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Mi nombre es Hermione, La fiel seguidora de Lord Voldemort — capítulo 3
Hermione escucho mientras el chico se bañaba el sonido de la regadera, no se atrevió a hacer nada por entrar al baño, cuando vio que su ropa del día anterior estaba limpia sobre el sofá, se paro y la tomo para poder ponérsela.
No tenia donde vestirse y decidió hacerlo simplemente ahí en la habitación corriendo el riesgo de que Draco saliera y la viera medio desnuda. Se quito el incomodo y diminuto vestido que portaba quedando con un conjunto de lencería en color negro y Verde esmeralda que combinaba perfectamente con las grandes cortinas y demás decoración de esa habitación.
Ella se aseguro de que la puerta estuviera bien cerrada y de espaldas a la entrada del baño se deshizo del vestido negro. Jamás se imagino que Draco estaría detrás de ella observándola detenidamente. El miraba esa espalda en la que sinceramente le encantaría perderse, era tan antójale que tenia ganas de dejársele ir como un animal encima. Draco se dio cuenta de las estupideces que decía y reacciono.
-Creo que podrías esperar a estar sola para cambiarte ¿No lo crees Granger?- pregunto haciendo que la chica se cubriera rápidamente volteando a verlo.
-Y yo creo que podrías haberte vestido en el baño en lugar de salir solo con esa toalla en la cintura- le contesto con el mismo tono refiriéndose a que el rubio solo llevaba cubierto de la cintura para abajo.
-Ese es mi problema, así que deja de decirme lo que tengo que hacer Granger, además estas…
-En tu cuarto, ya lo se hurón- le interrumpió pues ese cuento ya se lo sabia de memoria.
-Por que mejor no te vas a cambiar al baño tú, digo ya tienes toda tu ropa en las manos- le dijo mientras le daba la espalda para buscar en sus cajones ropa interior.
-¿Te molesta? ¿Acaso jamás has visto una chica en ropa interior?- contesto ella para después soltar la sabana con la que se había cubierto quedando con solo su ropa interior dejando al rubio con la boca abierta al ver que la impura no estaba nada mal.
-P-p-pues yo… yo- No podía hablar tartamudeaba como tonto y retrasado hasta que Hermione soltó una risa de burla al ver que el hurón no decía ni media palabra.
-Creí que por algo eras el "Dios del sexo Malfoy" veo que ese apodo te queda bastante grande
-No digas estupideces, claro que e visto chicas así y no solo como tu lo estas ahora si no que e llegado mucho mas lejos- le contesto en tono de orgullo y superioridad, Hermione solo rodo los ojos, Malfoy era demasiado engreído con toda la extensión pero sonrió al pensar que eso ella se lo quitaría.
-Pues entonces ¿Por qué te perturbas? Solo estoy en ropa interior no es para tanto
Draco se dio la vuelta y decidió no seguir escuchando a la sangre sucia, mientras los dos se vestían no podían evitar ver al otro mientras no se daba cuenta, al final solo se quedaron sentados en la cama esperando que los llamaran, Hermione se sentía nerviosa ¿Cómo demonios fue a meterse ahí? Estaba en problemas y ya no tenía salida, decidió romper el momento de tención entre ella y el rubio pero antes de poder decir algo se escucho que llamaban a Draco.
-Draco querido ¿Podrías venir?- era Narcissa quien desde afuera de la habitación llamaba a su hijo.
-Claro madre- le contesto para salir del cuarto no sin antes ver a la castaña a los ojos pero ella desvió la mirada.
Hermione solo escucho unos susurros tras la puerta y pudo oír que alguien se dirija hacia la habitación con pasos agigantados y tocando fuertemente la puerta. Tubo miedo al principio al pues suponía de quien se trataba, abrió la puerta lentamente y no se había equivocado era el asqueroso hombre lobo de Fenrir Greyback apestaba a sudor, suciedad y sangre.
La tomo fuertemente del brazo y a jalones la llevo al mismo lugar que vio al salir de aquel calabozo solo que esta vez estaba en lugar de todos los muebles que vio al principio, una enorme mesa donde todos los ,Mortifagos incluyendo a Draco y su familia se encontraban sentados.
-Bienvenida Hermione Granger- hablo aquel hombre calvo y con dos orificios en lugar de nariz que se encontraba a la cabecera de espaldas a la chimenea- Tomo asiento- le ordeno a la chica y el hombre lobo la sentó a la fuerza junto a un asiento vacío en el que al parecer faltaba otra persona.
La chica miro con miedo aquel lugar y ante un silencio desesperante se escucho que alguien mas entro.
-Llegan tarde, Severus- dijo lentamente Voldemort, la chica volteo a ver a su ex profesor de defensa y rápidamente escondió su cara hacia el otro lado.
-Disculpe mi Lord, tuvimos inconvenientes en el camino- le contesto con una reverencia y se sentó al igual que el otro individuo, cuando vio hacia el otro lado pudo ver que había alguien mas en esa mesa- ¿Quién es ella?- pregunto sin darse cuenta aun de que se trataba de Hermione.
