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Historia 122614 — capítulo 1
Suspiro y subo con mucho esfuerzo al tren, a pesar de que ya durante seis años lo he tenido que estar haciendo, mis maletas siguen pesando el doble que yo.
Con bastante dificultad logro subir por fin y camino por los pasillos del tren, en la zona de gryffindor, pensando que, como aún no hay casi nadie, daré una vuelta rápida y, si no veo a Harry y Ron, les guardaré yo un sitio en algún compartimento.
Entonces los vi, charlaban animadamente en un compartimento en el que también se encontraban Luna y Ginny, perfecto. No pude evitar abrir ligeramente la boca al observar cuán de cambiado estaba Ron: su perfecta cabellera pelirroja lucía más rebelde e indomable que nunca, se parecía cada vez más a la de Harry; sus centenares de pequitas le cubrían el rostro con gracia y sabiendo perfectamente dónde quedar cada una para hacerlo lucir hermoso; lucía un atractivo moreno de verano que no le había visto jamás y sus finos y rojos labios se estiraban a la perfección dejando ver una hermosa sonrisa permanente en la que asomaban todos sus perfectamente cuidados y deslumbrantemente blancos dientes.
De pronto asimilo como Luna me hace extraños gestos intentando captar mi atención y, cuando lo consigue, me dice con los labios y la mano derecha "entra". Sonrío y asiento conforme abro la puerta.
-Hola chicos.- les saludo.
-Hola.- responden todos amablemente.
Por fin me siento cómoda, no como en casa, aquí la gente me comprende y no me dicen: Hermione hija, ya sabes que si quieres puedes volver al Instintuto y estudiar para servir de dentista o médico.
Me acomodo al lado de Ginny y de la ventana. Ginny tiene en frente a Ron y al lado a Harry así que está bastante bien. Observo el paisaje pasar rápidamente y aprecio como Luna, que está en la misma posición que yo, hace lo mismo.
-¿Qué tal el verano?- pregunta Ginny.
-Bastante bien...- responde Harry.
Ginny mira a Luna, que suelta un pequeño discursito sobre lo bien que lo ha pasado intentando descubrir alguna especie nueva que pudiera tener algo que ver con unos extraños polvos de morfeo que encontró en su cama un día al despertar, y a continuación Ginny me mira inquisitivamente, esperando a que responda...
-Nada nuevo.- me limito a contestar.- Mis padre siguen empeñados en que siga con el negocio familiar y me covierta en una buena dentista...
-¿Y vosotros?- pregunta Luna.
-Normal. Fuimos un par de días a visitar a Charles y el resto del verano lo pasamos en la Madriguera preparando los detalles de la boda entre Bill y... esta... ¿cómo se llamaba? La mitad veela.- dice Ginny.
-¿Fleur Delacour?- pregunta Harry.
-¡Sí, esa!- exclama Ginny.- Es un estorbo, ¿verdad, Ron?- pregunta Ginny.
Todos desplazamos nuestra mirada hacia el pelirrojo que permanece concentrado en sonreír como un bobo a una chicas de quinto, rubias y con los ojos verde esmeralda (aunque, en mi opinión, los de Harry son más lindos) y con unas faldas muy cortas para mi gusto y unos escotes de susto...
-¡Ron!- exclama Harry llamando su atención.- Despierta, amigo...- dice riéndose.
Todos se contagian de la risa de Harry, todos menos yo, que solo siento dolor y angustia, una fuerte angustia oprimiéndome el pecho, y las saladas lágrimas luchando por salir de mis ojos. Sin embargo, trato de disimularlo y me esfuerzo por sonreír...