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Historia 127462 — capítulo 8
A la mañana siguiente, en la enfermería, el trinar de las aves y la clara luz del sol habían despertado a Snape, él no estaba acostumbrado a estas cosas ya que vivía en las mazmorras, abrió los ojos lentamente para que la intensa luz no los lastimara y se desperezó, luego se sentó en la cama, giró el rostro hacia su izquierda y sobre la mesita de noche había un pastel de chocolate en forma de caldero, su favorito y junto a éste había un pedazo de pergamino en el que estaba escrita una nota con elegante caligrafía, Severus tomó la nota y leyó:
"Despierta perezoso, espero que ya estés bien, aquí te dejó un pastel en forma de caldero, en el gran comedor he notado que te gustan mucho, cómelo, espero que te caiga bien"
Colocó de nuevo la nota sobre la mesita de noche, preguntándose de quien había sido ese detalle, tal vez de Albus sin duda alguna, pensó él, luego tomó su varita y con un encantamiento, refrescó y limpió su boca tal y como si se hubiese cepillado los dientes; posteriormente se dispuso a comer aquel delicioso pastel en forma de caldero, en cuyo interior y simulando una pastosa poción, yacía una deliciosa crema de chocolate. La señora Pomfrey llegó en ese momento, él se apresuró a limpiar sus labios con una servilleta
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Ya veo que está mucho mejor profesor Snape - Le dijo a modo de saludo al tiempo que le colocaba sobre la mesita de noche un vaso con leche - Me imagino que usted debe estar preguntándose quien le ha traído ese caldero
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Supongo que fue Albus - Respondió después de tragar
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Pues supone mal - Respondió la sanadora - Lo ha traído la señorita Smith muy temprano, apenas estaban saliendo los primeros rayos del sol, esa chica parece interesarse bastante en su salud, pues me lo recomendó mucho, yo le dije que ya usted había expulsado toda el agua que tragó y que la Bludger solo había dejado un moretón en su espalda, nada de huesos rotos, entonces ella se marchó más tranquila
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Comprendo - Respondió Snape escuetamente
Pero se quedó reflexionando una vez más, ¿Por qué ella había hecho eso? ¿Por qué lo había salvado? ¿Porque ella le había dado muestras de amabilidad cuando él había sido tan hostil? No importa, Pensó, tal vez ella había querido jactarse de su heroica acción, después de todo era una celebridad y así eran todas ellas, siempre querían el honor y la gloria de todos, pues se creían Dios
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Bueno pues, le alegrará escuchar que ya está de alta - Concluyó la señora Pomfrey - Puede abandonar la enfermería cuando desee
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Muchas gracias señora Pomfrey - Respondió él y una vez que se terminó su pastel y su leche, se marchó de allí
El resto del día lo pasó entre su despacho y el salón de pociones, no quería encontrarse con nadie y mucho menos con el profesor Dumbledore que cada vez que lo veía le preguntaba de que iría disfrazado a la fiesta
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No iré Albus - Respondió molesto en el gran comedor durante la cena cuando el director le hubo hecho la pregunta por enésima vez ese día
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Pues lamento decepcionarte hijo mío, pero tendrás que asistir quieras o no - Respondió el anciano ensanchando su sonrisa - Todos los jefes de casa deben asistir junto a sus respectivos pupilos, deben ayudarme a organizar esto ¿Qué me dices?
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De acuerdo - Soltó con voz pausada - Asistiré al estúpido concierto y la fiesta, pero de ninguna manera me disfrazaré
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Lamento decepcionarte de nuevo hijo, pero esa es otra de mis reglas - Respondió el anciano después de tomar un sorbo de jugo de calabaza
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No importa abuelito - Intervino Emily entre él y Snape con una sonrisa burlona - Tal vez le guste ir disfrazado de mago
Severus puso los ojos en blanco y luego la miró enarcando una ceja como siempre acostumbraba hacer
- No recuerdo que la hayamos invitado a nuestra conversación señorita Smith - Le dijo
Ella rió con ganas, le encantaba hacerlo rabiar, Lupin que estaba sentado al otro lado de Snape tampoco pudo evitar reírse
- No te molestes Snape - Añadió Lupin - Emily tiene razón - Puedes ir disfrazado de mago, así tú disfraz ya estaría listo
Snape sonrió con maldad y lo miró
- Y tú tal vez puedas ir disfrazado de hombre lobo ¿No? - Ojala y tengamos luna llena para entonces, así tu disfraz ya estaría listo - Respondió
Lupin no dijo nada, solo se levantó de la mesa y se marchó del gran comedor, ese había sido un golpe muy bajo; Emily estaba muy sorprendida por la reacción de él, no sabía que un estúpido comentario de Snape lo pudiese afectar tanto, o tal vez Severus había querido decir que… En ese momento recordó la conversación que había tenido con Nymphadora antes de salvar a Snape, había algo que la Metamorfomaga no había querido decirle, tal vez… si, tenía que ser eso
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¿Qué le sucedió? - Inquirió Emily entonces - ¿Acaso Remus es…? No, no lo creo ¿O sí?
