Tituladas 15.2% · 30,269 de 199,415 descubiertas
Rescatado 25.3% · 23,841 de 94,296 páginas identificadas · 23,835/24,495 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 128592 · de

Historia 128592 — capítulo 17

El interior era cálido. Recordé cuan diminutas parecían todas las habitaciones en esa casa. Sin embargo, era realmente encantadora y acogedora. A mí me gustaba. Todos los invitados aparte de Nick y de mí, estaban desparramados por diferentes lugares. Lola estaba con Parker al lado del fuego, Cindy estaba con Dylan en la cocina, terminando de preparar la cena, Lucas estaba frente a la tele y Sonia se miraba en el espejo que estaba colgado en la sala.

Al vernos entrar ésta última no tardó ni un segundo en aparecer al lado de Nick y abrazarlo por la cintura, como si fuera un pequeño cachorro y si no lo agarraba bien se le escapaba.

Sonia dijo mi nombre. Ya sabía lo que venía, una falsa disculpa delante de todos o por lo menos de más personas aparte de ella y yo para quedar bien y yo estar obligada a perdonarla a menos de querer quedar como la mala. Lo cual definitivamente yo no era.

"¿Qué pasa Sonia?" mi voz sonó amable. Todo un logro.

"quería disculparme por como te traté hoy, sé que no lo hiciste a propósito, además no es tu culpa ser particularmente torpe a la hora de esquiar" wow, que halagadora.

"no te preocupes, por mí está todo bien" dije antes de retirarme. No quería prestarle más atención. Estaba harta de todo su drama. Pasé por la sala donde Lola me hizo señas que fuera con ella y con Parker. Su novio era particularmente interesante. Era como que nunca podías descifrar cómo estaba, si contento, enfadado, triste, era misterioso. Sin embargo, siempre había sido bueno conmigo, o bueno... lo poco que habíamos tratado. Pero aún así. Además... era guapísimo.

"perdona por no ir yo, pero Nick me dijo que tenía que darle una cosa a tu mamá" se disculpó. Lola siempre estaba dispuesta a disculparse cuando sentía que había actuado mal.

"no hay problema" aseguré.

"¿Qué quería Sonia ahí?" preguntó señalándome el lugar donde hacía minutos habíamos estado hablando las dos.

"se quería disculpar"

"Como si fuera de verdad" comentó Parker, haciendo que Lola y yo lo miremos sorprendidas. No pudimos evitar soltar una risa al ver nuestra reacción. "¿Qué? ¿No puedo opinar de vez en cuando?"

"sí amor, es solo que nunca sueles hacerlo en estas cosas"

"es que es verdad, sé que Sonia estuvo siempre con nosotros, pero la chica nueva me cae bien y no tiene porqué estar siempre sufriendo su bipolaridad"

"gracias" ahora me caía aún mejor Parker.

"Lo que no entiendo es por qué Nick está con ella" comentó Lola.

"yo tampoco"

"Chicos, ya esta la cena" avisó Cindy apareciendo por la sala. Lola, Parker y yo caminamos al comedor, donde ya estaban todos sentados. Nos ubicamos en la mesa, quedando yo entre Dylan y Lola. Me gustaba esa posición, era segura. Lo que no me gustaba es que frente tenía a Sonia.

"pueden opinar" dijo Dylan, cuando todos comíamos nuestro primer bocado de pasta.

"rico" dijimos todos a la vez.

"tampoco es como que fuera tan difícil, pones agua, hechas la pasta dentro y esperas hasta que ya está hecha" comentó Sonia.

"si era tan fácil ¿Por qué no lo has hecho tú?" preguntó Dylan un poco enfadado.

"Dy" pidió Lola.

"estaba haciendo otras cosas" se excusó ella.

"mirarse al espejo debe ser una tarea realmente ardua" dijo con sarcasmo Lucas.

"bueno... ¿Qué os pasa a todos hoy? Parece que disfrutáis insultándome y enfadándose conmigo" terminó de decir Sonia antes de comenzar a llorar.

"Soni, no llores" pidió Cindy.

"No quiero llorar, pero es que no me gusta que me traten así" podría irse directamente a Hollywood que iba a conseguir un papel en cuestión de minutos. Era una verdadera Drama Queen.

"¿Os divirtísteis?" pregunté yo intentando cambiar de tema. Pude ver que Nick me dio una mirada de agradecimiento por haber cambiado de tema "esquiando me refiero"

"sí, estuvo genial" exclamó Lucas.

