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Historia 127462 — capítulo 25
Hermione ¿Que es la P.E D.D.O? - Inquirió Emily mientras conversaba con Hermione y Nymphadora en la biblioteca - Mencionaste algo de eso cuando estábamos ya sabes donde
Si, casi lo olvido - Respondió Hermione mientras apilaba un montón de libros sobre una mesa - Significa: Plataforma Elfica De Derechos Obreros, es una fundación que creé para acabar con el maltrato a los elfos cuyo arduo trabajo jamás se ve recompensado, no reciben salario ni vacaciones y deben estar subyugados a sus familias en una especie de siniestra esclavitud perenne
¡Vaya Hermione! Hablas como toda una política - Comentó Emily
Y además los pobrecitos tienen que lastimarse cuando sienten que han cometido una falta - Terció Nymphadora - En casa, mamá, papá y yo jamás estuvimos de acuerdo con eso
Mmmm comprendo - Respondió Emily asintiendo con la cabeza - Tienen razón, esa barbarie tiene que acabar de una vez por todas, estoy fascinada con tu iniciativa Hermione
¿De verdad? - Inquirió la chica entusiasmadísima mientras recogía un libro que se le había caído por la emoción - ¿Estás de acuerdo con la liberación de los elfos y con que reciban un trato mejor?
En ese momento Hermione recordó que efectivamente cuando visitó la casa de la cantante jamás encontró allí a ningún elfo domestico
Por supuesto Hermione, de hecho cuando aún vivía en casa de mis padres, poco antes de marcharme, me gané un buen lio con ellos porque liberé a todos los elfos que nos servían - Contestó Emily ahogada por la risa - Les regalé guantes, calcetines y gorras, mamá y papá estaban furiosos porque esos elfos y sus antecesores habían servido a la familia Smith por varias generaciones, pero luego, cuando me fui de casa me enteré de que mis padres habían comprado más
¿Y qué pasó con todos esos elfos? ¿No habrán quedado a la deriva o sí? - Pregunto Hermione con preocupación
No, por supuesto que no, están aquí en Hogwarts, trabajando en las cocinas - Contestó Emily
Pero no recuerdo haber leído eso en la biografía de Las Brujas de Macbeth- Dijo Nymphadora
Olvidé decírselo a George, el autor del libro - Respondió Emily calmando su risa - Oye Hermione, y… ¿Qué hay que hacer para volverse miembro de la P.E.D.D.O?
Si, a mí también me gustaría pertenecer a la organización - Terció Tonks
No lo puedo creer - Dijo Hermione con los ojos húmedos por la emoción - ¿Las dos quieren pertenecer a la P.E.D.D.O?
Ambas asintieron
Por ahora solo cuenta con tres miembros - Contestó Hermione - Harry, Ron y yo, solo tienen que dar un galeón y recibirán a cambio una insignia con el nombre de la organización y el escudo que la identifica, yo solita lo diseñé, el dinero irá destinado a una cuenta que abriré en Gringotts cuando tenga edad suficiente para hacerlo y servirá como fondo para la seguridad social de los elfos y así cubrir las necesidades que tengan
- Maravilloso - Respondió Emily - Pero no creo que puedas hacer mucho con solo tres galeones que es lo que has recaudado hasta ahora - Hermione bajó la cabeza y un tinte rosa apareció en sus mejillas, pero Emily la tomó de la barbilla y le subió el rostro con delicadeza - Por eso yo he decidido unirme a la organización aportando mucho más que un simple galeón, ¿Qué tal quinientos mil galeones? Sí, creo que estaría bien para comenzar, ¿no es así?
