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Malfoy Manoir 3: Dark Angel Love Teens — capítulo 11

El fin de semana llegó finalmente, muy temprano, los semivampiros salieron del colegio, irían a cazar, no es que se murieran de sed, pero era preferible evitar las tentaciones, siempre lo hacían así, sobre todo cuando estudiaban la preparatoria en un colegio "normal" uno muy exclusivo al que abuelo Carlisle había insistido que fueran, pero bueno, respiraron el aire puro fuera del colegio y los tres se miraron divertidos, se pusieron en posición una vez alejados del colegio y comenzaron a correr a toda híper velocidad… evidentemente, cuando el alumno que había pensando en seguirlos curiosamente estaba por ahí y los vio salir, tomó su escoba pensando que por aire no lo verían pero… cuando se dio cuenta los había perdido de vista

-¡Demonios!- Jadeó el muchacho y de inmediato se subió a su escoba y comenzó a sobrevolar el cielo buscando por el campo por donde iban esos tres ¿Cómo es que podían correr tan rápido? Rodeó rápidamente todas las laderas, hasta que distinguió a tres saetas corriendo a toda velocidad por el campo, solo distinguía tres flechas que zigzagueaban y que se perdían entre la arboleda y salía por el otro lado, el muchacho tragó saliva y se preguntó que demonios eran esas cosas ¡Pero humanos no podían serlo, no había hechizos para usar esa velocidad!

Bajó un poco más su escoba para poder seguirlos de cerca, pero eso de volar entre las copas de los árboles y evitar golpearse con una rama no era cualquier cosa, pero así si distinguía a esos chicos, le parecía impresionante cuando llegaron a una zona de riscos, saltar de unas piedras a otras con una agilidad que no era humana, luego… se detuvo… cuando al frente había una manda de alces y… Mitsuo saltó directamente sobre uno, tumbándolo, sujetándolo y mordiendo su cuello, sus ojos se abrieron como platos, cuando vio a Chiemi y a Carl hacer lo mismo, irse sobre esas criaturas e hincarles el diente

Náuseas… una sensación horrible en el estómago, sintió que se mareaba por ver aquello, él descendió al suelo y se apoyó en un árbol mientras sentía que volvería el estómago, el vértigo se apoderó de él y se sintió febril ¿qué eran esos chicos? ¿Lobos? Imposible, no podían ser lobos porque no era luna llena y no se habían convertido… ¿Vampiros? ¿A plena luz del día? ¿Bebiendo sangre animal? ¿Qué era lo que estaba pasando? Se puso muy pálido y sus hermosos ojos verdes se oscurecieron, sacó de sus ropas, un par de tubos con la dosis de medicamento que debía tomar y la bebió ávidamente, al parecer, ya necesitaba aumentar la dosis o no sabía si lo que sentía era por… repugnancia…

No supo si lo que había visto debía ser contado, pero tenía que irse de ahí, si esos chicos lo descubrían, no le iría nada bien, quizás lo asesinaran… aunque quizás fuera lo mejor… pero desechó esos pensamientos y subió a su escoba, apenas estaba elevándose en el aire, cuando de repente vio como algo se le lanzaba encima y éste salía disparado de su escoba, gritando descontrolado… al otro lado, los semi vampiros que estaban terminando con la última gota de sangre de sus alces, escucharon el grito y que algo crujía, se miraron fijamente el uno a los otros y fueron de regreso, algo pasaba, ese había sido un grito humano

Fred (II) Weasley abrió los ojos con dificultad, su cerebro le pesaba y sentía un líquido tibio correr por su rostro, hizo un gesto y se quitó los mechones del pelo rojo del rostro, si su padre, George le viera en ese momento, le iría volver a casa, pero la verdad es que había luchado por que lo dejaran ir al colegio, pese a las lágrimas de su madre, él decía que si iba a morir, pasaría sus días en el colegio, porque adoraba Hogwarts y era lo mejor que le había pasado, antes de que sucumbiera a esa terrible enfermedad

Intentó ponerse en pie pero un fuerte mareo no lo dejó, se quedó quieto un momento, escuchando su respiración, sus latidos apresurados, hizo un esfuerzo una vez más y se puso de pie, justo cuando… sintió que era sujetado por el cuello y entornó los ojos mirando que lo había inmovilizado, lo que vio, era algo tan escalofriante como hipnótico… era una jovencita, de rostro realmente hermoso, de piel tan blanca como la nieve, de hermosa nariz afilada y labios rojos… al igual que sus pupilas… el color borgoña era escalofriante… enmarcados en numerosas pestañas, ella era una hermosa muchacha, que le mostraba sus fieros colmillos

