← Dos salvadores · de
Dos salvadores — capítulo 39
Hecho a la idea de conversar de Lily con Harry, Severus intentaba manejar las emociones revividas, hablar de la mujer que amaría siempre de cierta forma lo hacía aferrarse a esa necesidad de verla viva, y era mucho peor para Harry, era evidente que el joven "elegido" la pasaba bien escuchando de su madre pero se quedaba esperando un abrazo que nunca llegaría, esa y todas las noches siguientes no había habido pesadillas, ninguna más, al parecer estaba enfocando su mente a solo una cosa, ese recuerdo poderoso de una Lily llena de vida y amor.
No era raro verlo tan de buen humor cuando llegaba al comedor incluso, Severus iba en una actitud más relajada y todos podían verlo perderse unos minutos viendo a Harry, con ojos de padre, orgulloso, maravillado, feliz, porque era normal que él mago fuera feliz, pero nunca esa felicidad que se reflejaba en sus ojos.
-Mi muchacho
Albus Dumbledore llegó dándole una palmada en el hombro, sabia de la intolerancia de Snape a ser tocado, pero iba a tener que acostumbrarse, todos necesitaban una mano amiga incluso para propinar un golpe como broma acida
Snape solo se aparto y rezongo - me parece que esta casa se ha llenado de bastante gente ya y… - lo miro un segundo y luego al resto - no noto que convivas con ninguno, por qué no aprendes de Harry él convive muy bien
-Vaya que alegría… - lanzo con ironía
Albus solo hizo una mueca propia de solemnidad pero no dijo más, estaba entrometiéndose y seguro que iba a terminar alejando más al mago del resto
-Veo que Harry esta mejor, eso de las pesadillas
Snape no podía evadir ese tema, era indispensable antes de que Harry volviera a Hogwarts
-Eso parece, no las ha tenido desde que pasamos algo de tiempo hablando de Lily
-Oh si Harry ya me ha comentado algo, ahora todos sus sueños conducen a Lily - el viejo mago suspiro por el recuerdo de su pequeña y gran alumna - además se le ve más contento
Como si el comentario fuera un fastidio porque le mostraba que, lo que pensaba era cierto, Harry estaba comenzando a verse como cualquier otro chico, que lucho con Voldemort pero que no se había olvidado de llevar una vida como otro mago de su edad, su trabajo estaba rindiendo lo suficiente para que el crio de Potterse manejara mejor, no más tormentos
-Haces un buen trabajo Severus, confía en eso - otra palmada a su hombro y el viejo mago se fue
En su camino lanzo grandes carcajadas mientras se acercaba a los Weasley, el par de gemelos era una ventaja en esos tiempos, siempre haciendo burlas, sacando carcajadas, no daban tregua a una paz absoluta que los dejara reflexionar lo bueno y lo malo de sus vidas
-¿Qué han inventado ahora el par Weasley? - se dijo yendo allá a pasos calmos y seguros
Cuando los encontró tumbados en el piso, Fred salto al ver al director a sus pies - director Dumbledore - dijo con solemnidad
-Muchacho…díganme que están planeando ahora
-Bueno la profesora Mcgonagall no permite la magia en esta casa y nosotros nos estamos aburriendo mucho así que utilizaremos nuestra línea de productos adquiridos antes de venir acá para ver como lidia Remus, Sirius y mi padre con esto
George que solo asentía con la cabeza tirado en el suelo, apuntaba una especie de cañón, luego de que por fin centrara a su blanco se levanto - director Dumbledore quiere hacernos los honores
El mago pareció fascinado - ¿no hará daño? Verdad
-Usted confié, este cañón disparara tres cañones que seguirán a sus objetivos hasta estallarle, es solo confeti y harina para tarta
Aquello fue suficiente para el director, él también necesitaba diversión pero no solo él, cuando vio que Severus iba para la casa pidió a los gemelos esperar y fue donde el mago, trayéndolo a pesar de que este gruñía
-Ah profesor Snape - dieron una solemne bienvenida el par de pelirrojos
Snape solo los miro con desprecio
- Severus ve esto…- le dijo el director como si se tratara de un chiquillo - son cañones seguirán a Sirius, Remus y Arthur hasta estallarle enzima confeti y harina de tarta
La ceja que el mago levanto con inclemencia pareció menor rígida, en instantes no les miraba más, sino al pequeño cañón, intentando no reírse mientras pensaba que era una buena forma de cobrarle a Sirius haber lastimado a Harry, solo había un detalle, Harry estaba donde el perro pulgoso pudiera lastimarlo de nuevo
