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Katniss, Peeta y los no fallecidos — capítulo 14
Capítulo 14:
Planes de tarde de lluvia
Al despertar me voy a desvestirme para cambiar el pijama por ropa un poco más formal como debe de ser. Estoy en el baño terminando de cambiarme cuando noto por el pequeño espacio que está abierta la puerta que dos pupilas penetrantes observan mi cuerpo semidesnudo, es obvio que es Peeta.
-Peeta!!!! Qué haces espiándome!!?? - le pregunto tapándome la parte de mi cuerpo que aún no he cubierto con las ropas.
-Lo siento
- dice algo avergonzado - venía a decirte que ya está preparado el desayuno y te estoy esperando hace rato, entonces subí para buscarte y te encontré cambiándote, esperaba a que terminaras para avisarte, además qué tiene que mire a mi novia, después de todo eso es lo que eres, me perteneces, todo tu cuerpo me pertenece - dice acercándose a mí y me comienza a besar, luego hace una pausa y me dice -o acaso no es así amor?- me sigue besando.
-Sí tienes razón, es solo que me agarraste desprevenida y no sabía cómo reaccionar -digo mordiéndome el labio inferior y tomando a Peeta por la remera en la parte del pecho y sin dejar de mirar sus labios, deseándolos como si fuese la primera vez que los visitaran mis labios sin tanta frecuencia como estos últimos días y como lo será el resto de nuestras vidas.
-Esa no era mi idea, pero no queda mal tomarte desprevenida mi cielo, me gusta cuando te sonrojas por la vergüenza, después de todo me ha salido bien la coartada sin darme cuenta -dice riendo.
-Está bien
- le digo riendo también y luego lo beso.
-Vamos que se nos van a enfriar las tostadas que te he preparado con todo mi amor.
Asiento, me termino de cambiar rápidamente aprovechando que Peeta se fue a buscar algo a la pieza. Cuando termino tomo a Peeta de la mano y exijo tanto su cuerpo como su mano para bajar juntos las escaleras para luego dar con la cocina y que nos separe el hambre por culpa del desayuno tan rico que ha preparado mi hermoso novio.
Bajamos por las escaleras tomados de las manos y Peeta no quiere romper el laso que nos une por las manos, no quiere dejarme ser libre ni por un segundo y eso me gusta, yo tampoco quiero dejarlo a él jamás. Fue complicado comer las tostadas sin separar nuestras manos por unos segundos, pero lo hicimos juntos, mientras yo sostenía las tostadas él le pasaba manteca o algún dulce, y tomábamos chocolatada a sorbos con la otra mano que nos quedaba libre mirándonos fijamente a los ojos.
Cuando estamos terminando de desayunar llama Haymitch para que pasemos la tarde con Dana y Effie, a mí me agrada la idea pero a Peeta no demasiado, parecía tener algo planeado para esta tarde para nosotros dos. Como es él el que está hablando por teléfono, le dice que lo hablará conmigo y luego lo llamará de inmediato cuando obtenga una respuesta.
-Era Haymitch, preguntaba si queríamos pasar la tarde con ellos- me dice con la carita un poco entristecida.
-Qué tenías planeado para hoy? - le pregunto a él, acaso creerá que no me di cuenta.
-Cómo supiste que planeaba estar toda la tarde contigo?- me dice sorprendido
-Es obvio Peeta- le digo sonriéndole y tomándole el rostro con ambas manos y mirándolo a los ojos aún como un diamante brillando recién pulido- me di cuenta porque te pusiste triste cuando Haymitch llamó y además yo también querría pasar la tarde contigo y no con sus problemas amorosos, a Effie se le está complicando un poco después de todo - le digo riendo y luego lo beso, él me abraza por detrás de la espalda mientras yo llamo a nuestro mentor para informarle que no podremos ir por cuestiones personales.
-Hola Haymitch
- le digo riéndome a causa de Peeta porque me ha besado el cuello desprevenidamente y me ha causado cosquillas- llamaba para decirte que con Peeta ya habíamos planeado hacer cosas en esta tarde, lamento decirte que no podremos ir pero que de todos modos estamos agradecidos de que nos hayas considerado y tomarte la molestia de llamarnos para invitarnos, lindo gesto de tu parte. Adiós - corto porque ya no aguanto más las ganas de besarlo.
-Le hablabas al contestador o Haymitch te atendió? - me pregunta
-Él me atendió, pero hablé rápido y le corté porque ya no soportaba que tus labios estén secos, y que o estuvieran con los míos pegados visitándolos nuevamente.
Peeta sonríe mostrando esa sonrisa que solo muestra cuando escucha algo lindo que sale de mi propia boca, no es vista muchas veces, soy muy vergonzosa, sin embargo hay veces que suelto la lengua demás y se me escapan cosas hermosas que pienso de Peeta.
