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Harry Potter: El hermano olvidado — capítulo 17
Harry Potter: El hermano olvidado.
Cuando el último de los mortífagos fue derrotado, Neville Longbottom apuntó su varita entre los ojos de Harry Potter.
-¿Quien diablos eres?- Le exigió respuesta.
-Alguien que acaba de arriesgar su vida junto con la de sus combatientes para salvar tu piel y la de tus amigos- Respondió Harry con calma.
-¡Neville!- Siseó Hannah en modo de advertencia mientras agarraba el brazo con que él sostenía la varita y lo obligó a bajarla.
En cuanto a Harry le dijo- Vas a tener que disculpar a mi marido, esta algo alterado por la batalla y tu te pareces mucho a un viejo amigo nuestro que recientemente perdió la vida.-
Harry levantó una ceja.
-¿Sería correcto asumir que ese viejo amigo era Arnold Potter?-
-Si, lo era- Respondió Hannah.
Harry le sonrió con picardía.
-Te sorprenderías de la cantidad de veces que me ha pasado esto.-
Por alguna razón, su sonrisa hizo cosas extrañas en el estomago de Hannah y ella se preguntó porque quería reírse como una colegiala.
-¿Como es que te pareces a él?- Exigió Seamus sin mucha educación.
-Mi parecido con él es por pura coincidencia biológica, se los puedo asegurar- Dijo Harry misteriosamente- Mira, quien soy en estos momentos no importa, la batalla esta ganada y ahora una limpieza debe llevarse a cabo. Voy a dejarte algunos de mi grupo, bajo las instrucciones de Padma, para que los ayude a limpiar, luego tienen que contactar al Departamento de seguridad mágica**(N/A: el DMLE en inglés)** para que vengan a ver a los mortífagos muertos y durante la estadía de ellos aquí espero que hagan tres cosas, primero: no digan nada acerca de mi. En lo que a las autoridades concierne yo no existo y quiero que siga siendo así. Segundo: Vas a decirles a los de seguridad mágica que quienes vinieron aquí solo son amigos que respondieron a tu pedido de ayuda, nada más y finalmente, no dirán nada de lo sucedido con los dementores, para los del ministerio los dementores se fueron solo con patronus comunes ¿Entendiste?-
-¿Y que nos pasara si no hacemos lo que nos pides?- Demandó Dean.
-Si cumplen con lo que digo, bueno, principalmente no tendré que usar un obliviate y borrarles toda memoria pero lo más importante es que, si ustedes hacen lo que pido, consideraría extender una mano de amistad-
-¿Quieres formar una alianza?-Preguntó Neville incapaz de creer lo que le proponían teniendo en cuenta que su grupo había esta discutiendo una cosa así antes del ataque.
-Si deseas llamarlo de esa forma, entonces si- Respondió Harry.
Neville se quedó mirando a Harry con cuidado por un tiempo antes de asentir con la cabeza.
-Esta bien, haremos lo que dices y luego escucharemos lo que tienes que ofrecer.-
Harry le tendió la mano. Neville se acercó y la cogió en un agarre firme. Se estrecharon la mano una sola vez antes de que Harry quitara la suya y sacara la varita, la puso en la punta de su garganta y gritó en voz alta:
-¡Indeseables, me despido! Hermione y Luna, vengan conmigo, el resto de ustedes se quedan bajo el cuidado de Padma, hagan lo que ella diga, volveré más tarde-
Con sonidos simultáneos, Harry Potter, Hermione Granger y Luna Lovegood desaparecieron en el aire.
La voz de Padma rompió el silencio.
-¡Muy bien, todos!, ¡Vamos a limpiar este lugar!-
Al instante los integrantes del grupo que Harry había llamado los indeseables se dedicaron a limpiar empezando por reparar las estatuas y las gárgolas, también eliminando todos los rastros de polvo en que los dementores se habían convertido al ser golpeados por los patronus especiales.
Esto devolvió a Neville a la realidad y se giró para ver a su grupo.
-Bien, muchachos, hay que sanar a los heridos y reunir a los muertos, los nuestros quedaran en el salón y los mortífagos afuera.
-Contacta a tu tía, dile que mande algunos aurores para encargarse de los cuerpos de los mortífagos- Dijo rápidamente Neville a Susan.
Luego dirigiéndose a todo su grupo el gritó.