Hermione palideció enseguida, no podía creer lo que acababa de escuchar ¿Emily le ofrecía medio millón de galeones para unirse a la P.E.D.D.O? sonaba tan inverosímil pero…
¡Psss! ¡Hermione! - La llamaba Tonks chasqueando los dedos frente a ella
¿Eh? ¡Ohh! Disculpen, Emily ¿Has dicho medio millón de galeones? Eso es muchísimo dinero, de verdad es demasiado, una cantidad casi inverosímil para éste proyecto
No te preocupes querida amiga, siempre quise hacer algo por los elfos y ahora que tengo la oportunidad, no dudaré en hacerlo - Respondió Emily - De hecho, les escribiré a las chicas para contarles, de seguro ellas también querrán unirse
Yo no podré aportar una fuerte cantidad como esa, pero si puedes contar con que te daré mucho más que un galeón - Añadió Nymphadora
Hermione la abrazó enternecida y luego a Emily, la muchacha estaba sumamente conmovida, veía frente a ella uno de sus sueños hechos realidad, por fin podría ayudar a los elfos a dejar de sufrir, aunque sabía que no sería una fácil tarea porque habían muchos elfos como Winky que estaban acostumbrados a ese estilo de vida y no se imaginaban uno diferente. En ese preciso instante, el señor Filch, el conserje, llegó acompañado de la señora Norris
¡Oye Smith! han llegado dos paquetes a la lechuzería - Dijo - Son para ti, el más grande lo ha traído un fénix, sí que pueden transportar cargar pesadas esos animales porque un caldero con fondo de oro sí que debe pesar
¿Y tú para que revisas su correo? Eres un metiche - Increpó Tonks molesta
Son órdenes de la suma inquisidora, debo verificar que nadie introduzca al castillo objetos tenebrosos
Largo de aquí ahora mismo asqueroso lame botas - Ordenó Tonks levantándose del asiento y enarbolando la varita
El señor Filch salió corriendo con la señora Norris tras él
¡Que atrevidos! - Musitó Hermione
Ya déjenlo, después de todo es su trabajo - Dijo Emily - La única vieja metiche es Umbridge, estúpida arpía
¡Shsss! ¿Qué rayos sucede aquí? - Dijo la señora Pince, la bibliotecaria con los brazos en jarras - Esto es una biblioteca, deberían guardar silencio
Debo ir a la lechuzería, es algo que me envían de Hogsmeade, cuando lo compré no quería traerlo al castillo de una vez, así que pedí que me lo enviaran, bueno, nos vemos en la cena chicas, adiós - Se despidió Emily mientras corría a la lechuzería con sus rizos dorados (su cabello volvía a tener su aspecto habitual, pero sin las puntas de color rosa chicle) ondeando con el viento, en la biblioteca, ambas amigas se miraban con gestos de confusión
¿Para qué querrá Emily un caldero con fondo de oro? - Inquirió Tonks
Hermione se encogió de hombros
No lo sé, tal vez se esté interesando en las pociones - Respondió la chica con una sonrisa cómplice
¡Chicas! no olviden que mañana es el cumpleaños del profesor Snape, debemos hacerle un pastel - Decía Pansy Parkinson a Astoria Greengrass y a Millicent Bulstrode mientras entraban en la biblioteca
Hermione y Tonks volvieron a mirarse, pero esta vez con suspicacia, ya tenían la respuesta que se habían formulado anteriormente.
