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Historia 121462 — capítulo 8
Capítulo VIII
-Marry me-
"Cuando el amor es verdadero siempre encuentra una manera de vivir"
Siempre había escuchado a todos decir que cuando hay amor verdadero nada puede salir mal, sin embargo ella estaba segura que lo sentía por Scorpius era amor verdadero pero entre ellos nada salía bien, cada vez que todo parecía perfecto había algo que los hacía dar vuelta atrás, y no era fácil para ellos, pero en especial no era fácil para Lily; porque ella había crecido siendo la princesa de un cuento de hadas, ella había crecido viendo el amor que había entre sus padres y no podía esperar menos para ella. El problema surgió cuando encontró a su príncipe, tal y como ella siempre lo imaginó, pero con un pequeño problema: su apellido era Malfoy. Y todos sabían que los Potter y los Malfoy no se llevaban, por eso ella no se acercó, por eso ella se empeñó en odiarlo con cada parte de su ser, hasta que un día algo completamente inesperado pasó: su abuela Lily la visitó en un sueño, la pelirroja le dijo que no cometiera sus mismos errores y le diera una oportunidad a esa príncipe que se negaba a aceptar; y por alguna razón ella hizo lo que su abuela dijo.
Pero en ese momento, sentada frente a una revuelta playa y con una inminente tormenta amenazando por caer sobre ella, pensó seriamente que tal vez nunca debió presarle atención a ese sueño. Porque a pesar de que estaba segura su vida no sería lo mismo sin Scorpius realmente no sabía si sería mejor o peor, simplemente sabía que sería distinta.
Negó con la cabeza mientras una pequeña sonrisa traicionera asomaba por las comisuras de sus labios, <>, en el fondo ella sabía que nunca habría sido realmente feliz sin él, en el fondo ella sabía que a pesar del sufrimiento nunca cambiaría la historia que los unía, porque tal vez no fuera un cuento de hadas, tal vez no fuera una historia perfecta, pero era su historia.
[…]
Se precipitó en su carrera por atravesar los muros del inmenso castillo, parecía que sus piernas no eran lo suficientemente rápidas como para alcanzar la velocidad a la que quería llegar.
A sus espaldas, y sin que él la viera, una sonrisa se delineó en los labios de Rose; porque ella sabía cuál sería el final de esa historia, porque ella siempre lo había sabido, desde la primera vez que los vio intercambiar una mirada.
Los ojos de Scorpius se cerraron a la misma vez que giraba en su lugar y desaparecía ante el ondulante movimiento de su capa: iba a encontrarla.
[…]
La pelirroja llevó su mirada al cielo y cerró los ojos por unos segundos, como si le pidiese a su abuela una nueva señal, pero esta vez Lily Evans no se hizo oír y eso frustró a su nieta que cerró el puño de su mano y golpeó la arena queriendo descargar su enojo. Una fina lágrima de impotencia bajó por su mejilla y no pudo más que llorar en silencio, como una niña que se quiebra de repente, dejando caer toda esa burbuja protectora que tanto se había esmerado por crear. Pero al fin y al cabo siempre volvía a recaer, al fin y al cabo el cuento siempre terminaba igual, y en todos los finales ellos estaban separados, lejos. Ya empezaba a resignarse, ya empezaba a creer que tal vez ese fuese su destino.
[…]
Sus ojos se toparon de cara con la casa de los Potter que parecía sumida en un profundo silencio, tan diferente a la que él solía ver cuando era un niño, e incluso a la que había visto hacía poco tiempo. No pudo dejar de pensar que esa extrema tranquilidad, casi ahogante, tuviera cierta relación con la princesa de la casa.
Se estremeció al recordar cómo había tratado a su pelirroja. No podía estar más arrepentido de todas las estupideces que dijo, pero al fin y al cabo, ya no podría cambiar lo que hecho estaba. Sin embargo él sí podía cambiar el futuro, y eso iba a hacer. Porque él aun no se resignaba a que esa historia tuviera un final feliz.