"te tendrías que haber quedado, te hubieras divertido" comentó Dylan mirándome. Lo hubiera hecho si Sonia no hubiera estado ahí.

"no, esquiar no es lo mío"

"podría serlo si lo hubieras intentado un rato más" habló Nick por primera vez desde que nos sentamos en la mesa.

"tal vez... la próxima en todo caso"

"¿Vosotros os habéis hecho muy amigos, no?" preguntó Lucas de la nada, mientras intentaba sacar toda la salsa que le rodeaba la boca.

"algo, sí, supongo" alcancé a decir yo, antes de que Nick contestara. Nunca podía contar con que él fuera a ser discreto.

"tuvieron que pasar la noche de la tormenta en la ciudad" agregó Dylan. ¿Por qué me pasaba esto a mí?

"estuvo muy feo el temporal" comentó Lola.

"sí, si Nick no me hubiera avisado que venia la tormenta, probablemente me hubiera quedado atrapada en medio del centro" dije riendo. Estaba intentando sonar distendida.

"¿Qué hacías tú con Nick en la ciudad?" preguntó Sonia amargada como siempre.

"yo tenía que ir a hacer compras, y él tenía que conseguir cosas para Denise, así que solo fuimos juntos" expliqué sin darle importancia. Por más que había sido uno de los mejores días de toda mi vida, considerando que habíamos dormido abrazados.

"Qué justo. ¿Siempre buscas la ayuda de chicos para que te acompañen de compras?" la odiaba tanto.

"La chica es nueva, Kate no la dejaba ir sola, así que solo la acompañé" explicó Nick.

"claro ella es siempre la damisela en apuros" su sarcasmo fue lo que me hizo explotar. No podía contener más la rabia que sentía por esa chica.

"¿puedes frenar Sonia? Estoy harta de tus ironías y de tus insultos, no te hice nada, así que déjame en paz" pedí.

"yo no estoy haciendo nada"

"sí, te estas comportando como una perra y ella tiene razón, no te hizo nada" me defendió Cindy.

"sabes... mis amigas no me llamaban perra antes de que tú llegaras, espero que estés contenta" se quejó, se puso de pie y salió del comedor, hasta que se sintió como se cerraba la puerta de entrada.

"perdón..." me disculpé. Ni siquiera sabía por qué lo hacía, pero no me sentía bien después de esa conversación/discusión.

"no es tu culpa" dijo Nick antes de ponerse de pie y salir detrás de Sonia.

°°°

La cena había terminado. Después de que Sonia se hubiera ido, seguida por Nick, las cosas habían quedado un tanto inquietas. Hasta que lentamente, con la ayuda principal de Dylan y Lucas todos conseguimos olvidarlo y pasar un buen momento. Habíamos terminado lavando Parker y yo, mientras los demás se habían quedado conversando. Estaba bien, ya que ninguno había hecho nada para la preparación de la cena.

Cuando todos se fueron me encontré en camino a casa. No tenía ganas de volver aún, prefería detenerme y pensar un rato. Comencé a caminar por las calles de la isla. Estaba todo en silencio, exceptuando por el viento helado que soplaba bruscamente. Iba avanzando por una de las paralelas a la calle principal cuando vi un videoclub. Esa podía ser una buena idea, ver alguna peli de suspenso que no haga otra cosa que mantenerme concentrada en ella y así olvidarme del resto del mundo por aunque fuera hora y media.

La tienda estaba desierta exceptuando por el hombre que atendía. Estaría en sus cuarenta, era calvo y estaba excedido de peso. Se encontraba leyendo una revista de coches, sin prestarle atención a nada más.

"buenas noches" saludé después de que cerré la puerta detrás de mí.

"buenas noches" respondió sin siquiera levantar la vista. Me dirigí a la sección de suspenso y comencé a revisar entre las que había. Era un género que solía ver a menudo, por lo que varias las descarté por ya haberlas visto.

"hola" escuché que alguien saludaba después de abrir la puerta. El hombre que atendía respondió con la misma palabra. Aposté a que ni siquiera había levantado la vista. Seguí revisando. Ninguna me terminaba de convencer.

"así que vas a ver una película ¿eh?" preguntó una voz.Suvoz. Volteé rápidamente para ver a Nick parado con sus ojos posados directamente en mí.

"sí, no tengo sueño así que pensé que sería una buena idea"

"¿te gustan las de suspenso?"

"me gusta que me mantengan concentrada"

"¿te queres olvidar un poco de todo?"

"la verdad, sí" era lo que más quería, olvidarme de todo aunque fuera por un rato. Olvidarme de Sonia, de Nick, de que él no estaba conmigo, de todo.