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Desde luego - Contestó Snape suponiendo las conclusiones de la muchacha - No se lo ocultes Albus, ya todo el mundo lo sabe
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Si hija - Contestó Dumbledore mirando a Snape muy severamente - Remus Lupin es un hombre lobo, pero gracias a la maravillosa poción matalobos que Severus le prepara de vez en cuando, su transformación no se torna peligrosa ¿Verdad Severus?
Snape asintió de mala gana
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Cuando él ocupaba su antiguo puesto aquí el año antepasado - Continuó Dumbledore - Tuvo que dimitir debido a las múltiples peticiones de los padres de los alumnos que querían que él se alejara de ellos, pero éste año al concejo escolar no le quedó otra alternativa que aceptarlo de nuevo, ya que ha sido el mejor profesor en la materia que hemos tenido y yo no podía encontrar a nadie mejor que él
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Si claro - Añadió Snape con ironía
-¿Y cómo se enteró el concejo escolar de su condición? - Inquirió ella nuevamente
Severus enarcó ambas cejas cuando Albus lo miró directamente sin decir nada, Emily comprendió perfectamente
- Muy bien - Dijo la chica - Ahora comprendo todo, siempre has querido su puesto ¿No es así? No eres más que un envidioso, te aprovechaste de su desgracia, tal vez te siente mejor el disfraz de dementor - Soltó ella con rabia mientras fulminaba con la mirada al profesor de pociones, luego se giró hacia Dumbledore y suavizó el tono de su voz y la intensidad de su mirada - Discúlpame abuelito, pero yo al igual que Remus también perdí el apetito
Después de decir esto se marchó del gran comedor como lo había hecho Lupin minutos antes, todo el mundo vio la furia reflejada en su rostro, Severus no supo porque, pero aquello le afectó, no quería que ella tuviese esa imagen de él
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¿Porque le dijiste eso Albus?
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Porque es la verdad Severus - Contestó él - ¿Acaso te importa lo que Emily piense de ti? - Añadió el viejo mirándolo con suspicacia y una sonrisa en los labios
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Si - Contestó Snape traicionado por su subconsciente - Bueno no - Se apresuró a corregir más tarde - Lo que pasa es que ese no era asunto de ella
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Así como tampoco era asunto de ella lo de la condición de Remus y tú muy ponzoñosamente te encargaste de revelárselo como lo hiciste con el concejo escolar
Por la tarde durante las clases de música, los chicos quisieron más detalles sobre el concierto que daría Emily y su banda, pero ella solo se limitó a decirles que habría una sorpresa maravillosa.
Al día siguiente todo fue un revuelo cuando nuevamente llegó el barco de Durmstrang y el carruaje conducido por caballos alados de Beauxbatons. Hagrid se puso muy feliz cuando vio a madame Máxime
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¡Olympe! - Exclamó mientras la abrazaba - Es un enorme placer recibirte de nuevo ¿Cómo has estado?
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Muy bien ¿Y tú? - Respondió la mujer mientras sus alumnos bajaban del carruaje
Fleur no estaba con ellos porque ya ella había culminado sus estudios mágicos y se había quedado en el Reino Unido ahora como prometida de Bill Weasley, pero el día de Halloween también asistiría a la fiesta y al concierto al igual que los Weasley. Viktor Krum en cambio sí había llegado en compañía de Igor Karkarov a pesar de que también había terminado sus estudios y ahora solo se dedicaba única y exclusivamente al Quidditch. Hermione se puso muy feliz cuando lo vio bajar por una rampla que salía de la cubierta
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Viktor, que bueno que viniste, te he extrañado mucho - Le dijo la chica
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Yo también te he extrrañado Herrmione - Contestó el chico con su marcado acento búlgaro
Ron bajó la mirada y apretó los puños, a pesar de que todavía admiraba las jugadas de Krum, no podía evitar sentirse molesto al verlo allí en Hogwarts, sobre todo junto a Hermione. Ambos colegios se encontraban encantados cuando supieron que una de Las Brujas de Macbeth se había quedado en Hogwarts para ayudar al profesor Musbick en sus clases de música, seguían a la artista a todos lados para pedirle autógrafos y fotografías.
En los días siguientes, Harry observó desde la torre de Gryffindor como el gran escenario iba tomando forma en el estadio de Quidditch mientras varios magos con ayuda de sus varitas lo iban armando.
