Severus se enamora... — capítulo 79
Amy se dio la vuelta y camino hasta un librero, espero a que Snape la alcanzara y luego movio un libro haciendo que el librero se moviera y dejara al descubierto una especie de laboratorio
-Conoce mi lugar secreto-dijo Amy
**-**Tienes un laboratorio-dijo Severus sorprendido al ver el lugar
-Bueno, no soy una pocionista, pero se de pociones, siempre fue mi materia favorita en la escuela y pues aquí hago pequeños experimentos
Severus inspecciono el lugar, estaba algo desordenado, algo que no era típico de la semi-veela
-Esta algo desordenado-dijo él
-Como si el tuyo estuviera ordenado-dijo Amy
-El mío esta ordenado estratégicamente-argumento él-además solo hice el comentario porque esto no es típico en ti, eres muy ordenada
Amy se llevo una mano a la cabeza apartando con ella el flequillo y algunos mechones que caían en su rostro y luego solto un suspiro
-Si esta algo desordenado-admitio-pero es solo porque es frustrante que la maldita poción que trato de hacer no funcione como debería
-Que tratas de preparar?-pregunto curioso al ver la expresión de frustación de la pelinegra
-De eso se trata el favor que te pedí hace un rato
-Aún no me explicas de que se trata
-Bueno, pues yo me preguntaba si me podrías ayudar con la poción que trato de preparar, es que ya ha pasado mucho tiempo y aun no logro hacer que funcione, como ya dije es bastante frustrante
-Y la poción es para…
-Oh si!-dijo ella-no te he dicho de que se trata, que tonta soy-dijo dirigiéndose a una mesa y tomando un frasquito de ella, luego se dirigio de nuevo a Snape y con delicadeza le entrego el frasquito-eso mi querido Sev se supone que es una poción para la fertilidad
Eso a Severus le sorprendio, ¿para que quería Amy una poción para la fertilidad si hace poco se había tomado una anticonceptiva?
-Por tu expresión veo que crees que es para mí-dijo ahora algo divertida-pero no te preocupes, no es para mí, no esta en mis planes procrear, bueno aunque no lo he pensado para un futuro, pero definitivamente no ahora
-Entonces para que la quieres?
En ese momento Gaia había entrado al laboratorio y al parecer estaba persiguiendo a la señora Norris, a la gata de Amy no le agradaba para nada la señora Norris, ambas gatas correteaban por el lugar
-Gaia!-grito Amy mientras trataba de agarrar a la gata
Severus trataba de ayudar a Amy a agarrar a la gata, pero Gaia era muy escurridiza, mientras amy correteaba a la gata tumbo un frasco lleno de cucarachas muertas, ocasionando que están se esparcieran por todo el lugar
-Ahhhhh!!!-grito Amy aterrada al verse con algunas cucarachas encima
Severus la miraba divertido, en serio esos pequeños insectos, además muertos le causaban tanto terrora la pelinegra
-Quítamelas Severus, quítamelas-dijo con los ojos cerrados
Severus ahogo una risa y con un movimiento de su varita reparo el frasco haciendo que su contenido volviera a el
-Ya te las quite, puedes abrir los ojos-dijo algo divertido
-Y tenía que estar descalza-dijo Amy mientras abria los ojos-y todo es tu culpa Gaia-dijo mirando con severidad a la blanca gata-ya estas muy vieja para estar correteando por ahí-seguido de eso bajo a la gata y esta se marcho hacia la sala acomodándose en un sillón
-Así que le temes a las cucarachas-dijo en tono burlón
-No les temo, les tengo asco, es diferente-dijo Amy acomodándose su vestido
-Miedoooo-dijo Severus aun en tonto burlón
-Ya cállate-dijo Amy frunciendo el ceño-ahora en donde íbamos?-dijo cambiando el tema
-Ibas a decirme para que quieres la poción
-En ese caso sentémonos-dijo Amy
Amy y Severus tomaron asiento y Amy empezó a hablar sin rodeos
-Te contare de donde surgio la idea de la poción Sev
-Esta bien
-Todo empezó cuando yo empece mi pasantía en San Mungo, cuando tenía…
-17 años-concluyo Severus
-Como lo sabes?-pregunto sorprendida
-Albus-dijo simplemente
-Sabes demasiado de mí, si algún día dejara de hablarte tendría que matarte-dijo riendo Amy
Severus le dedico una ligera sonrisa pues Amy tenía razón, él sabia bastante sobre ella y todo era cortesía de Dumbledore
-Bueno continuando con la historia, cuando tenia 17 años entre a San Mungo, desde que estuve allí iba decidida a enfocar mi carrera la elaboración de nuevas pociones, específicamente quería elaborar una poción para la fertilidad
-Fer…fertilidad, pero por qué?
