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Dos salvadores — capítulo 17

Luego de que dejara a Harry en su cama, Snape se obligo a reconocer que estaba cediendo a lo que el viejo loco de Albus tramaba, y aunque se juraba que solo era porque Harry terminaría acostado al lado de él como la noche anterior, era mejor no hacer el trabajo dos veces. Antes de quedarse dormido acepto pese a si mismo que Harry era hasta entonces lo único bueno en su vida.

Alguien más pudo reconocer ese sentimiento que Snape no aceptaría, Lily, en medio de la oscuridad de la noche suspiró, un suspiro profundo y fuerte que emano de otra persona y que floreció en ella, esa conexión de amigos que nunca se rompió y que se forjo con más fuerza el día en que se entregaron y que ahora se justificaba por ser los padres de Harry

termino llorando, pensando en los momentos en que Harry y Snapese encontraban, con la esperanza de que fueran tan buenos como la primera ocasión en que se conocieron, no sé olvidaba de los ojos de Snape perdidos en el recién nacido

James la descubrió una vez más de pie en la habitación de los niños - ¿Qué pasa Lily?

  • le tomó las mejillas para mirar sus hermosos ojos

Ella solo sonrió entre lágrimas - nada… pensaba en Harry, ya es su segundo año en Hogwarts

-Si…

  • james suspiro orgullosamente - su segundo año y será mejor ya lo veras - él lo decía porque Harry iba a sobresalir como ella en sus estudios y más a su favor como buscador

La abrazó y cuando fue la ocasión regresaron a su habitación.

…

Harry despertó nuevamente antes que Snape pero se quedo disfrutando de la comodidad de la cama y la temperatura de las cobijas, era bueno despertar tan bien, se giró y miró a su profesor, le cubría media cara el cabello y su respiración era tan pesada, por otro lado era un hombre cualquiera

-Profesor…- lo meneo Harry

Snape solo bufó y se acomodo del otro lado de la cama, Harry solo se sentó ¿qué tenía que hacer? Tirar al hombre de la cama y que despertara enfurecido o dejarlo y que se enfureciera porque no lo despertó a tiempo

-Profesor

  • se apoyo en su brazo y comenzó a empujarlo. Snape se movió sin que Harry lo notara y rodó sobre su brazo su torso quedando a poco de caer de la cama frente al hombre

Aquello fue tan rápido, un movimiento y Harry iba a partirse la cabeza si caía contra el suelo, Severus lo tomó de la camisa y lo jalo contra él haciendo que Harry se golpeara contra su pecho y se abrazara a él, de miedo, por un momento pensó que iba a caerse no de la escoba, no de la torre de astronomía, sino de la cama de su profesor sin que esté quisiera al menos intentar que no pasara, pero ahí estaba él sujetándolo en el último instante y lo arrojo contra su pecho y lo resguardo como nadie lo había hecho, ni siquiera un muy cálido abrazo de la señora Molly

-Está bien- pregunto la voz severa de su profesor, pero Harry no se despego ni lo miro

Estaba temblando y aferrado al hombre como si fuera lo único en el mundo que le quedara -no ha sido nada grave Potter, ahora suélteme y…- le ordeno con la misma voz de mando pero Harry solo sollozo

Otra vez le dio un motivo al hijo de Jamespara mirarlo como su salvador, y él que creía que el niño iba a odiarlo mientras hacía todo por cuidarlo sin que se enterara y no, ahora el chiquillo comportándose como si tuviera seis años estaba abrazándolo

-Gracias- dijo Harry con voz temblorosa sacándolo de su cavilación

Snape quedo frio, ese niño le había dado las gracias, por qué, por salvarlo de sus tonterías, no tenía que decir nada por algo tan insignificante, y ahora que se lo planteaba así, que había sido eso, porque el maldito instinto lo traiciono y temió ver que el niño se abriera la cabeza, quizás, porque tendría que darle una explicación a Albus y Minerva y eso no lo quería, aunque, hizo una mueca de disgusto, ahora iban a felicitar su buena coordinación para atrapar en el aire al chico

