← Historia 127462 · de
Historia 127462 — capítulo 16
Los delicados copos de nieve caían sobre el castillo y se acumulaban en las empañadas ventanas, diciembre había llegado al fin con todo el encanto de su época; afuera estaba helado pero Harry estaba muy calentito entre las sábanas de su confortable cama adoselada. El chico abrió los ojos lentamente, sacó un brazo fuera de las cortinas y tanteó con la mano sobre su buró hasta encontrar sus gafas, se las colocó y se levantó de la cama con mucha parsimonia, aún tenía sueño pues no había dormido bien en toda la noche por causa de ese extraño sueño que tenía casi a diario, pero ese día tenía pendiente un paseo a Hogsmeade y no se lo pensaba perder por nada del mundo, además al fin se había decidido a tomarle la palabra a Hermione aceptando enseñarle a quien quisiera aprender todo lo que él sabía sobre hechizos de defensa. El niño que vivió notó que sus compañeros ya se estaban arreglando para ir a desayunar así que se dirigió al cuarto de baño arrastrando los pies, se lavó los dientes, se dio una rápida ducha de agua caliente y se vistió; cuando salió del baño notó que Ron estaba asomado por la ventana
Mira esto Harry - Exclamó el pelirrojo señalando con la cabeza el exterior mientras se hacía el nudo de la corbata - Hagrid regresó, está allí junto a Fang
Harry se asomó muy sonriente por la ventana y pudo ver al semigigante que le daba de comer a su perro
Es genial - Respondió Harry emocionado - Podemos ir a verlo cuando regresemos de Hogsmeade, tiene muchas cosas que explicarnos
Los chicos bajaron a la sala común y se unieron a Hermione para ir a desayunar.
¿Cómo te preparas para lo de hoy Harry? - Preguntó la castaña con una sonrisa
Bien, aunque estoy un poco nervioso - Respondió él con sinceridad
Había un ambiente especial en el castillo, todos amaban la época decembrina, bueno todos menos el señor Filch que se desvivía trapeando el piso del vestíbulo y reñía con los estudiantes cada vez que estos entraban sin limpiarse los zapatos cubiertos de nieve, formando así charcos en el inmaculado piso de piedra. Al terminar su desayuno, los alumnos se reunieron en la entrada del castillo para entregarle sus permisos firmados al conserje y posteriormente se encaminaron al pueblo; algunos profesores y aurores también debían ir para resguardar a los alumnos y por supuesto aprovechaban la ocasión para ir a dar un paseo, entre ellos estaban Remus, Nymphadora, la profesora McGonagall, Snape y desde luego Emily.
A las cuatro de la tarde los quiero a todos reunidos en este mismo lugar para regresar al castillo - Ordenó McGonagall con autoridad a los cientos de estudiantes reunidos junto al cartel de bienvenida al pueblo
Detrás de la profesora McGonagall estaban sus colegas y algunos aurores quienes debían permanecer en el pueblo cerca de los chicos por si sucedía alguna eventualidad. McGonagall, Nymphadora, Remus y Emily se metieron a Las tres escobas a donde acudieron la mayor parte de los chicos. Nymphadora había decidido no tomar asiento junto a sus colegas aurores que se sentaron juntos en una mesa para vigilar a los chicos, en cambio optó por sentarse junto a Emily, McGonagall y por supuesto Remus; Snape como de costumbre se sentó solo en un rincón apartado del pub, no quería ser molestado
Un whisky de fuego por favor - Pidió con voz monocorde a la señora Rosmerta cuando ésta se acercó a su mesa
Desde allí podía observar a todos los estudiantes que estaban en el pub, esos mocosos insolentes que no hacían más que decir estupideces mientras bebían sus humeantes cervezas de mantequilla, pero una vez más sus negros ojos actuaban casi por voluntad propia y desviaban la atención del mago hacia un punto fijo, hacia aquella hermosa mujer con dorada melena que en ese momento reía, aquella risa que recordaba el agradable sonido de un arroyo llegaba hasta sus oídos por encima del barullo de los demás presentes
Aquí tienes Snape - Dijo la señora Rosmerta dejando el encargo del mago sobre la mesa, su voz lo había sacado violentamente de su ensimismamiento
Gracias - Respondió él escuetamente tomando el vaso para llevarlo a sus labios, se sintió estúpido al saberse descubierto mirando a Emily ¿Por qué rayos tenía que mirarla?