-Vampiro

  • susurró Fred… esa jovencita apenas y le llegaba al hombro, pero… era sumamente fuerte… sus manos eran tan frías como el hielo, pero él penetró esos ojos rojos como rubíes, brillaban de modo gélido e inhumano… bueno, al menos iba a morir a manos de una hermosa muñeca asesina, él no se movió… bienvenida dulce muerte… ella acercó su rostro con sus dientes dispuestos a lesionar la piel delicada y frágil y beber ese líquido tibio y rojo que circulaba por sus venas y arterias

-Solo hazlo rápido - susurró Fred cerrando los ojos sin prestar ninguna ofensiva y por primera y única vez en toda su existencia… ella dudó

Error…

Porque de repente fue aventada hacia el otro extremo alejándola del muchacho, quien abrió los ojos y vio de perfil a Chiemi siseando con furia, mientras que iban corriendo a los costados, Mitsuo y Carlisle, al tiempo que la vampiresa que casi mordía a Fred II, se puso en pie de un golpe y furiosa miró a Chiemi, pero en su lugar se atravesó Carl y éste recibió el don que ella desperdigaba… Carl emitió un grito aterrador al sentir un dolor intenso, un dolor que parecía triturarle los huesos e indudablemente lo hizo tirar sangre por la nariz por la intensidad de la presión sobre su cerebro y los gemelos intercambiaron miradas

-¿Ella es Jane? - Jadeó Chiemi

-¡Debemos bloquear nuestras mentes! - Gritó Mitsuo

-¡Devasto!

  • Atacó Mitsuo directo a Jane mientras bloqueaban sus mentes para que el ataque de Jane no los afectara y dejara de atacar a Carl, quien si era vulnerable debido a que los gemelos, tenían la magia de las hadas que habían heredado por parte de su madre, abuela y tía, pero en el caso de Carl, era quizás un poco más vulnerable

La explosión hizo que Jane saltara de su sitio y los demás miraran a todas direcciones, Chiemi se quedó cerca de Fred quien no se movía, absorto, mientras que Mitsuo brincaba al lado de Carlisle para ponerle una barrera a su cerebro y evitar que Jane lo atacara de nuevo, la verdad es que Mitsuo estaba un poco desconcertado de que Carl sangrara de ese modo, ya sus padres le habían contado sobre los Vulturis y los poderes de los gemelos, pero ninguno conocía la intensidad del poder de Jane sobre un semi vampiro, era evidente que ellos al ser mitad humanos, la presión del don, podía hacerles tener hemorragias

-¿Estás bien Carl?

-¡Si, no se distraigan, está cerca!

-No podemos comparar nuestra fuerza con un vampiro longevo - susurró Chiemi un poco asustada, después de sus 17 años pacíficos aún con el entrenamiento de sus tíos Emmeth y Jasper, parecía no ser lo mismo - ¿Qué hacemos?

-Usar todo… tenemos que sacar a este chico de aquí ¡Vamos, a usar toda la magia posible! Carl ya protegí tu mente, así que usa tu fuerza para luchar en contra de esa bruja

-¡De acuerdo!

-¡NO!

  • Gritó Chiemi cuando sintió como Fred le era casi arrebatado de las manos

-¡Síganla, que no lo muerda! - Vociferó Mitsuo y los semi vampiros corrieron detrás de ella para quitarle a Fred, pero Jane era bastante ágil y subió a una copa de un árbol, en donde lo sujetó y le enseñó sus colmillos amenazadoramente, pero de nuevo, ella que nunca se turbaba por insignificante humanos, que jamás miraba por más de un segundo a su comida, solo se iba directo a su cuello y mordía la yugular para beber el líquido ardiente… se quedó un segundo más, mirando esos ojos… maldita sea…

-Dulce ángel de muerte - susurró Fred de nuevo y cerró los ojos, en verdad… era lo que buscaba, no gritaba, protestaba, ya ni siquiera temblaba de miedo, estaba más bien… dispuesto a entregarse por completo… Jane estaba ansiosa, quería morderlo, destrozar su cuello, beber la sangre de ese humano, al principio había pensado que era solo suerte de encontrarse a uno en ese sitio, pero ahora, al ver que lo estaban protegiendo, sentía la necesidad de partirlo en dos y hacer que sus cuidadores se desgarraran de impotencia

-¡Cierra la maldita boca! -Rugió Jane entre dientes ¿Es que su comida no podía callarse?

