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Historia 127462 — capítulo 12

Era de noche y un denso humo negro se fundía con la oscuridad de la negra y fría noche, pasaba por encima de las copas de los árboles, de algunas casas, de los autos y de personas que a esa distancia lucían extremadamente diminutas; se deslizó por el aire surcándolo hasta que conforme se acercaba a su destino, fue aminorando la marcha y lentamente descendió hasta tocar el suelo frente a las rejas de un enorme portal muy ornamentado, cuyo limpio trabajo solo pudieron hacerlo las prodigiosas manos de los duendes. Poco a poco se fue materializando la figura de Severus Snape frente a aquel portal, éste sacó su varita y le dio con ella unos golpecitos a las rejas las cuales se abrieron inmediatamente (Solo los más allegados a la familia que residía allí podía hacer aquello) se abrió camino entre un montón de pavos reales albinos que estaban amontonados en un sendero de los jardines y que resaltaban enormemente a la luz de las antorchas, las aves se alborotaron y corrieron desplegando las alas , Severus esbozó una escueta sonrisa y continuó avanzando hasta llegar a la puerta principal, tomó la aldaba y tocó la puerta; un elfo domestico le abrió y lo invitó a pasar haciéndole una exagerada reverencia, Severus avanzó a través del amplio e inmaculado vestíbulo con piso de mármol blanco y continuó avanzando hasta llegar al comedor donde ya había mucha gente que centró su atención en él.

Bienvenido Severus - Lo saludó una fría voz desde la cabecera de la mesa - Toma asiento aquí junto a mí

Era lord Voldemort que lo miraba y señalaba a su lado derecho donde había un lugar puesto en la mesa para él, su mascota*, Nagini,* estaba enroscada en un rincón, los demás continuaron comiendo su cena,  Severus con rostro inexpresivo contestó el saludó, inclinó la cabeza ante los demás y tomó asiento a la derecha donde le habían indicado, pero se percató que unos cuantos lugares más allá Julieth no le apartaba la mirada de encima

Lucius - llamó Voldemort

¿Señor?

Por favor, ordena a tus elfos que le sirvan la cena a Severus

Enseguida señor - Contestó el hombre y posteriormente chasqueó los dedos, casi al instante el mismo elfo que le había abierto la puerta al recién llegado, se apareció junto al dueño de la mansión

No, no hace falta señor - Dijo Severus - Acabo de cenar en Hogwarts

Voldemort curvó su boca sin labios en algo parecido a una sonrisa

¡Ah! Claro, claro - Dijo y luego añadió con voz solemne pero un tanto melancólica - ¡Los banquetes de Hogwarts! Es lo único que extraño de allí

Lucius le hizo un gesto con la mano al elfo para indicarle que se marchara, Severus no pasó por alto el gesto de impotencia que Julieth hizo con la mano y la enorme sonrisa burlesca de Bellatrix mientras la miraba a ella y le daba con el codo en las costillas.

¿Y bien Severus? - Le preguntó Voldemort - ¿Qué has sabido de la profecía?

Dumbledore dice que no sabe nada, que no la ha escuchado - Contestó él

El viejo miente - Dijo Dolohov junto a Lucius

No te he dado permiso para hablar Dolohov ¿O sí?

No señor, discúlpeme por favor - Se excusó el hombre encogiéndose en su asiento, los demás rieron por lo bajo

Lo sabía - Continuó Voldemort - Dumbledore confía en ti, pero no lo suficiente

  • Dijo mientras miraba su plato ya vacío

Eso creo - Respondió Severus

¿Qué tiene planeado la orden hasta ahora? - Volvió a preguntar Voldemort

Proteger al muchacho por supuesto - Respondió Severus nuevamente - De hecho, para volver a Hogwarts lo custodió una guardia, no piensan perderle pisada ni un instante, incluso en el castillo hay aurores, muchos de ellos

Debemos hacernos con esa profecía - Intervino Voldemort - ¿No sabes si el chico ya la oyó?

Él no tiene ni idea acerca de esa profecía señor, en la orden siempre se cuidó de que los chicos no se enteraran de nada en lo absoluto

 -  Debo escucharla antes que él - Dijo Voldemort con determinación -  ¿Y de qué hablan en la orden últimamente?