Emily por su parte llegó a la lechuzería y comprobó que todo estuviera en orden, tomó los paquetes y con ayuda de un hechizo levitatorio trasladó todo a su habitación agradeciendo que Snape no estuviese merodeando por allí en ese momento. Le quitó el envoltorio a ambos paquetes, metió un regalo dentro del otro y envolvió de nuevo todo con bastante papel de seda rojo y le colocó una linda cinta dorada encima; posteriormente se fue a cenar, no había tenido tiempo de hablar con Snape desde que había llegado al castillo porque él había tenido que darles unas clases particulares a Harry y luego ella había estado con las asesorías musicales. Emily tomó asiento junto a él como siempre
¿Cómo estás Snape? Por fin te veo - Saludó ella
El corazón de Snape latía con violencia, por fin volvía a escuchar su voz, al fin la veía de nuevo aunque realmente no hubiese pasado mucho tiempo desde que la vio por última vez, elevó la mirada y sus negros ojos como túneles se encontraron con los azules de ella, tan brillantes que recordaban estrellas, ésta vez no vestía túnica, sino un pantalón negro de jean rasgado en las rodillas, llevaba también una camiseta del mismo color con la leyenda: "Festival del Rock de Nothinham"
- Muy bien Smith, me complace verte nuevamente - Respondió Snape
Remus sonrió y miró al profesor Dumbledore, ¿Desde cuándo Snape saludaba de manera tan amable? Eso era muy extraño, y más aún lo era que se tratase de Emily. En la mesa de Gryffindor, Hermione que estaba sentada entre Harry y Nymphadora, se giró hacia la joven Auror y le regaló una sonrisa de complicidad
Ya te lo dije Tonks - Susurró la chica para que los demás no la oyeran - Estos dos se traen algo raro
Si - Respondió la otra - Nunca me imaginé que Emily supiera la fecha del cumpleaños de Snape y mucho menos que le fuese a dar un regalo, ya le preguntaremos mañana
¿Estás loca Tonks? No podemos preguntárselo
Yo si lo haré - Respondió la Metamorfomaga riendo
A la mañana siguiente, Emily despertó con el sonido de los pájaros revoloteando en la cornisa de su ventana, abrió los ojos con dificultad y se levantó de la cama, poco después de salir del cuarto de baño y mirar los regalos al pie de la cama, se dio cuenta que el día que esperaba al fin había llegado; se preguntó si debía llevarle los regalos a Snape en ese momento o si mejor se los daría después de las clases por la tarde, al fin se decidió por la segunda opción y se dirigió al comedor para desayunar, su corazón palpitaba con violencia por la emoción a medida que bajaba los escalones de las escaleras de piedra y los múltiples cuadros la saludaban al pasar, se preguntaba porque sentía aquello, era extraño que se emocionara así solo porque vería a Snape el día de su cumpleaños, Snape había dejado de ser para ella ese simple profesor gruñón de pociones; no entendía porque, no lo sabía, pero aunque tratase de ocultarlo y de negarse a sí misma la realidad, en el fondo sentía que ese murciélago de las mazmorras le atraía enormemente; lo sentía desde que lo tuvo tan cerca de ella en la sala de profesores, pero el miedo a sus propios sentimientos no le permitía percatarse de ello.
Sin más, llegó al gran comedor y saludó a todos sus colegas como siempre, fingió que no sabía nada acerca del cumpleaños de Snape cuando lo vio, porque quería darle la sorpresa, Dumbledore estaba extrañado, pues él le había dicho a Emily que ese día, el nueve de enero sería el cumpleaños de Snape y ella había ido a Hogsmeade a comprar su regalo, entonces ¿porque lo había saludado sin desearle feliz cumpleaños?, ella solo tomó un poco de jugo de naranja con un croissant y se marchó del gran comedor rumbo al salón de música, Snape, Dumbledore, Hermione y Nymphadora la siguieron con la mirada. Un poco más tarde, cuando ya todos habían terminado de comer, Pansy, Millicent y Astoria se acercaron a la mesa de los profesores con un pastel de cumpleaños hecho por ellas mismas
¡Feliz cumpleaños profesor Snape! - Dijeron las tres al unísono
¡Que lastima que no supiéramos nada de esto! - Se quejó Fred mirando el pastel acongojado - De lo contrario habríamos suplantado esas velitas por algunas bengalas del doctor Filibuster
O por las nuestras hermano, ya ves que nos están quedando de lujo - Respondió George - Pero ya habrá otra oportunidad para probarlas
Gracias - Respondió Snape escuetamente con una media sonrisa
Sople las velas por favor - Pidió Pansy Parkinson
Pero primero tiene que pedir un deseo - Siguió Astoria Greengrass
Snape se quedó pensativo, no dijo nada, pero Dumbledore advirtió que él miraba fijamente hacia el umbral de la enorme puerta de roble por donde minutos antes había salido Emily, posteriormente sopló las velas entretanto sus alumnos de Slytherin comenzaron a aplaudir, McGonagall lo abrazó, él le correspondió abrazándola ligeramente
¡Ohh hijo! Espero que Dios te bendiga y que cumplas muchos años más - Le dijo
Que así sea y… gracias Minerva, gracias a ustedes también señoritas - Respondió él y tomando su pastel de cumpleaños salió por el umbral de la puerta con su capa negra ondeando tras él
El hombre regresó a su despacho para dejar allí su pastel y posteriormente dirigirse a su salón de pociones, pero cuando abrió la puerta se encontró con una desagradable sorpresa, cuando cerró la puerta tras él, casi se le cae el pastel de las manos, de modo que lo colocó sobre una mesita, posteriormente cerró los ojos y suspiró en una señal de impaciencia
¡Maldita sea Julieth! ¿Qué rayos estás haciendo aquí? - Inquirió el hombre con voz cansina - ¿Cómo entraste?
