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Malfoy Manoir 3: Dark Angel Love Teens — capítulo 7

La lluvia caía a torrenciales esa mañana, nadie podía asomarse fuera del colegio, solo los semivampiros podían estar bajo el agua sin que esto pudiera acarrearles un resfriado o pulmonía, muy lejos de ahí, entre el lodo de las laderas que se arrastraba por las corrientes, avanzaba un grupo de personas, por un lado, eso no le gustaba del todo al líder, siendo que él podía protegerlos de la lluvia, pero no podía hacerlo, no podía desplegar su magia, el chiste era llegar a su objetivo, pero temía por los niños pequeños, había cuatro de menos de cinco años en el grupo, habían echo lo posible por protegerlos, pero así eran las cosas en ese mundo cruel

Llegaron hasta campo abierto, los relámpagos atravesaban el cielo iluminando todo a su alrededor, el frío calaba sus huesos, solo a él parecía no afectarle nada, le dolía tener que haber echo eso, pero era necesario, necesitaba mostrar absoluta vulnerabilidad, pero ya todos castañeaban los dientes y extrañaban las cuevas malolientes y húmedas, por lo menos, entre todos hacían calor cuando se acurrucaban entre las tibias y suaves alas que los cobijaban y los hacía dormir

-Ben

  • susurró Emma - Ya tengo todo entumido

-Creo que Tina vuelve a tener fiebre - Agregó Perla

-Me parecer que veo algo al final - sopesó Richard, otro chico de 17 el cual era otro que había decidido escapar de las terribles lecciones que Pansy y su grupo intentaban darle para convertirlos en asesinos, ella decía que por el apellido de Luca, cuyo padre había resultado ser un traidor al señor oscuro, era necesario reivindicarse, pero Richard Snape jamás había conocido a su abuelo y sus padres fueron asesinados por Pansy y sus aliados, llevados con los demás pequeños e intentado aleccionar, era el único que conocía su origen en cierto modo

-Estamos cerca, solo necesitamos que se activen las alarmas… yo necesito estar tranquilo, para cuando nos encuentren no entrar en modalidad de combate, de otro modo, todo será inútil…

-¿De verdad le harás caso a Pansy?

-Solo para que deje de fastidiarme, porque después de esto, no volverá a verme, me los llevaré a otro sitio, en donde comenzaremos de nuevo, ya no me importa si será con malas artes, pero nuestra vida será otra, eso se los prometo a todos… me he detenido hasta este momento, porque siento que si estallo puedo provocar el caos… pero ya no quiero que sufran por culpa de esos imbéciles

-¿Qué crees que pase cuando vean que nos sacaste?

-Para cuando se den cuenta, será muy tarde - sonrió sombríamente - Cuando no me vean a ninguno desesperado por buscar algo de comer o beber… finalmente los niños han aprendido a no llorar por hambre, a no pedir imposibles, a estar viviendo entre la miseria y el frío... A mi Pansy siempre me ha tratado como una bestia, pero… si me sorprendió cuando tú renunciaste a la buena comida, Richard, al menos dormirías calientito

-Que te entrenen para matar no es vida Benneth… yo no nací para esto…

-Nos han visto ya - susurró Ben interrumpiendo de repente

Claro, las alarmas los vieron desde esa distancia, la vista insuperable de los semivampiros avispados en las torres, podían ver hasta las colinas, quizás no distinguir con exactitud rostros y cosas así, pero vieron a un grupo de personas, que bajaban unas laderas entre la lluvia y el lodo, exponiendo su vida, pero les extrañó a los híbridos, que no estuvieran usando magia para protegerse, sin duda, fueron de inmediato a avisar al director y subdirector, de inmediato Harry, Draco y algunos profesores salieron para ir hacia ese grupo de personas, todos con sus varitas en mano, no fueran a ser enemigos que los atacaran…

Pero su sorpresa fue al llegar y rodearlos justo cuando el agua pareció darles una tregua y descubrir a un grupo de niños y adolescentes, con un muchacho más grande al frente, en sus brazos llevaba a un niño como de cuatro años en brazos, otro muchacho a una niñita de dos, todos (Excepto él) llenos de lodo de pies a cabeza, con las ropas húmedas y sucias, vistiendo remiendos y harapos, era como un grupo de mendigos, su situación era lamentable

-¡Deténganse!