Dumbledore que estaba encargándose de leer su mente desde que notó esa sonrisa de diversión, se movió un poco a mirar a Harry, para su suerte el joven volteo a mirarlo y luego a su padre, Ron, Hermione solo lo siguieron cuando Harry se alejo de ellos
-Abuelo, padre… - miro a ambos y luego a los gemelos
Fred se volvió a tirar al suelo a la señal de Albus por iniciar y George explico lo que pasaría a continuación
Pero Ron casi lo arruina echándose a reír
-Cállate romi o echaras a perder el plan - replico George - vamos Fred haz lo tuyo hermano…
El Weasley que estaba pecho tierra con un ojo cerrado y maniobrando el cañón disparo el primero apretando un simple botón rojo
Un boom se escucho pero nadie pudo notar de donde venia, solo ese cañón que se dirigía peligrosamente a Arthur Weasley, Molly inmediatamente lo cogió por el cuello y comenzó a dar vueltas alrededor del hombre, como si pensara que iban a salvarse solo por eso
Ron y George casi se tumban al piso para reír, como se le ocurría a su madre hacer semejante teatro, porque no solo se echaba a correr, y como si la señora Weasley los escuchara jalo a Ginny y salió corriendo, Sirius y Remus reían incontrolables, hasta que un segundo boom estallo y un segundo cañón se dirigía peligrosamente a Remus, el licántropo salió corriendo hacia Sirius sin calcularlo mejor, y choco con él y se fueron a bajo, uno sobre otro, desde donde estaban Severus, Albus, Harry, Ron, Hermione y los gemelos podían escuchar cómo se peleaban entre ellos, hasta que el cañón regreso
Se levantaron a tras pies y Remus salió corriendo casi chocando con Arthur que seguía corriendo
-Pero qué… qué diantres es esto…- gritaba el señor Weasley
-No lo sé... peromejor corremos - le gritaba Remus buscando un refugio
Molly que jaloneaba a la pobre Ginny miraba aterrada como su marido se caía, luego se tumbaba pecho tierra y el endemoniado cañón seguía yendo contra él, Tonks no podía parar de reír y el pequeño Remus II, pensándose que era divertido le gritaba cosas como "tras de ti papá" "túmbate al suelo" "a tu izquierda papá"
Pero Emma y Joffrey y Sirius solo podían reír, eso hasta que el tercer cañón sonó, esa vez las sonrisas de los tres Weasley, de Granger, de Harry y de Albus Dumbledore los delataron y Molly fue haya jalando a Ginebra dejando que el pobre de su marido se las arreglara con Remus y el ahora perseguido Sirius que no paraba de maldecir
El animago estaba recibiendo un poco de lo que por muchos años hizo, ser la burla de todos y Severus Snape estaba disfrutando eso, sin carcajadas, solo esa sonrisa irónica y petulante que tenía derecho de poner, ahora el blanco había cambiado de dirección Sirius 1000 Severus 1 contra esas mil, pero bien pagada
El primer cañón dirigido a Arthur estallo llenándole el trasero, ya que se arrastraba por el jardín huyendo, llenándolo de papeles de colores y harina blanca
-Fred y George Weasley ya verán - les gritoneo Molly, pero al ver que Remus seguía siendo encañonado y se dirigía peligrosamente a Black se quedo callada, tenía que aceptar que la habían jugado buena el par
Remus seguía corriendo y Black maldiciendo a quien fuera que hacia aquello, cundo vio al sequito con Dumbledore riéndose de lo que le pasaba
-Creo que Sirius nos ha visto- dijo el mago mirándolos curioso bajo sus gafas de media Luna- corramos
Sirius se dirigía a ellos peligrosamente y Remus detrás de él, pero antes de que cupieran alcanzarlos el cañón de Remus estallo tumbando por el estruendo de trasero y llenándole de papelillos de colores y haría blanca todo el pecho
Las carcajadas resonaron en la campiña, haciendo que los que no habían presenciado el momento como Minerva llegaran a mirar
-¡Pero qué!!- vio al pobre Arthur limpiándose el trasero y a Remus tumbado con el pecho blancuzco y esos papeles
Pero que Sirius siguiera corriendo huyendo del cañón que se acercaba peligrosamente a él era para reírse que ni siquiera la rigidez corpórea de la bruja pudo negarse a soltar tan alegre carcajada
Sirius no paraba de maldecir a Fred a George, a Arthur por sus demonios de hijos y de regreso con los tres luego gritaba "no es divertido" "para nada gracioso" "Merlín esto es un cañazo de broma" "paren, párenlo ya"
Pero todas surgían el mismo efecto, risas - Sirius deja que te alcance es la única manera de terminar con eso
El animago se negó y antes de que pudiera notar que tropezaría con Arthur que seguía limpiándose se fue por encima del hombre y lo tumbo y rodaron uno sobre el otro para caer separados al costado del otro y el cañón yendo peligrosamente donde Sirius - Arthur cúbreme…
