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Te Quiero — capítulo 1

Camino por los oscuros pasillos de Hogwarts, es mi último año y no sé que es lo que me pasa, no dejo de pensarla, no dejo de soñarla, sus ojos, su boca su cabello, algo de ella me obsesiona pero no logró saber lo que es.

En la guerra lo perdí todo, mi familia quedo en desgracia, mi padre muerto en manos de los últimos mortifagos que quedaban y mi madre cada vez mas cerca de la muerte a causa de la pena con la que vivía, y aquí estoy yo con 18 años sin saber que hacer, tengo miedo de mi futuro, le temo tanto a como le temo a mi pasado, ¿Quién pensaría que Draco Malfoy sufriría algo así? El orgulloso Slytherin que se vanagloriaba de ser un Malfoy caminando a mitad de la noche derrotado buscando consuelo en algo o en alguien, dejando caer unas cuantas lágrimas por sus mejillas.

Siguió el camino tan conocido hacia la torre de Astronomía, aquella que había sido su compañera aquel tormentoso año, subió las escaleras saltando aquel escalón flojo que había por ahí, llego a la parte más alta y sintió el frio viento de la noche, se acercó al barandal donde muchas veces había llorado su desgracia, se recargo y las ideas empezaron a inundar su mente, esas ideas que a lo largo del día bloqueaba como si su vida dependiera de eso, aunque creía que sí, su vida dependía ahora de eso, no quería pensarla, no a ella, no era un gusto cualquiera, sabía que no lo era, sus grandes ojos café que siempre expresaban curiosidad, esa nariz pequeña llena de pecas y ese cabello que antes le resultaba espantoso ahora reinaban en su mente, se sentó en el piso y dejo que el frio aire de invierno despeinara su rubio cabello, empezó a recordar lo vivido en esa guerra y todo lo que ese miserable mestizo le había quitado, pensó en ella, siempre todo lo llevaba a ella, era algo prohibido para el, algo que simplemente no merecía pero que quería más que a nada en este mundo, quería decirle a su madre lo que sentía, pero no podía, simplemente no podía, sintió esa presión en el pecho y en su garganta se hizo un nudo, sus ojos empezaban a picarle a causa de las lagrimas, lo que siempre sucedía cuando pensaba, dejo que las lágrimas se escurrieran por sus mejillas, no hizo nada para pararlas, se abrazó sus piernas aferrándose a ellas, estaba solo, siempre iba a estar solo.

-Malfoy- susurró una voz a sus espaldas- Malfoy- insistió- ¿Qué te ocurre?- el reconoció esa voz, se tensó

-Nada que te importe sangre sucia- dijo en un gruñido

-Lo que me gano por preocuparme- dijo más para ella que para el

-Tienes razón, nadie te pidió que te preocuparas- contesto el con voz amarga

-Cierto nadie lo pidió- dijo con voz fría, y eso le dolió a Draco, se paró orgulloso y se limpió las lágrimas con su mano, ella no podía verlo así, no quería que ella sintiera lastima por el, quería otras cosas de ella, pero no lastima.

-¿Qué haces aquí?- pregunto Malfoy

-Nada que te importe- respondió Hermione con voz orgullosa

-No me hables así sangre sucia- dijo Draco mirándola, vio sus grandes ojos café que le robaban el aliento, bajo un poco más y vio esa boca fruncida por el enojo, sintió unas enormes ganas de besarla en ese momento, se aferro al barandal para evitar lanzarse sobre ella.

-Yo te hablo como quiera Malfoy- dijo ella -este es parte del castillo y yo puedo caminar por donde yo quiera

-A media noche?- pregunto Draco- eres una prefecta, no deberías de andar por aquí Granger- dijo arrastrando las palabras, Hermione se estremeció y el sonrió

-Tu… tu igual eres prefecto- dijo titubeante la castaña- te meterás en problemas-

-Yo en problemas, que más da-dijo con arrogancias- pero tú, la heroína del mundo mágico rompiendo las reglas- se burló

-Como si no las hubiese roto antes- contesto irritada, tenía el ceño fruncido, y sus rizos estaban alborotados por el aire, el sintió el impulso de pasarle ese mechón rebelde de tras de la oreja, se aferro aun más al barandal

-Cierto- dijo arrastrando las palabras, de una forma fría haciendo que ella se estremeciera, él sonrió ante su reacción- siempre rompiendo las reglas por San Potter y Weasley-be

-Deberías respetarlos mas, por ellos tu trasero esta aquí y no en Azkaban- respondió enojada

-Yo no pedí que me salvaran de Azkaban- dijo de manera automática

-Pero aun así lo hicimos…- dijo ella en un susurro

Ambos se callaron, solo el viento invernal se escuchaba entre ellos, despeinándolos cada vez más, enfriándolos cada vez más, Draco le dio la espalda a Hermione, se recargo sobre el barandal otra vez, dejo escapar una lágrima, siempre la lastimaba, no quería hacerlo, pero era lo único que podía hacer para mantenerla cerca pero a la vez lejos

-¿Por qué?- su voz lo sorprendió, pensó que ella ya se había marchado, pero estaba todavía ahí, detrás de el

-¿Por qué que?- respondió el.

