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Historia 123885 — capítulo 1

Habían pasado tres semanas desde que Harry llegó al número 4 de Privet Drive y el ambiente del lugar estaba muy caldeado. Nada mas llegar, Harry había amenazado a sus tíos con que como no lo dejaran tranquilo escribiría a Moody y Kingsley para que les hiciera una visita, cosa que no le gustó a en absoluto a tío Vernon y que cumplió a regañadientes. En cuanto a Dudley, simplemente no hablaba, aunque ese día estaba extrañamente acercándose a Harry.  Harry estaba en el patio trasero observando alejarse a Hedwig con cartas para Hermione, Ron, Luna, Neville y Ginny. En verdad le resultaba raro haber hecho tan buenas migas con Luna, Neville y la hermana de Ron, pero desde que empezó las vacaciones los tres empezaron a enviarles cartas a las que él repondía junto a cartas de pésame enviadas por casi todo el mundo mágico.  - Hola Harry.  Dudley se encontraba detrás de su primo temblando, Dudley había perdido mucho peso desde el ataque de los dementores del año anterior e intentaba ser mas amable con la gente.  - Vaya pero si sabes hablar.- Dijo Harry riéndose.- Creí que se te había olvidado.  Dudley sin hacerle casa comenzó a hablar.  - Solo quería pedirte perdón.- Dijo rápidamente el primo de Harry.  - ¿Por que?  - Por haberme portado tan mal contigo...  - No- dijo Harry-, eso lo supongo. Preguntó que por que me lo dices a estas alturas.  - Verás, desde el año pasado... desde...  - Desde los dementores.- Dijo Harry ayudando a su primo.  - Si... el caso es que me di cuenta que tu lo único que has hecho es intentar sobrevivir desde que con un año tía Lily murió.- Dijo Dudley entristecido.  - Dudley, ¿sabes que es la primera vez en dieciséis años que hablas de mi madre sin intenciones malévolas, verdad?- Dijo Harry estupefacto de su primo mencionara a la madre de Harry.  - Sí- dijo este-, pero es que he empezado a soñar con tu madre, de como ella corría con un bebé en brazos al que dejaba en una cuna y de como...  - ¿De como qué?- Preguntó Harry nervioso.  - Y de como moría suplicando por su hijo.- Dijo rápidamente.  Harry estaba empalideciendo, su primo había soñad como su madre moría, había visto lo que el vio años atrás, en tercero.  - Y no es ese el único sueño, pero lo raro en que mis otros sueños raros sales tú.  - ¿Como?- Dijo Harry.- Si fueras mago te creería, pero...  - Es verdad, hay uno en el que cruzas un lago en barca con el gigante ese de tu onceavo cumpleaños y dos niños de la estación, y otro en el que estas en una especie de mazmorra con un chico, una niña muerta y una serpiente...  Dudley describió grandes escenas de la vida de Harry que era imposible que conociera: la primera vez que vio al ministro, como aprendió a hacer un patronus, cuando lucho con un dragón, cuando se encontró con Voldemort en el cementerio, cuando discutió con Umbridge por primera vez y cuando murió Sirius.  - Aunque estos últimos sueños son muy recientes...- Dijo Dudley.  - ¡Dudley no son sueños! Son hechos que me han pasado.- Exclamó Harry.- Tenemos que ir a pedirle a la señora Figg que informe a Dumbledore de inmediato.  Harry cogió del brazo a su primo y se lo llevó sin dejarle hablar y cruzándose en el salón con los Dursley, quienes tampoco dijeron nada debido a su asombro. Pero cuando Harry abrió la puerta de la calle, Harry vio que cuatro figuras conocidas se encontraban frente a Harry.