-Apáñatelas solo Black ya tuve suficiente - se levanto y huyo antes de que el pequeño cañón estallara
Un pum se escucho y Sirius se levanto hecho una furia con la cara y el cabello lleno de harina y papeles, solo gruñía porque se le había metido por la nariz y la coba una cantidad de ambos contenidos, asqueado se doblo sobre el vientre y vomito aquello hecho una masa
Las caras de asco de las mujeres y los más chicos no tenían precio
-Recuerdo cuando escupía babosas
- dijo Ron con la cara fruncida y el tono de voz de asco
Sirius estallo - me la pagaran Merlín sabe que de esta no se salvan
Cuando estuvo donde el resto miro a los gemelos, que propiamente se habían ocultado tras Snape, no muy bien porque podía verlo reírse
-¿Qué pasa Black no es divertido ser el sebo? - dijo irónica y mordazmente Snape, encontrando divertido verlo bufar por las narices y las orejas de ira
-Cállate quejicus
Snape solo siguió con esa mueca que torcía su boca, de divertida ironía pero no se apartó para entregarle a los gemelos y el par pudo huir de él e ir donde Dumbledore
-Mis queridos amigos ha sido una inocente broma - anuncio Dumbledore con paciencia invitándolos a calmarse
-Ustedes par de…- los apunto Black
Molly al verlo se puso frente al par de pelirrojos - Sirius Black ya esta bueno, ha sido una broma… mira a Arthur y Remus, no están maldiciendo
-De ti no se han reído - le dijo entre dientes a punto de pasar sobre ella para alcanzar al par Weasley
-A pero que si no- la mujer se empecino, no le dejaría a sus hijos - se han reído de todos así que para tu molestia
-Si Black déjalo ya - dijo Remus
-De ninguna manera - peleo Black de regreso
Minerva que encontraba ahora mal que la broma causara el coraje de Sirius, solo podía pensar en cómo controlarlo
- Sirius Black no te comportes como crio, eres adulto, afróntalo te hirió el orgullo pero tranquilo vivirás- dijo tono con un tono fuerte que no permitía reclamos y se marcho y todos con ella
Sirius que seguía mirando con odio pero no precisamente a los gemelos, sino a Snape, aguardo hasta que todos se marcharan y lo dejaran a solas con el mago- querías esto no quejicus… por qué
-No tiendo a dar explicaciones pero te diré…la venganza sí que se disfruta, eso es por todas las que te pase y por lo que hiciste a Harry
Lo último dejo helado al animago y a Snape complacido de verlo perder el sentido - veras Sirius, resulta que soy su tutor y me sentí en la necesidad de desquitarme, de modo que no enseñara al crio a vengarse
-Eres un idiota Snape - le gritoneo cuando el mago se fue de ahí
-Si Sirius como quieras…
-Sí que lo eres, eres un maldito cabezota, mira que vengarte a través de otros, que bien por ti quejicus
-Gracias Black - o no lo escuchaba o no le importaba estaba riéndose por dentro y era feliz por otra cosa en la vida
-Y eres… eres un maldito… un maldito y un buen padre para Harry
Snape se maldijo por quedarse a seguir escuchándolo, lo había castigado haciéndolo la burla de todos cuando simplemente pudo poner a los Weasley y a Dumbledore en su lugar, lo había hecho otras veces, porque ahora no, y porque el perro debía decir que era un buen padre, después de insultarlo
-Lo que escuchaste… James estuvo asustado mucho tiempo antes de que Harry naciera, tu no titubeaste ni un segundo para ir y pedir su custodia, no sé si eres más cobarde que James o más valiente que él pero gracias
Cuando llego donde el mago oscuro, le ofreció la mano -en verdad gracias…
Snape no la quiso estrechar y se siguió derecho, aquello le había revuelto el estomago, no de mala manera, sino de buena, de esa en la que sabes que lo que hiciste estuvo bien y también por algo de enojo, como se atrevía a permitir que Sirius le agradeciera algo para lo que no pidió agradecimientos ni menciones, además no era verdad eso de que no pensó un momento con miedo sobre ser el padre de Harry, que estaba diciéndose ese animago desequilibrado si aun tenía miedo cada día de ser padre, aunque eso de castigar a los que le habían daño le venía bien, sacaba un lado muy contenido de ira y maldad que compensara el afecto que sentía por el crio de Potter
Después de esa broma todos se habían reído lo suficiente y dejado por la paz lo patéticos de los perjudicados, aunque Arthur y Remus estaban divertidos consigo mismos.