Lo mismo señor - Respondió Severus sosteniéndole la fría mirada de serpiente - Hablan de proteger al chico, pero señor ellos sospechan que usted pueda querer escuchar esa profecía y por lo tanto sospecho que la tengan muy bien resguardada, el punto que tenemos a nuestro favor es que nadie les cree a Potter ni a Dumbledore cuando dicen que usted regresó, pero ellos lo están buscando a usted, quieren resguardar a Potter y encontrarlo a usted antes de que usted lo encuentre a él, tienen muy bien vigilado a Lucius debido a que Potter por supuesto les dijo que él era un mortifágo

Lucius abrió los ojos en señal de sorpresa

¿Me vigilan? - Preguntó

Si - Respondió Snape - Pero solo en el ministerio, los espías que la orden tiene allí, pero descuida y descuide usted señor, porque yo les dije que yo podía encargarme de vigilarlo ya que me "hacía" pasar por su amigo, ya saben todos que ellos creen que soy un espía aquí

Al decir esto todos rieron, incluso Voldemort, Malfoy respiró aliviado

Dumbledore aceptó, lo creyó muy buena idea

 Todos rieron aun con más ímpetu

Bien - Dijo Voldemort - Será mejor que vigiles muy de cerca a Dumbledore, su despacho, incluso su habitación, sospecho que sea él quien tenga la condenada profecía, de todos modos yo intentaré ingresar en el departamento de misterios del ministerio de magia, tal vez esté allí donde corresponde

Pero eso es peligroso mi señor - Dijo Bellatrix - Usted no debe arriesgarse

Yo tengo mis métodos Bellatrix, no te preocupes por mí, y bueno cuando tenga la certeza de donde está lo que busco ya me encargaré de formar una comisión que la busque

Supongo que mi excelentísimo señor me tomará en cuenta entonces ¿O me equivoco?

  • Soltó Bellatrix mirándolo con enfermiza admiración

Desde luego querida mía - Respondió Voldemort y luego se incorporó de su asiento, los demás hicieron lo mismo y Naginise acercó a su amo y se irguió para que éste le acariciara el morro - Ahora que hemos conversado y que Severus me ha dado información aunque no muy buena ni nueva, pero si algo útil, debo retirarme

Colagusano se acercó a su señor y lo tomó de la túnica

Lucius, Narcisa - Continuó hablando Voldemort - Gracias por su hospitalidad

Narcisa solo inclinó la cabeza en señal de sumisión 

Es un enorme placer señor - Dijo Lucius - Usted magnifica nuestra casa con su presencia

Si claro, deja ya de adularme - Contestó Voldemort y se marchó junto a Colagusano desapareciendo en el aire

Los demás mortifagos también se fueron marchando, pero cuando Severus intentó hacer lo mismo, Julieth lo tomó por el brazo

No, no te vayas cariño - Le dijo

No me llames así - Contestó Snape molesto - Déjame en paz, ¿Acaso no te das cuenta de que he bebido el antídoto?

¿Y acaso tú no piensas perdonarme? - Preguntó ella rodeándole el cuello con los brazos

Él la tomó por las muñecas y la apartó de sí

Julieth, déjame en paz

Sí, déjalo en paz - Dijo Rodolphus  llegando de nuevo al comedor después de haberse ido - ¿Que no te das cuenta que no le gustas? Bueno tal vez no le guste ninguna

Mucho cuidado con lo que dices maldito imbécil - Espetó Snape furioso sacando su varita

Rodolphus también sacó la suya y lo apuntó

Ya basta - Dijo Julieth

El hecho de que esta… mujer no sea mi tipo no quiere decir que a mí no me agraden… no sé ni que hago dándote explicaciones

Por favor - Dijo Lucius también llegando en ese momento - Se supone que debemos permanecer unidos, no todo lo contrario

Severus continuaba fulminando con la mirada a Rodolphus, en cambio este reía burlonamente mientras bajaba su varita

Yo solo bromeaba, lo que pasa es que éste hombre no soporta una broma

Me parece que ya es suficiente - Dijo Lucius - Ya basta de bromas

Mi amor, yo no pienso renunciar a ti

Deja de arrastrarte Julieth - Le dijo Rodolphus - Yo creía que un Malfoy no se arrastraba

Y no lo hacemos, no sé qué le pasa - Dijo Lucius

Severus la miró con asco y le dio la espalda para marcharse 

Ven aquí - Le dijo Julieth intentando ir tras él, pero Lucius la sostuvo para detenerla - Severus te vas a arrepentir de rechazarme, nadie me rechaza ¿De acuerdo?