La mujer estaba sentada sobre el escritorio con las piernas cruzadas y una sonrisa y una mirada de seducción
Vine a traerte un regalo cielo y… simplemente entré por la chimenea - Contestó ella bajando del escritorio y encaminándose a Snape con una caja pequeña en las manos - Esto es un bello reloj de oro, finísimo
A mí no me importan tus atenciones y DÉJAME EN PAZ DE UNA VEZ - Gritó él tomando la caja que ella le ofrecía y arrojándola al suelo - ¡Evanesco! - Exclamó luego apuntándola con la varita y el objeto desapareció
¡Porque no puedes perdonarme Severus? - Preguntó la mujer con voz llorosa - ¿Por qué simplemente no hacemos borrón y cuenta nueva?
Porque yo jamás sentí nada por ti espontáneamente, lo único que sentí por ti se debió a la porquería que me diste - Respondió Snape con rabia - Y ahora soy yo el que pregunta ¿Por qué no me dejas en paz? ¿Por qué simplemente no comprendes que no me habría enamorado de ti de no haber sido por?...
Mi error más grande fue haberte revelado lo de la apuesta - Añadió Julieth interrumpiéndolo de golpe - Mi orgullo en ese entonces era más grande que la atracción que sentía por ti y debo confesarte que me sentía muy segura porque aun estabas bajo los efectos de la poción, pero cuando comprendí que habías descubierto mi trampa y que tomarías el antídoto, fue allí cuando entré en pánico, no me importó que todos supieran que te amaba, no quería perderte Severus, no quiero perderte, no me resigno a hacerlo
Aléjate… de mí, me importa un bledo que ahora estés sufriendo, yo también sufrí Julieth, me comía el cerebro preguntándome porque demonios no podía controlarme cuando te veía
Por favor Severus - Suplicaba la mujer con lágrimas en los ojos - Soy una Malfoy y los Malfoy no suelen rogar, pero yo lo hago solo por ti ¿Qué no te das cuenta que he hecho a un lado mi orgullo por ti? Lo he comprendido mi amor, estás por encima de cualquier cosa - dijo arrojándose hacia él en un intento inútil por besarlo
Él la tomó por los hombros y la separó de él abruptamente mientras le enviaba una mirada de desprecio
Solo puedo responderte como lo hiciste tú una vez Julieth Malfoy - Contestó él mirándola de arriba abajo con la cejas alzadas - ¡Que patética eres!..
Al decir esto se marchó de su propio despacho sin importarle que la dejaba allí, la mujer no pudo soportarlo más y se dejó caer al piso llorando desconsoladamente, él la había rechazado una vez más, no solamente su orgullo estaba lastimado, también lo estaba su alma, se había enamorado realmente y sin poder evitarlo, él lo sabía y no le importaba; una vez más había prescindido de su orgullo para acercarse a Snape y éste simplemente la había pisoteado como tantas otras veces, ahora comprendía al fin como se había sentido él después de advertir que había sido víctima de su perfidia; pero eso no iba a quedarse así, ya era hora de actuar, ya no imploraría más, ya no lloraría más, ahora serían otros quienes lo harían por ella
Snape trató de ya no pensar en esa mujer que tanto aborrecía, no quería que su día se arruinara, al llegar al aula de pociones donde ya lo esperaban los alumnos de Hufflepuff y Ravenclaw se dispuso a dar las instrucciones como siempre solía hacerlo, pero a lo largo de la clase, mientras los chicos revolvían pastosas pociones en sus calderos y el vapor impregnaba el aire, un nuevo pensamiento fue el encargado de inundar la mente del profesor, ¿Por qué no podía ser Emily y no Julieth la que lo recibiera para desearle feliz cumpleaños? Claro, era simple, ella ni siquiera sabía que era su cumpleaños, ¿Por qué tendría que saberlo?