Unas mesas más allá McGonagall, Emily, Nymphadora y Remus sostenían una conversación con el tema de moda en Hogwarts
Cada vez soporto menos a esa estúpida mujer - Soltó Emily muy indignada después de dar un sorbo a su hidromiel
No es más que una marioneta del ministerio - Añadió Nymphadora
O tal vez Fudge es una marioneta de ella - Expresó McGonagall bajando mucho la voz y haciendo señas para que los demás se acercaran más a ella - Cualquier cosa puede ser posible
Si - Respondió Lupin asintiendo con la cabeza - No olviden que el verdadero objetivo es desacreditar a Dumbledore lo más posible, hacerlo tambalear hasta caerse
Lo mismo con el pobre Potter - Dijo McGonagall con pesar - Y eso terminaría por fortalecer más a quien ustedes saben, por eso es necesario que continuemos luchando ya saben como
Si, ya lo sé - Respondió Emily - Con diplomacia, haciéndole creer a Umbridge que ella nos tiene en sus manos
Es más que eso, la lucha no es contra Umbridge, ella es solo un peón más en el tablero de ajedrez, debemos ir más allá
-
Habló Lupin mirando a Nymphadora y a McGonagall alternativamente, luego todos miraron a Emily
¿A qué te refieres exactamente? - Preguntó la aludida
Los tres decidieron explicarle a la cantante todo lo referente a la Orden del Fénix pues Dumbledore había hablado con ellos previamente y les había pedido que trataran de convencerla de unírseles, ya que la Orden necesitaba de gente joven que estuviese dispuesta a luchar contra los desmanes de lord Voldemort, y no tuvieron que hacer mucho esfuerzo porque ella aceptó gustosa
Cuenten conmigo cuando quieran - Respondió ella
Es genial - Exclamó Nymphadora emocionada - También podríamos decirles a las demás chicas, me refiero al resto de la banda
Me parece muy bien, como dijimos anteriormente necesitamos de gente joven pero que sean mayores de edad por supuesto - Comentó McGonagall
Me parece que Sirius se nos ha adelantado - Contestó Lupin y ante los gestos de confusión de sus compañeras comenzó a explicar - Es que Sirius ha quedado en contacto con tus amigas - Dijo mirando a Emily
Lo sé - Respondió ella - Nosotras nos enviamos lechuzas muy seguido y ellas me han dicho que frecuentan mucho la casa de Sirius pero no me han dicho nada más
Pero ¿Cómo si a esa casa solo pueden ir los miembros de la Orden y por supuesto Potter y sus amigos? - Inquirió McGonagall
Bueno, es que existe una razón por la cual ellas pueden visitar a Sirius tranquilamente - Continuó Remus - Y es que él habló con el profesor Dumbledore para que le diera permiso de invitarlas a formar parte de la causa, y como desde luego él las conocía accedió, pero ellas no habían podido decirte nada Emily hasta que tú no formaras parte también
Comprendo - Respondió ella - Ahora la Orden cuenta con cuatro miembros más
Harry, Ron y Hermione por su parte se levantaban de sus asientos, el niño que vivió notó cuando Lupin le guiñó un ojo y asintió con la cabeza, sabía lo que el muchacho tenía pendiente y había estado de acuerdo siempre y cuando se supiera cubrir bien las espaldas.