[…]
Apenas el olor salitre inundó su cuerpo supo que estaba en el lugar indicado, porque en esa misma playa pero largos años atrás él y Lily habían tenido su primer beso, ese que los había marcado para siempre sin que ellos apenas lo notaran. Pero desde ese beso ya no hubo otros para ellos, porque cada vez que sus labios rozaban uno ajeno no podían dejar de recordar la sensación producida cuando estaban juntos, por eso siempre volvían a ese lugar; porque uno siempre vuelve al primer amor. Y eso era Lily para Scorpius, eso era Scorpius para Lily: él primer amor.
Volvió su mirada alrededor y una sonrisa brotó al instante de sus labios: había hallado una cabellera rojo fuego, los mechones con leves ondas le caían hasta un poco más por debajo de los hombros y el rubio supo que era ella por la forma en que retorcía uno de estos entre sus manos, porque ese era un gesto infinitamente suyo, uno de esos que amaba con locura.
Quiso correr, quiso gritar, pero de repente halló a todas esas palabras que tanto había querido decir atoradas en su garganta sin poder ser pronunciadas, y no pudo más que quedarse allí parado, tratando de recuperar el habla perdido.
[…]
Por un instante, por un momento, tuvo la sensación de que él iba a llegar a ella, de que él iba a ir a esa playa donde una vez se juraron amor eterno, a esa playa donde fue su primer beso.
Pero todo parecía tan solo un sueño, como si hubiera vivido todo ese tiempo en una burbuja perfecta que de repente estallaba contra ella, y todo volvió a resurgir: el viaje, su ruptura, la noche del accidente; absolutamente todo.
Dio un largo suspiro y limpió sus ojos de las lágrimas que había derramado. Se volvió en su lugar y simplemente ya no pudo hacer nada más, solo mirar a la lejanía donde la silueta de él se distinguía, tan estático como ella.
Ninguno parecía saber que decir, ambos dieron varios pasos hasta estar frente a frente, la mano de Lily se posó en la mejilla de él y la acarició con suavidad pero las palabras parecían no salir. Scorpius la tomó de la cintura acercándola a él, depositó un beso en su frente y luego solo pudo perderse en la inmensidad de esos ojos color chocolate que tanto lo enloquecían, esos ojos que sin saberlo alguna vez también habían causado un efecto similar en otro Malfoy.
Los ojos de ella se cerraron y una débil lágrima se deslizó por estos.
—Recuérdame, Scorpius —soltó en un suspiro anhelante, casi rogándole que lo hiciera, como una petición desesperada.
Y él quiso decirle que lo hacía, quiso decirle que volvía a ser él, quiso decirle que serían felices para siempre, quiso decirle que la amaba con locura. Quiso decir tantas cosas que no pudo decir nada. Y entonces la besó, con lentitud, con suavidad, como quien besa a una muñeca de porcelana que ama con locura.
Una gota de lluvia calló en medio de ese beso mágico, mojando los labios de ambos. Una gota que sin saberlo acababa de sellar un pacto silencioso, porque desde ese momento ellos volvieron a prometerse amor eterno.
—Cásate conmigo —pidió Scorpius entre besos, susurrando las palabras sobre sus labios.
Y Lily sonrió, porque ella sabía lo que eso significaba: él había recordado todo.
—¡Sí! ¡Sí, y mil veces sí! —gritó al viento, con la emoción grabada en cada una de sus palabras.
Ambos rieron como dos niños pequeños, él la levantó en el aire y la hizo girar antes de volver a atrapar sus labios entre los suyos.
Y desde ese día todo fue como siempre debió ser, desde ese día solo existió un Lily y Scorpius, desde ese día y para siempre.
Fin
¡Hola!
Ufff, por un momento pensé que no iba a poder subir capítulo hoy y me sentí mal, ¡Es que no podía no subirlo!. Me explico: en casa tenemos internet inalámbrico y el aparatito que lo expande murió ( O yo lo maté) , el asunto es que por suerte hoy papá compró otro y volví a ser feliz :D
En fiiiiiin, ¡Llegamos al FINAAAL! ¡Merlín!
Cómo pasa el tiempoooooooo, ufff ¡Me emociono! xD
Naaah si soy más insensible yo xD, pero sepan que amé escribir este fic y MUCHAS GRACIAS, sin ustedes nada de esto sería lo mismo (:
Fue un placer tenerlas como lectoras LAS QUIEROOOO
Millones de besos y espero que hallan disfrutado el fic :D
Paz