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Historia 127462 — capítulo 31

Snape avanzó a través de una larga hilera de camas y entre ellas halló a Emily quien tenía a Dumbledore y McGonagall a cada lado sosteniendo sus manos, la expresión del anciano director era de suma preocupación, McGonagall tenía lágrimas en los ojos y le acariciaba la mano lastimada a la muchacha, Emily parecía tener dificultad para respirar, pero aun así sonrió cuando lo vio llegar; Dumbledore y McGonagall le soltaron las manos para que lo abrazara y así lo hizo

  • ¡Hola cariño! - Lo saludó ella con voz queda, pero tratando de parecer normal, como si nada la hubiese afectado - ¿Ves porque… odio a las serpientes?

Dumbledore, Pomfrey y McGonagall se retiraron hacia el otro extremo de la habitación para dejarlos lo más solos posible

  • Lo sé querida - Contestó Snape con una sonrisa triste - Pero no te preocupes porque ya estoy aquí y no voy a dejar que nada malo te pase

  • Siempre has estado… junto a… mi - Hizo un esfuerzo por tomar una bocanada de aire y continuó - Eres la única serpiente a la que amo

  • ¡Por Merlín! - Musitó Snape al ver la mano derecha de la muchacha, estaba hinchada y de los pequeños orificios manaba sangre - Vas a estar bien, lo prometo Emily, me voy a poner a trabajar en el antídoto ahora mismo

  • No te preocupes… Severus, esto no es nada para mí… recuerda que soy una chica ruda ¿Eh?

Snape la abrazó con ternura, sabiendo que tal vez ella estaba soportando terribles dolores casi sin inmutarse, solo por no preocupar a nadie y entonces Dumbledore, Pomfrey y McGonagall volvieron junto a ellos

  • ¿Es cierto que fue una cobra? - Inquirió Snape

  • Si - Contestó la señora Pomfrey tomando un frasco que estaba sobre una mesita - Es ésta

  • ¡Válgame el cielo! - Exclamó McGonagall asustada, retrocediendo por instinto al ver la cobra todavía viva en el interior del frasco

  • Una cobra real africana ¿No es así? - Tanteó Dumbledore - Lo que no me explico, es que hacía aquí en Hogwarts, es evidente que aquí no hay esos especímenes, a menos que…

Pero Snape no estaba para hacer conjeturas, necesitaba elaborar el antídoto lo antes posible, la carrera era contra el reloj, no quería dejar a Emily allí, pero sabía que la dejaría en buenas manos y que además él tendría mucho que hacer; de modo que salió corriendo de nuevo hacia las mazmorras con el frasco de la serpiente en la mano derecha, por el camino se encontró a Pevees

  • ¿Qué vas a hacer con esa serpiente Snape? ¿Se la arrojarás a Umbridge?

  • ¡Déjame en paz! - Dijo Snape con tanta convicción y furia que el polstergaist retrocedió asustado como si le hubiese hablado el barón sanguinario

El profesor se introdujo en su armario donde tenía los demás ingredientes, y posteriormente fue al salón de pociones y comenzó a trabajar, poco a poco fue agregando los ingredientes que necesitaba, no era preciso revolver el líquido porque el caldero autorrevolvente que le había regalado Emily hacía el trabajo por él, su frente se perlaba por el sudor que le provocaba el vapor, pero aun así se mantenía impertérrito con el único propósito de salvar a su querida cantante, no iba a permitir que ella también… No, definitivamente no.

  • ¿Puedo ayudarte en algo Snape? - Preguntó Nymphadora Tonks desde el umbral de la puerta, tenía los ojos llorosos

No era el momento para ser orgulloso, de modo que accedió

  • Puedes rayar la corteza de árbol vitalizánte que está sobre el escritorio si quieres, por favor - Respondió él

Él comenzó a volcar el frasco donde estaba la serpiente en el piso, la cual, inmediatamente comenzó a bufar y a lanzar mordidas haciendo que él retrocediera mirándola con odio

  • Ten cuidado Snape - Lo alertó la Metamorfomaga - Es bastante peligrosa, ya ves lo que sucedió

  • Sé cómo manejarla Tonks, soy un Slytherin - Respondió él tomando a la serpiente por la cabeza mientras ésta abría sus fauces con agresividad