-Mátame ya- susurró Fred

Pero ella volvió a dudar ¡Demonios! ¿Qué le pasaba? ¡Era solo un humano! Ella no conocía la compasión ni la piedad, los humanos solo eran comida, su alimento, su ganado, pero ese en especial, la hacía dudar mucho… expuso sus colmillos y él estaba tan dócil y apacible, como nunca se había mostrado alguna de sus víctimas… de nuevo volvió a rozar sus colmillos peligrosamente a su cuello, iba a rasgar la piel, solo bastaba un segundo para clavarse y que la sangre brotara

Justo cuando el árbol se movió y comenzó a caer con violencia, al tiempo que Jane brincaba del tronco, pero no sola, tomando a Fred como si fuera un muñeco de plástico pero con tal fuerza que le fracturó el hombro y éste entonces si, pegó un grito y se vio volando por los aires hasta el siguiente árbol en donde Jane lo dejó y miró furiosa a los semi vampiros que estaban abajo y que habían derrumbado el árbol, claro que estaban listos para apresar a Fred para que no se lastimara, pero Jane sin duda, no quería soltarlo

A esas alturas, Fred ya tenía el brazo lesionado y el dolor lo estaba matando, sin duda, esa era la agonía más lenta que había tenido ¿Por qué no simplemente le mordía el cuello y ya? Estaba harto, si había de morir, que fuera de una vez, Jane estaba intentando causarles dolor a los semivampiros, pero con la protección en sus mentes, no podía penetrar en ellas y eso la enfureció, pero Fred volvía a desconcentrarla

-¡Oye tú, si vas a matarme, rómpeme el cuello de una maldita vez! - Jadeó Fred, pero Jane se volvió a verle, maldito humano… ella era una máquina asesina, ella era letal, era magnífica, aunque ya los Vulturis no eran lo que antes porque habían perdido estatus y ahora los Cullen estaban considerados como el nuevo principado de los vampiros

-Te juro que vas a ser mío- Susurró Jane entre dientes y saltó desapareciendo al instante al tiempo queMitsuo y Chiemi brincaban al árbol y veían a Fred doliéndose

-Estás lastimado del hombro, voy a repararlo - le dijo Chiemi y se inclinó usando su magia para recomponer el hombro, mientras que su primo y hermano vigilaban el entorno, pero no había señales de Jane

-No me gusta que ese vampiro esté cerca de aquí, pone en riesgo a los alumnos que bajan a Hogsmeade ¿Será casualidad o averiguó algo y está en busca de venganza?

-Si fuera venganza se hubiera dedicado a nosotros y no a éste muchacho - señaló Mitsuo

-Es verdad, será mejor que regresemos…

-¿Estás bien Fred?

-Son vampiros - susurró éste

-No, no somos vampiros - Le respondió Mitsuo - Somos semivampiros… mitad vampiros, mitad humanos, pero te aclaro, que nadie en el colegio, debe saberlo…

-El director lo sabe - dijo entre dientes

-Oye… hay cosas que desconoces ¿Eh? La chica con la que te topaste es un vampiro letal y longevo, no es cualquier cosa, posee un don impresionante y sinceramente, me extraña que sigas vivo, porque es algo que un vampiro como ella nunca haría, jamás dejan vivas a sus presas

-Vámonos de aquí, hay que hablar con el tío Harry antes de cualquier cosa…

En Hogwarts las cosas iban tranquilas… ¿O no?

Bennett iba de regreso a la habitación de los niños cuando de repente, una chica lo interceptó en el camino, se detuvo un momento y se volvió a ver a la preciosa muchacha, la cual tenía una chispa traviesa en sus ojos, el intuyó que algo quería, así que le prestó toda la atención, porque ante todo, Ben era muy educado con las damas

-¿Le puedo servir en algo, señorita?

-Si… oye… ¿Quieres ganarte cinco galeones?

-¿Qué?