El día tan esperado llegó, el famoso treinta y uno de octubre, el día de Halloween y casi todos los habitantes de Hogwarts se morían por presenciar el gran concierto de la banda más famosa del mundo mágico y también para ver que disfraces llevaban sus compañeros.
En la sala común de Gryffindor, específicamente en la habitación de los chicos Harry se miraba con recelo en el espejo de cuerpo entero
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¿Que tanto te miras Harry? Si al igual que el año pasado luces grandioso - Comentó Ron mirando a Harry vestido de pirata que en ese momento se ajustaba una peluca que le pasaba de los hombros y luego se echó un vistazo despectivo a sí mismo en otro espejo - En cambio yo luzco horrible, la historia se repite, no sé cómo a mi madre se le pudo ocurrir enviarme este disfraz, parece que está obsesionada con el encaje
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¿Estás loco? - Preguntó Harry mirando a Ron con una sonrisa de admiración - Tú disfraz está genial, me encanta, además yo también tengo puntillas en los puños de la camisa
Ron se miró una vez más en el espejo, su disfraz representaba a un hombre hidalgo de la época victoriana, la verdad es que se veía muy elegante y guapo, pero él seguía con sus dudas
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¿Tú lo crees? ¿Y qué hay de los zapatos chistosos de mujer?
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No son de mujer Ron - Respondió Harry riendo - Así los usaban los hombres ricos de aquella época
Ron sonrió
- Bueno pues entonces está bien, ¿Bajamos?
Harry asintió y ambos bajaron la escalera que conducía a la sala común, todo aquello lucía extraño entre tantos disfraces, Neville Longbottom pasó entre ellos con una túnica de Quidditch profesional de Inglaterra y elogió los disfraces de los chicos
- Tú también luces genial Neville - Le dijo Harry, pero luego se quedó sin habla cuando vio a dos chicas hermosamente vestidas, aunque una de ellas es la que llamaba su atención particularmente
A Ron le pasaba lo mismo
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¡Que… casualidad! - Exclamó Ron mirando el disfraz de su hermana y el de Hermione - Nuestros disfraces coinciden
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Eso es porque fue mamá la encargada de comprar nuestros disfraces - Contestó Ginny
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A excepción del de Harry que se lo envió Sirius - Soltó Hermione - ¿Y bien? ¿Cómo lucimos?
Las dos se veían bellísimas ataviadas con sendos vestidos muy lujosos, también de corte victoriano al igual que el atuendo de Ron, las faldas eran bastante voluminosas, el de Hermione era rosa y el de Ginny azul cielo, se veían realmente hermosas
- No tenemos palabras - Expresó Harry mirando especialmente a Ginny y haciéndoles a ambas una reverencia, Ron imitó el gesto, pero se quedó embelesado con Hermione
Bajaron al gran comedor y aquello lucía igual de extraño que la sala común, con varios disfraces por todos lados, había momias, Troles, duendes y hadas por todos lados, era algo fascinante. La decoración también era grandiosa, además de las acostumbradas velas que flotaban sobre las mesas, habían varias calabazas en las que habían tallado feos rostros, también había mucha tela de araña y ectoplasma, sin duda cortesía de los fantasmas del colegio. Luna Lovegood vestida de hada llegó junto a ellos y se puso a conversar sobre lo emocionada que estaba, ellos elogiaron su disfraz, pero en ese momento la profesora McGonagall los interrumpió, ellos la observaron con detenimiento, iba vestida de sanadora de San Mungo con una cofia blanca sobre la cabeza en la cual llevaba el emblema del Hospital
- Señorita Lovegood por favor, vaya junto al profesor Flitwick, su jefe de casa, ustedes vengan conmigo - Dijo la bruja, luego miró su reloj de bolsillo - Son las seis de la tarde, permanezcan juntos, dentro de poco nos dirigiremos al estadio de Quidditch, sus padres no tardarán en venir, los podrán ver dentro de un momento
Luna se despidió entonces y se encaminó hacia su jefe de casa que iba disfrazado de conejo y Harry pensó que era extraño ver a los profesores disfrazados, giró el rostro y pudo ver a Pomona Sprout con un montón de enredadera encima de la túnica verde esmeralda
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Soy un lazo del diablo - Escuchó Harry que la bruja le explicaba su disfraz a McGonagall
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¿Que tal nos vemos? - Canturrearon un par de voces al mismo tiempo llamando la atención del niño que vivió
Cuando Harry, Ron, Hermione y Ginny se volvieron para mirar, vieron a los gemelos que estaban disfrazados de faraones
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Nos inspiramos en el viaje que hicimos a Egipto aquella vez - Dijo Fred
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Si, díganme si no nos vemos sexys ¿Eh? - Añadió George acariciándose el torso desnudo
Hermione se ruborizó y Ginny soltó la risa
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¡Que payasos son! - Dijo
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¡Vaya chicos! - Dijo Angelina luciendo su traje de ángel y mirando los formados músculos abdominales que presumían los gemelos - El Quidditch sí que hace milagros ¿No es así?