  • Aun así deberías tener mucho cuidado - Ésta vez fue Remus Lupin quien habló desde el umbral de la puerta abierta - Supe lo que le ocurrió a Emily, fui a la enfermería, allí me dijeron que estabas haciendo el antídoto y quise echarte una mano

El licántropo tomó un vasito que Snape había colocado sobre su escritorio y se lo acercó, el pocionista se lo colocó en la boca a la serpiente y ésta lo mordió al instante, en seguida, un líquido ámbar comenzó a resbalar por las paredes de cristal del vaso hacia su interior hasta llenarlo un dedo aproximadamente, cuando terminó se lo cedió a Remus y él colocó a la serpiente nuevamente en el suelo, pero lejos de ellos, posteriormente la apunto con la varita y exclamó:

  • ¡Vipera Ivanesca!

La serpiente comenzó a consumirse por sí sola desde la cola hasta la cabeza; Snape tomó el vasito que tenía Lupin, con la ayuda de un gotero extrajo el líquido y echó dos gotas sobre la poción

  • ¡Ya está! - Exclamó

En la mansión Malfoy, Julieth no había querido salir de su habitación, lo que preocupaba en demasía a Lucius y a Narcisa, los Lestrange solo reían

  • Déjenla en paz - Decía Bellatrix - Tal vez solo esté despechada

  • Loopsy dijo que ella llegó con la nariz rota - Contestó Narcisa - No sé qué haya ocurrido, ¡Por favor Julieth abre la puerta!

  • Tal vez hubo una pelea entre ella y la cantante - Añadió Rodolphus - Y tal vez la pobre Juli salió perdiendo

En ese momento la puerta se abrió

  • Pues te equivocas Lestrange - Contestó Julieth arrastrando las palabras, tenía una macabra sonrisa y la nariz ya arreglada aunque tenía el vestido (De encaje blanco) manchado de sangre a la altura del pecho - Salí ganando, te lo aseguro

  • ¿Qué dices? - Inquirió Lucius tomándola del brazo - ¿Te peleaste con Emily Smith? Te recuerdo que ella es la hija de…

  • Si, ya lo sé - Contestó la otra con voz cansina - La hija de tus mejores amigos, Jacob y Greta Smith y bla bla bla, pero en fin, nadie sabrá que fui yo

  • ¿Qué fuiste tú quien hizo que cosa? - Preguntó Narcisa comenzando a asustarse

  • Solo esperen, no tardarán en enterarse - Respondió ella

  • ¿Y si vienen a investigarte y nos consiguen aquí? - Inquirió Bellatrix

  • No hay manera de que me descubran

  • ¿Qué rayos hiciste Julieth? - Preguntó Lucius con los ojos casi desorbitados por el pánico

  • Solo hice justicia - Respondió la mujer antes de enclaustrarse de nuevo en la seguridad de su habitación

Nymphadora, Remus y Snape ya había subido de nuevo a la enfermería y éste último ya le había hecho beber la poción a Emily que parecía empeorar cada vez más, se veía más débil, pálida y temblorosa

  • ¡Dios mío, no mejora! - Se lamentaba McGonagall

  • Tal vez no fue una serpiente común y corriente la que la atacó - Respondió la señora Pomfrey tomándole el pulso a la chica

  • ¿A qué se refiere? - Inquirió Snape asustado

  • Piénsenlo detenidamente - Continuó la sanadora - Una serpiente cobra africana no puede estar en Hogwarts sino es por arte de magia, lo que quiero decir es que… bueno, tal vez alguien la colocó allí intencionalmente mediante un hechizo - Luego tomó la mano de la muchacha y se la mostró a todos - Éste tipo de mordeduras no es definitivamente de una serpiente común

  • ¿Entonces usted cree que alguien intentó matar a Emily? - Preguntó Nymphadora con voz trémula

  • Desgraciadamente si - Contestó la mujer

Emily, que aún estaba consiente no quería que se descubriera la verdad por temor a que Severus intentara reclamarle a Julieth y ésta le hiciera daño, ya sabía que era una psicópata y además una mortifaga, no quería que ella lo lastimara también a él

  • No… tal vez alguien intentó hacer un encantamiento… ya saben… ese donde aparecen animales, yo lo aprendí en… sexto curso - Dijo Emily con voz queda

Snape estuvo analizando esa posibilidad al igual que los demás, era una buena hipótesis, para nada inverosímil, pero ¿y si no fuese así? ¿Qué tal si la desquiciada de Julieth le hubiese hecho daño? ¿O tal vez Roger Carter? ¡Por Merlín!