…
Wexford amanecía soleado y tibio un día bueno para la diversión y las tareas domesticas pero sobre todo para pasear tener un día de campo y comer helado, ya había hablado con James sobre llevar a los niños al lago en el mundo muggle, cerca de la comunidad para varias las distracciones y el hombre había accedido complacido, así que luego del desayuno Lily subió una canasta de comida, James ya había hecho su parte atando las bicicletas a la cajuela, así que lo último que debía hacer era meterse en el auto con su par de chicos y salir rumbo al apartado, viejo y solitario callejón, la salida y entrada a la comunidad
-Para mamá chocaremos
Lily pareció divertida con la cara de James Sirius, había puesto las manos como si tuviese que detener un golpe y empuño los ojos
Albus Severus solo lo miro, vaya que su hermano era extraño, aunque cuando vio la pared al frente más cerca comenzó a gritar -para, para, para mamá para
Lily solo se volvió a mirarlos y fue derecho contra el muro, un instante después el frente del auto salía por el otro lado y los dos críos abrieron los ojos para mirar al frente estaba la ciudad muggle y detrás el auto y las bicicletas estaban atravesando el muro cuestión de instantes y todo el auto estaba marchando hacia los verdes jardines a unos metros de ellos
-¡Que pasada!!! - dijo el mayor regocijándose en diversión
-¿Cómo has hecho eso mamá? - exclamo Albus Severus lleno de excitación
-Bueno así vamos brujas y magos del mundo muggle al mundo mágico, es magia cariño - dijo para el niño de ojos esmeraldas
Esté le regreso una sonrisa y se asomo por la ventana a su lado para mirar el lugar, James igual estaba con el rostro pegado al cristal para mirar el mundo que desconocían
-Esto es fantástico mamá - exclamaba el mayor mirándola y devolviéndose a mirar por la ventana
-Su padre y yo decidimos dejarles conocer el mundo muggle
-Es una pasada, mira todo lo que hay, casas de dos pisos y tres - señalo una de tantas en las hileras que antecedían
-¡Y tiene gente de piedra!! Creí que ellos no hacían magia - dijo Albus Severus impresionado con las estatuas
-Esas son estatuas cariño, y son esculpidas no usan magia para eso
Todo lo que veían los sorprendía cada vez más, incluso cuando Lily aparco donde otros autos, los chicos lucieron fascinados de que los autos formaran filas como esa para esperar a sus dueños, pero como ya les había dicho su madre era hipotético, los autos no esperaban, sus dueños los ponían ahí porque era el sitio asignado
Juntos anduvieron una colina a arriba donde se podía mirar el lago, muchos chicos se bañaban en el
-En estos lagos no hay criaturas acuáticas como en el lago negro de Hogwarts - pregunto el menor, ya se sabía la historia completa del castillo aunque desconocía exactamente como eran y que hacían cada criatura que mencionaba tener su lago y su bosque prohibido
-Estoy segura que no cielo… pero si hay peces de agua dulce
-¡Peces…!!! - exclamo James volviendo hacia su madre- y podemos nadar
-Claro cariño, les he traído un atuendo propio
Los muggles eran complicados vestían de distintas formas para cada ocasión, James se resistió a quedar en los entallados bóxers de licra que su madre pidió a Albus Severus a ponerse y se dejo el short holgado
-Bueno vayan y no se metan más que otros chicos, James Sirius está de más que te diga
-Que cuide al enano, entendido mamá
Estaba tan ansioso por ir haya que lo único que no hizo fue cuidar de Albus Severus, pero el menor se las arreglo para acercarse a un par de chicos con lo que jugabaa la horilla, James Sirius había seguido a unos más al límite indicado, mientras Lily se tumbaba en el pasto y disfrutaba de la calma, niños riendo, pajaritos trinando y un solo y único recuerdo, Severus Snape, podía sentir el aroma en el aire, sentirlo frente a ella, como le cubría el sol, si, Snape era un gran amante, fue un perfecto amigo e instructor y luego siguió siéndolo agregando ese toque de amante y cómplice
