Severus se enamora... — capítulo 84
En ese momento un chico de cabello largo rubio y ojos iguales a la pelirroja hizo presencia en la gran carpa, de la cual Amy estaba bastante impresionada, no esperaba tanta elegancia o amplitud, se nota que no era algo barato, Amy al ver al chico se quedo muda, no podía creer a quien estaba viendo
-Matt!!!-dijo la pelirroja a todo pulmón
El rubio chico sonrio y abrazo a su hermana con fuerza-Charlie, tú y tu entusiasmo
-Si no te he visto en siglos, ¿cómo quieres que reaccione?
-No tan exagerada y menos loca estaría bien-dijo riendo el chico
-Que no estoy loca-dijo ella-ya me canse de repetir…
-Que solo no te acostumbras a tanta normalidad-dijeron al unísono la pelinegra y el rubio
-Hola Matthew-dijo por fin la pelinegra
-Amethyst-dijo él con una tímida sonrisa
-Ay ya dejen de actuar como si no se conocieran-chillo la pelirroja-abrácense de una buena vez
Ambos rieron ante el comentario y obedecieron a la pelirroja dándose un amistoso abrazo y un beso en la mejilla
-No has cambiado nada Amy-dijo el chico
-Y tu sigues siendo tan lindo y amable conmigo como siempre-dijo la pelinegra con una sonrisa
-Soy todo un caballero ¿lo recuerdas?
Amy rio ante el comentario, ciertamente el chico era educado, pero a la vez tenía el mismo carácter de su hermana, era muy divertido y bromista, y su look bueno era muy propio de él, puesto que era músico siempre llevaba pantalones rotos, camisas con logotipos de bandas, chaquetas de cuero o tela de jean y por supuesto tenis, era bastante relajado al vestir por lo cual lucia joven y fresco, siempre llamaba la atención de las chicas era un chico bastante apuesto, Amy lo pensaba asi, pero no él no era su tipo, a pesar de que alguna vez habían sido novios. Los tres se quedaron hablando y desatrasandose de sus vidas durante un rato mientras daba comienzo el partido, ahora sabia de donde había salido semejante carpa en la que estaban, era cortesía de aquel rubio chico, ya que su banda había tenido gran éxito en el mundo mágico, ya era alguien reconocido y así fácilmente había conseguido esa carpa y unos lugares excelentes para ver el partido, pues nada más y nada menos ellos tendrían su propio palco junto al del ministro de magia, dirigiéndose al palco Amy se topo con el Sr. Weasley y los chicos, Arhur saludo a Charlie y a Matt con alegría mientras los demás se preguntaban de donde demonios los conocía, pero eso se aclaro cuando Charlie abrió su bocota y les dijo que eran sus primos, con cortesía Matt los invito al palco pues este era lo suficientemente grande para albergarlos a todos
-No reparaste en gastos Matt-dijo la pelinegra cuando estaban a punto de llegar al palco con todos los chicos
-Bueno, hay que disfrutar de la vida-dijo con una sonrisa Matt
En ese momento Amethyst y sus amigos se toparon con el mismísimo ministro de magia, este saludo a Harry con amabilidad y luego se dirigio a sus acompañantes que eran el ministro de magia búlgaro, con el cual el ministro Fudge trataba de comunicarse de maneras bastante graciosas en la opinión de Amy, además venia acompañado de los Malfoy y para sorpresa de Amy sus abuelos, la pelinegra le dijo a sus amigos que continuaran que ella los alcanzaría en un momento pues había oído a alguien diciendo su nombre
-Amethyst-dijo una mujer mayor de ojos celestes con una sonrisa en el rostro
Aquella que le sonreía no era ni nadie más que la mismísima Sylvia Margotte LeBlanc, esposa de Balthazar Apollon LeBlanc, eran sus abuelos, los chicos se quedaron espiando en la puerta pues habían visto quien llamaba a Amy, una señora de edad que acompañaba al ministro y se sentían curiosos por saber quien era, hasta la misma Charlie y Matt habían hecho lo mismo
-No nos piensas saludar Amethyst-dijo Balthazar
Amy se había quedado muda como es que precisamente se los tenia que encontrar allí, su suerte no podía ser peor, se la había pasado ignorando las tantas cartas que ellos le habían enviado y justo en ese momento los tenia en frente sin saber que decir, asi que por educación decidio saludar
-Abuelo, abuela-dijo ella dirigiéndole una mirada a cada uno y asintiendo con su cabeza
-Tendrán que disculpar mi intromisión-dijo el ministro-pero asi que ella es la famosa Amethyst LeBlanc
-Si ministro-dijo Sylvia-ella es nuestra nieta
-*Con que ahora soy su familia, no decían eso cuando papá decidio casarse con mi madre-*penso la pelinegra
-Disculparan ustedes mi atrevimiento-dijo de nuevo el ministro-pero tienen ustedes una nieta muy hermosa
-Lo sabemos señor ministro-dijo el abuelo de Amy con cortesía-Amethyst es una mujer muy hermosa
-Me halagan señores-hablo por fin Amy-haran que me sonroje-dijo fingiendo cortesía
-Oh pero que descortés he sido-dijo el ministro-no me he presentado-dijo con una sonrisa tonta en el rostro-soy Cornelius Fudge, ministro de magia
-Un placer señor ministro-dijo ella-como ya sabe mi nombre es Amethyst, Amethyst LeBlanc-dijo dirigiéndole una mirada de odio a sus abuelos
-Le presentare a el resto de mis invitados-dijo sonriendo-el Sr. Oblansk, ministro de magia búlgaro
Amy lo saludo en un búlgaro bastante fluido que dejo sorprendido a más de uno
-Pero que maravilla, habla usted búlgaro, tal vez pueda ayudarme más tarde en cuanto a comunicarme con el Sr. Oblansk
Amy sonrio y el ministro continuo con las presentaciones
-Ellos son la familia Malfoy-dijo señalando a un par de rubios platinados
-No se moleste Sr. Ministro-dijo Lucius-ya conocemos a la Srta. LeBlanc-dijo mientras la miraba con detalle, Amy había podido notar como la miraba desde el primer día que lo conocio en el castillo
-Oh-dijo Cornelius-en ese caso puedo preguntar de donde?
