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Historia 126582 — capítulo 1
Era un día común y corriente en Hogwarts, si es que los gritos de Lily-Prefecta-Perfecta-Evans contra Sirius-Me-Creo-Un-Adonis-Griego-Black podían considerarse normales aunque si eran normales, después de 7 años no se podía esperar muchas sorpresas de ellos. Estaban peleando por que Sirius había robado la mochila de Lily por "diversión" Por que su compañero de bromas James Potter, había tenido que abandonar Hogwarts por un mes, pues su padres estaban muy enfermos de Viruela de Dragón.
- -- ¡Devuélveme mi mochila en este momento Black! - le gritaba Lily a Sirius el cual parecía muy divertido, con la mochila de rosa de ella en la espalda.
- -- ¡Nunca! Sobre mi cadáver te daré esta mochila - le contesto y salió corriendo como si su vida dependiera de ello, aunque tal vez si era así.
Lily no era muy buena corriendo, así que digamos, digna de una medalla olímpica, pero tenia mas ingenio que Sirius. Ella en sus años de Prefecta conocía mucho a los Merodeadores y sus escondites, así que pensó rápidamente el lugar donde Sirius se escondería. Su intuición nunca le fallaba así que se dispuso a ir al lago por el camino corto.
Cuando llego, visualizo a un Sirius Black algo cansado, pero aun con energía para molestarla. Se le acerco muy sigilosamente por atrás, le apunto con su varita, solo iba a aturdirlo y dejarle una jaqueca horrible… ¡Solo eso! Lo que Lily no contaba es que el Club de admiradoras de Sirius se encontraba por la zona.
- -- ¡Siriusin! Ten cuidado la loca de Evans te esta apuntando por detrás - le grito Tiffany Whitney - la típica rubia hueca - a tiempo para que esquivara el hechizo de Lily.
- -- No conocía esos instintos de atacar por detrás Pelirroja
- le reclamo con una sonrisa algo hipócrita.
- -- Numero uno Black, para ti soy Evans… E-V-A-N-S - le dijo sin dejar de apuntarlo - y numero dos, no lo haría si tu no me hubieses provocado.
- -- Pero si es una broma inocente - Y con su varita hizo levitar la mochila de Lily hasta la mitad del lago - no tienes nada importante ahí verdad Pelirroja, seria una lastima que se mojara.
Lily miraba con una mirada de rayo mortal a Sirius, pensaba en como matarlo dolorosamente, cuando una risa tonta la saco de sus pensamientos era Tiffany, se estaba riendo de lo "divertido que era Siriusin" Y eso fue mas que suficiente para que Lily estallara.
- -- Tu maldita rubia hueca… ¡DEJA DE REIRTE! - Lily la fulmino con la mirada mientras ella se indignaba, si es que podía hacer eso - En cuanto a ti Black, tiras esa mochila al Lago ¡y te mato! - A ese grado ya parecía psicópata, pero tras una mala decisión de Sirius, tiro la mochila al lago.
La mochila de Lily cayó tan rápido al Lago que su dueña queda tan sorprendía de la estúpida valentía de Black, que quedo paralizada por un momento, pero se lo había advertido. Lo volvió a apuntar con su varita, Sirius dejo de reír al darse cuenta que se había pasado tantito de la raya, tomo su varita como defensa, tal vez podía hacer que no doliera tanto.
Ella lanzo un hechizo y el se defendió, lo malo es que Tiffany en un acto de ¿Valentía?... si tal vez eso fue. También había lanzado un hechizo. Y para empeorar las cosas Remus también había lanzado un hechizo, pues había estado silenciosamente, presenciando la escena, pero al ver que había salido de control el asunto fue a mejorar o más bien dicho empeorar el asunto. Cuando los cuatro hechizos se juntaron, se dividió en dos, uno le dio a Sirius y el otro a Lily. Acto seguido los dos se desplomaron, Remus tuvo que arrastrar a los dos en camillas flotantes, trato de llegar a la enfermería sin que se dieran cuenta pero para su muy, pero muy mala suerte se encontró a McGonagall en el camino.
- -- ¿Y AHORA QUE DEMONIOS PASO? - Grito McGonagall - que no puede pasar un dia sin que ustedes hagan una catástrofe.
- -- Pueshabiacuatrorayosyelloshabianpeleadoyrebotaronyasiacabaron- dijo muy rápido Remus, para que no fuese tan malo.
- -- No le entendí nada Lupin, sabe que... ya ni quiero saber, llévelos a la enfermería iré a buscar a Dumbledore - y sin mas se fue.
Cuando Remus llego a la enfermería, tuvo que aguantar otro sermón por parte de Madame Pomfey. Remus ya estaba hasta la… ya se imaginaran. Lo bueno es que todo había sido un día muy normal, lo malo es que seria el ultimo día normal en mucho tiempo.