Perdiéndose en su imagen se dejo llevar, llevar por cada minuto cerca de él, de principio a fin como recuento, él la primera vez en que ahuyento a Petunia, él hablándole de Hogwarts y él haciéndola mujer, a él se había entregado virgen y pura y a él quería entregarse cada día de su vida, incluso cuando la insulto y desprecio, una lagrima rodo en su mejilla, cargada de odio y de amor en la misma cantidad, porque debía odiarlo y lo amaba y se odiaba a si misma por no olvidarlo nunca, ¿pero quién podía culpar? Tenía un hijo suyo cerca, a quien criaba y un hijo lejos en quien siempre pensaba y mientras más lo hacía más se aferraba a ese vinculo materno que gritaba en su cabeza que nunca dejaría de amarlo porque era producto del amor más puro e inmenso Lily iba a amara a Severus Snape siempre
Albus Severus llego corriendo donde ella, salpicándola con el cabello que le escurría
-Cariño… - se levanto mirando a contra sol -¿qué pasa pequeño?
-Ya me he cansado de nadar, tengo hambre
Lily alcanzo su toalla y lo seco un poco, los brazos, las piernas sin dejar de mirarlo, es verdad que el niño se parecía a James Potter, pero había algo más, quizás el cuerpo delgado, largo, la piel suave, el aura de elegancia y esa postura perfecta de altivez digno hijo de Snape sin duda, tomar sus manos era tomar las de él, igual que olerlo era oler a ese hombre, sin darse cuenta lo abrazo a ella metiendo su cabeza en el cuello del crio
-Mamá…- dijo el niño con encanto -Me haces cosquillas
-Lo siento amor… pero estas tan lindo que no puedo dejar de abrazarte, de verte, de olerte- lo sentó entre sus piernas y siguió secándolo, sus pies que no pudo evitar comparar, cada dedo en ellos, cada línea es que debía ser como los de Snape, ella lo sabía porque muchas veces habían llegado empapados a casa y para evitar regaños se secaban enteros y luego usaban sus ropas de reserva en el hueco del árbol para llegar a casa y evitarle una regañina aunque estaba segura que Severus la recibía bien si porque llovió y se mojo igual que si llovió y no se mojo, pero de esas ocasiones Lily comparaba siempre sus cuerpo, se quejaba de ser delgada, de tener pies tan finos, aunque él le decía que eran perfectos y ella quería ver los de él igual que pasaba horas entrelazando sus dedos con los de él, viendo sus manos, cada nudillo en ellas, tenia gravado a Snape en la piel mejor de lo que él llevaba gravada era horrible marca por eso estaba segura de que Albus Severus igual que Harry llevaban cada line del pie y de la mano, detalles tan pequeños e imperceptibles iguales a los de su padre
-Mamá te pone mal que crezca - fue muy astuto de preguntar algo que no leyera ya en su mente
Los ojos de Lily llenos de asombro miraron al chico - me pone algo mal es verdad, no quiero que dejes de ser mi bebé, pero, también quiero verte crecer… que tan grande estarás, si te crece la nariz- le tomó la nariz con ternura y cuando el niño se sacudió lo abrazo a ella fuertemente
-Yo también quiero crecer e ir a Hogwarts y ser un gran mago
-Ah sí… y qué tan "gran mago" quieres ser
El niño torció la boca y mirando hacia arriba lo pensó un poco, ahí estaba ese brillo de altivez en sus ojos - como el mago del que llevo su nombre
-Oh te refieres a Albus Dumbledore
Albus Severus arrugo la cara- ¡no0o!! Como Severus Snape
-¡Merlín!! ¿Cómo Severus Snape? Por qué él cielo
-Porque debe ser muy inteligente y valiente para estar al lado de alguien tan malo como fue Voldemort, yo creo que Severus debe tener mucho valor para mirarle a la cara, yo saldría corriendo
Lily sonrió un poco - supongo que tienes razón, después de todo Severus no es un mago malo
-No… de eso estoy seguro yo
Cada vez más impresionada con el chico, lo aparto un poco, le dio un bocadillo y lo miro comerlo de frente a ella como si pensara en que parte de ese pequeño se encontraba esa parte de él que gritaba "soy un Snape" porque Harry antes de nacer la llevo hasta la casa de él, había querido seguir yendo y solo con él paraba de llorar, le ponía atención entera, le sonreía, Harry parecía saber que ese hombre era su padre
-Le conociste mamá- dijo entonces la voz encantadora y hasta cierto punto, severa, sin darle lugar a dudas o a pensar antes de decir nada, su mirada clavada en ella aguardando una respuesta
-Sí, lo conocí
-¿Por qué no me dijiste eso?