  • Dime la verdad Emily - Exhortó Snape tomándole la mano derecha con sumo cuidado, no quería lastimarla más - ¿Quién te arrojó la serpiente?

  • Na… nadie Severus - Contestó ella - Estaba allí y yo no la vi

Dumbledore conocía la respuesta, pero al igual que Emily no quería causar una confrontación por ahora, de modo que permaneció callado, solo mirando a la chica con aprehensión y preocupación

  • Y entonces ¿Eso quiere decir que el antídoto de Snape no funcionará? - Preguntó Remus muy preocupado

  • No lo sé - Respondió la señora Pomfrey - El veneno de las serpientes mágicas es muy impredecible, solo tenemos que esperar a ver cómo reacciona

  • Si - Contestó Nymphadora -Ya recuerdo lo que le sucedió a Arthur Weasley hace tan solo un mes, en diciembre

Allí pasaron toda la noche Dumbledore, McGonagall, la señora Pomfrey, Remus, Nymphadora y por supuesto Snape que no se movió de su lado, estaban velando el sueño de Emily que en realidad casi no durmió, para ella la tarea de esconder el sufrimiento que le estaba causando el terrible dolor del veneno en su sangre era cada vez más difícil, pero ella seguía haciendo un gran esfuerzo por disimular cuando ya había amanecido

  • Váyanse tranquilos - Decía la chica - Deben impartir sus clases… yo estaré bien… abuelito, dile a los chicos que no se preocupen por mi

  • Te vas a poner bien mi niña - Le decía Dumbledore mientras le acariciaba la cabeza

Todos salieron de la enfermería, bueno casi todos, porque Snape se había quedado junto a ella.

El día fue transcurriendo y en los muros de Hogwarts se respiraba un aire de preocupación, a pesar de que Dumbledore había cumplido el encargo de la muchacha y les había dicho a todos que ella se pondría bien, a cada momento llegaba alguien a la enfermería para conocer el estado de la chica. Harry, Ron y Hermione fueron a verla cuando tuvieron un rato libre y cuando llegaron allí encontraron al profesor Snape dormido en un sillón junto a la cama de Emily, la señora Pomfrey no estaba, quizá estaría descansando también en su habitación, pero Emily no parecía estar mejor, al contrario, con su mano izquierda apretaba las sabanas fuertemente y parecía estar agonizando

  • ¡Emily! - Exclamó Hermione asombrada

Snape se despertó en seguida y se levantó como impulsado por un resorte del sillón donde estaba.

  • ¿Qué te sucede Emily? - Inquirió Ron yendo hacia ella

La mujer intentó incorporarse, quería estar sentada, Snape la ayudó a tomar esa posición y como parecía que quería vomitar, Harry le colocó una escupidera debajo del mentón. Pocos segundos después, a todos les latía el corazón con violencia cuando vieron que Emily vomitó un poco de sangre, Harry retiró la escupidera y Snape le limpió los labios con una servilleta y la ayudó a acostarse de nuevo

  • ¡Emily! - Musitó él con voz débil al verla tan desvalida - No dejaré que nada malo te pase

Pero en ese momento, una lágrima se escapó de uno de los ojos de la chica indicándole que ella estaba sufriendo más de lo que él podía imaginar, su rostro se constipaba en una mueca de dolor y gemía

-Yo… quiero…. Ver a… mis amigas - Dijo con voz jadeante, intentando recuperar el aire que perdía con cada palabra

  • Voy a buscar a la señora Pomfrey - Dijo Hermione desesperada

  • ¡Chicos! - Exclamó Emily tratando de sonreír - Los amo

Harry y Ron no pudieron evitar que las lágrimas resbalaran por su rostro y se acercaron a ella para darle apoyo, Snape tenía el corazón a punto de salírsele por la boca, habría dado lo que fuere para ocupar el lugar de ella y sufrir lo que ella estaba sintiendo

