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Sulpicia, la esposa de Aro Volturi maltratada por su marido. — capítulo 1

Desde que fui mordida creía que mi vida sería perfecta, pero me equivoqué, cuando me casé… creía que mi amor por Aro duraría para siempre… también me equivoqué, nada es para siempre, mucho menos cuando viviré eternamente este martirio y no hay nada que yo pueda hacer al respecto.

Rutina.

Las cosas andaban muy bien entre los Volturis, perfecto, mi vida era perfecta… Aro me amaba, estaba segura de eso… pero todo cambió un día.                                                                                                                      Ese día, llegó un tipo llamado Edward a la guardia deseando perder la vida, Marcus se negó pues no tenía razones para hacer eso, así que Edward decidió mostrarse a los humanos para provocar a los Volturis, pero su novia Isabela lo detuvo, entonces Caius determinó que esa humana sabía demasiado y debía ser transformada pronto así que los dejó ir, Aro se quedó pensativo después de eso… Caius estaba molesto y la guardia aburrida, se respiraba un aire contaminado de tensión, Athenodora, la esposa de Caius era mi única compañía, después de que mi mejor amiga Didyme murió, pero lo más extraño es que yo no paraba de pensar en el muchacho Edward Cullen, no me lo podía sacar de la cabeza, era extraño y nuevo para mi…                                                                                            No debía pensar en eso, pero todos en el castillo estaban tan dispersos… no pude evitar recordar mi origen, yo era una princesa, me llamaba Ana y vivía en Transilvania combatiendo Vampiros, conocí a mi primer Amor, Van Helsing, pero él se transformó en hombre lobo y no pudo controlarse y casi me mata cuando intenté curarlo, pero por suerte Aro me salvó, ¡Me costó demasiado acostumbrarme a él! Siglos, pero ahora todo se había vuelto rutinario.                                        Lo más desconcertante es que sé que Caius, Marcus y Aro andaban en algo…