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¿Harry Potter, en los Juegos del Hambre? — capítulo 4

Hermione se despidió de Peeta con un beso en la mejilla, de Katniss y Prim con un abrazo; mientras que Ron se limito a despedir a los tres con un apretón de manos.

-Adiós-Se despidió la castaña con una sonrisa triunfal-Por cierto Peeta, me llamó Hermione Granger.

El rubio sonrió. La chica se fue feliz y, mas alegre, le preguntó a Ron:

-¿A que Peeta es muy simpático?-Ron bufó, en señal de desacuerdo.

Hermione soltó  una carcajada, la simple descripción de su libro en los Juegos del Hambre había echo que a Hermione se sintiera atraída hacía este personaje pero ahora... ¡Era real! Peeta Mellark, el chico del pan, ¡era real! Se sentía como en un sueño que no quisiera despertar, claro, hasta que empiecen los Juegos del Hambre.

-¿Y Katniss? Ella es muy linda.

Ahora era turno de la chica de soltar un bufido, Katniss era linda, lo admitía, pero no le gustaba que aquello lo dijera Ron.

-¿A dónde vamos?-Preguntó Ron cambiando de tema, Hermione se encogió entre hombros. Miro alrededor y señalo la casa de Haymitch, su personaje favorito del libro.

Ron no quiso entrar, pues con el simple hecho que Haymitch les abriera la puerta se podía oler un horrible olor a licor.

-¿Quien eres?-Preguntó el ex mentor (Katniss ocupaba su lugar ahora como mentor)-¿Y que quieres?

Después de presentarse y decirle que era competidora de los Juegos, y decir que solamente quería conocerlo (Eso era verdad) Haymitch, con una ligera sonrisa, le preguntó:

-Bueno preciosa, ¿y como te sientes respecto a los juegos?

Se paro y agarro una botella de vino, vació la mitad y empezó a beber. Pateó una lata que había en el suelo y Hermione respondió:

-No se ni que pensar Haymitch-Suspiró profundamente-pues mal, intranquila, pero un poco mejor porque Peeta será nuestro mentor.

Haymitch se incorporó confundido, la chica le explicó todo. Al final,  tras un gran trago de vino comentó:

-Peeta será un buen mentor, preciosa-Rió y añadió-Me recuerdas un poco a Katniss, ella se sentí igual que tu: intranquila y mal.

Después de charlar, al final la chica tuvo que despedirse de Haymitch, que le prometió que le daría consejos a Peeta. Ron se despidió de Haymitch con recelo. Como ya era tarde, tuvieron que ir de nuevo al Distrito 13 (John iba a pasar por ellos) pero no fueron solos, Peeta los acompañaba.

De ahí irían a un tren, que los llevaría al Capitolio.  En cuanto Hermione entró, sonrió. Sentía como aquellas mariposas dentro de su estomago, tal como había sentido cuando fue por primera vez a Hogwarts: Estaba en casa.

-Vaya...-Murmuró Ron asombrado.

El tren de los tributos era aún más grande que el Edificio de Justicia. Cada tributo tenía su propia habitación, un vestidor, y un baño privado. Ron se fue derecho a su habitación.

Era grande, tenía una ventana cerca de la cama. Esta era grande, como el doble de su cama que tenía en la Madriguera. Tenía un gran armario con bastante ropa, un lujo que los Weasley no se podían dar. El pelirrojo se tumbo a su cama, tenía envidia lo que aquí tenían... Se paro, eligió de entre su gran cantidad de prendas, unos pantalones vaqueros, una playera celeste sencilla y unos tenis blancos.

Tenía que estar listo para una cena en una hora, así que podía andar a su gusto.

Buscó algo que ponerse para la cena, después de unos cuantos minutos encontró algo que le agrado: Una playera naranja (le recordaba al equipo de quidditch Chudley Cannons), unos pantalones negros y unos zapatos igual negros.

Se metió a la bañera, abrió el agua tibia y cerro los ojos.

-¿En que lió nos has metido Hermione?

Empezó a abrir varios jabones distintos, uno era morado que olía a margaritas, otro verde con olor a lima, y uno rosa con el olor a rosas, hasta que encontró uno que le agrado: uno café con el olor a canela... Y es que así olía la castaña.

Mientras tanto, Hermione se encontraba admirando su habitación: Grande, con paredes tono rosa claro, su cama era grande morada, tenía una ventana cerca de la puerta, un cuadro arriba de su cama que decía "DISTRITO 13" y una gran bañera. Se puso un vestido rojo hasta las rodillas, se agarro el pelo en una coleta con un moño rojo. Se puso unas sandalias rojas y paseo por su habitación.

