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Dos salvadores — capítulo 34

Con la conmoción de un viaje en el tiempo, Harry no podía pensar en que otra cosa podía ser útil de realizar con dicho objeto, pero Hermione se rehusó a decir nada, solo a Ron. Antes de acabar un nuevo ciclo, las cosas aunque mejores parecieron necesitar más explicaciones, Harry no durmió en las mazmorras habiendo pasado el peligro de Black y ni siquiera había preguntado, lo suponía, suponía que su padre no lo quería cerca ahora que alguien más podía encargarse de él.

Teniendo que dejar el colegio una semana antes como los años anteriores, Harry llegó sin saber al número doce de Grimmauld Place

-Adelante Harry - le invito Dumbledore empujándolo por la espalda

El seguía impresionado de ver que la casa se apareciera en medio de los edificios poblados por muggles, quienes parecieron indiferentes a los pequeños detalles que la aparición supuso, cuando sintió el último empujón se dirigió por sí mismo a la puerta

Dumbledore fue detrás de él hasta la sala, donde Remus y Sirius conversaban bebiendo hidromiel

Harry fue donde ellos complacido de verlos - Remus, Sirius…

Los dos merodeadores se volvieron

  • Harry

-¡Harry Potter!!!- dijo un orgulloso Sirius

Dumbledore intervino entonces - gracias por aceptar a Harry esta semana

Los tres que se saludaban miraron a Dumbledore con sorpresa - Sirius sigues siendo un prófugo y Remus

El aludido bajo la cabeza, si era un hombre lobo con otra responsabilidad, cuidar de su hijo huérfano de madre y seguir aquel romance que comenzaba a darse y del que precisamente hablaba a Black antes de la llegada del chico

-Pero Albus… mi mujer y mi hijo estarían complacidos de cuidarle y yo claro esta

Dumbledore dio a los dos adultos una mirada serena, pidiéndoles prudencia -ustedes saben que Severus es su tutor y guardián, eso no cambiara

-Pero apenas sea libre

-Peter escapo… no serás libre hasta que lo encontremos

Sirius se vio molesto, dejar a su ahijado en las manos del grasiento Snape, seguramente James despertaría de su tumba para hechizarlo por no pelear contra su enemigo por Harry

-Harry esta demás decirte que Severus vendrá por ti…

Harry asintió y el director se fue

…

El cuartel general no era lo más apropiado para un chico de trece años, pero Harry pareció adaptarse al menos ese día desde su llegada, pero la noche había sido otra, no podía dormir, es que ese sentimiento no se le iba a pasar nunca, el estomago revuelto, algo de fiebre

Ni siquiera Tonks que visitaba al chico podía prevenir que tuviera días más alegres

-Vamos Harry anímate estas con tu padrino - se regocijaba Sirius en su papel, aunque no hacía más por él que enseñarle a usar la magia para beneficio y una que otra maldad, como molestar al elfo kreacher que gruñía por todo y se quejaba constantemente sobre lo que su ama diría, la pureza de la sangre reinaba ahí más de lo que podría reinar en Hogwarts

-Lo lamento no estoy de humor

Remus y Sirius estaban escandalizados -¿Te sientes bien Harry?

Harry solo miro a su padrino, el primer indicio de preocupación, seguro sus padres habían pasado por alto que Sirius era un rebelde con causa convertido en un criminal sin que nadie pudiera afrontarlo y enseñare algo de modales dignos de ser enseñados a los jóvenes, no Sirius solo fue escogido por la amistad entre James y esté, no para que fuera a ser el padre de Harry en algún momento

-La verdad es que no… no he podido dormir y me duele el estomago

Aquella era la última noche que pasaría en el número doce de Grimmauld Place y parecía aun peor, así que había decidió no pensar en eso

Sirius había ignorado aquello desde la primer noche, quizás si lo divertía los suficiente Harry no se acordara de sus dolencias, pero el chico frente a él, ahora estaba pálido, con pequeñas gotas de sudor en la frente y se torcía sobre el estomago con una mueca de dolor bien compuesta