Lily titubeo y se encogió en hombros - pues eso no lo sé… quería que pensaras que eran historias que te contaba y… me parece que olvide decírtelo
-Cómo es él… porque sigue vivo ¿no?
Lily asintió, sus ojos se nublaron en lágrimas, del desconcierto de saber que en alguna parte estaba él, lejos de ella, de Albus Severus y seguramente lejos de Harry, Lily desconocía que Severus trabajara como maestro en Hogwarts
-Pues recuerdo que es alto, con el cabello largo poco más bajo de los hombros, recuerdo que siempre leía, se sentaba bajo el roble en Hogwarts y leía por horas hasta la siguiente clase, era excelente en todo, como pocionista, leyendo a mente de las personas
Los ojos esmeraldas de Albus Severus se abrieron más, ese mago podía hacer lo que él, escuchar las mentes
-En qué momento fue con ese mago malo del que muchos hablan Vol.… Volde… ¿qué?
-Voldemort cariño…
-Si ese
-Bueno no lo sé… no sé porque decidió ponerse de su lado
-Crees que Severus Snape este en Azkaban por haber sido mortifago
-Estoy segura que si… o quizás escapo
-Entonces escapo porque era además de inteligente hábil
Albus Severus tenía una mirada de solemnidad hacia el recuerdo del hombre, como si le fascinara pensar en él, quizás por toda esas historias que le contaba de él
-Me puedes contar como hizo él para lograr que vol.… ese no matara a ese bebé al que el mago malo temía
Lily se espanto de pensar que había dado esa información a su crio de siete años, lo miro con anhelo y luego pensó en contarle de cierto modo iba a enterarse que su hermano de sangre se había salvado de Voldemort
-Bueno- se volvió a mirar si James Sirius estaba bien y entonces miro al niño frente a él - fue una noche en que Severus y una gran, gran amiga suya fue a su casa
-Llevaba al salvador con ella
-Llevaba a su bebe de un añito y conversaban cuando él le dijo que había confesado a Voldemort una especie de sueño o profecía que decía que su hijo derrotaría a Voldemort y entonces él mago malo decidió que lo mataría, Snape le pidió entonces que se escondieran pero ella pensó que de quien tenía que alejarse era de…
-De Snape- se adelanto el niño, fascinado de saber que Snape había sido muy valiente para arriesgar su vida con tal de salvar a ese bebé y a su madre con él sabiendo que Voldemort podría matarlo, eso era lo que quería copiar de él, ser tan valiente para salvar vidas aun dando la suya, era más que valentía, era amor -Mamá Severus pudo amar a esa mujer
Sorprendida de que el niño llegara a esa conclusión, la misma que razonaba ella en su mente, lo miro -¿Por qué dices eso amor?