-Los aurores estarán aquí pronto, nadie va a decir nada acerca de la desaparición de los dementores o de el tipo que se parece a Arnold Potter y si les preguntan, nuestros nuevos amigos son solo eso, amigos, ¿Esta claro?-
Al recibir asentimientos de cabeza de todos ellos, los dejo tranquilo.
Amelia Bones había estado de mal humor toda la mañana, ese viejo tonto de Dumbledore reamente estaba acabando con su paciencia, la mitad de la basura que salía de su boca podría ser tomada por holandés, jeringozo o sireno y estaba confundiendo increíblemente a Amelia.
Por lo tanto, la oportunidad de hablar con su sobrina a través de la red flu en la hora del almuerzo pareció ser un alivio, o al menos hasta que Amelia se dio cuenta de la gravedad de la razón por la cual ella la llamaba.
Impactada por la noticia de que los mortífagos habían atacado la mansión Longbottom, Amelia no tardo en enviar un patronus a Augusta quien estaba llenando papeleo en su oficina y luego corrió hasta el departamento de aurores para enviar a Scrimgeur, Kingsley, Dawlish, Tonks, Proudfoot, Savage, Williamson, Robards y a cualquier otro en que pudiera poner sus manos.
No pasaron ni cinco minutos desde que Susan llamó cuando los aurores llegaron a escena. La mayoría de ellos se pusieron de inmediato en posiciones de combate pero rápidamente se dieron cuenta de que no era necesario, estaban haciendo trabajo de limpieza. Algunas personas del lugar estaban reparando paredes y ventanas mientras que otras arrastraban cuerpos vestidos de negro para tirarlos en un montón.
Un estallido detrás de ellos señaló la entrada de otra persona.
-¡NO!-
El impacto de esta palabra fue muy desgarrador ya que nunca habían visto a la estoica matriarca de la familia Longbottom sonar tan angustiada.
Amelia rápidamente se acercó a su vieja amiga y paso un brazo alrededor de ella.
-Se acabó, Augusta. La batalla ha terminado, ahora están limpiando y Susan me ha dicho que Neville y Hannah están bien-
Augusta asintió con la cabeza temblorosamente antes de hacer su camino hasta los jardines de la casa, en la biblioteca Daphne Greengrass estaba examinando la herida por mordedura en el brazo de Lavander Brown, después de unos momentos de cuidadosa concentración gritó:
-¡Winky!-
Con un estallido un elfo domestico apareció -¿Si, ama Greeny-Grassy?-
-Winky, por favor ve a mi almacén. Necesito una poción Wolfsbane, una esencia de Díctamo, una esencia de Murtlap, un regenerador sanguíneo y algún producto para limpiar la herida- Respondió Daphne Greengrass.
Con una reverencia Winky desapareció.
Una vez que Winky se fue Daphne notó a Lavender viendo su herida con inquietud.
-No te preocupes- Dijo Daphne- El ataque no ocurrió durante luna llena por lo que no te convertirás en un hombre lobo en corto pazo.
Lavander negó con la cabeza.
-No, no es eso. Es que la herida es tan grande...va a dejar cicatriz-
-Sí, y una grande- Respondió Daphne sin rodeos, Lavender se encogió. Al ver esto Daphne se enrolló la manga del brazo derecho dejando al descubierto una cicatriz muy desagradable que corría a través de la curva de su brazo, también se reflejaba en el otro lado de su brazo.
-¿Como te hiciste eso?- Preguntó Lavender con miedo.
-¿Conoces a la serpiente gigante que Voldemort lleva consigo a todas partes?- Preguntó Daphne. Y con los ojos desorbitados Lavender asintió en respuesta mientras Winky aparecía con las pociones solicitadas. Daphne comenzó a colocar la poción para limpiar heridas en la herida de Lavender.
-Mis padres eran mortífagos- Explicó- ellos fueron a una redada en un centro comercial muggle para torturar a los compradores. Luego los aurores se presentaron y ellos fueron desgarrados por los hechizos de los aurores para bien de todos. Por supuesto, Voldemort fue a buscarme para ocupar su lugar pero para entonces yo ya estaba metida plenamente en este grupo- Ella hizo un gesto a los demás que habían llegado a ayudar en la batalla- Apenas salí de ahí con vida y no lo hubiese hecho de no ser por un translador que me llevó hasta la sede pero, claro, mi fuga ocurrió después de que la maldita serpiente decidiera ver a que sabía. No pude matar a esa maldita cosa, una lastima pero me las arregle para devolverle el favor y dejarle una cicatriz enorme también.-
Entre la charla Daphne había agregado unas gotas de regenerador de sangre y Wolfsbane en la herida de Lavender sin que ella se diera cuenta y ahora estaba añadiendo cuidadosamente una mezcla de esencia de Díctamo y esencia de Murtlap para ayudar a cerrar la herida.