¡Aquí tiene profesor! - Dijo Luna Lovegood entregándole un frasco etiquetado con su nombre
Él lo tomó y fue cuando salió de su ensimismamiento, cuando terminó esa clase fue el turno de los alumnos de Gryffindor y Slytherin del cuarto curso, sus pensamientos fueron los mismos incluso cuando esa clase también terminó y se dirigió al comedor para almorzar, allí estaba ella, tan hermosa como siempre mientras platicaba con Remus Lupin, ésta vez ella tampoco le había comentado nada, tal vez aún no se había enterado de que era su cumpleaños o simplemente lo sabía y no le daba importancia, después de todo era una celebridad, quizá cuando le propuso que fueran amigos no hablaba en serio. Cuando el almuerzo concluyó la joven mujer se retiró a su salón junto al profesor Musbick y él se retiró de nuevo a las mazmorras a impartir la única hora de clases que le quedaba por ese día, con los alumnos de Gryffindor y Slytherin del séptimo curso. Esperaba que los gemelos Weasley supieran comportarse porque ese día especialmente no se sentía con ánimos de pelear con nadie más, ya había tenido suficiente con la psicópata de Julieth y con la desidia de Emily.
Pasada esa hora, Snape se dispuso a ir resignado a su despacho, esperaba que al menos Julieth se hubiese ido porque no soportaría verla de nuevo; así fue, entró y se alegró de no ver a nadie allí por ninguna parte, pero su rostro se contrajo en una mueca de molestia cuando escuchó unos golpecitos en su puerta justo en el preciso momento en que él se disponía a ir al fondo del despacho donde se encontraba su habitación, no podía ser que Julieth hubiese regresado a molestarlo, pero ¿Por qué no lo había esperado allí adentro? intentó seguir adelante, pero un nuevo golpeteo hizo que se detuviera en seco y luego retrocediera para abrir la puerta
¿Ahora qué demonios quier…? ¿Smith? - Se sorprendió el profesor de pociones al encontrarse a la protagonista de sus pensamientos de siempre, ella estaba allí plantada en el umbral de la puerta con un gran paquete a su lado envuelto en papel de seda rojo con un enorme lazo dorado como adorno
¡Vaya! Nunca pierdes el geniecito Snape - Exclamó Emily - Ni siquiera en tu cumpleaños ¿Eh? ¿Ahora qué demonios te tiene así?- Inquirió después robándole una sonrisa a él (Emily no podía evitar pensar que era una hermosa sonrisa)
¿Lo… sabias? - Inquirió Snape sin poder dejar de sonreír - ¿Sabías que hoy es…?
Un día muy especial, lo sé - Respondió ella - Solo había fingido que no lo sabía porque no quería decirte nada hasta que me liberara de las clases y pudiera darte ésta sorpresa ¡Feliz cumpleaños Snape! - Concluyó al fin abrazándolo
Él se quedó de piedra hasta que al fin reaccionó y también la abrazó, otra vez volvía a percibir su perfume y la suavidad de su piel, era una sensación indescriptible, casi celestial, debía estar soñando
Gracias, de verdad no has debido molestarte
No seas tonto - Respondió ella separándose de él - Ven aquí y ayúdame con esto, lo traje hasta aquí con la ayuda de un hechizo levitatorio
Snape tomó el gran paquete y lo introdujo en el despacho, Emily pasó después
De verdad Smith, no debiste molestarte
No es ninguna molestia, ¡vamos! ¡Ábrelo!