Pensé que íbamos a reunirnos aquí Hermione - Comentó Ron
Imposible Ronald, aquí hay mucha gente, tiene que ser algo mucho más íntimo donde nadie nos escuch…
¿A dónde iremos entonces? - Inquirió Harry caminando por la calle colocándose una bufanda para proteger su cuello y su nuca del inclemente frío
Acabeza de puerco - Respondió ella con determinación - Casi nadie va allí
Al llegar al pub se sentaron en una mesa y al poco rato entraron los gemelos Weasley junto a Lee Jordan, tras ellos entraron Cho y su amiga Marieta y posteriormente otro montón de estudiantes, incluyendo a Ginny, Dean, Neville y Luna. Harry estaba entre nervioso y emocionado, no es que fuese mucha gente si se tomaba en cuanta a todo el colegio, pero si era más de la que él esperaba, había incluso personas de otras casas como Ravenclaw y Hufflepuff que a excepción de la amiga de Cho (Marieta) parecían creerle y estar acuerdo en que debían estar dispuestos a luchar para defenderse de Voldemort. La reunión se llevó a cabo satisfactoriamente a pesar de que en ocasiones tenían que hablar bajo, pues una bruja de aspecto extraño que llevaba un velo se acercaba peligrosamente de vez en cuando, al igual que un hombre que llevaba vendas que ocultaban su identidad. Al principio Hermione tuvo que darles un montón de razones por las cuales Harry debía ser su maestro, les dijo todo un discurso acerca de las cualidades del muchacho y Ron, Neville y Ginny se unieron a la tarea de enumerar sus cualidades (Harry sintió un gozo en el alma cuando escuchó la voz de Ginny elogiándolo) pero los chicos además de todo eso también querían escuchar de los labios de Harry, más detalles acerca de la muerte de Diggory, detalles que por supuesto él no les dio, pero a la final decidieron creer en su palabra y apuntarse en una lista que Hermione les ofreció
Otro día Harry les indicará la fecha de nuestra primera reunión - Anuncio la chica antes de que todos abandonaran el pub
Ya por la tarde, Snape había abandonado Las tres escobas en busca de algo de tranquilidad, se apartó de las ruidosas calles y se encaminó a una mucho más solitaria, solo se oía el trinar de algunos pájaros o el crujir de la nieve al ser pisada por sus botas, necesitaba pensar, poner en orden sus ideas ¿Por qué desde que esa chica había vuelto a Hogwarts, él no podía quitársela de la mente? Se suponía que la odiaba al menos eso creía o ¿Estaría equivocado? ¿Acaso la actitud decidida de la chica le atraía después de todo? No, por supuesto que no, él detestaba a la gente rebelde y desafiante como ella
No puede ser - Se dijo a si mismo mientras tomaba asiento en una banqueta
-¿Hablando solo Snape? - Preguntó una voz desagradablemente conocida detrás de él que lo hizo sobresaltarse
¿Qué rayos estás haciendo aquí Julieth? - Inquirió él girándose para fulminarla con la mirada
Ella tomó asiento junto a él
Vine de compras con Narcisa, ella está en Honey Dunkes encontrándose con Draco, pensé que tal vez habías venido a acompañar a tus alumnos, así que me ofrecí a acompañarla y luego me dispuse a buscarte - Le explicó la mujer con voz melosa
¿Y para que rayos querías verme? - Inquirió Snape levantándose abruptamente de su asiento, ella también se levantó
Necesito hablar contigo cielo
No me llames así
No seas tan duro conmigo amor - Siguió la mujer ignorando por completo la petición de él - Sabes que ya no puedo ocultar lo mucho que me atraes y…
-¿Cuánto estás apostando esta vez? - Preguntó el hombre con sarcasmo
Sé que fui una tonta pero aun en ese entonces me di cuenta de que te amaba, solo que no fui lo bastante valiente como para admitirlo, pero tú no me dejas hablarte