Si ya veo - Se burló Rodolphus

TU CÁLLATE - Gritó ella histérica

Snape salió por la puerta principal y regresó a Hogwarts tal cual como se había marchado, le agradaba sentir el frío viento en su rostro, al llegar a su habitación, se dirigió al baño, se dio un baño de agua caliente, se puso el pijama y se metió en la cama con la mente fija en un solo punto, Emily ¿Por qué no podía sacarla de su mente? ¿Por qué después de haberse librado de Julieth gracias al antídoto, Emily ocupaba su lugar por completo? ¿También ella le habría dado Amortentia? No, definitivamente no, pensó él, porque ya pensaba en ella aun cuando estaba bajo los efectos de la poción de Julieth, además ella no parecía de ese estilo, era tan diferente, a pesar de ser tan bella no era para nada superficial, más bien trataba de lucir lo menos elegante posible, con aquella ropa negra, llena de calaveras, accesorios de cuero, púas de metal y todas esas cosas que la hacían lucir tan sobria, tan ruda, tan salvaje y al mismo tiempo tan hermosa…tan… tan…

¿Qué demonios?... - Se preguntó Snape al sorprenderse a sí mismo con semejantes cavilaciones sobre la chica que tanto creía odiar - Ella es una pesadilla - Se dijo tratando de convencerse a sí mismo - Una salvaje, odio su rebeldía, su arrogancia y ese empeño que tiene por desafiarme siempre, necesita que alguien le baje los humos

A la mañana siguiente durante el desayuno, todos se extrañaron al ver a una extraña mujer en la mesa de los profesores, completamente ataviada de rosa, Severus que llegó a su lugar en ese momento le preguntó a Dumbledore quien era, pues notaba que la presencia de aquella bruja le incomodaba bastante, pero él solo se limitó a responderle que aguardara, que pronto lo sabría

Lo único que puedo decirte ahora mismo, es que esta mujer nos traerá problemas

  • Dijo el anciano

Harry, Ron y Hermione estaban entrando en ese momento en el gran comedor, y mientras tomaban asiento en la mesa de Gryffindor, Ron señaló con la cabeza la mesa de los profesores

¿Quién es esa? - Preguntó

¿Quién? - Preguntó Hermione tomando una tostada de un plato lleno de ellas

La que está junto a Emily y Snape y tiene cara de sapo - Respondió él

Harry y Hermione miraron hacia allí

Es Umbridge - Musitó Harry

¿Quién? - Preguntaron Ron y Hermione

Ella estuvo en el Wizengamont - Explicó el niño que vivió - Estaba empeñada en que me expulsaran de Hogwarts

¿Y qué hace aquí? - Inquirió Ron preocupado 

En ese momento, Dumbledore vio que llegaba Grubby - Plank, la profesora sustituta de Hagrid ya que éste se había marchado junto a madame Máxime a cumplir con la misión que Dumbledore les hubo encomendado, ya que ella era la última en llegar, al director al ver que estaban todos completos, se dirigió a su atril y pidió la atención de todos

Muy buenos días a todos - Saludó el anciano, todos notaron que su tono de voz era muy diferente al de otras veces, estaba vacío y sin animo, parecía que lo que estaba a punto de anunciar lo hacía por compromiso y no porque deseara hacerlo - Debo anunciarles a todos que el día de hoy, muy temprano llegó la señora Dolores Umbridge quien es subsecretaria del señor ministro  - Explicó Dumbledore, la bruja se levantó de su asiento y saludó con la mano mientras reía con una risita tonta, luego volvió a tomar asiento - Ella estará con nosotros durante el resto del año desempeñando el puesto de suma inquisidora de Hogwarts

