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Dos salvadores — capítulo 45

Lily se levanto de la cama una tercera vez desde que se recostó, James le informo que llegaría tarde, y no era eso lo que la tenia levantándose sino Albus Severus, contagiado de una enfermedad muggle, por suerte ya estaba de vacaciones aunque no por eso iba mejor,  por lo contrario James Sirius parecía más sano, en demasía, iba por todos lados, hacia tantas cosas a la vez y significaba más aseo, lo que él rompía, tiraba y ensuciaba Lily igual lo arreglaba, lo juntaba y limpiaba

-Basta James Sirius Potter, basta de televisión a dormir ahora - era también la tercera vez que lo repetía

Sin mucho ánimo el niño apago el televisor y se hecho en la cama, ya estaba pensando en decirle a su padre que lo llevara al trabajo, su madre no era nada divertida hacia casi medio año en cambio  James su padre se había vuelto más divertido,  así que apenas llegara se lo diría

James regreso en ese momento en que sin poder conciliar el sueño, fue a sentarse a la sala después de dejar a Albus Severus  bien cubierto y de que James Sirius parara sus desmanes

-Hola- dijo sin mucho ánimo

Lily se levanto enseguida, ya estaba preguntándose cuando James enfermaría de lo mismo que Albus Severus, pero no era nada de eso

-¿Qué sucede?- pregunto impresionada ante la angustia del mago

-Se trata del mundo mágico- azoto el periódico en la mesa de centro y Lily se abalanzo a tomarlo

Dumbledore tachado de farsante y manipulador y Harry, su objeto para secundar las visiones de un viejo mago que no había podido evitar desastres sucedidos en Hogwarts, como los petrificados, Sirius Black entrando en el castillo, Harry un crio de catorce años en el torneo de los tres magos, donde había ocurrido la muerte de Bertie el director de D.M.C.I

-Pero Harry, Voldemort… es verdad James

-El ministerio hace un esfuerzo grande por negarlo, que otra razón sino que es verdad para emplear tantos esfuerzos

-Y Harry

-Pues no lo sé, aquí no dice nada de su paradero, por seguridad, Lily ya me parece a mí que debemos volver

-Si por supuesto

-Le diremos a los chicos que iremos por Harry

-¿Cómo les explicamos que lo buscaremos hasta hoy?

-Siempre les hemos dicho que yo estoy buscándolo, bueno sabrán que lo encontramos al fin

-Y el peligro - sumida en sus propios miedos, Lily se quedo pensando un segundo en lo que era mejor, proteger a Harry sin duda no era cuestionable y sobre los otros chicos

-Está bien, estoy de acuerdo ¿Cuándo nos vamos?

-Todo este día me he dedicado a buscar a canuto y a lunático, Sirius está en la casa de sus padres, ya le he mandado una lechuza,  nos esperan mañana, pero prefiero irme esta noche

-Albus Severus  está enfermo James, la red flu solo empeorara las cosas

-Entonces aparécete con él…

-Se te olvida que hemos evitado la magia para no descubrirnos… además está prohibido transportarse con un menor

-Que sugieres, ¿Qué nos detengamos y veamos qué pasa? necesito ir donde  Dumbledore tendrá que decirme donde esta nuestro hijo, regresare con él

Lily no tuvo objeción, Wexford era el mejor lugar para tener a Harry a salvo, lo había sido siempre, pero por todas las razones que ahora no podía pensar, no lo habían hecho.

Esa misma noche, Severus Snape seguía luchando contra sus fantasmas

Flashback

Lucius Malfoy estaba escudriñándolo, intentando encontrar que decir, pero le era imposible, hasta que Snape quiso decir alfo

-Severus, Harry es el hijo de James Potter tú enemigo ¿Por qué te importa lo que le pase al niño?

-Me importa porque también es el hijo de Lily, tú no harías nada si Draco estuviera en esa situación

-Sí pero Draco es mi hijo Harry no es nada tuyo, así que alégrate de no tener que cuidar de un crio

Severus solo lo miro ceñudamente, tenía que aceptar que no era hombre para criar a un niño, pero tampoco podía dejarlo en manos de Petunia, sabia lo perversa que podía llegar a ser con Lily, quien iba a impedirle serlo con el pequeño e indefenso hijo de su hermana muerta

-No puedo dejárselo- insistió

Lucius refunfuño, incrédulo, porque tenía un mago como Severus Snape, que simpatizaba con Voldemort, que gustaba de las artes oscuras y que además era por completo amargado y falto de interés por los críos, querer cuidar de un chico que no era suyo

-¿Qué te ha dicho Dumbledore?

