Prohibido enamorarse — capítulo 4
-Pues perfecto-susurro el pelinegro antes de atacar y mordiscear su cuello causando los gemidos de la castaña que lo detubo cuando se giro para quedar encima de el.
-Primero hay que tener ciertas reglas-dijo mientras ella empezaba a besar el cuello-¿Con que se supone que denominamos esto?-pregunto mientras pasaba sus manos por el abdomen del pelinegro.
-Mmmmm…amigos con derechos?-pregunto entre gemidos.
-Okey, podemos salir con otros?-pregunto la castaña.
-Ah ah te quiero para mi solito-dijo mientras se levantaba para cargarla hacia las regaderas.
-Esta bien pero cuando queramos terminar esto podrá ser en cualquier momento y sin resentimientos-dijo mientras enroscaba sus piernas a la cadera del chico
-Okey-dijo mientras se pegaban hacia la pared de las duchas y se besaban desenfrenadamente.
-Ah y una ultima cosa-empezo la castaña se parándose del chico y empezando a dirigirse hacia la ducha se giro y lo vio a los ojos-Prohibido enamorarse…..-susurro sensualmente antes de meterse al cubículo de la ducha. El pelinegro sin dudarlo dos veces se metió al cubículo tras la castaña y la acorralo con la pared y su cuerpo, deslizo la blusa de la chcia y la bota a quien sabe donde . Lacastaña traia un sujetador rojo con encaje negro.
-Wow!, nunca pensé que usaras este tipo de ropa Mione-dijo asombrado el pelinegro.
-Si no te gusta porque no me lo quitas-dijo la castaña mientras empujaba al pelinegro hacia el otro lado del cubículo.
-No asite ves sexy-dijo mientras empezaba a jugar con un mechon de su cabello a la par que con la otra mano empezaba a masajear uno de sus pechos arrancándole un gemido a la castaña.
La chica para no quedarse atrás empezó a jugar con el borde del pantalon del equipo de Quidicht del chico. Decidida metió una mano al pantalón del chico rozando su miembro.
-Ahh-gimio el pelinegro ante ese leve roze. La mano de la chica ingreso sin permiso alguno al bóxer del chico y empezó a jugar con el miembro de estearrancándole gemidos.El chico empezó a jugar con el broche del sujetador de la chica hasta que logro desabrocharlo dejando al descubierto los no muy enormes , pero tampoco muy chicos, pechos de la chica con sus pezones ……(n/a: no recuerdo la palabra:p).El pelinegro empezó a besarlos y a mordiscearlos sacandole gemidos a la chica que loinsitaban a seguir. La castaña con un simple movimiento dejo caer los pantalones del chicos y prosigio con loque hace unos minutos estaba haciendo.
-Joder Hermione-dijo mientras le quitaba con igual velocidad que ella los jeans de la chica dejando al descubierto un braga que hacia conjunto con el sujetador. La castaña se separo y camino al otro extremo del cubículo.
-¿Qué piensas hacer?-pregunto Harry mientras la abrazaba por la cintura y besaba sus hombros.
-La promesa fue bañarnos juntos no-dijo juguetona la castaña mientras había el grifo de la ducha dejando que el agua de deslizara por sus cuerpos…
Se volvieron a besar hasta que el chico metió una mano en la intimidad de la chicaempezaba a jugar con su intimidad arrancándole gemidos……….
(n/a: soy un asco para el lemon a si que ustedes ya saben que pasa en estas partes)
-lista para otra ronda-pregunto el pelinegro recostado con la castaña en brazos sobre el piso de la ducha una vez que se recupero.
-Tenemos que volver al castillo ya es tarde-dijo la castaña mientras se levantaba bajo la atenta mirada del pelinegro y empezaba a recoger sus prendas.
El pelinegro hizo un puchero y le dirijio una mirada de suplica a la castaña.
-No Harry además tengo hambre nunca pensé que el sexo te dejara exahusto-dijo la castaña provocando la risa del chico.
-Esta bien-dijo mientras se empezaba a cambiar junto a la castaña. Salieron de los vestidores y se dieron cuenta que ya era de noche y corrieron hasta la entrada antes de que cerraran.
-Vamos a cenar?-pregunto la castaña al ojiverde con ojos de cachorito mojado.
-Pues por tu hambre no pudimos seguir-bufo molesto el pelinegro. La castaña se rio de la cara de puchero del chico y sensualmente se le acerco y lo abrazo.
-Mas tarde te lo compensare-dijo antes d robarle un beso y girarse para entrar al Gran Comedor.