-Harry dinos que sientes

-Me duele mucho el estomago y tengo fiebre… y frio mucho frio

-Ya te había pasado esto Harry

Remus era mejor preocupándose

-No muchas veces… me paso primero donde los Weasley y…- en esos momentos recordó haberse puesto igual cuando se suponía que iba a quedarse a dormir en su casa

-En mi casa… - dijo afligido - Sirius llama a Severus

Black quedo frio - a ese grasiento, para qué

Harry dejo escapar un grito, un fuerte estrujón de panzalo había hecho morderse los labios incapaz de soportar más tiempo

Black se movió entonces -kreacher trae a Snape aquí ya mismo

El elfo no muy feliz de obedecer dejo el trapo con el que fregaba y se desvaneció, segundos después estaba de regreso con Severus

-Ahora que quieres Sirius…- dijo mordazmente

-Si no fuera grave no te llamaría quejicus

La cara de Snape se endureció, estaba molesto o más que eso, pero sus ojos eran tan oscuros siempre

Harry se levanto de su lugar y fue a encontrarse con su padre, Severus lo miro entonces alzando una ceja -ya estaba preguntándome porque no se había puesto con esa dolencia ¿empezó hoy?-la voz de Severus fue sin duda severa, firme pero con un tono de preocupación

-No, llevo sintiéndome así desde la primer noche

Severus fulmino con la mirada a Sirius, esté solo se encogió en hombros -creí que se le pasaría

-Eres tan estúpido, como pensaste que se le pasaría, haciendo una de tus acostumbradas bromas… o mejor… ignorando que se sentía mal

Remus no tuvo protesta a su despreciable actitud, Sirius lo merecía

Snape miro nuevamente a Harry, los síntomas estaban claros, fiebre, escalofríos, dolor de estomago, o Harry se enfermaba cada año antes y después de Hogwarts o el crio de Potter tenía una insuficiencia que el examen medio y él mismo había pasado por alto

-Haz algo propio y manda el equipaje a la casa de Minerva

Harry palideció más, aquello solo significaba Sarah Bell - señor nos quedaremos con la profesora Minerva

Snape no dijo nada lo jalo con él hacia la chimenea, Remus fue muy amable de acercarle los polvos flu y se fueron de ahí envueltos en llamas verdes, dejando a Sirius con el coraje atravesado en la garganta

Severus apareció entonces en san Mungo, dejo a Harry en manos del medimago de menores y espero como le fue pedido, todos esos cuadros hablando entre ellos, los magos y brujas que parloteaban en la misma sala de espera, ¿Por qué no solo se sentaban ahí callados como él?, y el medimago tenía que tardarse

Cuando el medimago regreso no lo hiso con Harry, Severus se puso de pie se acerco al hombre preocupado de no ver al crio de Potter, había esperado que fuera algo que se le pasara como en las anteriores ocasiones

El mago de blanco le pidió lo acompañara, aquello ya resultaba atormentante y si Harry estaba grave, ahora sí que iba a matar a Sirius sin que ningún señor oscuro se lo mandaray aunque Albus implorara por él, no, lo mataría lenta y dolorosamente, dejando sus pensamientos de lado entro donde el medimago le invito, ahí estaba Harry al que lanzo una mirada severa, él también tenía la culpa seguro eran tantas sus ganas de estar donde Sirius que no pensó quejarse

-Bien,- dijo el hombre levantando la mirada del expediente- Harry parece presentar estos malestares producto de presión

Padre e hijo se miraron - Harry ya me explico que le pasa cuando debe estar en lugares en los que no parece estar cómodo, me atrevo a decir que se siente presionado a estar ahí y encajar

Severus ahora miraba al medimago con algo de irritación, pero no dijo nada - se por el muchacho cuando le ha pasado y… esto viene de un estado de incomodidad que le provoca estar lejos de usted - miro a Severus con ánimo esperando una reacción complacida