-Que pongo en peligro a Harry yendo a verle… que de criarlo yo es dejarlo en manos de Voldemort

-Ya lo ves… olvídate de ese niño, no estaría nada mal que Potter pague sus culpas con ese crio

-Es el hijo de Lily también, no tiene porque pagar lo que su estúpido padre hizo o no… no merece esa vida

-Bien entonces porque no usas poción multijugos, te haces pasar por alguien, no sé… y compras una casa en Prive Drive y pasas los veranos cuidando que al crio no le pongan una mano encima 

Irónicamente Lucius había pensado una buena estrategia aunque ¡poción multijugos! Y hacerse pasar por quien

Fin del flashback

Sin esperarlo, alguien tocó a la puerta, seguro era el crio de Potter, enfermo por tanta pizza, pero no se trataba de él sino de Albus Dumbledore, se apartó sin mucho ánimo a darle el paso

-Veo que Sirius ha hecho un esfuerzo por tenerte en su casa

-Si como sea, ¿Qué es lo que quieres, señor?

-Necesito que vengas conmigo - habiendo contemplado ya le lugar miro el desquicio en los ojos de su muchacho, que no era por su presencia o por tener que irse con él sin haber dormido          -¿pensando en Harry? Severus

El oscuro mago volteó a mirarlo, es que ese impudente y molesto mago no podía dejar de meterse en su mente, eran pocas las veces en que no tuviese que usar oclumancia y estaba el viejo Dumbledore molestándose en saber que pensaba cuando no le incumbía

-Lamento no haber sido más asertivo antes… debí escucharte y acepto toda culpa por la vida que Harry tuvo con esa familia

-Como quiera, porque ha venido por mí

-Quiero que me acompañes antes de que todos despierten

-Son menos de las cuatro, nadie va a despertarse - rezongo, aun así había ido por su capa dispuesto a ir a donde quiera que el gran mago quisiera ir

Mientras caminaban, luego de desaparecer del cuartel, Dumbledore seguía con una duda

-Utilizaste el plan de Lucius

Aquella frase, hizo que Snape quisiera maldecir al mago y deshacerse de él de una buena vez

-Se que no debo meterme en tu mente, pero, me es imposible tratándose de Harry

Ahora estaba apelando a su infinita necesidad de proteger a Harry, de dónde venía aquella necesidad y porque tan tarde

-Tengo curiosidad Severus… no me dejaras con ella o me temo que utilizare

-No se atreva a leer mi mente y tampoco me haga decirle…

-Severus ya sé que te cuidas muy bien de Tom, no necesitas hacerme creer que puede saber lo que tú piensas

Eso terminaba con la poca paciencia del mago, ahora Dumbledore también iba a creerse dueño de manejar su mente, ni el mismo Voldemort lo hacía siempre y cuando no estuviera en su presencia

-No lo use… no use ninguna opción y tampoco compre una casa de verano en Prive Drive para cuidar de Harry, no fue necesario

El viejo mago volvía a abrir la boca, pero no había buenas razones para lanzar un "pero"-así que simplemente me obedeciste

-No he dicho eso

Albus Dumbledore no podía estar más feliz, vaya que los estudiantes crecían a prisa, muy a prisa muchas veces, porque Severus y Harry crecieron antes de lo que él pudiera desear y ahora el orgullo por quienes eran era su único consuelo

-No me dirás…

Sin que el sol saliera aun, Dumbledore y Severus caminaban por Hogsmeade, iluminados solo por los faros

Severus dejo escapar un profundo suspiro mientras pensaba como explicarlo

-Bien… fui el único maestro al que Petunia Evans no pudo intimidar, no sé como nunca supo que era yo

-Entonces

-Fui su maestro de preescolar y la básica, tuve que arreglármelas para pasarla de profesor cada año que Harry cambiaba de grado

Dumbledore estaba maravillado, cuantas caras había tenido que mostrar y sin poción multijugos

-Te sorprendería lo que una barba, bigote, cabello corto, recogido o usar sombrero puede hacer

-Así que tienes bastantes trucos bajo la manga

-Algo así…

-Bien eso durante la escuela

-Cuando estaba en la casa no podía hacer mucho… mis primeros intentos por ayudar a Harry resultaron poco decorosos, Harry no se explicaba como medio césped se podaba solo, o como es que la cerca terminaba pintada sola, después aprendió a ir más aprisa y dejar que lo que fuera que pasara hiciera lo suyo

Albus Dumbledore comenzó a reír, el pobre de Harry  había tenido que adaptarse -¿Qué más?