Harry estaba mirándolo, con la cabeza despegada del torso de Severus - gracias- repitió con la voz más completay volvió a pegarla a ese pecho y apretó más sus brazos

Si iba a tener al chico pegado a él iba a tener que hacer algo para zafárselo - ya Potter no ha sido nada… por suerte hoy mismo trabajaran los elfos en su habitación - comento con dureza, que le podía importar a él si el susto no se le pasaba, le tomó las manos y lo desprendió del agarre y lo dejo ahí en su cama y salió de ella para alistarse -apresúrese a alistarse

Se fue y regresó minutos después encontrando a Harry apenasvistiéndose - apresúrese Pottervan a servir el desayuno

-No tengo hambre señor- dijo con algo de coraje, evitándolo

Aun tenía algo de shock, llegaba a su mente la idea del solo impacto mientras estaba en el suelo poniéndose los zapatos, las piedras que lo componían sobrasarían un poco por los bordes como filos, ¿qué le había pasado si su cabeza de estrellaba en ellas? La idea era aterradora aunque supiera que Pomfrey pudiera resolverlo

-Debe comer para que se le pase el susto

Harry salto poniéndose de pie - no estoy asustado

Ambos se miraron a los ojos, si ahí estaba el coraje del chico, uno que le falto a James Potter y del que Lily nunca fue poseedora, con la excepción de la ocasión en que estaba dirigido él, Lily lo miro así el día en que la llamo sangre suciay el día en que le confesó haberlos puestos en la manos de lord Voldemort, aunque en la de Harry lucia un brillo de gratitud y orgullo, valla que el niño hacía sentir orgullo, claro si su padre fuera él. Entonces se detuvo, su mente trabajando a mil y la detuvo solo para notar que estaba siendo lo bastante incapazpara pensar con exactitud, ¿él pensándose padre de Harry, de Harry Potter? Si Albus se apareciera y le leyera la mente no iba a parar de colocar las piezas de donde fuera que debía tomarlas y ubicarlo a él como el padre del chico

-Como sea solo termine y vallase al comedor - le ordeno con irritación

Harry solo frunció el seño y se marcho de ahí con prisa dejando a Snape detrás, furioso consigo mismo, sin poder entender cómo se metía en esos problemas se sentó abatido en su sillón, de donde pensaba él que podría ser su padre y porque no dejaba de reaccionar por instinto para salvar a Harry, era bueno en muchas cosaspero nunca previniendo accidentes de casa, no, él podía prevenir que Voldemort regresara, que matara, que el mismo Albus Dumbledore no lo retara sobre lo que fuera, pero no prevenir que un chiquillo se estrellara con un piso que semejaba estalactitas mortales

Entonces pensó que eso era lo primero que debía preocuparlo, se masajeo la sien antes de ponerse a trabajar en quitar los peligros de una mazmorra para un chiquillo tan incompetente como cualquier otro, un hechizo y el piso quedo tapizado en madera. Igual que las paredes a medio nivel

Entonces fue por todo el lugar haciendo aquello hasta la que había elegidocomo habitación para Harry, para su suerte ese infernal lugar tenía algo decente para ajustarse a un niño, era el lugar menos peligroso, pero aun así existía, así que lo tapizo como el resto del lugar y se supo a reacomodar los muebles, ahora iba a tener que ingeniar como acomodar tanto mueble, la cama no fue lo peor, pero si lo fue ubicar el escritorio, el armario, el mueble para zapatos, el juguetero al cual no le veía sentido alguno, pero incluso Harry lo quiso y si "su hijo lo quería" se detuvo en medio de lo que estaba dejando de ser una pesadilla para notar que había ido muy lejos esa vez "si mi hijo lo quiere" por qué un maldito mueble lo hizo decir semejante cosa, y ahora que seguía ir al comedor y ver que "su hijo comiera bien" y entonces ¿qué? Felicitarlo

Apretó los puños y sus huesos tronaron uno por uno por la fuerza, su mandíbula, fuertemente apretada comenzaba a doler pero él estaba muy sumido en aborrecerse como ser humano por ser tan sensible

Hasta que algo detrás de él lo alerto

-Muchacho- la voz de Albus sonó cautelosa

Snape se volvió hacia él recuperando la compostura y lo miro fríamente a los ojos -¿Qué quieres Albus?