Severus casi pudo reír, una mueca compuesta que no derivo en nada que no fuera altanería, Harry no podía tener esos síntomas solo porque no quería estar donde él no, quizás solo era cosa de esas mañas de niños y jóvenes para lograr lo que querían, después supuso que él no las había empleado mucho, no eso con su padre no funcionaba y con su madre no hacía falta, cuando miro a Harry descubrió que era tan sincero como él, cuando debía estar donde los amigos y familiares de Tobías Snape, se le revolvía el estomago solo de pensarlo

-Esta diciéndome que mi hijo tiene estos síntomas porque no quiere estar lejos de mí- su voz fue demasiado desanimada, confundido con lo que escuchaba en su cabeza, sus recuerdos y en la mirada transparente de Harry

-Con exactitud…- respondió el medimago

Harry bajo de la camilla y fue al lado de su padre a aguardar por el siguiente veredicto

-¿Cómo te sientes ahora Harry? - pregunto el mago blanco con una amplia sonrisa

-Mejor… ya no siento escalofríos

El mago estaba cerca de él tocándole la frente, no por su cicatriz esa vez, sino comprobando que efectivamente la fiebre se había pasado - yo te veo muy bien, sano… - dijo con orgullo -ahora Harry no más presiones, ya no eres tan pequeño y bien puedes pedir estar o no en ciertos lugares de acuerdo

Harry asintió como si aquello fuera un regaño, se quedo igualmente callado cuando se aparecieron en la calle de la hilandera

-¡Creí que iríamos con la profesora Minerva!!!

Snape solo gruño para luego enviarlo a la cama, ya se había gastando bastante tiempo en san Mungo para dar enteras explicaciones y aun tenía que dárselas el mismo, ir donde Minerva, la supuesta enfermedad de Harry, hablar con Harry sobre eso, y los compromisos a los que ya Albus y Mcgonagall lo habían apuntado

Ese verano iba a ser difícil, el año escolar no había parecido nada, no hasta la faena con Sirius, Remus y el bastardo de Peter, al parecer el gordo hombre se había vuelto una fuerte carga, ya buscaría como reducirla, un año ligero pero un verano que desde ya parecía no acabar, a cada hora tenía algo que hacer, con el oscuro lord Voldemort con el pacifico Albus Dumbledore, con Harry y ahora parecía que no tendría opción a ser la niñera de Sirius Black, por más que intentaba no pensar en eso, algo le recordaba que ese hombre iba estar viviendo con ellos todo el verano, ellos, su familia, la familia de Remus, Tonks que no quería despegarse del licántropo, si iba a tener que soportar la miel de esos dos, pero Remus lo merecía, al menos él si lo merecía, Black y Fremont eran otra cosa, Emma era una mujer a la que no se le ponía ningún reproche, pero Sirius, solo esperaba que ella lo mantuviera lejos,además de eso tenía que gastárselas viendo a los esplendidos padres con sus vástagos y a la abuela Minerva en potencia, a demás de eso tenía suerte de que Sarah Bell contrajera matrimonio con un noble luego de que dejaran la campiña, esa era la mejor de las noticias

Harry bajo muy quedo, no había cenado por el dolor de panza y la espera en san Mungo parecía haberle hecho olvidar aquel detalle pero ahora no podía contenerse más tenía hambre e iría así Snape lo maldijera, no sé dio cuenta cuandopaso detrás del asiento del mago a la cocina, apenas cuando regreso de ella con un improvisado emparedado, no se había llevado un susto, pero si la sorpresa de verlo ahí en medio de las sombras, ya entendía más porque el sobrenombre de murciélago

-PaAdrRe- dijo con la boca llena

Severus no dijo nada, se volvió de espaldas a seguir pensando profundamente -trague y luego hable Potter - ordeno severamente en un entendible siseo

Harry asintió aunque no fue visto y trago - tenía hambre…¿no le molesta?