-Claro Sr. Ministro-respondio él-la Srta. LeBlanc es profesora en Hogwarts
-Ya veo-dijo el ministro que nunca le quito a Amy la mirada de encima
-Es un placer volver a verlo Sr. Malfoy-dijo la pelinegra tratando de sonar cortés
Los chicos seguían mirando a través de la puertacon cuidado de no ser vistos, mientras el Sr. Weasley los regañaba y les decía que eso no era de su interés, todos habían odio claramente que Amy había dicho abuelo y abuela, asi que esas personas mayores eran familia de su bella profesora de Historia de la magia, pero al oir su tono de voz al dirigirse a ellos pudieron concluir que a ella no le agradaba verlos, pues usaba un tono cortante y ellos la conocían, bueno se atrevían a decir que la conocían lo suficiente como para decir que ella solo hablaba asi cuando estaba molesta o algo le disgustaba
-Por favor dejemos los formalismos de lado, llámeme Lucius profesora-dijo con una sonrisa que se veía algo malevola
-Si asi lo prefiere…Lucius, puede usted llamarme Amethyst
-Y a mi puede llamarme Cornelius señorita LeBlanc
El ministro parecía un niño pequeño tratando de llamar la atención de la pelinegra, pero esta no le prestba mayor atención alguna, estaba más concentrada en su adorada "familia" y en como la miraban los Malfoy, Draco con odio y Lucius, bueno parecía querer desvestirla con la mirada y ella no podía negar que él era un hombre bastante apuesto
-Cornelius-dijo ella-supongo que también puede llamarme por mi nombre en ese caso
-Oh el partido ya va a empezar-dijo Draco-intentando terminar aquella conversación
-El joven Malfoy tiene razón-dijo Amy-no quisiera que se perdieran algo por mi culpa
-En ese caso podría usted hacernos el honor de acompañarnos a ver el partido-dijo el ministro
El ministro búlgaro dijo algo que solo Amy pudo entender, a él también le gustaría que la bella joven los acompañara
-Amethyst seria maravilloso que lo hicieras-dijo su abuela
-Ahora soy yo la que tendrá que disculparse-dijo ella-verán, ya me han invitado a otro palco antes y seria muy descortés de mi parte romper esa invitación cuando ya la he aceptado-dijo intentando sonar con pesar, pero sabiendo que por dentro se alegraba demasiado de que Matt hubiera conseguido su propio palco privado
-Que gran inconveniente-dijo el ministro con su cara de adoración a Amy-me hubiera encantado, digo nos hubiera encantado contar con su presencia
-A mi también me hubiera encantado-dijo mintiendo con gran destreza-pero ya he dado mi palabra
-Bueno es una lástima-dijo el ministro-sera en otra ocasión entonces-dijo mientras tomaba la mano de Amy y la besaba-por ahora le deseo un feliz día y que disfrute del partido
-Procurare hacerlo ministr…digo Cornelius-dijo ella con una sonrisa que derretía a cualquiera que la estuviera mirando-que disfruten ustedes el partido también-dijo dirigiéndose a todos en general
Todos se fueron adentrando en el palco, Lucius antes de hacerlo beso con caballerosidad su mano como lo había hecho el ministro anteriormente y luego le dijo en tono bajo *"Es un placer haberla visto de nuevo…Amethyst",*ella no lo podía negar ese hombre la había hecho temblar al decir su nombre; los últimos en entrar fueron sus abuelos pues estos antes se dirigieron a ella
-Amethyst querida-dijo su abuela-nos gustaría hablar contigo
-Voy a aclarar esto en este momento-dijo ella tomando un semblante serio y voz fría-solo les habke por pura cortesía, no quería sonar grosera…
-Hija, por favor escúchanos-dijo Balthazar poseedor de unos ojos grises iguales a los de Amy
-Y por qué debería de hacerlo después de tantos años, años durante los cuales ustedes me ignoraron, díganme, ¿por qué debería hacerlo?-dijo ella con frialdad
-Sabemos que nos equivocamos-dijo Sylvia-lo admitimos, por favor déjanos explicártelo