-¿Por qué eres así?

-Siempre he sido así Hermione- dijo en un susurró

-Me has llamado Hermione- dijo nerviosa

-Ese es tu nombre no?- soltó muy seguro de sí mismo, más de lo que en realidad estaba

-Tú nunca me has hablado por mi nombre

-Y tu nunca me has preguntado por que soy así- contradijo, ella se sonrojo, agradeció que el siguiera de espaldas

-¿Por qué?- repitió ella

El la volteo a ver, sus ojos grises ya no eran fríos, tenían algo diferente, que Hermione quería descifrar aunque le aterraba lo que ocultaban

-Eres la bruja más brillante de nuestra generación y no sabes formular otra pregunta- se empezó a reír, Hermione se volvió a estremecer.

-Es que no entiendo

-Eso es nuevo, algo que tu no entiendes- dijo frio, ella tenía que salir de ahí, sino el no se podría controlar y diría todo lo que se ha guardado

-¿Por qué no nos delataste en tu mansión?- soltó de pronto Hermione, Draco se sorprendió, por un segundo su mascara de frialdad se deshizo pero el logro recuperarla.

-No los reconocí

-Por favor Draco- él se estremeció, ella había pronunciado su nombre, su corazón empezó a latir de prisa- te creo de Harry, pero yo?

-No lo sé- susurró por lo bajo

-¿Qué no sabes?

-No se por qué no los delate, quizás quería que ganaran esa guerra

-Pero eso significaría tu muerte y la de tu familia

-¿Y acaso eso importa?- grito, Hermione lo miro, él se dio cuenta que ella tenía lagrimas en los ojos, sintió que su corazón se encogía, una lagrima recorrió la mejilla de ella

-No llores

Ella se limpio las lágrimas fuertemente, haciéndose un poco de daño

-¿Acaso de importa lo que yo haga?

-Si- dijo por lo bajo

-¿Perdón?

-Nada

-Dijiste que sí

-Yo no dije nada

-¿Te importo?

El no contesto, no quería contestar, ella lo miraba con esos grandes ojos que todas las noches le quitaban el sueño, y esos rizos que invitaban a tocarlos se movían rebeldes por su cara, esos labios temblaban por el frío.

-Hay que bajar, ya es tarde y además mueres de frio puedes enfermar- dijo el

-No me haz contestado- replico ella frunciendo el ceño, él sonrió de lado

-Es que acaso mi comentario no te dio la respuesta?- susurró

-No entien…. Oh ya veo- dijo sonrojándose, tembló de frío y se abrazó a si misma.- no quiero regresar, aun no entiendo el por que

-Yo pensaba que ya lo habías entendido- dijo el, se quito su capa y se la coló sobre sus hombros

-No tienes por qué hacerlo- susurró roja igual que el cabello de Ron

-Pero lo quiero hacer- dijo el

-Te dará frio- contradijo ella

-No importa

-Tu igual me importas- soltó de pronto, el la miró y sonrió, no sabía por que pero sonreía, su corazón latió aun más deprisa y se acercó a ella y la abrazó, ella rodeo su cintura y el hundió su cara entre su cabello, olía a vainilla, si vainilla sin duda, se adentro más a la torre aun abrazándola, donde el viento frio de invierno no les molestara, el se sentó en el piso y la coloco entre sus piernas sin dejar de abrazarla, y ella no hacía nada por soltarlo.

-No te entiendo- susurró ella

-No espero que lo hagas

-Me dirás por que no le dijiste a Bellatrix que éramos nosotros

-No creo hacerlo

-¿Por qué no?

-Por que un hombre debe de tener sus secretos

-¿No confías en mí?- pregunto ella

-¿Acaso tu confías en mi?

Ella no respondió, se sentía cómoda ahí, entre las piernas y los brazos del rubio, se sentía completa, incluso feliz, no quería que ese momento terminara nunca, quería sentir ese aroma a menta que el tenía, quería sentir sus fuertes brazos tomándola fuertemente, quería ver esa hermosa sonrisa torcida que tiene, y aun más esos ojos grises que desde hace varias noches la asechaban en sus sueños.

-¿Por qué dejas que te abrase?- pregunto el rubio

-Por que es lo mas humano que alguna vez te he visto hacer- contesto ella

-Gracias- susurró el.

-¿Gracias porqué?

-Por hacerme más humano.