  • No hables Emily - Le dijo Harry - No te agites, no te preocupes

  • Po… por favor Harry, escríbeles a las chicas y diles que… quiero verlas, necesito ver a mis hermanas por última…

  • ¡Shsss! - Snape la calló colocándole un dedo en los labios - Por favor Potter, haz lo que ella te pidió

Ron y Harry salieron de allí, pero no a la lechuzería sino al despacho de Dumbledore para que éste enviara a alguno de los personajes de sus cuadros, específicamente a Phineas Nigellus al número Doce de Grimauld place para avisarle a Sirius donde de seguro estarían Espina y las demás chicas, pues ahora visitaban con más frecuencia ese lugar. Hermione llegó de nuevo a la gran sala acompañada de la señora Pomfrey, pero ésta solo repitió que debían esperar

  • ¿Esperar para qué? - Inquirió Snape con los dientes apretados mientras una lágrima se escapaba de uno de sus ojos, pero él se apresuró a secarla tan pronto como pudo - No puedo resignarme a verla así

  • Profesor Snape cálmese por favor - Le pedía Hermione sorprendida pues nunca lo había visto así

  • ¡Severus! - Lo llamó Emily - Ven aquí… no creo que haya mucho que… hacer

En ese momento ella pareció estarse ahogando, definitivamente no podía respirar con fluidez, parecía que su nariz y su garganta se estaban cerrando

  • ¡Emily! - Musitaron Snape y Hermione al mismo tiempo

Alguien llamó a la puerta y cuando la señora Pomfrey abrió, comprobó que se trataba de Draco Malfoy que venía acompañado de Umbridge, al parecer se la había encontrado en el camino. Cuando Draco vio a Emily en ese estado, palideció al instante y Umbridge se llevó una mano a la mejilla

  • ¡Por las barbas de Merlín! Ésta mujer está muriendo Pomfrey - Exclamó

Snape la fulminó con la mirada, Pomfrey también

  • Salga de aquí - Ordenó la enfermera

  • Eso le pasa por alardear de temeraria - Dijo la suma inquisidora sin compasión alguna - Tal vez quiso pasarse de lista con la serpiente

  • Púdrete… Umbridge - Soltó Emily cuando pudo hablar nuevamente

  • Salga de aquí ¿No escuchó? - Inquirió Snape

  • Tendré que notificar a Jacob y a Greta, ellos merecen saber esto - Dijo la bruja antes de salir de la habitación

  • ¡Emily! - Exclamó Draco - Pensé que estarías mejor

  • Draco - Musitó ella - Ven conmigo

Snape y Hermione salieron por un momento de la habitación y se encontraron con Harry, Ron y Dumbledore que venían de regreso junto a Sirius, Arthur y Molly Weasley que estaban en la mansión Black al momento del aviso y desde luego el resto de Las Brujas de Macbeth que parecían llorosas, todos ingresaron en la habitación y pese a lo que pensaron, la señora Pomfrey no los hizo salir, pero solo para que vieran a su amiga unos instantes e intercambiaran algunas palabras, pues luego les pidió que salieran, Emily solicitó que Draco se quedara junto a ella. Fuera quedaron todos los demás junto con Snape, Remus, Nymphadora, Hagrid, McGonagall, los gemelos y Ginny que también llegaron en ese momento. Todos comentando entre sí y lamentando lo sucedido, Albus Dumbledore abrazó a Severus y le pidió que tuviera fe, Sirius parecía haberse deshecho de su acostumbrada hostilidad hacia Snape, incluso lo miraba con compasión como si aquel difícil momento hubiese limado algunas asperezas

  • ¡Dios mío! Nuestra amiga está muy mal - Se lamentaba Espina llorando entre los brazos de Sirius que la estrechaba tiernamente - Prácticamente se despidió de nosotras cuando nos habló

  • Todas esas chicas que acaban de salir… por esa puerta… son como mis hermanas - Dijo Emily en la habitación dirigiéndose a Draco que estaba muy apesadumbrado - Hermione y tu prima Tonks también lo son… pero siempre quise… tener un hermanito y… definitivamente ese eres tú Draco… lo sabes ¿Verdad?