-Hice una promesa a la que solía ser una buena amiga, y yo no rompo mi palabra
-Solía ser?
-Si, esa promesa se la hice a Izzy, digo Isabelle
-Creí que no te agradaba
-Ella era una gran persona, pero me traiciono, traiciono la confianza que le tenía y eso no lo puedo perdonar-dijo con algo de odio en su mirada
-Pero aun así mantienes tu promesa
-Si…aunque debo admitir que si lograra hacer que la poción funcione también me beneficiaria
Ahora Severus había perdido el hilo de la conversación, como que también la beneficiaria a ella?, digo en que sentido la beneficiaria?
Amy noto la cara de sorpresa de Snape y no tuvo que preguntarle a que se debía pues lo dedujo con agilidad
-Severus-dijo ella haciendo que Snape la mirara-lo que te voy a decir es algo verdaderamente personal-dijo ahora con melancolía en sus ojos
*-Como si no le hubiera contado ya cosas sumamente personales-*penso Severus sin imaginarse lo próximo que iba a pasar
-No es del tipo de cosas que te he contado, como que me gusta "jugar" o que me acosté con una chica, lo que te diré no tiene que ver nada con mi retorcida mente o las locuras que he cometido, lo que te voy a contar no esta bajo mi control, yo no pude escoger y es algo de lo cual verdaderamente no me gusta hablar, pero en este mismo instante siento la necesidad de decírtelo, ni siquiera entiendo por qué tengo la necesidad de contarte esto…no entiendo como simplemente confío en ti-dijo exasperada mientras caminaba de un lado a otro
-Amethyst cálmate por favor-dijo al notar la expresión de Amy
Amy se acerco a Snape y se arrodillo frente a él-Yo confío en ti, puedo hacerlo ¿verdad?, tu no me lastimaras ¿cierto?, No, tu no, tu…tu dijiste que me querías, aunque este dañada, aunque este rota, dijiste que me querías-y lágrimas empezaron a deslizarse sobre su bello rostro-tú dijiste que me querías y eso…eso…me hizo feliz, feliz como no había sido hace mucho y yo no quiero que eso sensación se vaya, no quiero que el dolor vuela Sev, yo…yo no quiero seguir sintiéndome como un juguete dañado…no quiero-decía entre sollozos la pelinegra
Ella se había quebrado frente a él, se había desarmado y estaba allí tendida en el suelo confesándole sus temores, esa bella mujer de carácter fuerte y personalidad alegre estaba destrozada frente a él y eso le partía el corazón, ese corazón que él creía muerto pero que ella logro volver a la vida; la pelinegra había bajado su rostro y sus amargas lágrimas se derramaban en el frío suelo, Severus no haia dicho nada hasta el momento, simplemente su boca no había logrado articular palabra, en ese momento decidio tomar a Amy con delicadeza del frío suelo y sentarla en su regazo, ella aun seguía sin mirarlo, pero las lágrimas aun fluían de aquellos hermosos ojos grises, él con suma delicadeza tomo el rostro de Amy entre sus manos haciendo que quedaran frente a frente
-Jamás te lastimaría Amethyst-le dijo mientras secaba sus lágrimas
-Lo dices en serio?-dijo aun sollozando
-Si Amethyst, lo digo en serio
-Entonces si me quieres ¿verdad?
-No Amethyst, yo jamás dije que te quería…