-Te doy cinco galeones de oro…

-¿Y a cambio de qué? - Preguntó extrañado y ella le susurró el motivo, él alzó una ceja y lo pensó un segundo, luego sonrió y asintió, la muchacha le puso las monedas en la bolsa de sus pantalones y se alejó de ahí, yendo directamente al pasillo principal hasta encontrarse con Mia e Iris

-¡Ah! Ahí estás Mery - le dijeron las chicas - Todavía tenemos pendiente nuestra apuesta ¿No es así? Quedaste en ser lo suficiente valiente como para desafiar a alguno de nuestros primos, pero no te has animado entre Kháron o Gii…

-Queridas, no perderé el tiempo con Gii y aunque Kháron está… de tutor con esa muchachita, no dejo de pensar en mi vida y no dejaría que me tocara nunca

-¡Jo!

-Pero puedo pagar mi apuesta con otra cosa…

-Ya no hay nada temerario que puedas hacer, o eran ellos o no era nadie - Chilló Iris, quienes a veces, debo decir, se comportaban de un modo infantil, haciendo apuestas tontas con las otras chicas, podrían ser todo lo inteligentes en clases, pero a veces sus acciones, dejaban mucho que desear

-¿Qué tal con el? - De repente señaló Mia al ver salir a Ben del pasillo como si nada

-¿Él?

  • Chilló Mery al ver a Ben, en el fondo lo sabía, ellas eran muy predecibles, sin duda, pensaron que no se atrevería con ese muchacho que a todos les daba desconfianza, pero era un duelo de mujeres y por eso ella había previsto todo

-¿Miedo?

-No

  • negó y fue directo a Ben - ¡Oye! - le llamó y él se detuvo

-¿Pasa algo? - se detuvo y entonces ella se colgó de su cuello y le besó…

Mia e Iris abrieron los ojos como platos y todos los que estaban a su alrededor se quedaron mirando la escena, porque Mery se prendió de los labios de Bennett, él en ningún momento la rechazó, al contrario, hasta le correspondió muy formalmente, aquello fue algo que nadie se imaginaba, ni que el atrevimiento de esa muchacha llegara a tanto, pero sobre todo, que él se dejara y se notara muy a gusto al ser besuqueado

"Unos ojos se entrecerraron mirando la escena, el dolor brilló incesante en esas pupilas, sabía que era un imposible, pero al menos saberlo libre era algo que su corazón le hacía mantenerse estable, pero ahora, ver como esos labios se posaban en dónde deseaba posar los suyos, era una escena muy dolorosa, una lágrima pendió de una pestaña, sin duda, se veía feliz, hasta le vio sonreír bajo la presión del beso, eso le gustaba… bueno… ¿Qué quería? ¿Qué fuera distinto? Claro que no, todos los hombres eran iguales y Bennett no era la excepción ¿Por qué existía el amor a primera vista? ¿Por qué Cupido era tan cruel algunas veces?"

El beso terminó y aunque Mery sintió un poco de turbación, Ben sonrió amablemente, alzó la vista y miró a Mia e Iris, con la boca abierta, sorprendidas aún, quizás pensaban que él la iba a rechazar o algo peor, pero no, entonces las dos se dieron la vuelta para irse al gran comedor, mientras que los que los rodeaban comenzaron a alejarse y entonces él, decidió decirle algo, aunque la veía sonreír con dificultad

-¿Es duro no?

-¿Q-que?

-Besar a alguien por quien no sientes nada - le susurró sin dejar esa sonrisa y bajar el rostro en lo que los demás le tomaron como un gesto romántico - Una cosa es que alguien te guste mucho y creas que besarlo es maravilloso, pero cuando lo haces, notas que solo hay hielo en sus labios, eso es lo que acaba de pasar

-Si

  • susurró ella sin dejar la sonrisa forzada

-Lo lamento mucho

-¡No lo lamentes! He ganado… ahora ese par de chicas, me tendrán más respeto, porque querían a fuerzas obligarme a hacer algo que era imposible, pensaron que tú también lo eras, pero yo ya lo había previsto… pero si me decepciona un poco que al besarte… no haya sentido nada

-Yo le puedo gustar a mucha gente, solo superficialmente, pero por supuesto, por medio de un beso, se pueden comprender los sentimientos, ahora mismo, ni tú ni yo sentimos nada al besarnos, porque no hay nada, el amor no se puede dar a la fuerza, pero eso sí, estoy a tu disposición por cualquier cosa… es divertido… mostrar un lado… romántico… y cínico