  • Ordenó Harry con varita en mano, aunque fueran niños, no se podían confiar, sobre todo del muchacho más grande - ¿Quiénes son? ¡Identifíquense!

-No estamos armados - dijo Ben calmadamente - Nos escapamos de las manos de Pansy Parkinson y sus aliados… estaban matando de hambre a los niños, no podíamos seguir con ellos, pero era difícil escaparse de sus manos… querían que murieran lentamente bajo su yugo, hemos caminado mucho tiempo, algunos no tienen zapatos…

Era verdad, los pies descalzos de algunos, lastimados y con vestigios de sangre seca, con la ropa casi cayéndose a pedazos y con costuras para sujetar lo que se podía, el corazón de pollo de Harry se apachurró y se enterneció con los niños pequeños, con sus caritas y pelo sucios, con los piecitos desnudos, pero el muchacho, el más grande, lucía del rostro limpio, no como los demás, llenos de lodo, eso le hizo sospechar de él

-¿Cómo te llamas?

-Benneth… señor…

-¿Benneth, que?

-No tenemos apellidos señor - respondió altivo y luego se mordió los labios, debía tranquilizarse - Nuestros padres nos procreaban y nos dejaban a la mano de Dios… nadie de ellos se han preocupado por su crecimiento, cuando nacen, los tiran, los que hemos sobrevivido, estamos aquí, huyendo de la mala vida… no tenemos varitas mágicas, ni siquiera sabemos mucho de magia

-¿Saben leer y escribir?

-Saben leer y escribir porque yo les he enseñado - Apuntó Ben - Porque por lo menos, hubo alguien que se preocupó por mí y me enseñó, un tipo alcohólico del grupo que tampoco estaba muy de acuerdo, pero pudo enseñarme… antes de morir

-¿Cuántos años tienes Benneth?

-Casi 24 señor…

-Draco

  • le llamó Harry al rubio y éste se fue con él… al escuchar el nombre, los ojos de Ben rodaron mientras que Emma le sujetaba el brazo y éste le miró, haciéndole un gesto con los ojos, ella le sonrió brevemente y no le quitó las manos de su brazo

Harry y los demás profesores se apartaron, no sin quitarles la vista de encima, pero claro que a Draco le llamó la atención el muchacho más grande, Benneth… el cual era muy alto, casi de la estatura de Scorpius o quizás un poco más, poseía un rostro privilegiado, pero era de pelo y ojos color de la miel oscura, él no había conocido nunca a su hijo, podría ser como él, tener esa edad, había algo en esa mirada que le consternaba y lo inquietaba

-Los niños se ven en malas condiciones… debemos llevarlos al colegio… instalarlos en un cuarto, hay algunos que les servirían

-¿Y que hay de ese muchacho?

-No está armado…

-Pero… no me parece que deba entrar a Hogwarts - Masculló uno de los profesores y se volvieron a verlo, éste sabía que era lo que estaban dilucidando

-Está bien si no quieren que yo vaya con los niños por mi edad, yo puedo quedarme afuera, pero quiero que los niños estén bajo un techo y tomando alguna bebida caliente… no importa que sea por compasión, piedad, lástima…

-Harry

  • susurró Draco no deseando que él se quedara afuera, tenía duros presentimientos - Podría ser mi hijo… por favor…

El pelinegro miró al muchacho, vio como todos se aferraban a él, era como su tabla de salvación, como su "padre" no imaginó la vida que tendrían con Pansy Parkinson, quizás Benneth les dijera en donde más o menos estaría localizada esa mujer con sus disidentes, pero igual y en cierto modo, no diría nada por una "lealtad" de grupo… pero por un lado, tenerlo dentro del colegio, vigilado, sería mejor a que estuviera fuera, quizás con el paso del tiempo, él podría decirles algo más, porque presentía que no diría mucho

-Estarás vigilado - le dijo Harry y Benneth asintió… los profesores hicieron un círculo alrededor de los niños, adolescentes y Ben, para trasladarlos a las puertas del colegio, los chicos quedaron sorprendidos ante la magnificencia del edificio, era un castillo hermoso, impresionante, el colegio perfecto al que todo alumno quisiera asistir, era de la élite social, basura como ellos no debían ni pensar en pisarlo siquiera, en profanarlo con sus pies sucios y sus ropas raídas, todos se sintieron pequeñitos al entrar por las puertas, Ben solo pensaba en lo que haría dentro del castillo, sobre todo después de que su grupo hubiera comido y bebido… solo eso quería, que se limpiaran, que les dieran un bocado y después… todo terminaría…