Porque ya todo quedó muy claro - Terció Snape
No mi amor, tú aun no entiendes lo mucho que te amo - Dijo ella tomándole el rostro entre las manos
Debes regresar con Narcisa
En ese momento Emily Smith paralizó sus pasos, la profesora McGonagall le había pedido el favor de que buscara a Snape pues ya debían regresar al castillo, pero cuando cruzó una calle se encontró de frente al hostil profesor de pociones en compañía de esa mujer, era la misma de la fiesta de disfraces, la misma a la que él estaba besando en aquella ocasión ¿Eran figuraciones suyas o esa mujer le estaba diciendo a Snape que lo amaba? ¿Sería su novia? No tenía la respuesta pero sabía que esa mujer le daba mala espina
¡Smith! - Exclamó Snape sorprendido al verla mientras apartaba a Julieth de sí
Lamento haberlos interrumpido… de nuevo - Añadió evocando en su memoria la noche de la fiesta de disfraces - La… profesora McGonagall me pidió que te dijera que debemos regresar
Julieth miraba a Emily con desdén
E… está bien - Contestó Snape; ya odiaba tener a Julieth cerca, pero que estuviera cerca cuando Emily estaba presente era aún más incómodo - Regresa junto a Narcisa, ya te dije
Yo te conozco - Dijo Julieth ignorando a Snape y mirando esta vez a Emily con los ojos entrecerrados mientras la apuntaba con el dedo índice - Tú eres la cantante de Las Brujas de Macbeth ¿No es así?
Aja - Contestó Emily sin salir de su asombro, no sabía porque, pero no le gustaba ver a Snape junto a esa mujer - ¿Y tú eres?..
Yo soy la… - Intentó hablar Julieth tomando del brazo a Snape
La prima en segundo grado de Draco Malfoy - Contestó él interrumpiéndola mientras se zafaba del agarre de la mujer
Sí, soy Julieth Malfoy - Dijo la mujer con voz altiva y molesta mientras alzaba la nariz - Y dime una cosa cantante…
Smith - Soltó Emily también con altivez - Emily Smith
Bien Smith - Corrigió la mujer mirándola de arriba abajo con desdén - ¿Qué no deberías estar por allí de gira con tu escandalosa banda? ¿Qué haces en Hogwarts?
Me parece que eso es asunto mío - Respondió Emily enarcando una ceja devolviéndole la mirada desdeñosa - A ti no tendría por qué importarte
Que insolente - Dijo Julieth
Bien, ya basta - Soltó Snape tomando a Emily inconscientemente del brazo - Ya vámonos que se hace tarde
Julieth enrojeció de rabia, no quería verlo a él junto a esa mujer, él no iba a dejarla con la palabra en la boca como siempre hacía, no frente a ella
No quiero verte junto a Severus - Soltó de repente sin dejar de mirar con rabia a la cantante
¿Perdón? - Inquirió Emily deteniéndose en seco al tiempo que soltaba su brazo del agarre de Snape y se giraba para ver a Julieth - Me temo que eso será imposible, porque para tu desgracia tu amadísimo… ¿Novio? Trabaja y vive en Hogwarts al igual que yo y además no aceptaré que vengas a darme órdenes
No soy su… Es decir, nada me relaciona con esta mujer - aclaró Snape aterrado ante la idea errada de Emily
No, pero no puedes negar lo que hubo entre nosotros - Dijo Julieth furiosa
Emily molesta también al verse envuelta en una discusión tan absurda decidió irse
A mí no me metan en sus estúpidos líos - Espetó antes de marcharse
- ¡Smith! - La llamó Snape, pero ella se perdió de vista después de cruzar por la misma esquina por la que había salido al llegar allí
¿Por qué la llamas? ¿Acaso tienes algo con ella? - Inquirió Julieth cruzada de brazos
Ese no es tu problema, ya déjame en paz
¿acaso ella te importa? No quiero que esté a tu lado, si no sabes de lo que soy capaz, puedo demostrártelo Severus
Aquella amenaza fue más de lo que él pudo soportar