-Bueno respecto a Dudley, le quitaba la magia a los juguetes que usted enviaba a Harry, el molesto crio hacia que se los dieran a él, la primera noche tuve que meterme en la cabeza de Potter para plantar en él una buena escusa, aunque él ya tenía una mejor

-Vaya… Harry querrá saber eso, le causara mucha gracia

-No lo creo… y mejor que no se lo diga

-¿Por qué no Severus? Harry estará agradecido de que no lo abandonaras con ese trió de muggles 

-La realidad es que no fui de suficiente ayuda

Siguió caminando, más a prisa dejando a un desconcertado mago, mirándole, pero Dumbledore solo lo había alcanzado en el bar de Aberforth, sin intensión de hacerlo hablar más, desde que llegaron, seguían sentados en la mesa más lejana a la puerta, el viejo mago sonreía aun por la razón que Snape sabía y la cual no podía importarle menos, no era que Albus Dumbledore tuviera buenas razones para sonreír

-Lamento que no pudieras tomar el desayuno Severus, pero podemos tomarlo más tarde, aun no amanece

-No gracias- mascullo en un bajo tono de molestia

-Vamos, nunca es tarde para compartir una comida con este viejo mago ¿o sí?   

Por demás molesto, Severus evito al testarudo e insensato mago, hasta que esté se puso de pie de un brinquito - ¡Aberforth! hermano 

Una gruesa y ronca voz respondió a la adulación - sabía que vendrías

-Lo sabía yo también y supongo que sabes a que he venido

El alto y ceñudo hombre, miro a Snape con algo de aprecio - ¿qué es lo que quieres Albus?

Una de las meseras se acerco y Dumbledore se dispuso a hacer su pedido, dos copas de Ron, aunque sabía que Severus no bebía eso, lo necesitaba un poco fuera de sus cabales, de ahí que lo quisiera un tanto ebrio a antes de las seis de la mañana, entonces se fue dando precisa instrucción de llenar la copa del mago apenas la acabara y que no pasara de una botella

-Snape sabe lo que planeas - cuestiono el menor de los Dumbledore apenas estuvieron en la casa de esté

-No…

-No será suficiente que lo embriagues, además, esperas que James Potter lo mate o se compadezca de matarlo por su estado

-Espero que Severus resista la noticia, igual que James resista la noticia de que Severus ha cuidado de Harry, y apelaría a la sensatez de James por empuñar una varita con quien apenas pueda ponerse en pie solo

Aberforth casi pudo reír, sino porque era aberrante enfrentar a ese par en desigualdad de condiciones

-Severus es muy buen duelista y mataría a James  antes de que pueda pronunciar "avada kedavra" contra Severus

-James Potter busco a Sirius y a Remus

-A que gusto, le pondrán al tanto de todo

Cuando abrían regresado Severus estaba en la mesa con menos de la mitad de la botella de ron, en una actitud poco decorosa, seguramente cuando se enterara lo maldeciría sin escuchar razón

-Severus muchacho - estaba sirviéndole lo último de la botella 

Cuando lo vio, Severus blandía una mano en negativa, sin poder ponerse en pie

-Crees buena idea ponerlo así cuando Voldemort ha regresado

-Severus apenas puede saber la diferencia entre si y no,  si Voldemort piensa en valerse de él para saber cosas no le será útil

Esa estaba siendo una larga noche, Dumbledore había invitado a su hermano y a Severus otra botella, a pesar de las negativas de Snape seguía sirviéndole más ron

-Severus porque no me dices como cuidabas de Harry de los Dursley

Como si fuera el mejor de los temas, Severus en ese estado de diversión y felicidad propia del alcohol miro a los dos magos

-¿Qué quieres saber?

-Bueno, por ejemplo como le cuidabas cuando bebé…

-Ah eso… - como si se tratara de un ÉXTASIS de pociones estuvo feliz de pasar la prueba        -bueno no fue difícil, Petunia era demasiado desconsiderada con Harry, le dejaba llorar si tenía hambre, si estaba sucio, si se sentía solo, si quería atenciones ella siempre corría a cuidar de su hijo, así que mientras iba en busca de ese fastidioso engendro me aparecía en la maldita alacena bajo las escaleras, no sé si la leche me quedaba bien pero el pobre de Harry la aceptaba bien, igual se conformaba con que yo estuviera ahí para mecerlo, jugar un poco y hablarle, hasta los tres años

Aberforth sin duda estaba admirado, Severus Snape había hecho todo por amor, como él había dado todo por su familia, ese era el rencor a su hermano mayor, Albus Dumbledore no sabía de luchar y darlo todo por amor 