Por un momento se detuvo, sobre todo cuando le quitaran al pequeño de sus manos y se lo llevaran para cambiarlo de ropa, aunque el pequeño protestó, tuvo que aceptarlo, la mirada de Ben, le indicaba como tenía que comportarse, así que el niño no dijo más y solo apretó los labios, nadie lloraba, así que él no tenía porqué hacerlo, al menos, eso les decía Benneth cuando la situación estaba dura, no remediaban nada con llorar… porque la vida no obraba milagros

Él miró a su alrededor, tanta fastuosidad en el edificio, tanta suntuosidad, tanto calor dentro de esas cuatro paredes, la escuela perfecta, la que le fue negada a él, a su grupo, porque nunca llegaron sus cartas de aceptación… es que en Hogwarts no aceptaban parias, quizás por eso, solo por eso le haría caso a Pansy, porque no había nada que el no pudiera hacer, que no quisiera era otra cosa, pero podía, se quedó un momento al pie de unas enormes escaleras de piedra, pensando, analizando en como comenzaría, no había nadie que pudiera detenerlo, estaba decidido

Increíblemente se sumió en sus pensamientos, no notó cuando al pie de las escaleras, se detenía una muchacha, que al mirarlo, se quedó asombrada e hizo un gesto de sorpresa con sus labios y se quedó quieta, mirando a ese andrajosito de la ropa, si, pero del rostro, era un príncipe sin duda, su cabello color caramelo oscuro, su piel tan blanca como la nieve, sus ojos grandes y con unos ojos entre color miel, verdoso, no se sabía de lejos, su nariz afilada y esa boca grande y delineada, lo analizó por completo

-¿Mia?

  • De repente le hablaron sus hermanos - ¿Qué haces ahí parada? Tenemos clases

-¡Es que estoy mirando al muchacho más hermoso del mundo! - Dijo Mia y tanto Keith como Reygii se acercaron y miraron a ese hombre…

-¿No es la cosita más rica del mundo? Yo quiero comérmelo… - suspiraba Mia mientras que sus hermanos miraron detenidamente a ese muchacho

De repente, Benneth reparó en que estaba tontamente distraído, quizás de modo romántico pensando en que su vida hubiera cambiado de haber sido su hogar ese colegio, notó miradas sobre él y alzó la mirada encontrándose con tres pares de ojos asiáticos que le miraban con la boca abierta y le contemplaban absortos, los ojos de Ben recorrieron a los tres y maldijo entre dientes, justo cuando Emma y Perla, quienes habían notado su ausencia, habína ido a buscarlo, Mia hizo un gesto cuando vio a esas niñas andrajosas y sucias de pies a cabeza, con mucho lodo encima, ellas se sintieron un poco avergonzadas de que esos hermosos muchachos les vieran con la boca abierta por lo sucias que estaban, pero jalaron al muchacho para que avanzara, mientras que Benneth tenía de nuevo una encrucijada en su corazón

Lo llevaron con los demás hacia una enorme habitación en la cual ya estaban todos y algunos se lavaban las caras, los pies, las manos, sobre todo para tomar la bebida caliente que les habían llevado y otros más eran revisados por la enfermera, para curar los pies de las heridas provocadas por las piedras y el lodo, Benneth se sentó acompañado por Perla, Emma y Richard, con una actitud sumisa y tranquila, como si nada pasara

-Estaremos listos después de comer y beber - susurró Emma - Haz lo que tengas que hacer

-Si, los niños ya saben que hacer - apuntó Richard

-Aunque es una lástima - susurró Perla - De verdad… me hubiera gustado estudiar aquí, pero este es un palacio y los parias no viven en uno…

-¿Te pasa algo Ben? Estás muy tenso ¿Nervioso? Tú solo hazlo y ya…

Harry y Draco seguían dilucidando sobre lo que harían con ellos en la puerta, cuando de pronto apareció Gail, la cual iba a preguntar algo a su padre cuando vio al grupo de niños, niñas y las condiciones, se quedó absorta y su corazón se conmovió, porque ella podría ser dulce y aguerrida, pero también era caritativa

-Papi ¿Quiénes son?