Hubo murmullos en las cuatro mesas del gran salón

Ella se encargará de supervisar las clases de los profesores - Continuó el anciano mientras los aludidos se miraban entre sí muy sorprendidos, incluso Snape miró a Emily y a Lupin con las cejas enarcadas y luego miró a Umbridge que en ese momento se levantaba de su asiento y se dirigía hacia Dumbledore con una sonora tos fingida

¡Ejem! ¡Ejem! Buenas días a todos - Saludó, todos se sorprendieron, nadie se atrevía a interrumpir a Dumbledore - Solo quiero decirles que no deben asustarse por mi presencia, yo solo estoy aquí porque el ministerio opina que en Hogwarts están ocurriendo algunas irregularidades, solo me encargaré de que los profesores se apeguen al reglamento al igual que los alumnos, en pocas palabras vengo a imponer disciplina - Concluyó riendo de nuevo con aquella risita tonta, pero luego agregó: - ¡Oh! Casi lo olvido, eso significa que tengo autoridad suficiente para tomar medidas si así lo creo necesario, es decir, puedo imponer castigos, pero no se preocupen, no creo que eso vaya a ser necesario queridos míos

Cuando la mujer hubo terminado su discurso, solo Dumbledore y algunos profesores la aplaudieron, pero ella continuaba con aquella estúpida sonrisa en los labios

¿Escucharon eso? - Inquirió Hermione

Me parece que tendremos mucha diversión - Dijo Fred

Si, esa mujer puede ser el blanco perfecto para nuestras bromas - Siguió George

Ni se les ocurra meterse con ella - Increpó Hermione - ¿Acaso no la oyeron? Viene a cortar cabezas, no les den motivos

Fred y George hicieron la parodia de que se rebanaban su propio cuello con el dedo índice mientras entornaban los ojos y sacaban la lengua, para posteriormente desternillarse de risa.

Por la tarde, por los pasillos de uno de los patios internos del colegio, Severus paseaba cavilando acerca de lo que había presenciado en el gran comedor en la mañana, aquella mujer, Dolores Umbridge parecía muy imponente, pero sobre todo una amenaza, ¿se metería con sus clases? ¿Lograría él soportar tenerla en la mazmorra escrutando cada uno de sus movimientos y palabras? No lo sabía, pero si sabía que no estaba dispuesto a permitir que lo cuestionaran. De pronto se detuvo, allí estaba Emily, en medio del patio conversando con Tonks y con Granger, la joven alocada que tanto odiaba y que al mismo tiempo tanto anhelaba tener cerca, siempre se la encontraba por todos lados y si no, era él quien la buscaba para admirarla aunque fuese de lejos, le gustaba verla componer sus canciones, tocar la guitarra o simplemente tirada en la hierba cerca del lago, lo que ella solía hacer para relajarse, Severus no sabía porque, pero en una ocasión se sorprendió a si mismo metiéndose en la chimenea de su despacho para ir al callejón Diagon, específicamente a "Flourish y Blotts" para comprar la famosa biografía de Las Brujas de Macbeth y ya la había leído casi toda, aprovechando esos ratos libres en que se quedaba solo en la sala de profesores, pero tomaba la prudente precaución de esconder el libro entre las páginas del profeta que tenía desplegado ante sí, por si alguien entraba. Allí había leído muchas cosas sobre ella, algunas lo molestaron, decía que las chicas eran muy revoltosas y que hacían muchas travesuras en el colegio, pero que exhortaban a los jóvenes a no hacerlas, Como si ahora fuese una santa, Pensó él.

También había leído que la vocalista solía tocar la armónica porque su sonido la inspiraba y así le llegaba la musa para escribir sus canciones, pero que también lo hacía cuando estaba muy triste, con razón a veces mientras estaba tirada en la hierba o sentada sobre ella, observaba el lago y tocaba la armónica, su expresión siempre era plácida pero nunca triste, ella parecía siempre alegre, siempre alocada, siempre rebelde y nunca amargada como él.

  En el patio, Emily conversaba con Nymphadora y con Hermione con respecto a la nueva inquilina de Hogwarts

Les digo que esa es una vieja prejuiciosa que solo viene a molestarnos la existencia - Decía Emily

Ni que lo digas - Respondió Hermione

Parece que nos traerá muchos problemas, bueno sobre todo a ustedes - Añadió Tonks - Porque se refirió a los profesores y a los alumnos ¡Pobre Remus!

