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Never Let You Go — capítulo 21

Narra ___

Dormí la mayoría del vuelo, apoyando mi cabeza sobre la almohada húmeda por mis lágrimas y tapándome con la manta que me dio la aeromoza. Desperté ya que la aeromoza me movió levemente el hombro. Cuando la vi, tenía una cálida sonrisa y me dijo que por favor pusiera mi asiento en la posición correcta porque estábamos a punto de aterrizar. Puse mi almohada y la manta en el asiento que tenía junto a mí ya que nadie venía a mi lado. Me senté correctamente y giré mi rostro, enfocando mi vista en la ventana. Era hermoso. Tenía mucho tiempo sin volver aquí, a ___ (tp). Una lágrima rodó por mi mejilla porque no sabía que sentía exactamente. Sentía emoción, intriga, felicidad, miedo, tristeza. De todo un poco. Traté de olvidar aquellas cosas y limpié bruscamente la lágrima. Me agaché y comencé a arreglar mi maleta de mano. Ahí llevaba un libro, algo de comida y una foto de lo que quería olvidar pero no podía. De Harry. La empujé hasta el fondo de la maleta y la cerré.

Minutos después, el avión ya había aterrizado. Tomé mi maleta y me paré, aunque primero dejé pasar a todas las demás personas. Una vez afuera del avión me sentí perdida. No sabía a dónde ir ni qué buscar. Caminé y pasé por migración y todos esos trámites. Aún con las manos temblorosas, tomé mis documentos y caminé directo a la sala de espera. Ahí me encontraría con mi madre nuevamente. Anoche le había mandado un mensaje avisándole que llegaría de improvisto. Estaba emocionada principalmente por verla pero tampoco quería verla porque sabía que me preguntaría porqué había regresado. No sería capaz de mentirle. ¿Por qué? Pues podría intentarlo pero ella es mi madre y sabe perfectamente cuando alguien le miente. No digamos su hija.

Caminé un poco lento, ya que las personas delante de mí iban con sus enormes maletas. Al llegar a la puerta para pasar a la sala de espera, me detuve y busqué a mi madre con la mirada, a través del vidrio.Cuando finalmente la vi, apresuré mi paso y literalmente corrí a sus brazos. Ella sin pensarlo dos veces, me rodeó con sus brazos, haciéndome sentir protegida. Amaba sentir ese calor en su pecho. El calor de una madre. No pude evitarlo y lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos. Empapé su blusa de lágrimas y un poco de maquillaje corrido, pero no le importó. Ella también lloraba. Cuando finalmente nos separamos, ella sin decir nada tomó mi maleta de rodos y comenzó a caminar hacia la salida. Sin dudarlo, la seguí y rodeé su cintura con mi brazo derecho y ella mi espalda con su brazo izquierdo.

-Me alegra que hayas vuelto princesa - dijo después de haber metido mi maleta al baúl del auto. Dicho esto me volvió a abrazar y me dio un bezo en la cabeza.

-Te extrañé mamá - apreté más mi rostro contra su pecho - ¿Y papá?

-En casa, se quedó con los invitados - nos separamos y ella se subió al auto al igual que yo.

-¿Invitados? ¿Cuáles? - abroché mi cinturón al igual que mi madre

-Ayer cuando me avisaste que vendrías, le llamé a unos amigos para que vinieran a verte. Desde hace mucho que no te ven y pues fueron los primeros en los que pensé en avisarles.

-¿Se puede saber quiénes son? - pregunté riendo. Mamá ya había arrancado el auto.

-Lo veras cuando lleguemos

Durante el camino, mamá y yo fuimos hablando de cosas sin sentido. Le conté lo que había hecho en Londres, omitiendo todo lo de Harry y la banda. Mamá me contó que papá y ella estaban muy bien pero que Bobby, mi hermano se había ido hace poco a Australia con algunos de sus amigos. Bobby se acababa de graduar así que ese era su viaje de graduación. Me contó sobre todas las estupideces que Bobby hizo el día de su graduación. También me sacó las lágrimas cuando me dijo que a él le había tocado decir el discurso el día de la ceremonia y me había mencionado. Me mostró un video que ella tomó con su teléfono de Bobby a medio discurso.