-Por qué habría de molestarme… - dijo de la misma forma, aunque agrego cortesía en su tono

-Bueno, yo solo decía… - muy propiamente se sentó en el lugar de Snape, no que quisiera molestarlo o quedarse ahí y molestarlo con su presencia o invadir su espacio, pero seguro que ese emparedado no le llenaba e iría por otro apenas lo terminara en tres mordiscos más y quizás algo de leche

Mientras pensaba Severus, pudo advertir el deseo del chico, quizás porque era evidente que no le llenara un simple emparedado o para asegurarse de que se fuera a la cama satisfecho pero apareció un vaso grande de leche y tres emparedados rebanados por la mitad

Harry tuvo una expresión de asombro, inmediatamente dio las gracias y comió todo como si los Dursley le hubiera dejado sin comer como castigo, para digerir se quedo ahí mirando a su padre, la imponente forma que se formaba a sus espaldas bajo sus propios pies y esa rectitud, firme hasta la barbilla como si tuviera frente a él algo que ameritaba quedarse ahí para ser observado

-¿Iremos a casa de la profesora Mcgonagall?Mis cosas fueron enviadas allá ¿No?

Severus solo suspiro, secamente y luego se volvió mirándolo directo a los ojos- iremos allá mañana, esta noche no fue prudente - mascullo sin muchos ánimos de dar explicaciones -váyase a la cama e intente dormir, mañana será un día muy ocupado

Harry asintió y se fue a dormir no sin antes repetir las gracias y desearle buena noche

…

Como Severus había advertido el día comenzó temprano y ocupado, él no era Minerva Mcgonagall así que dejaba que los elfos cumplieran la tarea de limpiar la casa, ocupándose solo de hacer su baúl y dejar los pendientes muggles de la propiedad en orden, apenas aquello estuvo concretado Severus dio a Harry el almuerzo ahora él necesitaba hacerse del plan de clase del curso continuo, una gran sorpresa y expectación segundo había dicho Albus, Hogwarts sería la sede el concurso de los tres magos y no le tenía nada contento, aquello significaba ver a Igor Karkaforr y soportar sus paranoias, antes de abandonar la casa tomó el desayunodejando que Harry se enterara sobre los futuros acontecimientos del colegio, le vendría bien saber algo más para variar, el crio de Potteraun sabía poco del mundo mágico

Cuando se fueron en la red flu, Harry pareció más animado a ir solo, desde luego primero que su padre, empuño los ojos - ¡La campiña, casa Mcgonagall! - contuvo el aliento y soltó los polvos todo en el mismo instante, luego la sensación de ser absorbido por un tubo con curvas, subidasy bajadas hasta que cayó en algo solido

Mcgonagall que estaba avisada estaba ahí, lo jalo fuera de la chimenea y comenzó a retirarle la ceniza con avilés palmaditas, del cabello, de los hombros y al final el pecho, Harry abrió los ojos para mirarla

-Bienvenido Potter, el resto ya llegó están fuera

Harry estaba perplejo, "el resto" quienes más estaban ahí, fue con algo de incertidumbre por la puerta que ya conocía, mientras más se acerco, escucho la risa de Sirius, las carcajadas infantiles y una fina voz de mujer y luego la de Tonks y la de Remus, losmiro entonces el par amigos de su padre estaban ahí, Tonks, Emma y los pequeños Joffrey y Remus II

-¡Sirius! ¡Remus!

Todos voltearon

Sirius se adelanto a recibir su abrazo - Harry no podíamos decirte, pero ya ves… estaremos viviendo todos aquí

-¡Eso es genial!