-Bueno porque otra cosa además de querer evitar que mataran a gente inocente Snape arriesgaría su vida, seguro que si Voldemort… se enteraba lo mataba
El corazón de Lily palpito con rapidez, invadido de miedo y de dolor, y si estaba muerto, ella no había querido escucharlo y si fue en vano, si Snape había muerto, luego de salvar a Clare Fellon
Albus Severus quedo muy serio mirándola, temiendo haber dicho algo malo que hiciera que su madre no lo quisiera más- mamá
Lily solo se puso de pie, comenzó a recoger todo y llamo a James Sirius
El chico se negó, protesto y la ignoro pero Lily le llamo tantas veces como fueron necesarias y le ordeno cosas como secarse, cambiarse y subirse al auto en un tono molesto, el mismo con que había tratado al más chico, así que sin darle motivos de regañarlo más se subió en el auto, ni siquiera habían podido andar en bicicletacomo decía su madre que hacían los niños muggles, no les había mostrado donde es que trabajaba su padre en ese mundo, porque James tenía dos empleos, uno que solventara los gastos muggles
Mientras Lily seguía guardando cosas como autómata, James Sirius dio un golpe en el brazo a su hermanito -¿qué has hecho para poner a mamá así? - lo miro con el ceño fruncido y volvió a darle otro golpe
Albus Severus solo se contuvo de gritar y quejarse y soporto el dolor y el llanto - no le he dicho nada
Pero James Sirius no iba a creer eso así que antes de que su madre lo mirara le dio un golpe en la cabeza que hecho a Albus Severus contra el asiento enfrente
-Ya, le diré a mamá que estas pegándome
James que lo seguía mirando con desprecio abrió la boca para arremedarlo -YAAAH, le diré a MAMÁAA
-Eres tonto James Sirius, eres bobo y tonto y torpe - le dijo mirándolo con ira por debajo de su fruncido seño, señal de que usaría magia para lastimarlo
-Le diré a mamá, le diré que haces magia - se movió todo cuanto pudo contra la puerta para salir disparado si el niño le hacía algoy comenzó a gritonear - mamá, mamá mira a Albus, mírale…
Su madre llego entonces y se metió en el auto -James Sirius Potterporque tienes que ser tan insoportable, siempre molestando a tu hermano haciéndole travesuras asustándolo
Lily había perdido todo signo de cordura, no tenia ánimos de soportar que el niño se comportara justo como James
- y tú Albus Severus si en verdad quieres ser valiente mejor que empieces a defenderte
El ojiazul se quedo frio, porque su madre le había dicho eso, quizás porque siempre lloraba y era el blanco de James Sirius, quizás estaba cansada de tener que ayudarle siempre
Los dos chicos se quedaron callados, y Lily aun llena de ira, de una que era producto del miedo y la desesperación de saber que Snape estuviese muerto no podía pensar, no podía notar que acababa de hacer un reclamo que era más para James Pottery no su hijo y tampoco noto que obligo al menor a afrontar lo que su hermano le hacía, como si fuera al propio Severus a quien estuviese diciéndole que se defendiera de los merodeadores
Cuando llegaron a la casa, los niños se metieron y fueron a sus habitaciones, no querían seguir molestando y Lily agradeció no tener que disculparse con nadie ni por nada, solo quería ir a tomar una larga siesta, una muy, muy larga de la que no despertara si no era para ver que Severus estaba con ella
Apenas dio un portazo en su habitación y se deslizo contra la puerta hasta dar al piso, llorando, quería gritar, pero solo gruñía, gritaba contra su garganta y soportaba cuanto más pudiera, que iba ser de ella ahora, que si Severus estaba muerto y ella regresaba donde Harry, a seguir viviendo, no iba poder, no iba a hacerlo, ella no era capaz, le dolía todo, el cuerpo, le ardían los ojos, temblaba incontenible, y sentía que no podía seguir respirando porque le costaba, solo tenía esa necesidad de tumbarse y dejarse llevar por el sueño
Albus Severus había salido al tiempo de su habitación, poco antes de que su padre llegara, sabía que su madre había pasado las últimas horas llorando y ahora solo estaba callada, se pego a la puerta para escucharla pero nada, no había un solo ruido así que dio una suave palmada
-Mamá…- su voz sonó a llanto y a miedo - mamá… - repitió casi sin voz y se dejo venir abajo contra la puerta
Lily lo escucho, lo había escuchado caminar ahí y su ligera palmada incluso cuando la llamo mamá, pero como decirle a ese niño la verdad, y como iba a decírsela si no había ninguno de esos dos padres que le diría que tiene, si Clare y Severus estaban muertos entonces para que decirle, por eso no respondió, por eso no quiso mirarlo a los ojos y decirle nada
Pero Albus Severus siguió ahí llorando, sin saber que pasaba, sin entender que había dicho él para ponerla tan mal, para que les regañara y llorara tanto tiempo hasta no querer saber de ellos
James Sirius salió a mirarle - ¿qué haces ahí?
