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Historia 127821 — capítulo 5
Party Hard.
-¡ZAYN! ¡ZAYN! ¡ ABRE LA PUERTA, ZAYN! ¡ÁBRELA!- estaba gritando como una loca, pero daba igual, yo tenía una ligera claustrofobia si me dejaban más de 20 minutos encerrada.
Desesperada, empecé a patear la puerta, solo lograba manchar la puerta y lastimarme los dedos de los pies.
Me puse contra la puerta y me deje caer lentamente, con mi espalda pegada a ella, hasta quedar sentada.
Junte mis rodillas con mis brazos y apoye mi cabeza en estas.
Si Paul (mi Jefe) llegaba a entrar y veía una fiesta llena de putas... cof cof... chicas con poca ropa, me iba a matar, iba a despedirme e iba a dejarme patitas en la calle.
Pasaron 15 minutos, el sonido de la música aumentaba tanto como el bullicio, de vez en cuando yo podía oír algunas palabras dichas por gente completamente ebria como "Un elefante rosa sobre la mesa" o "La foca verde me quiere violar".
Pasaron 20 minutos, empece a agitare, a sentir que estaba encerrada en un pequeño cubo, y no en un baño. Empece a jadear sin poder evitarlo, note que algunas gotas de sudor empezaban a caer desde mi frente.
Di un respingo de felicidad al oír la voz de Perrie entrando.
-¿Dónde esta Skyler?- preguntó ella, aguantándose las ganas de gritar.
-No lo se- le contesto una voz desconocida.
-¿Sabes donde esta Skyler?- preguntó de vuelta, otra vez, le contesto una voz desconocida. Noté que cada vez estaba más cerca.
-¿Sabes don...?- no la deje terminar.
-¡PERRIE! ¡PERRIE! ¡Estoy aquí, en el baño! ¡ Ábreme!- le gritaba, golpeando la puerta con el puño.
Apenas Perrie movió ligeramente el pomo, yo abrí la puerta y me eche a sus brazos. Me separé de ella después de haberle propinado millones de "Gracias" y me quede estupefacta ante la escena que presenciaban mis ojos.
Millones de botellas de alcohol vacías estaban por toda la habitación, chicas semi-desnudas bailando encima de las sillas o de las mesas. Algunos chicos desconocidos sin camisa y otros conocidos también, entre ellos Louis y Harry, quienes se comían la boca de algunas chicas.
Alguien entro con un estruendoso ruido, supliqué que no sea Paul, y para mi suerte era solo Niall, Niall que traía una maquina de humo y otra de luces.
Me agarré la cabeza con desesperación y chille sin darme cuenta.
Las luces se apagaron repentinamente y lo único que iluminaba el lugar eran las insoportables luces que había traído Niall, más el humo que hacía que estornude casa tanto. Esto parecía el Club Pandemonium, mierda.
Sentí el humo entrar por mi nariz, haciendo que estornude continuamente a medida que avanzaba entre toda la gente borracha, sentí la música retumbar en mi cabeza, sentía algunas luces multicolor darme directo en los ojos y sentí las deliraciones de la gente ebria.
Continué caminando hasta llegar a la cocina, fui por el pequeño pasillo que llevaba a la habitaciones y mis miedos se transformaron en realidades.
Lo que oía eran gemidos, definitivamente, de una chica con una voz muy familiar, Carlene.
Abrí la puerta de una patada, y si, los encontré en... como se diría... "plena acción". Harry y Carlene.
-¡HARRY EDWARD STYLES!- no sabía de como sabía su segundo nombre, pero ya daba igual.
Los dos se cubrieron, mi cara estaba roja, no de vergüenza, por supuesto que no, si no de ira.
-Carlene, te pido amablemente que te vayas a la mierda- le dije yo, con poca paciencia, y apretando los dientes, note en sus ojos furia por haber interrumpido la acción.
Carlene se fue de la habitación arrastrando una sabana que la cubría.
-¡SKYLER!- me grito ebrio, no sabia ni como había recordado mi nombre con todas las botellas de alcohol que había al rededor de la cama.
-Duermete, Styles, eres un puto mujeriego- salí de la habitación y la cerré con pestillo.
Volví al Living, donde todo seguía igual de ruidoso, y la primera escena que presenciaron mis ojos fue la de Zayn Malik besando a Perrie Edwards.
Una parte de mi decía que debía reírme, pero otra que debía ir a separarlo y llevar a Zayn a su habitación.
Me acerqué y tome de la muñeca a Zayn, el estaba demasiado ebrio para reaccionar a tiempo. Lo arrastre hasta su habitación.
-Ya Sky, se que me quieres violar, pero deja que termine con la rubia- deliro el aludido ebrio.
-Tienes ya ganas de ser violado por mi- le dije poniéndole final a la conversación y encerrándolo en su cuarto.
Volví al Living, Niall estaba puro bailando solo, en medio de la pista, con una botella de cerveza en la mano y un ¿cigarro? en la otra.
Le saque las dos cosas de las manos, note en sus bolsillos una cajetilla de cigarros, se la saque.
-¡NO VUELVAS A TOCAR ESTO!- le dije como si fuera un niño pequeño, el asintió, pero parecía que su cabeza estaría punto de caerse.
No fue su cabeza lo único que se cayo, si no que todo su cuerpo se desplomo encima mio, yo lo sostuve a tiempo y lo arrastre hasta su habitación, donde lo coloqué en la cama y le puse una sabana cualquiera encima. Por cuarta vez me dirigí al Living y note que Liam estaba en una esquina, con una botella de cerveza, hablando con la misma chica. Liam no parecía que se desplomaría en cualquier momento, si no que parecía aun sobrio.
-Liam ¿Aun estas sobrio?- le pregunte, acercandome a el.
-Si, aun lo estoy- me contesto el.
-Liam, por favor, lleva a tú amiguita a... a tú habitación, conversen ahí- intente no sonar como una pervertida al decir que la "lleve a su habitación", el al parecer comprendio.
Busque con la mirada a Louis, y lo encontre de espaldas, sirviendose cerveza.
Me acerqué y le toqué la espalda acusador amente, el se giro tambaleante.
-¡Ele! ¡Regresaste!- exclamó, y para mi sorpresa, estrecho sus labios con los míos en un beso, yo lo aleje bruscamente.
-¡LOUIS! ¡Soy yo! ¡Skyler!- le chillé.
El tardo en procesar la información, pero a medida que los segundos pasaban, su sonrisa de ebrio se transformo en una mueca de horror.
Lo tome de la muñeca y lo encerré en su habitación como hice con los demás, regrese al Living y apagué la música.
-¡ESCUCHADME TODOS! ¡QUIERO QUE TODOS OS VALLÁIS A LA MIERDA DE ESTE LUGAR, AHORA!- grite, subida en una mesa.
Perrie, que estaba aun parada donde Zayn la había dejado empezó a empujar gente afuera de la Suite. Muchos se quejaban o se resistían, otros estaban demasiado ebrios para resistirse a su agarre.
Finalmente, logre sacar a todos del Hotel, hasta que quedamos solo Perrie y yo.
La Suite había quedado un desastre.
Sillas volcadas, cerveza y champagne por todos lados, sillones manchados, botellas de alcohol tiradas. Arrugue la nariz en señal de desaprobación.
Perrie y yo nos dirigimos cada una a su departamento, y una vez que yo estaba acostada en mi cama, a punto de dormirme, el sabor de los labios de Louis regreso a mi. Me estremecí y finalmente, reconcilié el sueño.