El muchacho solo asintió con la cabeza porque el llanto no lo dejaba hablar, pero luego lo hizo con voz llorosa

  • Emily por favor dime que te pondrás bie…

  • Necesito… que me… prometas algo - Dijo ella interrumpiéndolo - Que no te vas a dejar vencer, que vas a luchar por lo que quieres y que nunca te vas a rendir

  • Emily yo… - Draco estaba ahogado por el llanto - No me hables así como si…

  • Promételo - Insistió ella

  • Lo prometo - Dijo él abrazándola, después se separó de ella y la miró con mucha preocupación y tristeza, ella parecía estar sufriendo mucho - ¿Sientes dolor verdad?

  • No… no te preocupes querido Draco - Respondió ella con voz jadeante, pero se notaba que estaba sufriendo dolores terribles, al borde de la tortura

Afuera continuaban todos muy preocupados y tristes

  • Me dijo que yo era como una hermana para ella - Decía Hermione mientras Ginny la abrazaba

  • Y a mí también - Agregó Nymphadora con voz llorosa

  • Nosotras también somos como sus hermanas y… - Dijo Sasha, pero un sollozo la hizo detenerse por un momento y después continuó hablando - Dijo que el show debía continuar, pero no quiero que ella…

Hagrid lloraba con todo lo que escuchaba y se sonaba la nariz con un enorme pañuelo, Dumbledore al ver el rostro compungido de Snape fue a consolarlo

  • Ella se pondrá bien muchacho, mi nietecita es fuerte y no te preocupes, ella tal vez esté asustada y por eso piensa que puede… pero ella va a vencer ese veneno

  • Albus… si ella… si ella también… no podré perdonármelo

En ese momento, la puerta de la enfermería se abrió y Draco salió

  • Profesor Snape, Emily quiere verlo - Musitó con voz débil

Pero justo en ese preciso instante, los padres de Emily se aproximaban al corro de gente, seguidos por Umbridge y Skeeter que venía acompañada por su fotógrafo, evidentemente Umbridge había enviado una lechuza al diario El Profeta para notificar lo que estaba sucediendo en ese momento dentro de los muros de Hogwarts.

  • ¿Esos no son los padres de Emily? - Inquirió Ginny soltando por un momento a Hermione

  • ¿Quién les avisó? - Inquirió McGonagall

  • Supongo que la cara de… Umbridge - Soltó Hagrid con voz llorosa

Snape sintió un odio terrible carcomerle las entrañas ¿Cómo se atrevían ese par de bestias a llegar junto a Emily después de como la habían tratado? La señora Smith parecía que había llorado y el señor Smith también parecía nervioso

  • ¿Cómo está mi hija? - Preguntó Jacob Smith - Queremos verla

  • ¿Cómo se atreven a venir hasta aquí? - Inquirió Snape con odio, tanto que se notaba en sus ojos

  • Te recuerdo que somos sus padres - Respondió la señora Smith entre furiosa y acongojada mientras Skeeter tomaba notas en su libreta - Tenemos el derecho de ver a nuestra hija

  • ¿Qué rayos está haciendo usted aquí? - Le preguntó George a Skeeter al verla

  • Cumplo con mi trabajo - Respondió la reportera con voz altiva mientras todos negaban con la cabeza ante su atrevimiento

-¿Acaso se le olvida las cosas terribles que le dijo a Emily la última vez que se vieron? - Inquirió Snape - ¡Largo de aquí!

  • Severus por favor - Intervino Dumbledore - Al fin y al cabo son sus padres y nos guste o no tienen derecho a verla

Snape ingresó en la habitación donde Emily estaba más pálida que nunca, con los preciosos ojos azules completamente lánguidos. La señora Pomfrey le estaba retirando un pañuelo de agua tibia de la frente

  • Tiene mucha fiebre - Comentó la enfermera negando con la cabeza - Me voy a mi despacho, los dejo solos

  • Emily, querida

  • Te amo Severus, jamás se te olvide que te amo, creo que no… podré resistir por más tiempo

  • No hables así por piedad - Imploró Severus mientras sendas lágrimas se escaparon de sus ojos