Nos despegamos después de varios minutos y luego le pregunto qué planes tenía para hoy, él me contesta que en realidad no tenía nada planeado, que solo quería pasarlo solo conmigo, hacer lo que fuere pero que sea conmigo con quien lo hiciera.
El día de hoy está lluvioso así que podemos descartar de ir al bosque, además del último suceso ocurrido no creo que volvamos a ir, ya se me había olvidado todo ese episodio catastrófico que habíamos pasado. Así que decido para luego comentarle a Peeta y preguntarle si le gusta la idea de ver una película mientras escuchamos el sonido de la lluvia al caer en el techo de la gran aldea de los vencedores.
También, aprovechando que estábamos hablando de diversas cosas, le pregunto por nuestros amigos, Johanna, Finnick, Annie y los demás, pero principalmente por los que eran de otros distritos, qué había sido de ellos, si ya se habían ido a sus respectivos hogares.
-La verdad Katniss, es que no sé nada de ellos, pero llamémoslos para hacer algo con ellos mañana si te parece y si es que están aquí aún - dice mordiéndose la lengua.
-Está bien, me parece buena idea, pero llámalos tú sí? Así yo voy a preparar las cosas para ver la película tranquilamente puede ser amor? - le pregunto cariñosamente tratando de seducirlo con mi voz, él lo nota y entonces es cuando se ríe, luego me toma por la cintura poniéndome frente a él muy cerca en donde pueda sentir su cálida respiración en mi cara, eso me vuelve mentalmente desorientada, así que soy yo la que rompe el silencio y a la distancia que queda recorrer para llegar hasta el premio que me espera a unos pocos centímetros de mi cara: su dulce boca.
-Quién seduce a quién ahora? - me dice levantando una ceja y sonriéndome a medias
-Ya lo veremos…-le digo mientras simulo querer darle otro beso, él se acerca cayendo en la trampa, por eso yo me doy la vuelta dejando que mi cabello golpee su cara provocándolo, Peeta se ha quedado esperando un beso como todo un tonto, yo me río y me voy corriendo cuando veo que Peeta me persigue gritándome.
-Eso es jugar sucio!!
-Nunca dijimos que hubieran reglas Peeta!! - le digo riendo a carcajadas mientras nos separa una mesa de por medio, él está en un extremo y yo en otro. Ambos estamos totalmente agotados por la maratón que hemos hecho por toda la casa, ya que últimamente nos hemos venido a vivir a la casa de Peeta de la Aldea de Los vencedores para tener nuestro propio "nidito de amor" como se dice peculiarmente, ninguna de ambas familias están completamente de acuerdo, es obvio, sólo tenemos 17 años, pero después de todo saben que si estamos aquí seremos felices, de todos modos, lo que más les preocupa es que no vayamos a visitarlos y no que cometamos alguna locura mientras estamos en nuestra casa. Los padres de Peeta se han quedado en su antigua casa, después de todo allí tienen la panadería.
Nuestra estancia aquí fue repentina pero de todos modos lo venía hablando con mi madre desde hacía ya bastante rato y Peeta también con sus padres, por lo tanto, si desaparecíamos era porque nos encontrábamos aquí y no habría de qué preocuparse.
Mi madre y mi padre ya habrán regresado, me había olvidado por completo de ellos, desde que he vuelto del capitolio no los he visto ni los he ido a visitar, no saben nada de mí ni de Peeta así que deben de estar preocupados porque ni siquiera llamamos.
Pienso en todo esto luego de que intenté huir para que él luego me atrape, entonces nos caímos en el sillón en el que luego veremos la película y nos besamos lentamente con cuidado de mantener esa chispa de pasión que perdura entre nosotros cada vez que unimos nuestros cuerpos, teniendo cuidado de que no se propague y llegue a pasar lo del tren otra vez, aunque esta vez dudo que haya algo que nos detenga. De todos modos no creo que éste sea el momento indicado para eso, al pensar en eso me sonrojo.
Luego de todos esos sucesos han pasado ya unos 15 minutos en los que hemos estado allí besándonos, sino fuera porque tenemos que comer y nos ha ganado el hambre hubiéramos continuado quién sabe hasta cuándo. Por eso hemos dejado todo el "mini cine" listo para que luego de que terminemos de comer vayamos directamente hacia allí.
Entonces decido detener a Peeta que estaba muy apasionado besándome, y le digo que llame a nuestros amigos mientras yo preparo la comida así después llamamos a nuestros padres para avisarles que hemos llegado bien y que todo está correcto, que los iremos a visitar a la noche porque estamos "muy cansados como para salir de la cama, el viaje nos ha agotado por completo". Peeta asiente, hacemos todo de acorde al plan, ya hemos quedado con nuestros amigos para salir mañana y esta noche con nuestros padres. Ya tenemos todo el día de hoy y mañana planeados, así que ahora nos dirigimos directamente a ver la película.