-Ella Severus, ella es nuestra nueva aliada- presumió de la chica- Saluda Hermione- le dijo y ella tubo que voltear dejando a Snape con la boca abierta sin poder creer lo que veía, se trataba de Hermione Granger la ratona de biblioteca, sabelotodo insufrible, y amiga de Potter.
-Creo que ya la conozco bastante bien- replico y la miro con inseguridad, aun no acababa de creer de quien se trataba- ¿Cómo es que ahora estas de nuestro lado?- pregunto con curiosidad
-Veras nosotros tenemos algo que ella quiere y que no dejara por nada aunque eso signifique entregar a Potter en bandeja de plata- contesto Voldemort en lugar de la chica.
-Interesante- contesto el hombre de negro sin dejar de ver a la chica- pero ¿Cómo estamos seguros que no nos traicionara?- pregunto pensando en la manera en que podría sacar a Granger de ese lugar sin que nadie sospechara.
-Por que ella ara El juramento inquebrantable- contesto Bella con una sonrisa y Snape se quedo petrificado al oír eso.
-Mi señor no creo que sea necesario que ella agá ese juramento- comento Severus
-Claro que es necesario y tu en persona te encargaras de hacerlo, y quien te va a ayudar será Draco- el rubio escucho su nombre y alzo la cabeza queriendo renegar pero su madre lo sostuvo de la mano.
-Mi Lord, Draco es muy joven para hacerlo, si quiere yo lo are- hablo Lucius con la esperanza de que no escogiera a Draco
-No Lucius tu hijo tiene que hacerlo, personalmente el será quien enseñe a la chica todo sobre como actuar- los dos chicos se miraron a os ojos y ambos agacharon la cabeza resignados.
Hermione ya había perdido toda esperanza y Draco sabia que tenia que cumplir, ese juramento se tendría que volver en una nueva alianza para poder sobrellevar la tormenta que les esperaba.
-Esta será la última tarde por el momento que ella pueda estar aquí, tendrá que regresar por la noche a su destino, por lo que Severus tendrás que hacerlo ahora.
-Si esa es su decisión mi Lord- le dijo poniéndose de pie y retirándose llevando con el a Hermione y con Draco siguiéndole las espaldas.
Entraron en una habitación llena de libros. al parecer no era más que la biblioteca, al parecer, Hermione no decía nada y Draco mucho menos.
-Espero que sepas en que te has metido Granger- interrumpió el silencio Snape
-No me importa en que me he metido, sé que aunque agá esto no soy una traidora- le dijo echándole en cara con indirectas su traición ante Dumbledore
-No sabes de que hablas chiquilla estúpida, desde el momento que decidiste unirte te convertiste en una traidora- le contesto tomándola del brazo fuertemente, pero ella se soltó con enojo.
-No me vuelva a tocar, aquí usted no es mas que un servidor de Voldemort recuerde bien que ya no es mi profesor
Snape se quedo callado y volteo a ver a Draco quien observaba detenidamente lo que pasaba.
-Ven aquí Draco- lo llamo y el obedeció- espero que sepas en que consiste el Juramento
-Claro que lo se, no soy ningún ignorante
-Unan sus manos- les ordeno y estos obedecieron mirándose a los ojos- Tu Hermione Granger serás quien jure la lealtad.
-Esta bien- dijo ella decidida y al unir sus manos con las de Draco una llama brillante salió de la varita de Snape, ella sabia que era el momento.
-Hermione Granger ¿juras lealtad a quien debes?- le dijo sorprendiéndola con sus palabras pues no era lo que ella esperaba que le hiciera jurar, fue cuando entendió su juego.
-Lo juro
-¿Juras Obedecer mientras tu vida dependa de ello?
-Lo juro
-¿Juras ser la fiel seguidora de Lord Voldemort hasta que la muerte se lleve a alguno de los dos?- Hermione pensó un segundo antes de jurarlo pero lo hizo.
-Lo juro- dijo con dificultad
Separo sus manos de las del chico una vez terminado el juramento, esa misma tarde regresaría a La madriguera, en un par de noches irían por Harry y el calvario comenzaría.
Antes que nada me gustaría agradecerles por seguir esta nueva historia espero no defraudarlos especialmente a:
miss-potter17 ... RoseMalfoyCB ... sagiie ... SophieMalfoy1905 .... MAFE_1998 ... rose malfoy
por haber comentado en el capitulo anterior este capitulo es dedicado a ustedes, y de igual menera a los 45 usuarios que hasta ahora me han agregado a sus favoritos MIL GRACIAS.... tambn me gustaría decirles que me tardare un tiempo en actualizar pues se acerca el final de parcial y semestre y en el la escuela tenemos demasiada tarea ademas de exámenes finales y no me daré mucho el lujo de pasarme por aquí en algunos días.
me despido esperando y les aya gustado el capitulo. Besos... Alizee Malfoy