  • Solo quiero que sepas que siempre estaré contigo cada vez que escuches mis canciones…

  • No Emily

Ella volvió a esbozar una expresión de dolor y en ese momento los Smith irrumpieron en la habitación casi a la fuerza

  • ¡Emily! - Exclamó Greta con voz trémula al ver a su hija en ese estado

  • Madre… viniste

  • Mi niña, tu padre y yo hemos venido a verte porque… queríamos decirte que te amamos y yo… lamento haberte dicho lo que te dije, te juro Emily que lo lamen…

La mujer no puedo terminar de hablar porque el llanto se apoderó de ella

  • Madre yo también…

  • Mi princesa, mírate cómo estás - Dijo su padre - A pesar de lo que ha pasado entre nosotros, tu madre y yo jamás hemos dejado de amarte

Snape resignado salió de la habitación, ese era un momento que no le pertenecía, pero sentía que el corazón se le iba a salir por la boca, era la misma sensación de miedo de aquel treinta y uno de octubre; no quería perderla a ella también, solo Dios sabía cuánto la amaba y deseaba protegerla, deseaba con toda su alma poder despojarla de esos terribles tormentos que estaba sufriendo pues sabía que los venenos de serpientes causaban estragos y una horrible agonía, pero también lo agobiaba la incertidumbre acerca de que había ocurrido realmente, de modo que al salir de la enfermería tomó a Harry por el brazo y lo apartó de los demás

  • Potter, por favor, dime exactamente que te dijo la serpiente, sé que le hablaste y que ella te contestó - Le dijo

  • Ella… dijo que una mujer rubia de ojos grises le había ordenado asesinar a Emily - Respondió Harry en ese momento con voz apagada

Ahora estaba seguro, ya no había duda alguna, Severus salió corriendo dejando a Harry y a los demás preguntándose a donde iría, Dumbledore tenía sus sospechas, ¡claro! al verlo hablar con Harry. El profesor de pociones continuó corriendo y no se detuvo hasta llegar a su despacho, tomó un poco de polvos flu y los arrojó sobre la chimenea encendida

  • ¡A la mansión Malfoy! - Exclamó

A los pocos segundos ya estaba en el lugar deseado, salió de la chimenea del vestíbulo sin siquiera sacudirse los restos de ceniza de la ropa, Lucius y Narcisa que estaban allí lo recibieron

  • ¿Qué sucede Severus? Luces nervioso y agitado ¿Qué te pasa? - Indagó Lucius, pero su corazón latió aun con más violencia

  • ¿Dónde está tu prima? - Fue la respuesta del pocionista

  • ¿Sucede algo con Julieth? - Inquirió Narcisa

  • Si, ¿Sucede algo conmigo amor? - Preguntó Julieth mientras bajaba por la enorme escalera de mármol - ¿Has venido a visitarme?

Severus parecía fuera de sí, avanzó hacia Julieth y la tomó por los cabellos sin importarle que estuviera en su territorio y frente a su primo

  • Severus ¿Qué haces? - Inquirió Lucius - ¡Suéltala!

  • Tú no sabes lo que hizo ésta maldita maniática Lucius - Respondió él sin soltarla. Ella intentaba arañarlo para que la liberara - Le arrojó una serpiente a Emily y ella se encuentra muy grave - Concluyó soltándola al fin con brusquedad

  • ¡Por las barbas de Merlín! - Exclamó Lucius - ¿Cómo se te ocurrió hacer eso Julieth?

Narcisa se llevó las manos a la boca, ambos sabían que Julieth había intentado algo contra Emily, pero no sabían la magnitud del daño

  • Pero solo así tú y yo podemos estar juntos, ella solo es un estorbo, dime que murió, ¡vamos! dame la buena noticia - Decía Julieth

Snape, no pudo reprimir más el impulso que sentía, así que alzó la mano derecha y le propinó una bofetada que la hizo perder el equilibrio y caer al suelo, Lucius corrió a socorrerla Narcisa miró sorprendida a Severus que continuaba fulminando con la mirada a Julieth en el piso

  • ¡Severus! ¿Qué rayos te pasa? - Inquirió Lucius sorprendido

  • Me… me golpeaste - Musitó la mujer incrédula

  • Severus, sé que ella no debió hacer eso pero tú no debiste golpearla, después de todo es mi prima y… es una dama, no has debido - Dijo Lucius