-Son niños y adolescentes que vivían con los malos, pero los maltrataban

-¡Oh! Pero si casi no tienen ropa…

-Es verdad

-¿Así estaban bajo la lluvia, con harapos?

-Si mi vida… pero mira, regresa a tus clases y…

-¡Yo tengo mucha ropa! - Saltó Gail - esas muchachas parecen más grandes que yo, pero son delgadas, seguro les queda algo de lo mío, le diré a Scorpius si tiene ropa, para ese muchacho más grande, creo que son casi de la misma talla, tengo zapatos que no uso ¡Ah! Le diré a Portus y a Jack o James… ¡Así solo le buscan ropa a los más chiquitos!

-¡Gail!

  • Jadeó Draco pero ya la rubia había salido corriendo

En su loca carrera se encontró con Mia que hablaba con Iris y le contaba sobre ese hermoso muchacho que había visto y que estaba para comérselo independientemente de las garritas que tenía puesto, eso no importaba si en una noche de pasión le quitaba lo feo para que quedara lo bello, o sea, él ¡Lindos pensamientos adolescentes!

-¿A dónde la prisa, Gail?

-¡Ah! Es que trajeron a un grupillo que huyeron de Pansy y sus malvados

-Si, ya lo sabemos ¿Y?

-¡Esas chicas y esos niños no tienen que ponerse! Sus ropas casi se les caen de sus cuerpos, así que voy por ropa que ya no necesito para regalárselas a las chicas, incluso tengo ropa interior que está nueva y zapatos que no uso… es triste verlas así…

-¡Oh!

  • Jadeó Mia de repente - Yo también tengo ropa que no uso

-¿En serio?

-¡Puedo ser caritativa también! Iré por ella ahora mismo - Apuntó - ¡Así quedo bien con el muchacho hermosote! ¡Y claro que cuando pueda me voy de compras para reponerla! - y salió rápido hacia su habitación mientras que Gail buscaba a Scorpius y a Portus para que llevaran algo de ropa para los adolescentes y el adulto que estaba con ellos, imaginó que la ropa de Scorpius le quedaría porque

pese a que se veía más alto, la constitución parecía casi la misma, además su hermano no se negaría

La ropa que Gail, Mia e Iris llevaron, fue bien recibida por las chicas, así mismo, Scorpius envió ropa para el adulto, Portus, Jack y James, para los otros muchachitos, solo los más pequeños se quedaron envueltos en toallas mientras que les conseguían ropa adecuada, Harry envió a los semivampiros para que fueran por ropa para ellos, ya que como eran muy rápidos, pues irían y regresarían casi enseguida, en poco tiempo, las chicas llevaban la ropa elegante de las muchachas "caritativas" a Emma, la ropa de Mia le quedó perfecta, a Perla, lo que Gail e Iris le habían llevado, hasta los zapatos les habían quedado bien

Benneth acariciaba las mangas de la camisa que portaba, la suavidad era increíble, era seda pura, sin duda, una prenda muy fina, era una camisa negra que le quedaba perfecta al igual que los jeans y los zapatos, habían botado todos sus harapos y prácticamente los estaban quemando en la chimenea, pero claro, los niños estaban a la espera, los muchachitos se miraban nerviosos, aunque tenían bien estudiado lo que pasaría, no dejaba de ponerlos nerviosos, además, no esperaban tanta buena hospitalidad por parte de las autoridades del colegio

-Te ves guapa - le dijo Benneth a Emma cuando ella se acercó, completamente limpia y con el vestido

-Esta tela es increíble, se siente tan suave como… las plumas de ciertas alas…

-Ni parecemos nosotros mismos con estas ropas…

-Ben… ya nos dieron de beber y nos dieron algo de comida… estamos limpios y tenemos ropa que nos puede servir ¿A que hora entonces…?

-Emma…

-Conozco esa mirada tuya Ben ¿Qué has visto que te está haciendo dudar? Por favor, no te

equivoques… aunque reconozco lo mismo que Perla… sería una lástima perder este colegio…

-Soy un idiota… Emma… eso es lo que soy…