Ella sonrió, y el empezó a acariciar suavemente la espalda de la castaña, tomo una de sus manos y recorrió cada uno de sus dedos, su palma y su muñeca, toco la suave piel de su brazo, subiendo el suéter por donde el avanzaba, quería sentirla, ella se estremeció ante las caricias, pero no lo detenía, era algo tan dulce que hacía que cada célula de su cuerpo reaccionara. Sintió como él llegaba hasta esa cicatriz que le recordaba lo que era, instintivamente ella lo tapo con otra mano y oculto su rostro en el pecho del rubio, sintió las manos de el haciendo que se soltara, esfuerzos en vano.

-Por favor- le susurró al oído, ella se estremeció y dejo que lo viera, el acarició esa cicatriz, letra por letra, ella soltó un suspiro, y el beso esa cicatriz, intentando aliviar su dolor inexistente

-Lo siento- le dijo

-¿Por qué?- pregunto ella

-Yo debí de haber evitado que esto ocurriera- dijo enseñándole la cicatriz- yo lo siento

-No pudiste hacer nada Draco, no es tu culpa- dijo tomando su mano

-Todas las noches sueño con ese momento- dijo con lágrimas en los ojos- me arrepiento de no haberte salvado, a ti

-Pero nos ayudaste, y tu madre nos ayudo

-Pero yo quería salvarte a ti Hermione, por que te quiero

Esas palabras, esas simples palabras quedaron flotando en el aire.

-Draco yo…

-Hermione, no digas nada, tus ojos, tu boca, tu cabello, todo me enamoro de ti, tu forma de ser, de hablar, hasta esa manera en la cual frunces el ceño cuando te enojas me atrae, la única manera en la cual puedo estar cerca de ti es insultándote, por que?, por que soy un cobarde imbécil, que no sabe como quererte, como hablarte, como acercarme a ti, te quiero Hermione, y esas lágrimas que me viste derramar, no fueron solo por lo que me ha pasado, si no también son por ti, por que sé que nunca te tendré.

Hermione se quedo muda, no sabía que decirle, el había abierto su corazón, y ella no sabía como responder, el la tomo de la cintura, ella quisó recargarse en su hombro, pero no fue para abrazarla, era para ponerla de pie

-Es hora de irnos y olvidar Granger, es tarde te enfermaras.

-No quiero- dijo aferrándose a sus brazos, haciendo que el se sentara por el peso de ambos

-Granger- gruño

-No quiero- repitió, una lagrima bajo por su mejilla, en frente de el había llorado más veces que en frente de sus amigos, el llevo una mano a su mejilla y seco la lágrima

-No llores por mi culpa- dijo el

-No es tu culpa- respondió, aferrándose a él, se recostó en su pecho y dejo que el la arropara entre sus brazos, siguió dejando que sus lagrimas salieran mientras el tarareaba una canción.

-Tranquila, aquí estoy, tranquila- dijo en su oído.

El beso su frente y ella abrió los ojos, vio esa mirada preocupada y quisó quitarle todo el dolor que sintiera, fue cuando lo supo, ella igual lo quería, le sonrió tímidamente y el la abrazo aun más fuerte

-Draco-susurró- bésame

El acerco su cara a la de ella y presiono suavemente sus labios, simplemente fue mejor de lo que había imaginado, sus labios suaves y temblorosos tenían un sabor a menta, que se movían inocentes debajo de los labios de él, eso hizo que su corazón se acelerara aun más, si eso era posible, la abrazo aun más fuerte, intentando memorizar ese momento para no dejarlo ir nunca más, se separaron a falta de aire, y no dijo nada, solo la siguió abrazando

-Confió en ti Draco

-y yo te quiero aun más que antes mi castaña

-Esto no lo hubiera imaginado nunca, estar aquí contigo así

-Yo sí lo imagine muchas veces, pero nunca pensé que se cumpliría

-y es como te lo imaginaste

-Es mucho mejor

-Hermione- dijo el acariciando sus rizos- ¿me darías una oportunidad?

-tu no necesitas ninguna oportunidad Draco

El la miró confundido, sintió que su corazón dejaba de latir, fue algo doloroso, más que aquel puñetazo en la nariz.

-Pero, yo cambie, no soy igual que antes, podemos ocultarnos si no quieres que te vean conmigo, se nos ocurrirá algo, o acaso tienes novio, no, no puedes tener, te he investigado, pero quizás tu sientas algo por alguien, pero podemos intentarlo, Hermione, por favor no hagas eso

Ella empezó a reír, haciendo que Draco pasará de la desesperación a la rabia.

-Entiendo, yo soy solo una asquerosa serpiente sin valor, para Hermione Granger la heroína del mundo mágico

Ella se sorprendio, al ver las lagrimas que salían de esos hermosos ojos, las manos que antes se aferraban a ella, la habían soltado y se sintió estúpida.

-Draco, yo no he querido decir eso

-Entonces que?, por que yo entendí eso- dijo el con su voz fría

-Tú no necesitas ninguna oportunidad, por que ya lo has ganado todo, yo igual te quiero Draco.