-Creo que es mejor que nos vayamos ahora, Potter, Black y Lupin te están buscando en Hogwarts

Albus no tuvo más opción - te importaría hacerla de su nana y llevarlo a su mazmorra quiero encontrarme con ese trió solo

El mago no dijo nada, se desapareció con Snape y apareció en la mazmorra dejándolo tumbarse en la cama, entonces fue al despacho de su hermano, donde James, Sirius y Remus estaban con Albus, nadie más sabia del encuentro entre los tres amigos, ni como habían pasado del susto, a la duda y al gusto, los tres merodeadores estaban de regreso y no podían estar más felices, aunque con todas las noticias, James Potter estuviera maldiciendo al mismo Merlín por poner a su primogénito en manos de quejicus, aun peor, porque en palabras de sus amigos "Eran un buen padre al que Harry respetaba" Harry debería como él, hacer la vida del mago que lo dejo huérfano, imposible, infeliz a cada minuto

Cuando Aberforth apareció los reclamos ya habían pasado. Actuado o no a beneficio de Harry, James Potter quería ver al oscuro mago, que le pidiera disculpas y le suplicar matarlo, porque lo iba a ser tan infeliz y le haría el peor de los daños cada día mientras siguiera respirando

-James te pido seas más sensato, sé que es mucho pedírtelo en tus circunstancias pero siempre he creído en lo bienhechor que eres - pidió Albus sin negarse a llevar ahí a Snape

Sirius que no había querido influenciar en su amigo, había dicho solo lo que él vivió el verano pasado con Harry y Severus

Remus también había dado fe al buen trato de Snape hacia Harry

-Severus me hubiese maldecido si hubiera impedido que tuviera la custodia muggle y mágica de Harry, no le quería más donde los Dursley, pude constatar que Harry sufrió maltrato de todo tipo en casa de los Dursley

-¿Por qué Snape? ¿Por qué Severus Snape?

-Me parece James que es una larga historia, pero desde el primer año Harry mostro cierto animo por que Severus le tuviese precio

-¡Mi hijo! ¡Deseando el aprecio de quejicus! 

Aberforth que no había dicho una sola palabra, mira aquel mago por el que Albus Dumbledore mostraba aprecio, aun cuando no lo merecía, según el parecer del menor, James Potter si era engreído y patético además de odioso, y lo sabía porque ya no lo soportaba ver actuando como idiota, antes de que su hermano le permitiera seguirse quejando, puso un pie al frente del Potter -Me parece que no te importa que hayan maltratado a tu hijo, que lo trataran peor que a un elfo domestico, a ti solo te importa asesinar a Snape, cuando de no ser por él tu hijo quizás hubiese muerto de hambre o por los golpes que le propinaban -con una por demás sobrada actitud se le quedo mirando

James había enmudecido  

-Te sorprendería saber James que Harry enferma apenas es separado de quejicus - dijo Sirius en un tono de burla que había sonado mejor en su cabeza, pretendiendo ayudar a lo que el menor de los Dumbledore había dicho

Pero James tenía una cara de enfermedad  -quiero verle, a Severus, no tengo dos días para mirarle, debo regresar con Harry a donde Lily y mi familia

Aberforth que no podía ocultar su modesto miedo por Snape se ofreció a ir por él

Severus estaba en su mazmorra tirado en la cama aun, como si le hubiese pasado el expreso de Hogwarts encima

-Severus- le llamo el Dumbledore

Pero Snape estaba desvanecido, así que fue donde él y lo saco de la cama a jalones - vamos Snape le…van… ta… te- se echo encima un brazo del mago y lo llevo arrastrando a la chimenea, en segundos aparecieron en el despacho

Como lo habían prevenido, James tenía la varita empuñada apenas los vio aparecer, pero cuando el oscuro mago se fue de frente incapaz de sostenerse en pie quedo desalentado de maldecirlo, Aberforth lo había detenido antes de que se estrellara contra el suelo

-¡Esta emborrachado! ¿Severus Snape? Pero…

-Me parece que mereces otra explicación James, ha quedado así por mi culpa

Sirius quería tanto que Rita Skeeter estuviese ahí e hiciera la mejor y más cuestionable nota  sobre el oscuro mago cayéndose en el despacho de Dumbledore, cuando llegara a oídos del ministerio de magia Severus estaría despedido de Hogwarts y lejos de Harry y la orden

Severus no había dicho ni hecho nada, nada que lo ridiculizara sino porque Aberforth lo había soltado a su llegada, ahora estaba en una silla siendo observado por los tres merodeadores y los dos Dumbledore

Albus se acerco entonces -Severus, muchacho… sabes quienes estamos aquí

Severus alzo la cabeza que tenia postrada en una mano, como si estuviera pensando y miro a cada uno

-Si

-Bien ¿puedes decirme?

