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Otro clan en Forks, solo que... mágico — capítulo 3
C****apitulo 3: ¡Los Cullen a Grimmauld!
A la mañana siguiente, todos los Cullen se dirigieron al Instituto, con Emmett muy emocionado y los otros estaban tratando de pensar en como entablarían amistad con los Black.
Estos llegaron al mismo tiempo. Como siempre, Hermione fue directo a sus clases aunque habían llegado con diez minutos de antelación, Regulus y Tom empezaron a charlar disimuladamente sobre unos hechizos de magia negra, Ginny y Harry empezaron a leer las mentes de todos y Draco y Astrid empezaron una conversación mental. Cuando Emmett se acercó a Harry, este dijo:
-Hola, Emmett.
-¡Hola, Harry! Ginny, ¿te molesta si te quito a tu novio por un momento?-pregunto alegremente y, sin esperar la respuesta de Ginny, tomo a Harry por el brazo y lo llevo hasta el Volvo de Edward.
-Mi hermano Eddie.-Harry río.-quiere saber más sobre ustedes, pero es tan tímido que no se anima. Dime, ¿cuantos años tienes?
-Fui convertido a los diecisiete y tengo doscientos años biológicos.-dijo y se encogió de hombros.-Años más, años menos.
-¿Conoces a los Vulturi?-le pregunto Emmett.-Porque esos dos rubios se parecen mucho a Jane y Alec.
-He oído hablar de ellos.-contesto Harry.-Hermione estuvo unas décadas con ellos.
Emmett, eres genial, pensó el susodicho. Así qué la chica Hermione conoció a los Vulturi...
-¿Sirius te convirtió?
-No. Un vampiro desconocido. Me transforme cuando estaba en una guerra.-respondió Harry. Más específicamente, pensó, abatido, la Segunda Guerra Mágica...-Sirius me llevo a su hogar y allí desperté.
-¿Cuál guerra fue?-Emmett estaba cada vez más emocionado.
-No recuerdo bien. Lo que se es que fue en Inglaterra. Allí nací.
-¿Eres inglés? Carlisle también lo es.-le dijo Emmett. Jasper le hizo una seña y el asintió.
En ese momento sonó el timbre del Instituto y, al mismo tiempo, un mono volumen rojo y destartalado conducido por una chica morena entraba en el estacionamiento, estacionando del lado izquierdo del descapotable rojo de Ginny.
-Tengo que irme. Adiós.-se excusó Harry y echo a caminar por el pasillo apresuradamente. Esperaba que ninguno de los Cullen hicieran mas preguntas...
-¡Potter!-grito Astrid atrás suyo. Se puso a su altura, dejando a Draco atrás.
-Tenemos la misma clase.-dijo ella. Harry la miro. Sabía perfectamente lo que había sido cuando era humana y las consecuencias que tuvo en su vida pasada. Pero tanto Draco como Astrid habían cambiado y entendido que el bando al que habían servido no era el correcto. Sin embargo, todavía no podía olvidar los gritos de dolor de ese rubio vampiro desconocido cuando Astrid lo torturo por morder a Draco...
Harry sacudió su cabeza y, con Astrid a su lado, aminoro el paso y los dos entraron en biología.
Llegaban tarde. El profesor los miro ceñudo e hizo a Astrid sentarse al lado de Mike Newton (quien la miraba babeando) y a Harry al lado de la chica morena del estacionamiento. Emmett no estaba, sólo Edward con una chica que se llamaba Jessica Stanley.
La chica lo miro por un segundo, sonrojada y bajo la mirada. El cabello marrón se salió de una oreja e hizo un manto entre ella y Harry.
Este estaba usando todo su autocontrol para no beber su sangre. Era tan suculenta, ni siquiera la sangre de mago era tan rica. Edward también se estaba controlando. A pesar de estar dos mesas tras y con Jessica acostándolo, olía su olor y su sangre perfectamente.
Harry utilizo los doscientos años de autocontrol para controlarse. Tenía ganas de usar la Aparición e ir hacia Grimmauld Place, pero sería muy raro que un estudiante desaparezca de la nada y aparezca en las calles de Inglaterra.
Harry hizo su mano en un puño y la chica lo noto. Miro a Harry asustada y el retiro la mano. Entonces decidió hablar:
-Soy Harry Black.
Ella le sonrió tímidamente.
-Bella Swan.
Claro. Había escuchado de su llegada. Bella Swan, la hija del jefe de policía. Todo Forks lo había cotilleado.
La clase término rápidamente. Astrid trataba de zafarse de Mike Newton, que le estaba pidiendo una cita a gritos. Finalmente se reunió con Harry y fueron a la cafetería.
Mientras tanto, Edward estaba tratando de pensar como entablaría conversación con Hermione. Alice ya lo tenía resuelto: Emmett haría que Harry le presentará a Ginny cuando Alice estuviera presente y la invitaría al shopping. Jasper les había hablado a Regulus y a Tom en la clase de Historia y parece que le fue muy bien. Rosalie había cruzado una apalabras con Astrid después de que saliera de Biología. Sólo faltaba el.
Hermione apareció en la cafetería seguida por su familia. Edward se levantó y le hizo señas. Ellos se acercaron.
-¿Quieren sentarse con nosotros?-pregunto Edward.
-Claro.-accedió Hermione. Juntaron dos mesas y los Cullen y los Black se sentaron juntos, bajo la atontada mirada de los humanos.
Edward miro a la chica nueva, Bella Swan, y sus miradas se encontraron. Trato de leerle la mente.
No pudo. Al igual que con los Black.
Edward choco un puño a la mesa estruendosamente. Regulus se sobresaltó.
-¿Qué pasa, Edward?-pregunto.
-La...la chica nueva, Bella Swan... no puedo leerle la mente...-tartamudeo Edward.
Los Black se miraron, nerviosos. La chica podría ser bruja. Tal vez hasta supiera Oclumancia.
-¿Mione?-le pregunto Harry a su hermana.
-Yo tampoco puedo.-susurro ella.
El celular de Hermione vibro en su bolsillo. Ya se imaginaba quien era. Lo saco y contesto la llamaba bajo las atentas miradas de los Cullen.
-¿HOLA? ¿HOLA? ¿HERMIONE? ¡DIDYME, ¿COMO DEMONIOS SE USA ESTO?!
Sirius, pensó Hermione. Nunca había aprendido a usar los <> en toda su existencia. La magia era más práctica.
Se escucho la voz de Didyme.
-Primero, no grites tanto, te oirán igual... ¡No, ese es el botón de apagado!-se escucho una exclamación, un forcejeo y Didyme hablo.
-Hola, Mione. Perdona a Sirius, todavía no entiende como usar el celular...
-¿NO ERA CELEFAR?
-Hola. ¿Pasa algo?-dijo Hermione aguantando las ganas de reír.
-Sirius quiere avisarles que iremos a Grimmauld con los Cullen.
-¡¿QUÉ?!-chillo Hermione tan alto que todos se le quedaron mirando. Ella soltó una risita nerviosa y se pegó el teléfono a la oreja.
-Didy, Grimmauld esta lleno de magia y de artefactos mágicos. ¿Cómo se supone que les explicaremos a los Cullen porque los cuadros hablan?-susurro Hermione.
-Sirius, Bella, Annie, Izzy y yo acordamos decirle a los Cullen lo que somos.-explico Didyme.
-¿Porqué? Nos hemos topado con muchos vampiros a lo largo de nuestras estancias en otros países y nunca les dijimos lo que éramos. ¿Por qué con los Cullen?
-Porque creemos que él fue el vampiro que mordió a Draco y que Astrid torturo.