Sin recurrir a leer su mente, Albus ya intuía lo que pasaba, y se sonrió por lo bajo y siguió de largo- veo que empezaste con la habitación de Harry

-Bueno ya lo habíamos retrasado, es importante- dijo con ironía y se volvió cuando Albus lo dejo de espaldas a él

-A veo que acomodas el juguetero… Harry estaba encantado de tenerlo, aunque desconozco que tan propio es que lo tenga

Snape giro los ojos, es que el hombre ya se olvidada de las cosas, él mismo lo sugirió- Fue tu idea

-Oh si… mi idea claro…valla suelo tener buenas ideas - se alabo a si mismo paseándose en el lugar

Snape pensó que el hombre necesitaba ayuda mental con urgencia, pero se alentó a suponer que solo actuaba como abuelo aunque más con Harry que con todos los estudiantes del colegio

-Veo que tú también tienes buenas ideas, has dejado esto muy bien- lo dijo al notar el piso y la duda lo asalto- dime hijo… ¿Por qué has cambiado el suelo?

Iba a descargar la ira contenida mientras respondiera a eso, pero se evidenciaría de su excesivo cuidado con Potter, aunque no pudo sacarse de la cabeza el discurso bien formado por suerte Albus hablo porque podía seguir

-Me parece adecuado, ya iba a sugerirte que hicieras algo al respecto - comento Albus con toda paciencia - voy a dejarte - le dio dos palmaditas en el hombro y paso de largo hasta la puerta -oh, me olvide a que vine

Severus tuvo que girarse porque el muy "loco" tenía la gracia de creer que las personas lo seguían a donde quiera, pero él, no era una de ellas, prefería quedarse hablando solo antes de seguir a Albus Dumbledore por todo el lugar

-Me pareció ver que Harry estaba abrumado… - se detuvo un momento y se acomodo las gafas en el puente de la nariz con elegancia - como atemorizado ¿Tú sabes qué pasa?

Minerva apareció inmediatamente, como si la pregunta la hubiera llamado y se detuvo al ver la puerta semi abierta y paso de largo topando con el director

-Oh Albus…- se llevo las manos al corazón, deteniéndose por insería - que bueno que están aquí los dos- entonces lanzo a Severus una fulminante mirada- puedes explicarme cómo es que Harrysabe de la imperdonable crucio…- su voz sonó histérica pero estaba más rígida si era posible

Severus recordó automáticamente el encuentro con Bellatrix y lo explico dejando a Minerva más aterrada -Albus como has permitido que valla con Snape estando esa mujer cerca y…- pensó con más claridad- ¿qué hace Bellatrix maldiciéndote? - La respuesta llego a ella sola, solo al razonar - ella es…

-Me temó Minerva que Bellatrix se ha alistado en las filas de Voldemort

La mirada de Minerva volvió a atacar a Severus, esta vez no de coraje sino de pánico -Tú estás bien

Él solo meneo la cabeza

¿cómo ha pasado?- pregunto la bruja dejando de lado lo nuevo en el lugar y el trabajo que seguro los dos magos tenían y que no le importo interrumpir

-No ha sido nada, Bellatrix lanzó el crucio…

Minerva irrumpió sin tomar en cuenta el gruñido de Snape - ¿A quién? ¿A quién lanzo el crucio? Contra de Harry contra ti… oh Severus dímelo- suplico más que angustiada