-Todos merecemos una segunda oportunidad muchacha, y me es imposible pensar pensar que tienes un corazón tan frío como para no darnos si quiera el beneficio de la duda-dijo su abuelo
Amy pensó esto por un momento, aunque sentía un profundo odio hacia ellos por lo que habían hecho con su padre, ella era una persona razonable, podía discutir con ellos, podía darles la oportunidad de tratar de explicarse, porque muy en el fondo Amy siempre quiso creer que había una razón oculta para que sus abuelos rechazaran a su padre, pero al pasar de los años ella se había dado cuenta de que no toda la gente era buena, la gente podía ser cruel y desalmada, pero y si les daba otra oportunidad como a Severus, ella le había dejado explicarse y gracias a ello sabia que Severus no era un mal hombre, era un hombre imperfecto si, pero ella así lo quería, tal vez, solo tal vez si dejaba que sus abuelos hablaran con ella podría cambiar su opinión hacia ellos
-Supongo que puedo escucharlos un minuto-dijo esto haciendo que sus abuelos sonrieran-con tal de que dejen de acosarme con lechuzas
-Si hubieras accedido a hablar con nosotros antes las múltiple lechuzas hubieran sido innecesarias-dijo tratando de aligerar la atmosfera su abuelo
-Hablaremos cuando el partido finalice, pero no puede ser en la carpa donde estoy, allí habrá demasiada gente…
-Tenemos nuestra propia carpa-interrumpio su abuela-podremos hablar allí
-Creo que hablaremos allí entonces-dijo la pelinegra
-Pasaremos por ti cuando termine el partido-agrego Balthazar
-Los veré luego entonces-dijo ella-como ya dije no quiero que se pierdan el partido por mi culpa-dijo con tono de voz cortante
Sin más Amy se aparto de allí y se dirigio hacia el palco con los chicos, estos que aun se encontraban curioseando allí se adentraron al palco con velocidad, cuando la pelinegra entro allí todos dirigieron sus miradas a ella
-Lamento la tardanza chicos-dijo ella con una sonrisa algo fingida, ella ya no se encontraba de humor-inconvenientes que se presentan
-Descuide profesora LeBlanc-dijo Arthur Weasley-aun no ha comenzado el partido
-Sr. Weasley puede dejar los formalismos de lado, llámeme Amy por favor-le dijo ella con cariño
-Si, tío, no estamos en Hogwarts-dijo Charlie
-Oye aun nos debes la explicación de como es eso de que eres nuestra prima-dijo uno de los gemelos
-Soy hija de uno de sus tíos tontos-dijo ella en tono burlón-él-dijo señalando a Matt-y yo somos los hijos de Gideon Prewett
-Vaya pero el tío tenía muy buen gusto…-dijo George
-Si tu mamá es igual de bonita a ti-complemento Fred
-Chicos-los regaño Arthur
-Qué?-dijeron al unísono
-Tranquilo tío, no están molestando, no tienes porque regañarlos-dijo Charlie dándoles palmaditas en el hombro a Arthur-pero en algo se equivocan chicos, mi mamá es mucho más bonita que yo-dijo guiñándoles el ojo
-Eso nadie te lo refuta Charlie-dijo bromeando Matt
Charlie le pego en el brazo y le saco la lengua de manera infantil, Amy sonreía distraídamente, su mente se encontraba en otro lugar, no era cuestión de mucho tiempo para que hablara con sus abuelos, además el modo en que Lucius Malfoy le había hablado y mirado la tenia extrañada, Lucius Malfoy, aquel engreído y arrogante hombre le había pedido que lo tuteara y además le había dicho que había sido un placer volver a verla, y el tono en que le hablo, Amy no podía negar que se le había erizado la piel, después de todo Malfoy era muy apuesto…
-Pero en que demonios estas pensando Amethyst, por qué piensas en Lucius Malfoy?, si, aceptas que te mirara de manera seductora, pero tu ya estas acostumbrada a eso, por Merlín eres una maldita semi-veela!!!-hablaba mentalmente Amy con ella misma-concéntrate, más tarde hablaras de algo importante con tus abuelos, concéntrate en ello, que diría Severus si te viera asi, de seguro le daría un ataque, con lo celoso que es…