Nunca la soporté - Soltó Emily con rabia mientras se sacaba un chicle de la boca y lo lanzaba a lo lejos - Es una pesadilla

¿La conoces? - Preguntaron Nymphadora y Hermione a la misma vez

Emily asintió

Es una amiga inseparable de mi madre y mi abuela, la madre de mi padre - Respondió ella - Siempre decía cosas como: - ¡Oh querida! Eres muy bonita para vestirte de negro, Greta ¿Dejarás que tu hija sea músico? Siempre con esa guitarra de un lado para otro - Decía la chica imitando la voz casi infantil y melosa de Umbridge - Siéntate bien querida, no coloques los codos sobre la mesa, no - la - soporto y encima esa estúpida risita que tiene

¡Vaya! Nunca me imaginé que la conocieras - Dijo Tonks - Yo solo la conozco de vista en el ministerio

Harry dice que ella pertenece al Wizengamont y que parecía empeñada en hacer que él y Dumbledore quedaran como unos tontos frente a todos - Dijo Hermione

Sí, ese es su estilo - dijo Emily

Una lechuza parda descendió en picada y dejó caer al suelo una carta, justo a los pies de Emily, Hermione la recogió y leyó el nombre del destinatario, pues no tenía remitente, la lechuza remontó el vuelo de regreso   

Toma, es para ti - Dijo la chica extendiéndole la carta a Emily - Dice: para la señorita Emily Smith

La cantante se apresuró a abrir el sobre y al hacerlo descubrió que en su interior había una invitación, sus manos temblaban conforme sus ojos azul intenso recorrían el pergamino y se iban inundando muy rápidamente hasta que al fin, sendas lágrimas cayeron sobre éste haciendo que la tinta se emborronara un poco

No, no puede ser - Musitó Emily con voz trémula - ¿Por qué me la envían a mí?

¿Qué sucede Emily? - Preguntó Tonks con preocupación, jamás había visto a Emily así

Emily - La llamó Hermione

Pero la mujer parecía no escucharlas, soltó el pergamino que tenía en las manos y salió corriendo alejándose de allí con su larguísimo y rubio cabello ensortijado ondeando detrás de ella, Nymphadora y Hermione se miraron entre sí con expresiones preocupadas y posteriormente Nymphadora recogió el pergamino del suelo y junto a Hermione se dispuso a ir tras Emily. La mujer estaba bastante afectada y sin siquiera advertir su presencia, pasó corriendo junto a Snape que la miraba sorprendido ¿Estaba llorando? Luego, Tonks y Granger también pasaron junto a él, pero se detuvieron un poco más adelante, exhaustas por la carrera y rendidas al ver que no habían podido alcanzarla, Tonks leyó el pergamino que llevaba en las manos con la vista y Hermione la miraba con expectación, Snape se acercó disimuladamente a ellas simulando que revisaba un montón de pergaminos que llevaba en las manos, ellas tampoco parecieron advertir su presencia, estaban demasiado absortas en lo que acababa de pasar

¡Por las barbas de Merlín! - Exclamó Tonks

¿Qué rayos pasa Tonks? - Preguntó Hermione con el alma en vilo

Esto es una invitación - Explicó la Metamorfomaga agitando el sobre y el pergamino que se veía bastante ornamentado

Eso parece - Dijo Hermione - ¿Pero de qué? ¿Por qué la puso así?