-Mi punto es- Continuó Daphne- que nunca debes avergonzarte de una cicatriz, en especial de una recibida en combate, ¿De acuerdo?.
Lavender no podía encontrar las palabras adecuadas así que se limitó a asentir con la cabeza en señal de agradecimiento.
Amelia encontró finalmente a su sobrina mientras esta consolaba a Cho Chang por la muerte de Michael Corner.
Al ver a su tía, Susan se separó de Cho y fue a saludarla.
-¿Qué me puedes decir?- Preguntó Amelia.
-Había más de un centenar de mortífagos y al menos cien dementores- Respondió Susan- por lo que yo vi, eran dirigidos por Rodolphus y Rabastan Lestrange, Rookwood estaba aquí también junto con Fenrir Greyback. Los cuatro están muertos y creo que ningún otro mortífago logro salir con vida pero no estoy segura. Los dementores fueron expulsados.-
Amelia asintió con la cabeza y le hecho un ojo a los que estaban ayudando a limpiar.
-Puedo ver a algunas personas que no forman parte de ese grupo tuyo- Observó.
Susan asintió.
-Si, ellos no forman parte, Parvarti Patil tiene un enlace mental con su gemela Padma. Cuando nos atacaron Parvarti se contactó con Padma para obtener ayuda, creo que ella lo que quiso decirle es que necesitabamos aurores pero en cambio Pama junto a tantos amigos como pudo reunir-
-Juntó un buena cantidad- Dijo Amelia.
-Padma trabaja con algunos de ellos-Respondió Susan- Y Padma estaba en el trabajo cuando Parvarti la llamó-
Amelia asintió con la cabeza.
-Bueno, creo que voy a compartir unas palabras con Padma Patil- Amelia extendió un brazo y tiró a su sobrina al interior de un abrazo- Estoy tan contenta de que estés a salvo-
Susan sonrió y le devolvió el abrazo sabiendo lo preocupada que su tía había estado.
Seamus y Dean encontraron a Neville y Hannah en los restos de la sala comedor.
-¿A cuantos perdimos?- Preguntó Seamus.
Neville dio un profundo suspiro y se sentó en una de las pocas sillas restantes.
-Todavía seguimos contando.
Seamus y Dean agacharon la cabeza mientras Hannah se colocaba detrás de su marido y ponía sus manos en sus hombros.
El silencio que se había formado fue destruido cuando Augusta Longbottom, la abuela de Neville, corrió por la habitación y envolvió a Neville y Hannah en un abrazo.
Padma estaba ayudando a Lisa Chuk a cargar el cuerpo de un mortífago para tirarlo en el montón cuando oyó a alguien gritando su nombre.
Se dio la vuelta y vio a la tía de Susan caminando hacia ella.
-Buenas tardes Señorita Patil- Comenzó Amelia- Soy Amelia Bones. Soy jefa del departamento de seguridad mágica, ¿Podría hacerle algunas preguntas sobre su participación en todo esto?-
Padma se encogió de hombros
-Claro, ¿Que quiere usted saber?-
-Ya he hablado con Susan, quien afirmó que compartes una conexión mental con tu hermana Pavarti y por lo que entendí ella la utilizó para contactarte con el fin de pedir ayuda ¿Correcto?-
-Si es correcto.
-¿Puedes decirme como juntaste a tanta gente?-
-Bueno, yo trabajo con algunos de ellos, puedes tomar a Sally-Anne como ejemplo. Cuando les dije lo que paso estuvieron más que dispuestos a ayudar, algunos de ellos llamaron a sus amigos y todos vinimos aquí.
-¿Y porque no te pusiste en contacto con los aurores?-
-Yo asumí que los aurores ya habían sido informados de la situación teniendo en cuenta que tu sobrina estaba luchando aquí pensé que los aurores tenían medallones que se podían usar en situaciones de crisis y yo asumí que Susan utilizó el suyo-
-Si, bueno, lamentablemente ya no es necesario que los aurores lleven sus medallones fuera de la hora de servicio, los pone en situaciones complicadas-
-Sin embargo, Susan tenía el de ella, los aurores podrían haber estado aquí para ayudar-
A Amelia no le gusto el tono que Padma usó cuando dijo eso pero no dijo nada.