Ni… se… te ocurra tocarle un solo cabello - Dijo con voz parsimoniosa pero determinante mientras la tomaba dolorosamente del brazo - Y ya te lo dije… déjame en paz
Julieth se quedó allí furibunda mirando como aquel hombre se alejaba de ella una vez más, además tenía una pregunta fija en la mente dando vueltas como un recuerdo en un pensadero ¿Por qué era tan importante esa mujer para Snape? Tal vez ella se le estaba metiendo por los ojos y estaba arruinando sus planes de conquistarlo, pero no lo iba a permitir, ya se había jurado a si misma que Snape sería suyo a cualquier precio, definitivamente ya le había declarado la guerra a la hermosa cantante a quien ahora veía como una rival
Emily por su parte había regresado junto a la profesora McGonagall y los demás, se notaba molesta y pese al frio parecía acalorada, de hecho hasta se había soltado un par de botones de su gabardina negra y se había quitado su bufanda
¿Qué te sucede Emily? - Le preguntó Nymphadora
Luego te cuento - Respondió ella mirando como Snape también se incorporaba al grupo
Durante el camino a Hogwarts, él había intentado hablar con ella, pero había sido inútil
Smith yo… entre esa mujer y yo… - Dijo Snape en susurros para que nadie más se enterara de la conversación
Ya te lo dije una vez Snape, lo que hagas con tu vida o dejes de hacer con ella me tiene sin cuidado siempre y cuando a mí no me involucres ¿De acuerdo? - Soltó ella caminando junto a él y hablando también en susurros
No sé ni para que te doy explicaciones - Espetó el profesor de pociones molesto apartándose de ella
Al llegar al castillo, después de la cena, Harry, Ron y Hermione habían decidido ir a visitar a Hagrid y este les había relatado la historia de su viaje junto a madame Máxime en busca de los gigantes, aunque se había mostrado muy renuente a relatarles el porqué de las múltiples heridas y moretones que se había hecho
Emily por su parte se refugió en su habitación desde que había llegado del paseo, ni siquiera había bajado a cenar, aun no se explicaba porque de cierta manera el recuerdo de Snape besando a esa mujer en la fiesta de disfraces le incomodaba, así como también le incomodaba el hecho de haberla encontrado en Hogsmeade nuevamente junto a él diciéndole que lo amaba, de hecho, era más que una simple molestia, era como una leve punzada de dolor, al final terminó atribuyéndolo al ya casi inexistente recuerdo de Roger, a él lo había encontrado besando a Dorthy y Emily creía que de cierta manera el hecho de haber encontrado el día de la fiesta a Snape besando a Julieth la había hecho evocar la traición de su ex novio.
Snape había extrañado la presencia de la cantante durante la cena y a la hora de refugiarse en su cama le había costado bastante trabajo dormirse, pues todavía pensaba en lo que había sucedido aquella tarde en Hogsmeade, Julieth a quien creyó amar durante algún tiempo estaba obsesionada con él y ahora subliminalmente había amenazado a Emily, sí, él sabía de lo que Julieth era capaz, la conocía bastante bien, era una mortifaga casi tan cruel como Bellatrix Lestrange, no podía permitir que le hiciera daño a Emily si era lo que ella se proponía
Nota de autor: Hola pottericos aquí estoy de nuevo con mi actualización, espero haberlos satisfecho a todos con la historia, jajaja creo que nuestra Emily ahora tendrá que cuidarse las espalda, un beso y un abrazo muy especial a Sidney Snape, Seven Snape, (ya sabes que esta historia es para ti, espero la disfrutes) y Ella Snape, estuve leyendo tu historia, que buena es, se las recomiendo a todos chicos, se llama "Severus se enamora...", es grandiosa y larga como toda buena historia.
Un beso grande a todos y hasta la próxima actualización
Hermaire