  • Para mí no es una dama Lucius - Espetó Snape - Discúlpame, pero yo jamás habría hecho eso en otras circunstancias

Julieth se incorporó del piso acariciándose la mejilla

  • ¿QUÉ NO TE DAS CUENTA DE QUE TODO LO QUE HAGO ES POR EL AMOR QUE TE TENGO? Y MIRA COMO ME PAGAS - Gritó furiosa tratando de acercarse a él, pero Lucius la sujetó

  • Ruégale a Dios para que ella esté bien - Contestó Severus - Para que ella se recupere porque de lo contrario no te va a alcanzar la vida para pagarme por esto

  • ¡Vamos a Hogwarts! - Determinó Lucius para cambiar la conversación - Necesito saber cómo está Emily, pero por favor Severus no le digas nada de esto a Jacob y a Greta, nos perjudicarías a todos

  • Solo espero que ella esté bien - Decía Narcisa - Yo la vi nacer, es la hija de mi mejor amiga

Severus tenía la respiración entrecortada por la ira, pero aun así se dejó arrastrar por su amigo Lucius hacía el interior de la chimenea por la que había llegado mientras observaba con exacerbado odio a Julieth que sonreía frente a sí

  • PRONTO VENDRÁS A MÍ - Gritó ella - VENDRÁS ARRASTRANDOTE CUANDO ESA PERRA SE MUERA

Severus intentó abalanzarse sobre ella de nuevo, pero la red flu ya lo había absorbido y cada vez escuchaba los gritos de Julieth más lejos. Al cabo de unos segundos, él, Narcisa y Lucius salieron por su despacho y se encaminaron a la enfermería. Pero por el camino, Snape notó algo raro, había muchos estudiantes fuera de sus aulas, y todos se dirigían a la enfermería con aire triste, Pevees estaba flotando en el aire mientras lloraba. El hombre apuró la marcha, y también lo hicieron los Malfoy tras él, quería llegar a la enfermería lo más pronto posible y a la vez lo embargaba un miedo atroz de llegar hasta allí, al fin logró vislumbrar la enorme figura de Hagrid que al parecer estaba tratando de despejar el lugar junto con varios de los aurores, pero también escuchó un grito desgarrador que salía del umbral de la puerta de la enfermería

  • NOOOOO, MI HIJA NO PUEDE ESTAR MUERTA

  • Esa es Greta - Dijo Narcisa con expresión de angustia - No Dios mío

A pesar de todo, Severus no se resignaba a creer lo que había escuchado, de modo que siguió adelante y pudo ver que la madre de Emily lloraba desconsoladamente entre los brazos de su marido que también lucía muy mal, Granger estaba hecha un mar de lágrimas en los brazos de Weasley, los señores Weasley también lloraban, lo mismo que los gemelos, Potter y su novia, también Tonks, Lupin y Sirius, Las Brujas de Macbeth se abrazaban entre sí mientras Skeeter les hacía preguntas y su fotógrafo les descargaba el flash encima

  • ¿Qué harán ahora que no tienen a su líder? ¿Es el fin de la banda? - Decía la rubia, pero Hagrid no lo soportó más e hizo que los aurores sacaran a la reportera del castillo

  • Esa arpía es una desconsiderada - Decía Sirius - Saquen a ésta… mujer de aquí, Espina por favor tenemos que ser fuertes

  • No, no Sirius ella no - Decía Espina casi sin poder hablar por el dolor - Ella no está muerta

Draco llegó corriendo a abrazar a Narcisa, ahogado por el llanto

  • No madre - Decía - Ella no, ella no

Lucius trataba en vano de consolarlo y Narcisa solo lo abrazaba

  • Ella era la hermana que nunca tuve. ¿Por qué Dios mío?