Hermione, esto es una invitación a la boda de Roger Carter con Dorthy Robinson

  • Reveló al fin Tonks al tiempo que su cabello se tornaba de un rojo intenso, señal de la ira que estaba sintiendo en ese momento

Hermione se tapó la boca con las manos, Severus seguía sin comprender, no sabía quiénes eran esas personas que Tonks acababa de nombrar, aunque sabía que el primer nombre le sonaba de algún lado, sin embargo la repuesta no tardó en hacerse escuchar

¿Pero esos no eran su novio y la mujer con la que él le puso los cuernos? - Preguntó Hermione

Sí - Contestó Nymphadora - El imbécil de su ex novio y ex representante artístico de la banda y la estúpida hija del dueño de la casa disquera Hipogrifo records

¿Ella te ha hablado de él? - Inquirió Hermione con los ojos llenos de lágrimas, Nymphadora negó con la cabeza

No, ella nunca mencionó ese tema y tampoco yo, solo lo sé por lo que decía el estúpido artículo de Skeeter en esa porquería de El Profeta - Contestó la Metamorfomaga - ¿No son una basura? Como se atrevieron a enviarle la invitación de su boda

Hermione se enjugó las lágrimas

Con razón está tan afectada - Dijo - No es para menos, en el poco tiempo que llevo conociéndola me he dado cuenta de que a ella no le gusta mucho demostrar sus sentimientos abiertamente, solo lo hace a través de su música

A ella nunca le ha gustado que la vean llorar - Contestó Nymphadora - Me lo dijo Espina, Por eso siempre muestra su mejor sonrisa aunque está muy triste, pero esto es definitivamente la gota que derramó el vaso - Dijo volviendo a agitar el pergamino - Por eso huyó, debe estar destrozada, nunca habla de Roger pero yo sentía que ella aún estaba dolida por lo que él le hizo, Espina me dijo que a pesar de que ella negaba haberlo amado tanto, la verdad era que si llegó a involucrarse demasiado en sus sentimientos

Ella es muy dulce y frágil aunque trate de demostrar lo contrario - Gimoteó Hermione - Pobre Emily

Ambas se retiraron al fin, se fueron caminando por el pasillo del patio interno hasta perderse entre un mar de alumnos. Snape estaba atónito con lo que había escuchado, había recordado que el nombre de Roger Carter también lo había leído en ese artículo en El Profeta, no podía explicárselo pero sintió una punzada de dolor al comprender que el sufrimiento de Emily se debía a ese hombre ¿Significaba aquello que ella no había podido olvidarlo aun?

Eso no es asunto mío - Se dijo a sí mismo - Pero ¿Dónde puede estar ella ahora?

Comenzó a buscarla por todo el castillo, preguntaba por ella a cada alumno que veía y nadie le daba respuestas, buscó en la explanada, en los invernaderos, por el lago negro, en los patios internos, el salón de profesores y no la halló, al final, rendido, desistió de la búsqueda pensando que tal vez ella se había refugiado en su habitación. El cielo estaba muy nublado y hacía mucho frio, así que él decidió volver al castillo ya que estaba en el patio, pero en ese momento vio su silueta a lo lejos, Emily estaba en el puente que conectaba el castillo con la explanada que conducía a la casa de Hagrid, afortunadamente para ella, estaba sola, tal vez se debía a que todos los alumnos estaban en clases en ese momento; Snape tuvo entonces el impulso de acercarse a ella y así lo hizo, se dirigió hasta allí, y al llegar se percató de una triste melodía, ella tocaba la armónica, no parecía estar en busca de inspiración, por lo tanto debía estar entonces drenando su dolor de la única forma en que sabía hacerlo, con la música. Sintió el impulso de acercarse todavía más y lo hizo, ella solo tocaba con la mirada puesta al frente hacia el paisaje del bosque, él estuvo a punto de tocar su hombro, pero se contuvo cuando ella dejó de tocar la armónica y giró el rostro el cual estaba lleno de lágrimas y el oscuro maquillaje de sus ojos estaba un poco corrido

         - Yo solo pasaba por aquí - Se excusó él mientras ella se enjugaba el rostro con las manos y trataba de ocultarlo con su cabello - No quería importunarte ¿Te encuentras bien?

         Ella solo lo miró con rabia

¿Qué no puedo tener un solo minuto de privacidad? - Dijo con voz trémula y llena de rabia

 Luego echó a correr para alejarse de él, no quería que nadie la viera así, atrás quedó Severus con una sensación de vacío en su estómago, sentía que le dolía cada lágrima que habían brotado de los ojos de Emily, de aquellos ojos azules tan hermosos y tan llenos de vida que ahora parecían vacíos, quería verla sonreír de nuevo, aunque sea para burlarse de él como solía hacerlo siempre