-Fue contra mí y Harry estaba lejos, nunca dejaría que Bellatrix se le acerque - aseguro con seriedad invitándola a deshacerse de sus miedos

-Estoy segura que si… pero tú, estás bien

-Si Minerva… desde cuando una maldición me ha lastimado

Los tres recordaron aquello y la amargura con que Snape lo dijo derrumbo su orgullo y se explico enseguida - un crucio es lo que menos me preocupa

Ambos viejos hechiceros lomiraron, muy angustiados de que él hombre no aceptara estar muriendo aunque eso le estuviera sucediendo, Minervase levanto y fue donde Severus, lo abrazo contra la voluntad del orgulloso hombre y antes de que la apartara le besó la mejilla- cuídate mucho y cuida bien de Harry

Ya se iba y Albus detrás de ella, cuando la mujer se regreso - Harry me dijo que lo salvaste de una visita con Pomfrey de forma heroica

Snape mostro con desdén los dientes, ese Potter y sus historias, heroico, solo se había movido un poco y lo tomó de la camisa

Albus que lo miraba agradeció también el gesto y le guiño un ojo haciéndolo su cómplice de las razones que ya comenzaba a ordenar en su cabeza

Sin haberse metido en problemas ese día Harry se despidió de sus amigos y se encamino solo a las mazmorras, cuando llegó a la puerta tocó pero nadie respondió así que se paso notando de inmediato los cambios, la luz seguía siendo poca, eso no cambiaba y los muebles estaban tan limpios y cuidados como siempre, la chimenea lucia más limpia seguro un hechizo de Snape para conservar la perfección el lugar y siguió de largo a la recamara donde ya había dormido dos noches, seguro de que iba a encontrar su cama ahí como deseaba, pero no, estaba la cama de Snape ya reducida con la ropa de cama más impecable, los pocos muebles pulidos y los estantes retirados, solo el librero lucia con libros desempolvados, decepcionado cerró la puerta detrás de él para encontrar la segunda puerta y entro esperanzado en encontrar ahí su lugar, pero todo ahí no era precisamente lo de un niño

Estaba una bata de baño y pantuflas, sus artículos de limpieza, la ducha estaba amplia, y el retrete tras otra puerta, había dos lavamanos y un espejo a lo largo de ellos todo masculino y bien ubicado

-Tengo un baño propio - se dijo emocionado, ahí todoscompartían un baño y Myrtle se metía en ellos sin aviso, y ahora que ese baño solo era para su uso y seguramente para el de Snape asó que ese fantasma no iba a llegar hasta ahí

Salió del cuarto pensando en encontrarse ya al profesor, estaba indagando mucho lo que al hombre no le gustaba y cuando eso pasaba las personas solían estar detrás para dar un buen sermón sobre modales, Harry lo sabía porque le pasaba con los Dursley y las películas también daban prueba de eso

Pero no, Snape no estaba ahí así que se apresuro a entrar en la siguiente puerta esperando que no fuera otro sitio de Snape

Corrió la puerta casi colgado de ella y se volvió, admirado, con los ojos engrandecidos y una sonrisa curvándole los labios, encontró su lugar, dio un par de pasos hacia dentro y la alfombra se difumino y abrió paso a una vida pintura del universo y enseguida alzo la vista, si estaba pensando en el universo al ver la bóveda celeste, su techo estaba encantado como el del gran comedor

Estaba tan encantado que no notó cuando Snape entró, detrás de él estaba el hombre mirándolo, no se había cruzado de brazos y tampoco tenía una mirada de repudio sino todo lo contrario

-No sabía que poner y sospechando que vendría acá a estas horas pensé que era lo más acertado pero puede cambiarlo - su voz sonó un poco a ironía y un poco a gusto