Snape se dispuso a retirar el papel mientras recordaba que cuando todo el mundo había regresado a Hogwarts, Emily había ido a Hogsmeade a hacer unas compras de última hora, eso había dicho Dumbledore. Al fin descubrió su regalo, allí estaba un caldero de lujo, tenía una etiqueta que decía:
Caldero autorrevolvente con fondo e interior elaborado con oro macizo proveniente de Brasil.
Los calderos autorrevolventes fueron inventados por Gaspard Shingleton y son una maravillosa opción a la hora de crear sus pociones, su interior elaborado con oro proveniente de las minas de Brasil, le garantizará una mayor eficacia a los brebajes que prepare, además están dotados de complejos encantamientos que permiten que sus pociones se revuelvan solas el número de veces y en la dirección que indique la receta.
Él estaba pasmado, aquello era una maravilla, una vez más Emily lo había sorprendido
Esto… esto es grandioso
¿Te gusta? - Inquirió Emily
Me encanta - Respondió él sin dejar de admirar su regalo
Y eso no es todo - Contestó la cantante hurgando dentro del caldero - Aquí tienes otro regalo, no creo que te guste pero… de todos modos si vamos a empezar una amistad quiero que tengas algo mío
Era el disco más reciente de la banda, en la cubierta se veía a las cuatro brujas con sus instrumentos, la Emily de la fotografía agitaba su cabeza mientras cantaba y tocaba su guitarra, detrás de ella Espina lanzaba sus baquetas al aire y volvía capturarlas, todas ellas estaban en un campo abierto donde se apreciaba cierta niebla tenue de color rosa y sobre sus cabezas imperaba la palabra Amortentia. Snape le dio vuelta al disco y en la contraportada aparecían las chicas en un escenario y a un lado la lista de canciones
Debo confesarte que tus canciones tienen mucho sentido - Respondió Snape con sinceridad - y la música de la banda es maravillosa cuando tocan esas baladas Rock aunque… lo que realmente no me gusta es ese montón de locos saltando alrededor de mí cuando tocan Rock más movido, pero aun así está muy bien, sí, me gusta
Ella rió divertida
No te preocupes, aquí en tu despacho o en tu habitación no va a haber fans que te molesten con su euforia
Muchas gracias Smith, de verdad son regalos grandiosos, pero no debiste…
¡Bahh! Ven aquí - Dijo ella tomándolo de la mano - Nuestras clases terminaron ya y por hoy no voy a dar asesorías, así que ¡vamos a dar un paseo por los jardines!
Ella salió al pasillo de las mazmorras y Snape salió tras ella, ambos subieron las escaleras que conducían al vestíbulo del castillo y posteriormente salieron de éste, había uno que otro estudiante jugando a los naipes explosivos en los jardines, pero Snape y Emily estaban tan absortos en su conversación que no advertían nada más, ni siquiera sus pasos que inconscientemente los conducían a los invernaderos, las zarzas que crecían alrededor del camino que conducía hasta allí, todavía estaban cubiertas por una débil escarcha. A Emily le pareció que algunos de los arbustos se movieron tras ellos, pero al volverse no vio nada, solo algunos alumnos de primero a lo lejos que se correteaban unos a otros aprovechando sus horas libres.