-¿Así que todos ustedes vinieron a unirse a la batalla? ¿Sin razón en absoluto?-
-¿Sin razón en absoluto?- Exclamó Padma- Mi hermana es parte del grupo que se reúne aquí, esa es suficiente razón para venir a ayudar. El resto vino por que era lo correcto que se tenía que hacer-
Amelia miró cuidadosamente a Padma por unos minutos antes de mover la cabeza.
-Gracias, Señorita Patil. Has sido de gran ayuda-
Padma sonrió pero no dijo nada mientras Amelia se iba.
En una habitación pequeña pero acogedora amueblada con un sofá y un sillón puestos frente a la chimenea y una librería en la esquina, un elfo domestico apareció.
Al oír el sonido de su llegada una mujer entro en la habitación.
-¿Que ha pasado Pokey?- Preguntó ella.
El elfo hizo una profunda reverencia.
-Ama, traigo un mensaje del maestro Harry. Él dice que cree que esta apunto de ganar una buen número de aliados humanos.
-¿Como?-
-Los Indeseables ayudaron a unas personas en una batalla contra un ejercito de mortífagos y dementores- Explicó el elfo.
-¿Y quienes son estas personas a las que ayudaron?-
El elfo tenía una sonrisa en su rostro cuando dijo.
-Neville Longbottom y sus amigos-
Decir que la mujer se sorprendió sería eufemismo.
Porkey, el elfo domestico, volvió a inclinarse.
-Si la ama quiere, Porkey puede organizarle un encuentro con el amo Harry-
-Si gracias Porkey- Dijo la mujer asintiendo con la cabeza.
Con una reverencia el elfo domestico desapareció.
Varias horas después de dejar la mansión Longbottom Harry Potter estaba regresando. Padma le había enviado un mensaje por patronus diciendo que los aurores ya se habían ido y Harry no perdió tiempo en salir para ir a reunirse con Neville y sus aliados.
Naturalmente, Hermione y Luna estaban a su lado.
Neville y su grupo estaban sentados de un lado de la mesa mientras que Harry y su grupo estaban del otro. La mayor parte de los integrantes de ambos grupos se había ido por lo que solo quedaban unos pocos: Harry, Hermione, Luna, Padma, Sally-Anne y Daphne estaban en un extremo mientras que Neville, Hannah, Seamus, Dean, Parvarti, Cho, Susan y Ernie estaban en el otro.
-Bien, ¿Que pasa con la alianza?- Preguntó Neville yendo directamente al grano.
-Es muy sencillo- Respondió Harry- Mi grupo y el tuyo luchan por las mismas razones, luchamos para deshacernos de Voldemort y de la oscuridad que amenaza con apoderarse del mundo. Quiero proponer que nos unamos y luchemos juntos-
-Si estas luchando por el bien común ¿Por qué te escondes tanto?-Preguntó Seamus.
Harry se recostó en su asiento y contemplo al grupo de Neville por un momento antes de responder:
-Yo soy Harry Potter, hermano gemelo de Arnold Potter y voy a luchar contra Voldemort pero nunca me voy a permitir convertirme en mi hermano-
-¿No quieres ser un héroe?- Preguntó Parvarti.
-No quiero ser un idiota- Respondió Harry- un pobre tonto equivocado con delirios de grandeza- Harry se inclinó hacia adelante- no voy a ser el títere de Albus Dumbledore-
El silencio reinó, muchos en el grupo de Neville sin duda pensaron que eso era en lo que Arnold se había convertido pero ninguno nunca lo dijo en voz alta: El títere de Albus Dumbledore.
Era cierto y horrible a menudo, la prensa había afirmado que Arnold se convertiría en el próximo Albus Dumbledore, muchos se rieron, pero aquellos que conocían a Arnold, al verdadero Arnold, sabían que era exactamente lo que Dumbledore intentó lograr. Por eso el grupo había decidido no unirse a la Orden del Fénix.
Y si eran brutalmente honestos, era también la razón por la que Arnold Potter había muerto.
Finalmente, Hannah fue la primera en encontrar su voz.
-Pero, si eres el hermano de Arnold Potter ¿Como es que nunca oímos hablar de ti antes?.
-Creo que puedo responder a eso- Dijo una mujer entrando a la habitación.
Harry levantó la cabeza y sonrió a la pelirroja recién llegada.
-Hola mama-