Remus se acerco entonces - dinos Harry como seguiste

-Oh eso… bien el medimago dijo que era por presiones…

-¡Presiones!!! - dijo Tonks abrazándose a Remus tras saludar al niño que vivió

-Si… al parecer me siento presionado de quedarme en casas ajenas y esas cosas

Remus compuso una mueca de entendimiento, ya suponía aquello, el mismo día en que se quedo en su casa, había obligado auténticamente a Harry a quedarse y justo cuando Severus llegó él parecía mejor

Emma se acerco entonces - nos da gusto que estés mejor cariño

Los dos chiquillos se acercaron a él queriendo que fuera a jugar con ellos, pero Harry estaba ahí rodeado de amigos y en una casa en la que se sentía cómodo pero su padre aun no estaba o es creía

En la sala, adentro, Severus había salido de la chimenea, se limpio a base de magia las cenizas y ahora estaba sentado frente a Mcgonagall, claro él no quería ir a saludar a nadie, justo entonces entro Harry, luego de negarse a jugar

-Oh Harry… ya ves la compañía que tendrás ahora

-¡Tendré!! -. Miro a Severus como con miedo

-Oh no tranquilo Harry tu padre también estará aquí, me entere de tu visita a san Mungo, espero que te encuentres mejor - dijo muy amablemente

Harry solo sonrió mirando al hombro de su padre-si estoy mejor gracias… iré a jugar con Joffrey y Remus II

Minerva salto de su silla - oh excelente… Severus vamos- lo jalo de la capa y lo obligo a levantarse - oh quítate esto... está de más - le dijo mirando su capa

Severus no fue muy encantador al enviarle una mirada de regreso, haciendocorajes como era su costumbre, aun así se saco la capa desabrocho un poco su gabardina y fue detrás de la mujer y el joven no muy feliz de encontrarse con los merodeadores y sus adorables familias

Sirius que se volvió lanzo a Severus una mirada amable, algo quería el perro e intuía que no era nada bueno para él

-Severus espero que no hayas olvidado que estas invitado a la boda de Sarah Bell

Harry que no estaba incluido en la conversación se sintió feliz cuando escucho aquello y se acerco - Esa mujer va a casarse

-Si Harryy ha venido a invitar amablemente a tu padre

Sirius que no seadaptaba a aquello, compuso una mueca de negación

-E iras…- pregunto inmediatamente Harry a Severus mirándolo hacia arriba con esos ojos esmeraldas pidiendo que no

-No lo sé…

Pero Minerva se metió - no puedes desairarla además Dumbledore y yo iremos así que estás obligado a ir - le sentencio, para dejar la discusión de lado - ya he rentado tu traje en la sastrería

Sirius y Remus comenzaron a reír uno más desdeñoso que él otro- quejicus de traje…

Sirius no siguió riéndose cuando su comentario fue ignorado por el aludido, no tenia gracia si Severus no se molesta, respondía y se indignaba

-Tú no fuiste el más solicitado en el baile de navidad en tu cuarto año en Hogwarts, no tengo que recordarte Sirius que el traje de tu familia no fue tu mejor ropa

Sirius quedo sin habla, avergonzado frente a todos

-¿Cómo era el traje de papá? - pregunto inocentemente Joffrey a sus padres y luego que ellos no digieran nada miro a Minerva

-Llevaba uno de esos trajes con encajes en colores sobrios con mangas de vuelo y un abrigo tosco y llamativo - expreso Minerva con gozo, tampoco es que se hubiese visto mal deltodo, solo era ese aire de mamá que había concebido en el verano pasado con Severus forjado desde que esté estuvo en Hogwarts

Todos excepto Severus comenzaron a reír

-Ya me acuerdo parecías espantapájaros cornamenta se burlo de ti hasta que no pudo más

Minutos después alguien arribo dentro, por la chimenea, Albus Dumbledore con un semblante de triunfo

-Mis muchachos… - vio con alegría a la nueva generación Joffrey y Remus II -son igualitos a los padres - dijo entonces con felicidad

Notando como Joffrey era arrogante y vicio de los malos comportamientos y las travesuras, por otro lado estaba el siempre amable y tranquilo Remus II, contrario a ellos, Harry había heredado un patrón de conducta que sabía muy bien diferenciar, Harry no era ni un poco como James, y un tanto a la hermosa y pacifica Lily