¿Todas éstas canciones las escribiste tú? - Preguntó Snape sin poder creer que estaba dando un paseo junto ella, quería decirle que la amaba, pero a la vez no se atrevía, por eso trataba de mantener la conversación en el tema del disco
Ajá - Respondió ella mientras caminaba junto a él lanzando su varita al aire y atrapándola cuando caía - Yo compuse todas éstas canciones a excepción de "Loca por ti" esa la escribió Sasha, a las chicas no les gusta mucho componer ni cantar, por eso yo me encargo de hacerlo, a mí me fascina
Ésta canción, "Duele crecer" parece interesante, me gustaría escucharla - Dijo Snape señalando con el dedo la canción en la contraportada del disco
Esa es una balada Rock lo que quiere decir que es de las que más te gustará - Explicó Emily - La escribí cuando escapé de casa a los diecisiete años, pero hasta ahora fue que me decidí a incluirla en éste disco, el tema habla de los problemas que tenemos que afrontar cuando nos hacemos mayores…
Al fin llegaron a un lugar entre los invernaderos dos y tres donde habían unas banquetas, era un lugar de ensueño, con una temperatura acorde y una hermosísima vegetación, arbustos de rosas azules y enredaderas. Ambos tomaron asiento en una de las banquetas, Snape tenía detrás de sí el invernadero tres y ella el invernadero dos, él no podía dejar de mirarla mientras ella continuaba narrando la historia de la canción y a él le parecía tan interesante, mientras hablaba, a Emily le pareció ver nuevamente que los arbustos detrás de la banqueta se movían y posteriormente le pareció ver una sombra borrosa a través de las paredes traslucidas del invernadero tres, el que estaba tras Snape, pero no le dio importancia, le atribuyó el hecho a su enorme y nutrida imaginación, luego cambió el tema
¡Oye Snape! Supe que le estabas dando clases de nivelación de pociones a Harry, él me lo dijo cuándo lo llamé para que ensayáramos su canción, ¿Es muy malo en pociones o solo lo perfeccionarás para el TIMO?
Te mentiría si te dijera que Potter es excelente en mi asignatura pero… - Snape miró a ambos lados y a pesar de no ver a nadie se acercó al oído de Emily haciendo un enorme esfuerzo porque su perfume no lo embriagara - La verdad es que le estoy dando clases de oclumancia por orden de Albus, son necesarias para bloquearle la entrada al señor tenebroso a su mente - Le susurró
¡Ay Dios mío! ¿Crees que él podría estar haciendo eso? - Respondió Emily - Eso podría explicar todo lo que sucedió con…
¡Shsss! - Dijo Snape - Nunca se sabe quién podría estar escuchando, solo puedo decirte que también en esas clases el chico es un asco
No seas tan duro con él Snape
En ese momento una serpiente que estaba en los arbustos tras ellos comenzó a ascender lentamente por la banqueta entre ella y Snape, cuando Emily la vio sintió que su corazón se detenía dentro de su pecho, como se paralizaba cada musculo, no soportaba a las serpientes, les temía desde niña, al igual que a muchos bichos rastreros e invertebrados, pero jamás lo admitía en público aunque nunca había tenido a una serpiente tan cerca en su vida. La chica se levantó lentamente y comenzó a retroceder con una marcada expresión de terror en su rostro
¿Qué sucede? - Preguntó Snape que la había estado observando absorto
Él observó como el rostro de ella palideció de repente y sin comprender que sucedía siguió la trayectoria de su mirada así como el tembloroso índice de su mano que señalaba la banqueta
Se… se…. Serpiente - Musitó ella con voz trémula
Severus observó que efectivamente había un boa constrictor que poco a poco tomaba el lugar que antes había ocupado la cantante en aquel lugar, él sonrió divertido y fue a tomar al animal ante la mirada de asco de Emily
¡Ah! con que fue esto lo que te aterrorizó ¿Eh? No te preocupes, es inofensiva, no es venenosa - Dijo mientras se acercaba a ella
A… aleja esa ma… maldita serpiente de mí Snape, ¡Ay por Dios! Son tan asquerosas
No te va a hacer daño, ya te lo dije - Respondió Severus colocando la serpiente en el piso
No le tengo miedo, no le temo a nada, es solo que no me gusta - Contestó ella estremeciéndose del asco
Si, si claro - Dijo Snape
¡Por Merlín! ¡Solo Mátala!
