te lo aseguro.
Me paro, porque ya se lo deben estar por llevar.
Me llevo los tres dedos de la mano a los labios y después lo señalo. Es la antigua señal de mi distrito.
Me voy corriendo, pero no aguanto y me derrumbo en el suelo a llorar. ¿Porque? ¿Porque a él? Él tenía que ganar, él tenía ganar.
La rabia me dan una energía renovada, así que me limpio un poco las lagrimas de la cara y salgo a buscar a la acecina, mato y yo mataré. Sabía que alguno de los dos moriría al final, pero nunca de esta manera.
-Sany ¿Donde estas? - Las carcajadas me resuenan en el cráneo, no, no es el cráneo son en vivo y en directo, ahí está, arriba del árbol -Baja y pelea, idiota.
-¿Qué pasa? ¿No puedes matarme? - Se carcajea y me tira con el tridente de Livv.
-¿La mataste a ella también?
-¿A quién? ¿A Livv? oh no, le dije que venía a buscarlos, la muy idiota no me preguntó nada cuando le pedí su tridente.
-La "Idiota" es mucho mejor persona que tu ¡BASURA!
-Tus palabras me hieren tanto.
-Quizás no, pero mis cuchillos sí.
-Si logras alcanzarme- Salta de la rama más baja y empieza a correr y yo la persigo, claro.
Saco un par de cuchillos y se los lanzo.
- Buena puntería- Se burla, corro con más fuerza y le rozo los talones, estiro el brazo, la tomo por el pelo y la tiró al suelo. Peleamos, ella trata de clavarme un cuchillo, pero la dueña de ellos soy yo. Cae al suelo, apunto y el cuchillo le da en el estomago.
-Por Catlon, perra.
Debo parecer una loca rematada. Salgo corriendo como puedo, las lágrimas siguen cayendo por mis mejillas y siento el gusto amargo a la traición, el peor gusto de todos.
Catlon ¿Por qué te fuiste tan rápido? ¿Por qué?
Llego donde está Livv. Ella me mira y me atrapa, antes que me desmaye.
-¿Mer donde está Catlon? ¿Mer? -Me siento tan mareada, no puedo decirlo en voz alta.
-Catlon está muerto -Me arranco las palabras de la boca.
-¿Y Sany? -Pregunta, no sabe nada de la situación.
-Ella lo mato.
Se lleva la mano a la boca, temblorosa.
-Me siento como una idiota, yo le di mi tridente.
-No te preocupes, ella lo mato con su lanza.
-Oh, Mer lo siento mucho -Me abraza y nos aferramos a nuestros compañeros de distrito. Ella a Han y yo a Catlon.
-Al final uno de los dos tenía que morir ¿No? -Mis consuelos no son muy acertados porque ella se larga a llorar con más fuerza -Vamos Livv, tenemos que terminar con esto.
Nos ponemos a seguir ordenando las armas, dejamos la sección de comida por un lado, tenemos la carpa montada y camuflada, cada uno tiene sus propios sobres de dormir y por si hace frío nos podemos tapar con otros porque los profesionales tenían muchos.
Preparamos la comida, aunque ninguna de las dos tiene mucho apetito.
-Vete a la cama Mer yo hare la guardia - Me dice Livv. Estoy tan cansada que lo acepto, quizás ahora pueda descansar mejor, las anteriores noches me he dormido con un ojo abierto, vigilando a Catlon.
Caigo en otro de esos sueños profundos que se terminan convirtiendo en pesadillas.
Los ladridos feroces me despiertan, el grito de Livv desgarra a la mitad mi pesadilla.