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Historia 127462 — capítulo 2
Al día siguiente después de desayunar, todos se encaminaron rumbo al callejón Diagon; Nymphadora y Remus como estaban de servicio debían asistir en calidad de aurores guardianes junto a ellos para resguardarlos, en especial a Harry, Sirius también asistió y estaba feliz ya que ésta era su primera salida como hombre libre debido a que el año anterior el profesor Dumbledore se había encargado de presentar ante los demás miembros del Wizengamont las pruebas de su inocencia, que no eran otras que los recuerdos extraídos de las mentes de Harry, Ron y Hermione donde se apreciaba a Pettigrew confesando todo alegando que solo temía a Voldemort y a su ira
Unos magos tan jóvenes no podrían manipular sus recuerdos - Alegó Dumbledore en aquella oportunidad
Por lo tanto así quedó Sirius absuelto de los terribles cargos que se le imputaban.
Cuando llevaban ya un tiempo de tienda en tienda comprando los utensilios de los chicos, Sirius no podía evitar molestarse cuando algunas personas al reconocerlo lo evitaban o salían corriendo, otros más bien lo felicitaban o le pedían disculpas por haber desconfiado de él y creerlo un asesino
En Gringotts, los duendes lo miraban con recelo, pero a él no le importó, luego tuvo que insistir demasiado para que Harry aceptara que él le comprara los utensilios del colegio
Soy tu padrino Harry, es mi deber - Le dijo
Pero yo tengo diner… - Intentó hablar Harry
Ahórralo para el futuro Harry - Volvió a insistir Sirius - Soy tu padrino y me voy a encargar de ti de ahora en adelante
A Harry no le quedó más remedio que aceptar, cuando salieron de la banca mágica un brujo con expresión de pena se acercó a Sirius, le tendió su mano y dijo:
Es un placer conocerlo, supe lo de su inocencia, no sé cómo ese Pettigrew pudo hacer semejante bajeza y culpar con usted
Ya ves Sirius, mucha gente si cree en ti - Le decía Hermione para animarlo - Solo tienes que ignorar a los demás
Sirius agradeció el gesto a ese hombre ya que lo había alentado muchísimo, sonrió y le acarició el cabello a Hermione, luego negó con la cabeza cuando al salir de Madame Malkin, túnicas para todas las ocasiones donde los chicos compraron túnicas nuevas para el colegio y también Túnicas de gala, observó un viejo cartel ya raído donde aparecía una fotografía suya en movimiento que lo mostraba histérico mientras sostenía un cartel con su número de prisionero, debajo de un letrero que rezaba:
¿Has visto a este mago?
Y debajo de la foto decía:
Es muy peligroso, fiel seguidor de quien ustedes saben, escapó de Azkaban
Que estupidez - Dijo Harry mientras arrancaba el cartel de un tirón
Hermione tiene razón Harry - Dijo Sirius riendo - No les hagas caso, además eso es viejo
Miren esto - Dijo Nymphadora con creciente entusiasmo al tiempo que señalaba un cartel que estaba al lado del lugar donde había estado el de Sirius
El cartel mostraba a las integrantes de la famosísima banda mágica de rock Las Brujas de Macbeth tocando sus instrumentos
Aquí dice que van a estar hoy en Flourish y Blotts donde van a firmar autógrafos y la nueva biografía que salió sobre ellas - Dijo la Metamorfomaga contenta
¿Eres fan de las Brujas de Macbeth? - Le preguntó Harry a Tonks
En demasía - Contestó Remus por ella ya que la Metamorfomaga estaba absorta en el cartel al igual que Ron, Ginny y los gemelos - Ha asistido a varios de los conciertos de su giraAmortentia
Bueno, a los que me ha permitido mi tiempo libre - Respondió Nymphadora al fin
-
Ellas son geniales
Maravillosas - Acotó Ginny con entusiasmo
No sé qué les ven los jóvenes a esas greñudas escandalosas - Riñó la señora Weasley - Parecen indigentes con esas túnicas rasgadas
A mí me gustan - Dijo el señor Weasley encogiéndose de hombros con desenfado
Eso es porque aún no maduras Arthur - Terció la señora Weasley
Es solo que papá tiene estilo, eso es todo - Intervino Ginny
Yo las he escuchado durante mi encierro en Grimauld Place todo éste tiempo, la radio mágica era casi mi única compañía, de verdad es una banda magnifica, a mí me gustan sus canciones y esa Emily canta como los ángeles
Es cierto, tienen canciones muy bonitas - Dijo Hermione
A mí también me gustan - Dijo Harry
También me gustan, pero no las perseguiría en las giras - Comentó Lupin riendo
Chicos - Dijo Ron mirando a Harry y a Hermione alternativamente - ¿Sabían que ellas estudiaron en Hogwarts en el mismo curso de Bill?