Un Slytherin jamás haría eso - Respondió Snape con un tono más serio
La serpiente comenzó a avanzar hacia Emily que comenzó a gritar de miedo
¡Ahhhhhh! ¡Ahhhhh! ALEJA ESA MALDITA COSA DE MÍ
Snape se apresuró a capturar nuevamente a la serpiente y ésta vez la colocó lejos de los invernaderos, posteriormente regresó y encontró a Emily hecha un enorme manojo de nervios, miraba en todas direcciones, se estremecía a cada rato y cuando él le habló, dio un respingo
Ya la alejé de aquí, no tienes de que preocuparte
Yo también quiero salir de aquí - Respondió ella - Odio a las serpientes
Él solo reía
¡Vaya! Creí que los Gryffindor eran valientes, pero mira nada más como tiemblas chica ruda
No te burles Snape - Respondió ella con tono serio - Ya te quisiera ver frente a un león a punto de atacarte
Él tomó el disco que había dejado sobre la banqueta y se dispuso abandonar los invernaderos junto a ella
No te preocupes, no hay nada allí - Decía Snape riendo cuando ella miraba a todos lados con nerviosismo, ella se sorprendió a si misma muy pegada al costado de Snape que también sin darse cuenta la estrechó contra si
¡Ohh! ¡Lávate las manos! Están llenas de serpiente - Dijo ella apartándose abruptamente, él rió aún más - No volveré a pisar los invernaderos - Decía la cantante mientras se alejaban rumbo al castillo
Así que le temes a las serpientes maldita cantante - Musitó Julieth para sí misma saliendo de dentro del invernadero tres - Eso sí que es un dato interesante, ya te lo dije Severus, no me resigno a perderte y mucho menos a verte junto a ésta mujer
La mortifaga se fue al fin rumbo hacia las verjas del castillo evitando las miradas de los aurores, donde sin más se desapareció
Notas de la autora: Hola mis queridas lectoras, estoy complacida de haber logrado actualizar nuevamente, ya saben que es toda una odisea para mi jaja; como podrán haber leído en éste capítulo, nuestra querida Emily Smith ha venido dando algunas muestras de que siente algo ¿Qué opinan ustedes? ¿Será una simple atracción o amor tal vez? ¿Se atreverá Severus a decirle lo que siente? No se preocupen que en el próximo capítulo les traeré las respuestas, como siempre quiero hacer mis agradecimientos personales a: Nairad 32, tienes razón, alguien tenía que exhortar a Snape para que aceptara lo que siente, la pregunta ahora es… ¿Se atreverá a revelárselo a ella? Marmik, Que bueno que te haya gustado mi frase, "La vida es un tablero de ajedrez y nosotros unos simples peones" son una de esas locuras que se me ocurren de repente jaja como algunos nombres de pociones o canciones, como te dije anteriormente algunos nombres de personajes y libros los he sacado de los cromos de magos y brujas que aparecen en un juego de Harry Potter para pc, pero otras cosas si las he inventado yo, como los nombres de las bandas a excepción de Las Brujas de Macbeth por supuesto, y las canciones que son fragmentos de algunas que compuse desde que tenía dieciséis años y solo adapté la letra a ésta historia, son algunas tonterías jaja. Miss Potter, gracias también por tu comentario, que bueno que te gustó el capítulo y sobre todo que Severus estuviera enamorado. Themilinza, me complace tenerte comentando mi fic, muchísimas gracias de verdad, al igual que a mis demás amigas, aprecio muchísimo el tiempo que le dedican a mi historia, no te preocupes que tu deseo de que surja un beso entre Emily y Severus se cumplirá pero… ja creo que tendrás que esperar un poco más. Gracias también a Sidney Snape, a Ella Snape y a Seven Snape y a todos los que han leído éste fic que fue creado con cariño
Cada día trato de trabajar un poco en éste fic, pero lo he estado alternando con el otro fic que escribo paralelo a éste y también con una novela personal que estoy escribiendo desde hace algunos años.
Bueno, espero ansiosamente la oportunidad de poder actualizar nuevamente, y me despido de ustedes no sin antes hacer mis recomendaciones, pásense por éstos fics: Severus se enamora… una historia maravillosa entre el profesor y una bellísima historiadora, creada por la talentosa pluma de Ella Snape y también espero que revisen: La serpiente y la leona, creada para los amantes de los Dramiones por la prodigiosa pluma de Irenelunatica.
Hasta la próxima actualización, un beso de Hermaire
P.D: Porfa, recuerden que me muero por tener amigos pottericos en Facebook, algunas de ustedes me han dejado los suyos pero los que se animen pueden agregarme o dejarme su face aquí para yo agregarlos, el mío es Mairene Torres