-¿Puedo pasar?

-Adelante-Respondió la chica dejando de cepillarse el pelo frente al espejo-¡Peeta! ¿Qué pasa?

El rubio se sentó en un sofá negro que estaba junto a la cama, la chica se sentó frente a el.

-Estaba pensando..., ocupamos una estrategia para conseguir patrocinadores-La chica asintió -Y...es una idea claro-Añadió Peeta con nerviosismo mientras se miraba los pies y jugaba con sus pulgares-Pero..., veras.

Al ver que le costaba trabajo hablar, Hermione se inclinó hacía el y, con sus manos, levanto la barbilla del chico.

-¿Qué idea tuviste Peeta?-Le susurró. El chico sonrió de medio lado.

Cuando fue hora de la cena, Hermione salió recién bañada y cambiada. Usaba un vestido largo plateado, una diadema blanca y unos zapatos blancos. El pelo se lo había planchado y lo llevaba suelto. Ron y Peeta quedaron admirados con la simple presencia de la chica.

Al sentarse, Peeta y Hermione empezaron a platicar sobre los Juegos del Hambre; mientras tanto Ron miraba enfadado el pollo que tenía en su plato y miraba de reojo a Peeta y a Hermione.

-Entonces tienes que aprovechar tu habilidad Hermione-Le dijo Peeta con firmeza-y buscar...

Ron, harto de que Hermione lo ignorara y hablara con Peeta, agarro un tenedor  y lo aventó hacia Peeta, que le dio justo en el hombro.

-¡Peeta!-Chilló Hermione aterrada, se inclinó junto al rubio y con cuidado, trato de sacarle el tenedor-¿Qué te sucede Ronald?

Hermione temblaba, estaba roja de furia y miraba con odio a Ron. El pelirrojo se mostraba aterrado, pero no arrepentido  y estaba pálido.

-¡El se lo merecía!-Gritó a su defensiva. Peeta, que ya había logrado sacarse el tenedor, tomó inconscientemente la mano de Hermione, que le temblaba el labio inferior y eso no era buena señal-¡Lo ves! Ahora me ignoras, solo piensas en Peeta, pero... ¿y yo? ¡Te la pasas ignorándome! Apenas me hablas.

Hermione vio en sus ojos el dolor, Ron la miro con firmeza.

-Tu sabes que no eso no es cierto-Dijo Hermione fingiendo una valentía que ya no sentía.

Ron rió forzadamente, lo que hirió a la chica. Lo miro con los ojos llorosos y se dio la vuelta.

-Dime una palabra que me hayas dicho desde que empezó la cena-La chica forzó su memoria pero no encontró nada, al final bajo su cabeza apenada-Eso pensé...

Ron se dio la vuelta y se fue a su habitación. Hermione, aguantando las lágrimas, le dijo con voz débil:

-Me voy a dormir Peeta.

-Descansa Hermione-Dijo el chico aun desconcertado por la discusión que acababa de presenciar. La chica se puso de puntillas y le dio un fugaz beso en la mejilla.-Lo siento Hermione.

Hermione lo miro a los ojos y le dijo:

-Nada de esto es tu culpa Peeta.

Hermione se fue, prácticamente corriendo, a su habitación. Cerró la puerta de un portazo y grito:

-¡Malditos celos de Ronald Weasley!

Se aventó a la cama sin desvestirse, y así Hermione sumergió en un sueño intranquilo.

¡Hola! Espero que les haya gustado el capitulo. ¡Por favor, comenten! :(  Me deprimo si no lo hacen, me tardo una media hora o tal vez mas en escribirlo (lo hago por escrito a veces, lo checo y lo corrijo ) y en comentar no mas de un minuto :) Le conté a mi hermano la historia y esta es su versión:

"Todos los maestros y estudiantes de Hogwart s, fueron a los Juegos del Hambre pero cuando Dumbledore iba a decir "Que comiencen los Juegos del Hambre"cuando iba diciendo "Que comiencen...." lanzaron una bomba, todos se murieron y Harry Potter salió volando, y le cayo popo de pájaro. ¿Cómo se llamo la obra? Harry Popoter"

Mi hermano es muggle :( Un día de estos le lanzare un Crucio :o En fin, les recuerdo que si quieren ser un tributo de mi historia me dicen y dejan un mail en comentarios. Ya les envié a los que se ofrecieron el mail. Eso es todo ;) Comenten plis y que tengan un día mágico.