← Mentiras dolorosas · de
Mentiras dolorosas — capítulo 19
-Bien, si queremos que estén seguras, debe seguirse como se ha planeado.-afirmaba Draco; Harry, Ron, Neville y Arthur asintieron, esconderían a las chicas y a los niños en el sótano hechizado de la Madriguera. Harry tenía aurores avisados para que protegieran la Madriguera y la Mansión Malfoy.
Los cinco salieron de la sala en donde estaban reunidos, cada uno fue donde su pareja. Draco llego hasta donde Hermione, quien vigilaba a Scorpius que jugaba con Rose, James, Albus y Molly. Luna tenía en brazos a un adormilado Hugo de cuatro años.
-Hermione, podemos hablar un momento, por favor?
-Si claro.-ambos caminaron a un lugar apartado para que nadie los escuchara.
-Hermione, no le digas a nadie de tu embarazo, no ahora que las cosas pueden empeorar, nos pueden escuchar y pueden usar eso en nuestra contra, suficiente tengo con el miedo de que le pase algo a Scorpius y a ti, si se enteran que estas en este estado, será peor.-decía Draco muy triste, Hermione lo abrazó y le besó.
-No le diré a nadie, lo prometo.-Draco la abrazo casi fuerte porque tenía miedo a lastimarla, una par de lágrimas se le salieron pero las secó enseguida, no quería que ella lo viera llorar.
Mientras en la Mansión Greengrass se escuchaban gritos, cosas quebrándose, unas que otras maldiciones y una pobre chica tratando de esconderse.
-Donde estas malditas estúpida? Sal de tu hueco rata inmunda.-gritaba la señora Greengrass, buscando a Daphne. La pobre sufriría mucho esa noche ya que su madre y Astoria descubrieron que ella fue quien le advirtió a Draco sobre el ataque.
Daphne se encontraba escondida en la esquina del despacho que era de su padre, lloraba amargas lágrimas llenas de miedo, en eso escucho la puerta abrirse bruscamente y pasos por toda la habitación luego cesaron, cuando pudo sentir alivio por solo unos segundos, alguien tiro de sus cabellos y la arrastro por toda la casa hasta llegar a la sala principal.
-Maldita rara asquerosa, pagaras por tratar de arruinar mi plan!.-grito su madre seguido de un crucio, los gritos de Daphne era aterradores, quería salir de ese lugar cuando antes, su madre la mataría torturándola.
--
Me quieren matar, lo se, lo siento pero el colegio me tiene encadenadaaa!
Espero que les guste el capitulo, pronto subo otro.
Besos