Minerva miro entonces al llegado y a Severus- será mejor que nos alistemos… el carruaje vendrá por nosotros, los futuros esposos enviaron por sus invitados a cierta hora- dijo moviéndose ya hacia la casa

Albus fue detrás de él y Severus sin ningún ánimo fue detrás de estos

-Estoy seguro que se verá patético…- dijo Sirius para Remus, Emma, Tonks y Harry

-En realidad, luce bien… - dijo Harry con orgullo, sin duda siempre había quedado impresionado del favorable cambio de su profesor el verano pasado cuando Minerva lo obligo a usar trajes

Minutos después los tres invitados a la boda de Sarah Bell salieron por la puerta, unos pasos más estaba el elegante carruaje negro tirado por dos caballos rozagantes que hicieron esperar

Minerva se meneo hacia sus inquilinos -Emma no está de más querida decirte que te quedas a cargo, nada de magia, este es un pueblo muggle y soy conocida como Minerva Dumbledore - dio una risita, si ninguno se esperaba aquello - las fiesta aquí suelen alargarse - dirigió su mirada a Harry - no te duermas tarde esperando a tu padre, ocupa tu cama y ponte el pijama

En esos momentos los dos magos bien vestidos se abrieron paso al carruaje, dejando al descubierto al caballero Snape, de traje, fajín y corbata, esté miraba a su hijo - ya escuchaste… a la cama temprano

Sirius estaba impresionado amargamente, porque Minerva no había hecho arreglos y cambio su ridículo y ancestral vestuario por algo a lo que Severus llevaba justo ahora y en aquellos años aunque más modesto, Remus por su parte lucia divertido, era algo que Sirius merecía por más quefuera su amigo, necesitaba lecciones y muchas

Emma y Tonks se miraron - vaya Severus luces… distinto - lanzo Tonks realmente sorprendida

Severus solo gruño y se apartó para ir con su postura firme al carruaje, ayudo a Minerva y espero a que Dumbledore subiera también

Emma no tardo en mencionar que Harry no se equivoco - dime Harry Severus ha lucido así

-Todo el verano anterior, la abuela lo obligo

Otra cosa que dejaba a los nuevos inquilinos boquiabiertos - o si, es mi abuela el pueblo sabe que Severus y yo somos padre e hijo y Minerva y Albus son mis abuelos

Sirius no salía del asombro, como Harry tenía una buena familia con padre y abuelos, pobre de su amigo debía estar revolcándose en su tumba de saber que Harry aceptaba a su enemigo con tanta facilidad y que además se ponía mal de no estar con él

En un salón en las afueras del pueblo, adornado en su totalidad por flores y candelabros la alta sociedad se saludaba unos a otros, de mano, con besos al aire, toda esa cursilería y etiqueta que Severus Snape había esperado y que le desagradaba cada vez más, había tenido que ser muy cortes a pesar de su deseo de irse de ahí, saludar a las hijas del magistrado, del bancario, del prestamista, de los aristócratas millonarios y todos esos hombres que tenían un alto rango en ese y otros pueblo continuos

Minerva y Albus lo había dejado solo a la primer conversación, para su suerte el hombre que le tomó la palabra era boticario, algo más parecido a su profesión como pocionista, al menos no todo resulto molesto, la mujer del señor bien podría ser una buena bruja pocionista igual, gustaba del arte de crear medicamentos a base de productos naturales y sus amables hijas para su suerte diez y doce años menores que él con agradables temas de conversación, ninguna con sueños de convertirse en la mujer de alguien importante solo volar con alas propias. Lily, su Lily había sido igual que el par,deseosa de volar con alas propias, sin importarle que pudiera hacer por ella alguien más

Cuando sirvieron el banquete Minerva y Albus volvieron encontrándolo solo en la mesa