Discurso

Bobby: La vida siempre nos trae cosas inesperadas. Nosotros jamás escogeos nuestro futuro, pero sí podemos tomar nuestras decisiones. Esto lo hemos ido aprendiendo y forjando a lo largo de nuestras vidas, en casa, en el colegio, entre amigos y familiares. Por mi parte, he aprendido estas y muchas más cosas con mi hermana, ___ (tn) ___ (ta). Ella me ha demostrado que no hay que ser perfectos para triunfar en la vida. Solamente tienes que ser tú mismo. ___ Y yo hemos sido muy unidos siempre. Y sin importar que ella no está aquí ahora, está triunfando en Londres, yo la quiero con toda mi alma. ___ es mi ejemplo a seguir. Como todos los hermanos que estamos aquí, hemos peleado, no lo niego. Pero sin importar que esas cosas pasen, la amo. Y déjenme decirles que tener una relación con algún familiar de esa manera, es algo especial. Algo único que sin importar dónde estemos, que hagamos, eso sigue. Así que vivamos nuestras vidas como si fuera el último día que vivimos. Dejemos que la vida nos traiga los obstáculos que quiera, pero procuremos tomar las mejores decisiones. Gracias.

Dicho esto, se bajó del escenario, levantando su diploma en el aire triunfantemente.

Fin Discurso

Las lágrimas caían a chorros de mis ojos. Cómo amaba a Bobby. Le devolví el teléfono a mamá justo cuando ella se estaba estacionando frente a nuestra casa. Mamá se bajó del auto y comenzó bajar mi maleta del baúl. Antes de bajarme, miré mi casa por la ventana. Era enorme. No es por nada, pero papá tenía un puesto muy importante en una agencia de viajes así que le pagaban muy bien. Y mamá era diseñadora de modas, así que también recibía una buena paga. Me bajé del auto sin dejar de mirar la casa.

-Bienvenida a casa - dijo mamá abriendo la puerta

Caminé detrás de ella, escuchando sus tacones retumbar por toda la casa cada vez que golpeaban el piso.

-Dame tu maleta - tomó mi maleta de mano - las dejaré en tu cuarto. Ve afuera y saluda a todos por favor - dicho esto, subió las escaleras rumbo a mi habitación. Caminé por la sala, dudosay ansiosa por saber quiénes estaban afuera. Cada vez que me acercaba más a la puerta que daba al jardín, se escuchaban risas y voces más fuertes. Caminé un poco más y abrí la puerta de vidrio. Al salir al jardín, me encontré a papá sentado en la mesa junto a la piscina. Frente a él estaban tres personas. Dos hombres y una mujer. Papá cuando me vio, se levantó muy emocionado a darme un gran abrazo. Cómo extrañaba sus abrazos. Enterré mi rostro en su pecho y lágrimas volvían a salir. Diablos, cómo había llorado estos últimos dos días. Él besó mi cabeza, acariciando mi cabello. Nos separamos y sonriente y con lágrimas también en sus ojos, limpió las mías.

-Te extrañé tanto, cariño

-Y yo a ti papá - se limpió las lágrimas y se giró, dejándome ver quiénes eran las otras tres personas. La primera persona que vi, fue a la mujer. Cabello ondulado, no muy largo. Ella se veía un poco mayor, de la edad de mi padre. Tenía unos hermosos ojos café y una sonrisa contagiosa. ¡Cómo olvidarla! ¡Era mi tía Ester, la hermana de mi padre! Sin pensarlo dos veces, me tiré a sus brazos.

-¡Oh mi Dios! ¡Con calma ___! Jajaja recuerda que ya tengo los años por encima - dijo devolviéndome el abrazo

-¡Tía Ester! ¡Te extrañé tanto!

-Y yo a ti pequeña

-¡___! - escuché la voz de mi tío Quique. De inmediato me separé de mi tía y corrí a los brazos de mi tío.

-¡Tío Quique!

Nos abrazamos por un buen rato hasta que…

-¿Y a mí no me piensas saludar? - esa voz. Esa voz que tanto me calmaba escuchar en los malos momentos. Cómo amaba hablar con él. Era mi primo, Alex. Me separé de los brazos de mi tío y con lágrimas amenazando con salir de mis ojos, corrí para tirarme sobre él, rodeando su cuello con mis brazos y él mi cintura con los suyos. Me elevó por los aires dando vueltas. Alex era más o menos de mi edad, año y medio mayor que yo. Era muy guapo y siempre nos habíamos llevado muy bien. Tanto que a veces le confiaba más cosas que a mis propias amigas. Antes de que yo me fuera, Alex y yo salíamos casi todos los días. Él iba por mí a la escuela y después pasábamos las tardes juntos.

Me bajó y nos separamos, dejando ver que ambos estábamos llorando.