Harry se volvió a mirarlo -Es sorprendente, gracias…

-Por nada señor Potter

Se dio la vuelta - que descanse - y salió cerrando la puerta

Harry miro que esta era transparente, porque veía a Snape moverse afuera, el hombre se quito la capa, que era algo que Harry aprendió a admirar, porque resultaba fascinante mirarlo y pensar que algún día se haría grande y querría tener el mismo respeto que él hombre se había ganado, porque sus alumnos aunque lo detestaban hablaban de su calidad de profesor, si el hombre era un buen mago y estar en sus manos era gratificante, se apartó entonces para mirarlo todo

Su juguetero en primer lugar, Snape tuvo a bien echar dentro un hechizo y acomodar categóricamente sus juguetes dejando el tema de quidditch en la mitad de él, tenía ajedrez mágico, su propio baúl con las pelotas del quidditch y había más, los primeros juguetes que recibió en su alacena, como si Dudley nunca hubiera acabado con ellos

Tenía tres ventanas de decoración que resguardaban los poster de quidditch que había elegido tras las cortinillas, aquella no era la recamara de un niño, sino de un adolecente pulcra y ordenada, todo era realmente perfecto, y todo lo había pedido él y Snape cumplió incluso poniendo en esa habitación los colores de Gryffindor y más, en la mesilla de noche estaba colocado un portaretrato muggle que había hecho él en kínder, mal hecho claro pero era su primer trabajo y su primer estrella ganada antes de que Petunia se encargara de que vieran a su sobrino como fenómeno

Lo tomó y encontró en ella la foto de su madre, ya la conocía, pero no había visto esa foto,era una foto mágica donde Lily se pasaba una mano por el cabellomuy coqueta y enseguida sonreía e inclinaba la cabeza como si fueraa plantar un beso, ¿A quién?, no se veía pero ella repetía aquel sutil movimiento de hacer que su cabello ondulara con el viento tras pasar sus dedos entre las finas hebras pelirrojas

Por un momento Harry sintió ganas de llorar, pero la figura de Snape paso frente a la puerta y algo en esa foto le aconsejo ir donde él

-Profesor

  • se paro bajo la puerta esperando porque se volteara y lo mirara

Snapedejó algo en la mesa de centro y tras escucharlo se apresuro a sofocar un poco el fuego de la chimenea para voltearse enseguida -dígame Potter

-¿Quién? ¿Cómo ha…? Usted puso la foto de mi mamá

-Yo la puse, pensé que querría tener una

-Tengo fotografías de ella- dijo acercándose y notando el desconcierto del hombre - pero no había visto esta

-Eso supuse y estoy enterado de las fotos que Hagrid le regalo

Ambos se miraron - ¿Usted?

-Va a preguntar si yo la tenía o mejor empiezo por decirle de donde la saque - le dijo con rigidez

Harry se sentó en el sofá más pequeño y se hundió en lo cómodo que estaba - lo escucho

Las dos palabras se zafaron de la boca de Harry y los ojos de Snape se agrandaron, pero que descaro de su parte, pensó Harry de inmediato, pero lo que hizo a Snape poner esa expresión fue que no sabía cómo decirle que él era el dueño de la fotografía

Y se tomó su tiempo y se sentó en su sillón, con las piernas abiertas y la espalda recta, rígido hasta para tomar la taza de té y en ese proceso se pensó la más inteligente de las historias cortas que se habían dado para justificar actos hechos por instinto y sin pensar

-Verá Potter, su madre, Lily estudio en esté colegio, enla misma generación que yo

Harry abrió sus verdes ojos esperanzadoramente y siguió escuchando

-Así que conocía a quien pudiera tener una foto de ella, se la pedí y fue todo - termino muy a su gusto, irónicamente y cortante

La mirada de Harry se turbó, él estaba esperando una buena y larga historia así que sí estaba decepcionado y no le importaba decirlo aunque el profesor pudiera reírse de él

Pero enseguida se sonrió, bueno tampoco podía esperarque un hombre con la rigidez de McGonagall y la disciplina de Madame Hooch fuera bueno contando historias. Se puso de pie y se despidió de él, para ir a dormir en su cálida habitación.