-Creímos que charlabas con un par de muchachitas -comenzó Albus

-No pienses que hablábamos sobre matrimonio

La cara que compuso Albus fue de decepción, recibiendo inmediatamente una severa palmada de Minerva -déjale ya… quieres emparentarlo con cualquier muchacha parece que no te quedo claro con Sarah Bell que eso era una mala idea

Severus casi pudo reírse del hombre, regañado y sin habla, si tan solo tuviera ese don o mejor la autoridad para hablarle así al gran Albus Dumbledore

Mientras en la casa de Mcgonagall Sirius estaba animando a todosbajar a las fiestas del pueblo

-Vamos Harry tu nos guías

No muy convencido Harry se levanto del sillón y se dispuso a hacer de guía y decirles como y que celebraban

-Estoy seguro que no nos encontraremos con la gente rica todos ellos deben estar en la boda, pero seguro que estará la demás gente, la que si es divertido tratar

Apenas llegaron Harry les presento al señor que cargaba un largo palo de madera donde cargaba bombón de azúcar, eso todos los conocían, era un dulce muggle y mágico, solo que estos estaban a base de tres colores o de distintos más

Joffrey y Remus II no tardaron en tener lengua y labios pintados de morado y verde incluso Tonks había comido un poco e igual que su cabello estaba morado

-Te combina bien- le dijo Remus con mucho amor

Enseguida conocieron al heladero que en esos momentos serbia un tipo de comida muggle además de pastas

-Cenemos quieren… - pidió Sirius deleitado con todas esas pastas - dime Harry a tu padre quejicus no le molestara si comes pastas

El hombre miro entonces a Harry y a mujer de esté -pero si eres el nieto de Minerva - dijo la señora con toda admiración - ella debe estar con tu abuelo en la boda, verdad que si

Harry asintió con una sonrisa plena - salúdamela y este plato va por la casa

-Gracias señora Comms

-Y dime Harry quienes te acompañan - pregunto la mujer atendiéndolos personalmente

Sirius que ya sorbía la pasta levanto el mentón y ofreció su mano en un porte amable y orgulloso - soy el padrino de Harry, su padre es mi amigo - Sirius no notó la obviedad, se había nombrado amigo de Severus, porque esa mujer solo sabía de Severus como padre de Harry

La mujer hablo de inmediato con mucho encanto-Entonces usted y Severus son grandes amigos, que gusto les sentara bien a los dos tener más compañía

Sirius quiso corregirse pero perjudicaría a Minerva - esta es mi esposa- continuo aun amable - y mi hijo Joffrey

El pequeño estaba casi sobre el plato mascando la pasta sin mucha propiedad - vaya pero que adorable, es idéntico a usted muchas felicidades

Padre e hijo llevaban salsa de pasta en las narices y sonreirán con vergüenza ante sus modales, si idénticos

-Y este es…- Harry y Remus se miraronsin saber que parentesco otorgarse

-Amigo también de su padre… - aquello no era una mentira total como el caso de Sirius - los tres fuimos estudiantes en el mismo colegio

-Vaya que fascinante amigos de hace años… se nota que Severus tiene madera para elegira sus amigos, además de hacer los hijos más hermosos - miro a Harry con un encanto de abuela brillándole en los ojos marrones

-Así parece y esté es mi hijo Remus II…

La mujer miro al pequeño toda unamonada, con un poco más modales que Joffrey aunque callado y algo avergonzado

Tonks fue la única que quedaba de meter en el familiar circulo - soy prima de Sirius - señalo al cavernícola que comía fideos

-A vaya… tú debes ser la novia de…

Miro a Remus y esté a su vez ala mujer- Remus

-De Remus…

Tonks se puso roja pero no tuvo que responder, Sirius ya estaba haciéndolo por ellos - comenzó como la niñera de Remus II… pero ahora va a ser algo así como su madre

Remus II abrió grandemente sus ojos, sorprendido, sin rastro de vergüenza y es que Tonks para él era "lo máximo" según le dijo a su padre días atrás