-¡Te extrañé tanto tonto! - desordené su cabello un poco

-Oye oye no te pases ¿eh? Jajaja me hiciste mucha falta tonta

-¡¡Y tú a mí no sabes cuánto!! ¡¡Hay tantas cosas que debo contarte no tiene idea!!

-¡No! ¡Pero antes me saludas a mí! ¿Eh? - escuché una grave voz detrás de mí. Me giré y cuando lo vi comencé a saltar de la emoción. Era Bobby. ¡¿Qué diablos hacía aquí?! ¡¿No debía estar en Australia?! Desesperadamente corrí a sus brazos gritando su nombre.

-¡BOBBY! ¡POR DIOS! ¡¿QUÉ HACES AQUÍ?!

-¡¿CÓMO QUE QUÉ HAGO AQUÍ?! ¿ES OBVIO NO? ¡VENGO A VERTE!

-¡PERO PENSÉ QUE ESTABAS EN AUSTRALIA CON TUS AMIGOS!

-¡LO ESTABA…HACE DOS SEMANAS!

-¡¿Qué?! - me separé de él y golpeé su hombro un tanto fuerte.

-¡Oye! Eso duele…y sí me fui y volví hace dos semanas - dijo sobándose su hombro muriéndose de la risa

-¡¿Qué pero qué?! ¡Mamá dijo que venías en unas semanas!

-Eso era para darte la gran sorpresa…y…aquí me tienes - dijo abriendo sus brazos nuevamente para poderme abrazar

-Como te odio - le dije riendo aceptando su abrazo

-Bien pero tú ahora vienes conmigo que nos cambiaremos para nadar un rato - vi a mi prima, Jessica, parada justo detrás de Bobby mirándome retadoramente pero de una manera divertida.

-Al menos un hola, te extrañé, cuéntame ¿cómo te fue? - le dije caminando hacia ella

-Lo lamento, hola ¿qué tal estás? Te extrañé tanto - dijo abrazándome

Fuimos juntas a cambiarnos a mi habitación para pasar un hermoso día con mi primo y mi hermano, disfrutando en la piscina, celebrando mi llegada. Yo me puse esto: y Jessie se puso esto:

Volvimos a bajar para encontrarnos a Bobby y a Alex sentados en la orilla de la piscina con sus piernas adentro de esta, hablando de quien sabe que. Nos acercamos a ellos y nos sentamos a su lado.

-¿De qué hablaban? - pregunté

-De lo mucho que te extrañamos - contestó Alex

-Ya enserio ¿de qué?

-Pues de nada, del partido de anoche y también de que nos encantaría que fueras por algo de comer - contestó Bobby sonriéndome con sus ojos de perrito

-Haraganes que no hacen nada - dijo Jessie riendo, ayudándome a pararme para ir por algo de comer

Fuimos a la cocina y ahí tomamos algunas bolsas de boquitas y unas gaseosas. Estábamos por salir de la cocina cuando mi madre nos detuvo.

-Quisiera hablar con ___ a solas por favor - dijo sonriéndole a Jessie

-Claro, no tardes - me sonrió también

Una vez Jessie fuera de la cocina, me digné a hablar.

-¿Qué ocurre?

-Necesitamos hablar

-Ya estamos aquí…hablemos

-¿Por qué…regresaste?

-¿Cómo que por qué? Vine a verlos

-Me duele mucho decirlo pero eso no es cierto, ¿qué pasó en Londres?

-¿Por-por qu-qué dices que no es cierto? - ¡Diablos! Sabía que algo andaba mal

-___, ¿acaso tu regreso tiene que ver con ese chico famoso con el que salías? - sonaba preocupada

-¿Cu-cuáles fotos? - ¡¿CÓMO QUE CUALES FOTOS?! ¡POR FAVOR ERA HARRY STYLES! ¡VAMOS ___ TÚ YA SABÍAS QUE LES HABÍAN TOMADO FOTOS!

-Cariño por favor dime la verdad… ¿ese chico te hizo algo?

-No…no mamá o me hizo nada…más bien, yo le hice algo a él


OOKK!! ojala les haya gustado este cap! aqui les dejo el cap 21 y disculpen la tardanza es que hoy estuve haciendo mis tareas y en la noche mientras escribía, mis papás me sacaron a cenar de sorpresa y pues cuando volvi no estaba tan inspirada hasta ahorita pero se que el cap esta algo feo pero es que como ya dije, me quede sin inpiracion!! gracias por leer y a todas las que tienen la historia en favoritos, muchisimas gracias de corazon! ojala les este gustando mi historia hasta ahorita me he esforzado mucho en ella!! sigan disfrutando y muy pronto, nuevo cap!! un abrazo, anapotter98