¿De verdad? - Preguntó Harry emocionado
Si - Respondió Ron - Bill es amigo de todas ellas, en especial de Emily, la vocalista y el muy tonto no las invita a casa y con las ganas que tenemos de conocerlas en persona
Solo podemos conformarnos con la imagen de ellas tocando en el baile de navidad el año pasado - Dijo George con mirada soñadora - Y pensar que ni siquiera pudimos obtener una foto con ellas o un autógrafo, ya que solo tocaron algunas canciones y tuvieron que partir enseguida
Si, es que tenían un concierto en Gales esa misma noche - Dijo Hermione
Bill las ha invitado a casa, pero ellas no han tenido tiempo Ron - Intervino la señora Weasley
Si, es una lástima - Dijo el señor Weasley
Aquí también dice que estarán dando una rueda de prensa en la librería - Añadió Remus mirando el cartel
¿A qué hora? - Preguntó Harry
A las once - Contestó Tonks - Luego miró su reloj - ¡Oh por Dios! Son las diez treinta
¿En serio? - Preguntó Fred entusiasmado - Entonces ¿Qué estamos esperando para ir allí?
Aun tenemos media hora y tenemos que comprar los ingredientes para pociones, vamos al boticario y por último iremos a Flourish y Blotts - Sentenció la señora Weasley - De todos modos también debemos comprar los libros
Al entrar al boticario, se taparon la nariz instintivamente como respuesta al estímulo del fuerte olor de las hierbas y demás ingredientes de pociones, cada uno se dedicó a meter en las cestas lo que la señora Weasley indicaba guiándose por la lista que tenía cada quien. Al cabo de un rato, Sirius observó lo que para él era la peor vista
¡Quejicus! - Exclamó con sarcasmo al observar que Severus pagaba unos ingredientes que había comprado
No lo llames así Sirius - Increpó la señora Weasley - Al menos no enfrente de los niños
¿Por qué? Es un bonito nombre - Comentó Ron riendo
Hermione le clavó el codo en las costillas
Severus salió del boticario para irse a la librería, pero cuando cruzó por uno de los callejones, observó a un montón de personas aglomeradas a las afueras de Flourish y Blotts y se preguntó que estaría pasando, tenía que comprar un libro sobre pociones pero con tanto alboroto, mejor sería que regresara otro día. Sin embargo al llegar al muro del caldero chorreante observó el mismo cartel que anteriormente habían visto los chicos fuera de la tienda de Madame Malkin
¡Que estupidez! - Dijo para sí mismo - Tendré que regresar mañana solo por culpa de esas estúpidas chicas, no sé cómo es que son tan famosas, solo son un grupo de chicas rebeldes que siempre merecieron un buen castigo
Severus no podía evitar recordar cuando las famosas jóvenes estudiaron en Hogwarts, él apenas tenía dos años impartiendo clases de pociones en el castillo cuando llegaron ellas a fastidiarle la existencia, con tan solo once años ya presentaban, según su criterio y el del señor Filch, una conducta delictiva, recordaba sobre todo la rebeldía de una de ellas, la señorita Smith, pero ahora que el tiempo había pasado no recordaban cuál de las integrantes de la banda era ella ya que todo el mundo las llamaba por su nombre de pila y tampoco le prestaba atención a la popular banda, de hecho, cuando hicieron su presentación en Hogwarts el año anterior, él ni siquiera las vio, había estado en el jardín conversando con Karkarov. La señorita Smith era la más arrogante de todas, la más rebelde y la más desafiante, era la que más había sido castigada por él aunque las otras tres no se quedaban atrás, siempre solía compararlas con los merodeadores y él estaba convencido de que todas terminarían siendo unas delincuentes juveniles o unas artistas bohemias de medio pelo, Dumbledore creía que él exageraba
Ellas no son malas Severus - Decían el anciano en ese entonces - Solo son incomprendidas
Si claro - Respondía él - Terminarán siendo unas delincuentes o una bandita de medio pelo que termine amenizando una patética velada en el caldero chorreante
Nada más lejos de la realidad, pensó Severus sonriendo ligeramente frente al cartel del muro del caldero chorreante mientras recordaba viejos tiempos, jamás se imaginó que las chicas terminarían siendo tan famosas y exitosas con lo que tanto amaban y que a él tanto le atormentaba, su música