-Vaya casa llena entonces…

La mujer se retiro luego de repasar los nombres de todos

En la boda, la servidumbre retiro la platería y la cerámica dejando mesas libres para el brindis, tradición muggle que los únicos seres mágicos en la fiesta conocían y que tenían a bien practicar

De pie rodeando a los recién casados, con la copa a lo alto escuchaban el brindis dirigido por el padre de la novia, la cual lucia esplendida, del brazo de su esposo un soldado del ejército, que lucía la insignia de su primer batallón, todos al unisonó brindaron "salud"

Hasta ese momento la fiesta ya había sido bastante para Severus pero Minerva y Albus se divertían inmensamente

-No había tenido oportunidad de estar en una fiesta muggle, es divertida- lanzo Albus con asombrada voz casi queriendo explotar en diversión

Severus solo torció la boca

-Ya van a dar inicio al baile, la pista la abren los novios- anuncio Minerva con emoción dando unas palmaditas

Severus nuevamente gesticulo su desagrado, baile, él no bailaba, así que mejor si s retiraban

Luego de que los ahora esposos abrieran la pista de baile, una de las hijas del boticario Colville la que era menor a diez años estaba en su mesa, viendo como sus padres y hermana bailaban, una muy ruidosa polca propia de la ocasión

Severus se sintió intimidado, mujeres saltando tomadas por la cintura por el caballero, sus vestidos volando por el aire, esos movimientos de pies por parte de los caballeros, no eso no era de él, del mismo modo que no iba en él dar vueltas o zapatear

-Vamos mi muchacho saca a bailar a la chica Colville

Severus se negó a escucharlo advirtiéndoles que se fueran ya si querían tener un baile esa noche

Solo dos personas sentadas en mesas distintas, Severus y aquella amable y linda chica que le sonrió cuando sus miradas se cruzaron, Severus solo había correspondido al atento gesto de la chica, cuando alguien ya lo levantaba Albus y Minerva había lo mismo con la chica, sin poder evitarlo Severus se vio bailando aquella sandez, llevado por todos ahí, para su suerte estaba acabando

-Que mal que terminara, estaba gustándome eso de bailar- dijo la chica con una sonrisa cansada, claro quién no iba a cansarse con diez minutos de trotes, pero porque eso de Empezaba y gustarme - oh veras no me gusta bailar, me rehusaba a venir por el mismo motivo pero tú eres un gran bailarín

-No me lo espera- dijo Severus secamente aun en la pista

Las luces fueron bajadas y comenzaba a sonar un delicado jazz - oh no… - dijo al chica Colville

-¿Quépasa?

Ambos se miraron Severus sorprendido y la chica sonrojada - no tiene importancia, si gustas sentarte no me ofendería

Nadie claro, había ido a sentarse

  • descuida puedo con esto, si tu gustas

La chica hizo una reverencia y Severus ofreció su mano, con la otra en la espalda e inmediatamente tomó las caderas de la chica y se movió con ella con ligereza en el circuito de parejas, Minerva y Albus que no se adaptaban al baile peculiar hacían traspiés al ritmo que todos incluso Severus y su pareja llevaban

-Severus lo hace bien eh- dijo Albus con felicidad

Minerva lo miro entonces antes de volver a pisar al mago -ya lo creo, mejor que otros- dijo haciendo una mueca por haber sido empujada por la pareja que tenían detrás de ella -esto definitivamente no es para mí, tanta calma

-Gustas que vayamos a la mesa

-Que mejor

Igual que ellos otras parejas más fueron a sentarse, hasta los novios habían abandonado la pista

Severus noto la cabeza de la chica apoyada suavemente en su clavícula, su respiración tranquila, su ligero cuerpo llevado por él, cuando se perdió mirándola, lo único en lo que pudo pensar fue en aquel año, en un baile en el que nunca estuvo, la misma noche en que Lily le había concedido un baile sin música, solos ellos dos a las puertas de Hogwarts después de eso, habían hecho el amor, como los Slytherin gustaban de repetir "La Serpiente y La Leona en el Invisible Blanco"