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Amor y drogas. — capítulo 6
-Te amo.- Susurró una pelirroja al oído de un moreno.
-También te amo Ginny.- Dijo el moreno sonriente.
-Harry ¿Por qué siempre estás en casa de Draco? Seguro le molesta.- Dijo él.
-No, no me molesta, cuando tengan sexo cierren la puerta.- Dijo Draco que pasaba por el frente de la habitación, estaba llegando de su cita con Hermione.
-Ves, no le molesta… ¿qué haremos mañana? Es domingo.- Dijo Harry sonriente.
-Pues, es día de parque.- Dijo Ginny algo molesta vistiéndose.
-Ok, es tarde, voy a dormir.- Dijo él.
-¡HARRY JAMES POTTER! Dijiste que irías conmigo las carreras, hoy corro la individual.- Ginny hizo un puchero y Harry al instante se levantó para irse con ella.
Cuando salieron él conducía la motocicleta, llegaron y los únicos conocidos que había eran Luna y Theo.
-¿Qué pasa? ¿Corres hoy en las siamesas?- Dijo Ginny.
-No amor, corro en las individuales y… hoy no hay siamesas, ayer murió la amiga de Dolohov y el muy hijo de puta está en el hospital.- Dijo Luna algo enojada.
-Hierva mala nunca muere.- Dijo Ginny.
-¡CHICAS Y CHICOS, A CORRER!- Dijo un tipo para que los participantes se pusieran en la línea.
-Adiós amor, suerte.- Dijo Harry besando a Ginny.
-Hazlo por mí preciosa.- Dijo Theo pegando su frente con la de Luna y besándole en los labios.
Las chicas se subieron en sus motos, Ginny le dio la mano a su mejor amiga y ella le lanzó un beso.
-¡EN SUS MARCAS! ¡LISTOS! ¡FUERA!- Dijo la mujer con la diminuta falda que estaba frente a ellas.
Luna comenzó a correr y Ginny también, cuando Luna corría no pensaba en nadie, sólo en ella, en el camino, en el viento, en el dinero y en las drogas que luego compraría con ese dinero.
Ni siquiera se percató de que Ginny ya no corría a su lado, sino que se había colado y caído al piso con la moto de su hermano Fred sobre ella.
Cuando llegó a la meta ganando el primer lugar Luna buscó a Ginny y al escuchar un bullicio se dirigió hacia allá.
-¡PERMISO! ¡ES MI MEJOR AMIGA!- Gritaba la rubia quitando a la gente.
-¡Ginny! ¡Amor quédate conmigo!- Dijo Harry llorando.
En eso se escucharon sirenas, la policía.
-¡Mierda!- Gritó Harry, puso a Ginny en frente de la moto que estaba intacta y se puso detrás conduciendo rápido.
-¡LOVEGOOD!- Gritó el tipo de las apuestas y le lanzó 1000 euros amarrados con una liga a la rubia.
-Sube Luna.- Dijo Nott y se fueron detrás de Harry.
Cuando llegaron al Hospital Harry ya había dejado a la chica en emergencias y estaba hablando con la mujer.
-No lo sé, sólo vi que se cayó, yo le estaba enseñando a conducir y… le juro que no era ilegal.- Decía el chico con el rostro entre las manos.
-¡HIJO DE PUTA! ¿DÓNDE ESTÁ MI HERMANA?- Gritó Ron cuando llegó.
-Cálmate Ron, estará bien.- Dijo Luna.
-¿Y si no? ¿Quién ganó?- Dijo él.
-Mierda.- Masculló Harry.
-Llamaré a la policía.- Dijo la enfermera.
-Eres un imbécil Weasley.- Dijo Nott.
-¿Ustedes estaban?- Dijo Ron.
-No, llegamos en cuanto Harry nos dijo.- Respondió Theo.
-Mentira, muéstrame tus bolsillos.- Dijo Ron.
Cuando Luna mostró sus bolsillos ahí estaban, mil euros.
-Zorra de mierda.- Dijo Ron.
-¡NO LA INSULTES POR GANAR MALDITO!- Dijo Nott saliendo de sus cabales. Y le lanzó un puñetazo. -Vámonos Luna.- Dijo.
-Lo siento Harry pero con este cabrón aquí, no me quedo.- Dijo Luna. -Llámame cuando este hijo de perra se calme y vendremos.- Y besó en la mejilla al moreno.
Se montaron en la moto y se fueron, Luna comenzó a llorar, odiaba que la vieran llorar.
-Tranquila mi amor.- Dijo Nott cuando llegaron a casa de Luna.
-Es mi mejor amiga.- Dijo ella con el rostro en el pecho del chico.
-No morirá, lo sé, cálmate.- Dijo él y besó los rubios cabellos de la chica.
En eso el teléfono de Luna sonó.
-¿Hola?-
-¿Herms?-
-Sí, soy yo Luna ¿Qué le pasó a Ginny? Estás bien ¿verdad?-
-Cayó de la moto, estoy bien ¿Quién te dijo?- Dijo Luna tocándose la frente.
-Draco, Zabini y yo vamos al hospital.-
-No te lo recomiendo, Ron sopló… seguro meten a Harry a prisión por ser menor y andar en carreras ilegales.- Dijo Luna seria.
-Mierda, Ron es un cabrón. ¿Nos vamos mañana al hospital? ¿Con qué moto corrieron?-
-Sí, vamos mañana, yo con la de Theo y ella con la de Fred, la volvió mierda pero sirve.-
-Bien… te amo, nos vemos mañana.-
-Te amo, adiós.-
En casa de Hermione ella estaba muy preocupada, llamó a Pansy, le comentó todo y quedaron en ir al día siguiente.
-¿No tienes miedo?- Dijo Zabini.
-¿Por qué?- Preguntó ella sin quitar la vista de la pantalla de plasma.
-Pues… tu también corres y las siamesas son más peligrosas.- Dijo él mirándola.
-No, corro contigo, eres lo máximo y además sé que moriremos en carrera.- Dijo ella y lo besó en los labios. -Blaise ¿qué pasa si me enamoro de ti?- Preguntó Herms.
-No lo sé… nos casaremos y tendremos hijos.- Dijo Blaise para luego reír.
-Ven, hazme el amor.- Dijo ella poniéndose sobre él.
-¿No que no?- Dijo Zabini.
-Pues ahora sí, hasta que Draco sea mi novio.- Sonrió la castaña.
Zabini comenzó a besarla, luego acarició sus muslos y le quitó la camisa dejándola sólo con sus bragas negras, luego suavemente comenzó a acariciar sus pechos y lamerlos suavemente, Hermione se detuvo y lo miró.
-Blaise… ¿crees que esto está bien?- Dijo ella.
-No lo sé, pero me gusta Herms, eres… perfecta en esto.- Dijo él sonriendo.
-Tengo miedo.- Dijo ella.
-Siempre lo tienes Hermi… ven acá.- Dijo él abrazando a la castaña y besando su cabeza hasta que ambos cayeron en los brazos de Morfeo.
En casa de Luna ella y Theo estaban haciendo el amor lenta y cariñosamente.
-He tenido sexo muchas veces, pero nunca tan perfecto como contigo mi amor.- Dijo él en su oído.
-Es porque no tenemos sexo, hacemos el amor.- Dijo ella mirándolo a los ojos para llegar juntos al orgasmo.
Draco y Harry hablaban con las autoridades mientras Ron lloraba por su hermana.
Pansy no podía dormir, estaba asustada por su amiga.
Ginny estaba inconsciente, al borde de la muerte…