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Historia 123345 — capítulo 1
-Por favor hijo- decía Esme mirándome, tenía el labio inferior levemente levantado… Queria negarme, pero sabia que Lucius todo lo puedo Malfoy me obligaria a ir -Solo serán seis semanas- dijo papá Seis semanas, mi papa lo decia como si fuera muy poco tiempo o como si no fuera a pasarmela mal en aquel horrible lugar. Mis padres tenian una enorme hasienda, pero para mi era el peor lugar del mundo, no habia gente interesante, no habia lugares finos, solo animales y bichos. Ellos querian mandarme a aquel lugar devido a mi "mal comportamiento". Esperaban que pasando seis semanas en aquel lugar yo madurara un poco y pudiera actuar como un hombre de 20, esa era mi edad, pero no queria actuar asi, no queria terminar convirtiendome en alguien igual a mi padre. -porfavor- pidio mi madre tomendome del hombro- solo te pedimos seis semanas, ni mas ni menos -Está bien, solo seis semanas,-dije molesto, me habían convencido- ni un día más Tardé más de 10 horas en llegar, me perdí tres veces. Todos los caminos de trocha son iguales y los árboles también. Me moría de hambre, estaba sudado y para colmo no me abrían el portón. Sólo veía un gran tronco donde estaba grabado "HaciendaMalfoy".Había un Malfoy afuera muerto de cansancio que tendría que dormir en su auto porque nadie salía a abrir.Me desperté cuando alguien tocó mi ventana -Está bien. Bienvenido señor Malfoy. Ey Harry, abre la puerta- dijo aquel hombre. No me detuve a ver nada más, manejé por el sendero hasta llegar a la casa. Bajé mis dos maletas y entré. Una mujer que reconocí al instante me recibió. -¿Draco? -Dijo mi antigua nana Bellatrix-Pero como has crecido niño -Hola Bella- le dije abrazándola, quería que viera que había crecido lo suficiente y que era un hombre ya. No podía andar diciendome "niño". -Llegué anoche pero nadie me abrió, tengo hambre- me quejé, hice un gesto de fastidio que me pareció demás infantil. -Ve a darte un baño hijo-Dijo feliz. Al menos alguien conocido y que me tenía aprecio.-te prepararé de inmediato las pastas que tanto te gustaban Después de comer salí a las caballerizas, quería montar un poco, hacía años que no lo hacía. Subí como pude al viejo caballo pues se movía mucho. Monté por el sendero, no quería arriesgarme a entrar al bosque. A lo lejos se miraba el río, hacia allá me dirigí. Cuando era niño lo que más me gustaba era bañarme allí y correr sin zapatos por toda la zona. De pronto el caballo empezó a encabritarse sin razón, traté de calmarlo pero perdí el equilibrio y fui a dar a un lodazal al lado del camino. Maldita bestia, apenas caí corrió de regreso a la hacienda. Estaba hecho un asco, hasta mis botas tenían barro por dentro. Me quité todo el barro que pude, parecía un monstruo, necesitaba asearme un poco, así que llegue al rio a duras penas. Escuché una melodiosa voz y busqué el lugar de donde provenía. Allí a pocos metros de la orilla estaba una preciosa chica… bañándose. Sólo traía ropa interior y se lanzaba al agua, desaparecía y volvía a aparecer. Me quedé como un idiota mirándola. Era realmente hermosa de suaves y delicadas curvas, facciones y cuerpo perfecto. Wow, era su día de suerte, Draco "rompe corazones" Malfoy estaba aburrido esta mañana. Parecía una ninfa del agua, cantaba y se zambullía, su transparente enagua me dejaba ver casi todo, quedé absorto observando toda esa belleza. -Ey tu ¡que miras!- la escuché gritar, no pude decir nada estaba allí como un tonto sólo disfrutando el paisaje. Un zumbido muy cerca de mi oreja me sobresaltó, me fijé, tenía una piedra en la mano y me la arrojó. ¿Me estaba apedreando? ¿A mí? ¿Al irresistible Draco? Esto no podía ser verdad. Tenía buena puntería porque la siguiente piedra me dio en el pecho. -¡Pervertido! Atrevido- siguió gritando. -Suficiente- me quejé. -No vine mirarte, eres tú la que está de exhibicionista- tuve que esquivar las siguientes piedras.
- ¿Y por qué sigues allí? Fisgón. ¿Quieres que te rompa la cabeza?- se agachó y sacó más piedras del fondo. -¡Eres una loca!- hice lo posible por molestarme pero no podía borrar la sonrisa de mi rostro, era la criatura más extraña que había conocido. -¡Acosador!¡Pervertido! Te voy a acusar, mi novio te matara- me preguntaba quien podria soportar aa esa preciosa fiera al grado de ser su novio