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Así es mi querido angelito - Respondió George mirándola seductoramente
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Pero van a quedar aún más sorprendidos cuando vean los efectos especiales que hemos preparado para el concierto - Acotó Fred
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¿Qué? - Preguntaron Harry y Ron al mismo tiempo
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Si, como lo oyen - Contestó George - Le hemos pedido a Emily que nos deje encargarnos de eso y después de mostrarle lo que teníamos en mente, accedió, así que pronto disfrutarán también de nuestro talento
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Los felicito - Dijo Hermione
Los gemelos le sonrieron y se marcharon junto a Lee Jordan que representaba a un duende lephechaun y Harry escuchó una voz grave detrás de él
- ¡Que tal Harry! No puedo creer que hayamos escogido el mismo disfraz - Dijo Hagrid colocándole una mano en el hombro que lo hizo doblar la rodillas bajo el peso
El niño que vivió observó como el disfraz le sentaba a Hagrid como anillo al dedo, con esa barba y esa mata de pelos natural
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Luces genial Hagrid - Dijo el chico
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¿Vegdad que si? - Dijo madame Máxime junto al semigigante, ella llevaba un montón de flores en el cabello y en la túnica mientras su piel despedía un bello resplandor
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Tú también te ves bellísima Olympe - Dijo Hagrid, luego se dirigió a los chicos - Es una ninfa del bosque
Luego los dos profesores se marcharon para hacerles compañía a los demás.
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Herrmione, ¡que bella estás! - La saludó Viktor vestido como emperador Romano mientras le besaba la mano a la chica
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Gracias Viktor - Contestó ella ruborizada
Ron entornó los ojos y bufó molesto
- Vamos Viktorr - Le dijo Karkarov empujándolo levemente con la mano - Debemos ir con los de Slytherrin
Karkarov lucía un rostro artificialmente demacrado y la túnica rota mientras de su cabeza manaba sangre también artificial
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¡Oh por Merrrlin! - Exclamó Viktor al volverse y mirarlo - ¿Qué se supone que es usted?
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Soy un inferri o un zombi ¿No es evidente? - Contestó el hombre mientras se encaminaban hasta donde estaban los de Slytherins
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Vaya disfraz más adecuado - Soltó Ron haciendo reír a los demás
En ese momento el profesor Dumbledore entró al gran comedor vestido de Santa Claus y a todos les encantó su disfraz
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Muy bien chicos - Exclamó el anciano - Todo está listo en el estadio de quidditch, creo que podemos marcharnos ahora
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Aun falta el profesor Snape - Dijo Draco vestido como el fantasma de la ópera, una obra que había ido a ver numerosas veces junto a sus padres en el teatro, tenía una capa negra sobre su traje y una máscara veneciana blanca que cubría parcialmente su rostro
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Sí, no nos podemos ir sin él, es nuestro jefe de casa - Añadió Pansy disfrazada de sirena, con una bella cola de pez dorada muy brillante, artificial por supuesto, que tenía un orificio grande por donde ella sacaba las piernas y podía caminar cómodamente
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Esperémoslo entonces - Dijo el profesor Dumbledore - Le dije que tiene que venir
Harry entornó los ojos en señal de fastidio, pero en el fondo se moría por saber cómo iba vestido el profesor Snape, los demás también se preguntaban lo mismo, y no tuvieron que esperar demasiado, porque al cabo de unos segundos él llegó al gran comedor, todos se quedaron mirándolo, pues era muy extraño verlo disfrazado. Estaba vestido como el conde Drácula, con una capa negra con el interior rojo, estaba elegantemente vestido, con sombrero de copa alta, y un par de incisivos prominentes se apreciaron dentro de su boca cuando despegó los labios para hablarle a Dumbledore
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Espero que estés satisfecho - Le dijo muy cerca del oído
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Más que satisfecho muchacho - Respondió el anciano con una sonrisa - Ahora sí, vámonos al gran concierto, Jo Jo Jo
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¡Oh Albus! - Exclamó la profesora McGonagall riendo divertida - Vamos chicos, sus padres ya están allá
Harry se llenó de emoción al saber que vería a Sirius nuevamente y junto a Todos, se encaminó contento al estadio de Quidditch que en ese momento despedía unas luces incandescentes que resaltaban en el cielo ya casi oscuro.