-Quiero que mamá me habrá hermano- se levanto aprisa secándose las lagrimas
-Déjala en paz ya saldrá
El niño era algo frio, nadie podía dudar que amable y bueno, pero por alguna razón siempre veía todo lo que el menor hiciera con mala cara, era su rival en todo y contra todo, simplemente no quería que su hermanito se llevara el crédito del bueno y creía que esa inocencia no era más que una trampa para hacer que sus padre lo quisieran más, mirándolo con desprecio se volvió y se metió a su cuarto
Albus Severus en cambio se volvió a la puerta de la habitación de su madre y se quedo pegado a ella tocando, solo ligeras palmadas, no supo cuanto tiempo, pero el cuerpo se le había dormido, su mano dolía y sus pies, además de que tenia la mejilla enrojecida por la presión contra la puerta
Cuando James padre llegó, nadie fue a recibirlo y subió abrumado encontrando a su pequeño hijo adherido a la puerta de su habitación
-Albus qué, que pasa- lo despego de ahí
-Mi mamá no abre… es mi culpa, yo he tenido la culpa
-No, no, no claro que no- lo abrazo a él, le tallaba la espalda y susurraba cosas alentadoras - Lily. Dijo para alguien más que no fuera el niño, a quien siguió conteniéndolo y acariciándole la espalda con ternura hasta que Lily se apareció
-Eh qué pasa amor - la contuvo donde él antes de que está saliera corriendo abajo
-Por favor James ahora no
Miro a Albus que se había despegado de su padre para mirarla, estaba apenado cuando era ella quien debía estarle pidiendo disculpas
James los miro uno por uno - hijo ve a tu cuarto déjame que hable con tu madre
El niño asintió y se fue de ahí
Lily y James bajaron a la sala, él abrazándola y ella queriendo evitarlo -¿Qué paso? Creí que nos veríamos en el lago
-Los traje porque, James yo perdí la cordura
-De que hablar cariñó- le tomaba amablemente de la barbilla - que fue lo que paso
-Hablaba con Albus Severus sobre que quería ser un mago valiente y yo… -como decirlo, es que nadie podía ayudar a una bruja para que superara las cosas que estaban fuera de ella, un muggle, su madre, no ella había muerto y su hermana Petunia no querría ayudar - le contaba sobre Harry y Voldemort
Los ojos de James se abrieron de asombro y se asomo una mueca de molestia - pero ¿Qué? Porque hablabas de eso con él
-Le hablaba de Severus - confeso entonces aterrada
James se apartó,cuando volvió a mirarla fue para desaprobar lo que hizo - que ganabas Lily, dime qué ganas- le hablo con tanto coraje que Lily quería volverllorar y nada más
-No lo sé, no lo sé James pero, pero de pronto sentí, sentí que Severus puede estar muerto y yo…
-Y tú que Lily - le corto casi gritándole
Lily solo lo miro, y luego nada, ni dijo ni hiso nada, solo se quedo ahí, derrotada e ida en sus pensamientos que la aterraban, hasta que James volvió donde ella y la obligo a mirarlo
-Le amas, dime Lily lo sigues amando
La miradavacía de Lily le confirmo lo que estaba temiendo y se volvió a apartar, se paso los dedos por el cabello con frustración y resoplo fuertemente - por qué Lily… porque no te olvidas de él
Las respuestas giraban en la cabeza de Lily, por más fuertes que fueran sus respuestas en su cabeza, solo sonaban bien ahí, en su cabeza, si le decía algo a James tendría que atenerse a las consecuencias
Su par de hijos apareció entonces al pie de la escalera - chicos que hacen aquí, váyanse a la cama, ahora vamos a la cama
El par se fue entonces, ahora regañados por su padre, James Sirius empujo a Albus Severus cobrándole nuevamente otro regaño, golpeándolo contra la escalera y por más que el crio se quejo lo dejo ahí y se encerró en su cuarto