-Dumbledore, es quien habla, Aberforth a su derecha y están Sirius Black

Las sospechas de que fuese una actuación pasaron por la cabeza de Remus, quizás el mago solo estaba jugándole una broma o intentaba no morir en manos de James  

-Y Remus Lupin oh y Potter - cuando lo repitió solo para él volvió  a mirarlo- porque el hijo de Lily va más grande… - cuestiono queriendo ponerse en pie, o estaba ahogado en ron y tenia visiones o Harry había crecido unos cuantos centímetros en horas

James supuso que el mago estaba ahogado en ron y no jugaba con ellos, en verdad estaba creyendo que era Harry

-No soy Harry quejicus

Severus se incorporo entonces, sujetándose de la silla -James Potter, pero tú… a ya…

Al parecer el ron lo había hecho llegar a un razonamiento que solo él tuvo, porque los otros cinco ahí parecían no saber de que hablaba - entonces funciono

-¿Qué es?...

-¿Lo que funciono?

-¿De qué?...

¿Está hablando?

Sirius había completado la pregunta de James y Remus, así mismo los Dumbledore completaron su pregunta 

-Severus- le llamo el viejo mago mirándolo seriamente -¿Qué es lo que funciono?

Pero Severus no dijo nada, se sentó y comenzó a tomarse la cabeza como si le fuera a estallar

La primer mañana en Grimmauld Place pareció mejor a pesar del clima, un tanto frio para las fechas, Molly había despertado a todos tarde y servido solo chocolate caliente y pan dulce

Harry había bajado con Ron y Hermione, la castaña estaba de visita todo el verano mientras Harry estuviera ahí, porque iría con él a la madriguera y de regreso a la casa de los Black

-¿Qué tal han dormido?- pregunto Molly sentándose ya a la mesa

Ron se estiraba aun en su silla -Yo he dormido de maravilla

-Qué tal tú Harry

Harry que miraba atento el humeante chocolate alzo la cara a mirarla - bien, en realidad muy bien considerando que Ron ronca en exceso

-Vamos Harry bien puedes poner un hechizo silenciador

  • dijo Hermione, evidentemente siendo objetiva

-Y que tal tú Hermione

-Yo he dormido excelente

Ginny miro a la castaña compartiendo una sonrisa cómplice y ninguna dijo nada más, se dedicaron a desayunar aquello

Harry que sabia donde había dormido su padre miraba fijamente a la puerta, seguía tan cerrada como cuando Snape se encerró en ella

  • señora Weasley

-Dime Molly Harry…

Harry se corrigió - Molly, sabes si mi padre

-¿Severus? se fue Harry… Dumbledore ha venido por él muy temprano  

Sirius y Remus miraron a los chicos bajo el entrecejo, Tonks en cambio los miro de frente -a veces Albus suele ser estricto, Remus ha tenido que acudir a verle por las madrugadas

Tonks a quien  no había tenido tiempo de ver, se había ocupado el curso para estar donde sus padres con Remus II y Lupin en servicio de Dumbledore  

La mañana aun no terminaba,  el regreso de James, que derivo en explicaciones y una larga conversación para persuadirlo y lo último que debía resolver por el bien de la orden, Aberforth aguardaba por acompañar a su hermano a la casa de Augusta Longbottom.

La orgullosa y cascarrabias mujer les recibió invitándolos a beber té para conversar

-Y bien, Albus, Aberforth ¿Qué les trae por aquí?- inquietamente dirigió la mirada entre uno y el otro

-Querremos si nos permitieras mirar a Frank

La mujer tembló casi derramando todo el té- ¿Verle? ¡A mi hijo!!! Sabes que no está nada bien

-Todo este tiempo Augusta nos has negado verle, ¿Por qué?

-¿No es obvio? no quiero que metas a mi hijo en eso de la orden del fénix, ya han sufrido demasiado apartados de Neville

-Porque así lo has decidido tú, prefieres que vivan sin recordar a su hijo a su pasado por cobardía

-Por precaución Albus Dumbledore- le objeto molesta, como ese mago se atrevía a ofenderla

-Entiendo y no te juzgo ni te ofendo, pero creo que ha llegado el momento, Neville necesitara de ellos ahora que Voldemort ha regresado y ya que no lo puedes apartar del mundo mágico como a tu hijo, permítele al menos estar seguro con sus padres a su lado

Lo último que había dicho el hombre había hecho mella en la conciencia de la bruja.