Snape seguía sin querer creerlo, pero lo que realmente lo hizo caer en cuenta de lo que sucedía, fue entrar a la enfermería y ver a Albus Dumbledore, el mejor mago de todos los tiempos, el impertérrito, el invencible, llorando como un niño junto a un bulto cubierto por una sábana blanca

  • ¡Severus! ¡Oh Severus! - Dijo el viejo con voz llorosa y el rostro bañado en lágrimas - Ella era mi nietecita

  • Esto no es verdad - Se dijo Severus hablando en voz alta para sí mismo - Tiene que ser una terrible pesadilla

No, no podía ser, eso no podía estar sucediendo nuevamente, ¿De verdad Emily había muerto o era una terrible pesadilla? Tal vez terminaría despertándose y comprobaría que todo había sido un horrible sueño y luego él se lo contaría a ella, a su Emily, y ella se reiría de él, con esa risa encantadora que parecía música

Notas de autor: Holaaa, lo sé, lo sé, en este momento tienen ganas de asesinarme, de comerme viva o algo parecido, pero solo les puedo decir que no se preocupen porque ya saben que yo no sería tan mala como para… ya saben acabar con Emily, solo esperen el próximo capítulo, también espero haberlas satisfecho con la visita de Snape a Julieth, me inspiré en lo que de seguro habrían hecho cada una de ustedes. Por otra parte, sé que este capítulo estuvo supremamente dramático, pero bueno, así es como me salió,además en ése momento estuve escuchando entre otras, una canción de Laura Pausini, la cual les recomiendo escuchar ya que le viene a Emily y a Greta como anillo al dedo, se llama Cartas a mi madre, escúchenla, de verdad se los sugiero.

Hola Ella Snape, como siempre me conmoviste y me hiciste reír al mismo tiempo con tu comentario, eso de que tu mamá pensaba que estabas loca cuando gritaste mientras Emily era mordida por la cobra, es curioso que menciones el hecho de que la señora Smith también es mestiza porque en uno de los capítulos que escribí más adelante también lo mencioné jaja, es cierto, ella está en las mismas condiciones que Severus, y por otra parte, gracias por comentar la foto de Emily que subí al Facebook, chicas espero que les haya gustado la nueva foto de portada de ésta historia, (me gustaría que me dieran su opinión al respecto)sukiony: déjame decirte que a mí también me llama muchísimo la atención el hecho de que Severus y Lucius sean amigos, siendo Severus un mestizo y mira que realmente lo apreciaba, me complace que odies a Julieth, tienes razón, ella está loca, pero déjame aclararte algo con respecto a lo que dijiste sobre la serpiente, jaja Julieth no perteneció a la casa Slytherin sino a Beauxbatons, ella arrojó la serpiente contra Emily solo porque sabe que les teme y son su peor pesadilla, ¡Pobrecita! No me puedo imaginar su terror, marmik: jaja me hiciste reír con tu comentario y sobre todo me imaginé todo cuando dijiste que llovía mientras leías, es lindo que te conmueva ésta pareja,themilimza: ¿Para qué te lo digo si ya lo sabes? Jajaja siempre me haces reír, me encantó esa versión a tu manera que hiciste sobre la muerte de Julieth, estuvo cruda, pero merecida.

Les envió besos y abrazos a todas y muchas gracias por permanecer junto a mi historia, también quiero enviarles saludos a Nairad 32, miss Potter17 y Sidney_snape, por cierto Sidney, ya sabes que estoy escribiendo la continuación de El regreso de Eileen Prince Snapey con respecto a lo de los trillizos que me dijiste que querías para Eileen y Jean Baptiste, ¿Recuerdas que te dije que iba a ver que podía hacer por ti? Pues bueno, estuve revisando la historia y noté que ya habían muchos personajes nuevos, sin embargo le encontré cabida a al menos uno de esos trillizos, decidí que fuera niña, pero me gustaría saber cuál es el nombre que quieres que le coloque, en tu comentario tú sugeriste varios, de los cuales me gustó más Charlotte, pero tú decides amiga mía, ese personaje será todo tuyo y tú serás quien le coloque su nombre.

Ahora si, jaja me despido al fin, sé que las debo aburrir con mis extremadamente laaargas notas de autor, casi tan laaargas como mis capítulos, pero no puedo evitarlo, siempre hay mucho que decir y por eso me extiendo.

Hasta la próxima actualización

Hermaire

P.D: No pueden dejar de leer el próximo capítulo si quieren saber qué sucederá con nuestra amada protagonista, será algo extraordinario