Pequeño infante
Aarón tenía un muñeco. Era un oso afelpado, se llamaba Mario. Lucía una sonrisa cosida de forma un poco brusca, sin embargo eso no le restaba belleza. Vera n o quiere ver a su hermanito llorar. Así que lo hace feliz, por siempre. Cose esa misma expresión en sus dulces labios y para que duerma igual de alegre le cierra los ojos. "Esta historia participa en el Monstruoso Concurso de los Monstruos 2012" Reto 1, Psicópatas .
Capítulos
- Pequeño infante. · texto pendiente