"te invito" dijo.

"¿A dónde?" pregunté curiosa.

"a ver la película, conmigo, a mi casa" eso definitivamente no era una buena idea.

"no sé si va a ser lo mejor..."

"vamos, además te la debo, no te olvides que la última vez me cancelaste la cita" así que sí iba a ser una cita después de todo.

"Sonia... se va a terminar enfadando más" eso era definitivamente un hecho, y no quería volver a recurrir a palabras como perra y pelea.

"ella está en su casa, y además nosotros somos amigos"

"okay, okay..." acepté.

Terminamos de alquilar la película. Nick insistía que era de suspenso, pero en mi opinión parecía de terror. No la había visto ni había escuchado de ella, así que no estaba segura de qué esperar. Caminamos por la calle hasta el hotel. En el camino solo hablamos de cosas triviales, sin mucha importancia, estuvo bien, me sentí cómoda y me sentí segura.

"se está bien aquí" dije aliviada de tener el fuego al lado.

"¿tenías frío?" preguntó acercándose a mí. Puso ambas manos al lado de mis brazos y las movió rápidamente arriba y abajo repetidamente.

"sí, estoy bien ahora, igualmente"

"genial, vamos" y comenzó a subir la escalera. ¿Dónde iba?

"¿adónde vamos?"

"a la habitación, si ponemos la tele aquí se pueden despertar los huéspedes" qué conveniente. No me había dicho ese detalle cuando me invitó. "no pasa nada" aclaró cuando vio que estaba dudando. Asentí con la cabeza y lo seguí hasta el tercer piso. Ahí entramos a la habitación que ya conocía. "acomódate tranquila"

"sí, gracias" dije y me senté en la cama tímidamente. Él conectó el DVD, puso la peli y llevó el mando hasta la cama. Se dejó caer en el lado en el que yo no estaba sentada.

"vamos, que no pasa nada" dijo dándome una enorme sonrisa. No pasaba nada más que el hecho de que me estaba derritiendo.

"ya lo sé" dije, dejándome caer lentamente contra la almohada.

"¿estás lista?" preguntó.

"sí, lista" aseguré. Nick le dio al play y entonces los dos nos concentramos en la pantalla de la tele.

"¿Cómoda?" preguntó.

"sí, estoy bien, gracias" aseguré, sonriendole "Nick..."

"¿Qué pasa?"

"Sonia... ¿se fue muy mal?"

"ya está bien" respondió, escondiendo levemente la sonrisa.

"la verdad es no quería que las cosas fueran así" era verdad. Sonia no me caía bien, pero eso no significaba que me gustara terminar armando una disputa en una cena en la que estábamos todos.

Él pronunció mi nombre, justo cuando giró su cuerpo para quedar acostado de lado. Puso su mano en mi mejilla y me clavó los ojos directamente en los míos. Era hermoso... era perfecto y no era mío "tú no tienes la culpa de nada" y lo decía enserio. Podía leerlo en su mirada.

"es solo que igual... el momento termina siendo malo para todos" intenté explicar por qué me ponía mal. Su mano seguía en mi rostro, haciendo una pequeña caricia que me erizaba toda la piel y ponía a trabajar a todas mis terminaciones nerviosas.

"¿sabes una cosa?" preguntó acercándose más a mí. Bastante más. Su rostro estaba cerca del mío, y su respiración olía a almendras. Podía ver sus ojos profundos a escasos centímetros y me hizo dar cuenta de que eran más hermosos de lo que yo creía.

"¿Qué?" alcancé a modular.

"yo no quería irme con Sonia, quería quedarme contigo" susurró tan cerca de mis labios, que pude sentir como su aliento entraba en mi boca y se mezclaba con el mío, llevándome directamente a la gloria. ¿Qué podía hacer yo? Estaba totalmente rendida. Y por más que sabía que eso solo iba a servir para romper más mi corazón no me importaba, solo pensaba en volver a besarme con él. En volver a sentirlo conmigo.

"¿sí?" pregunté con la voz temblorosa.

"sí" respondió antes de por fin rodear sus labios con los míos. Mis brazos se elevaron para rodearlo por el cuello, mientras que él mantuvo una mano en mi mejilla y la otra la colocó en mi cintura. Se sentía tan bien, se sentía tan hermosamente perfecto y yo tan condenadamente afortunada. En el fondo, muy en el fondo, sabía que estaba mal. Sabía que sus labios moviéndose con dulzura y con lentitud sobre los míos no era algo bueno para mí. Pero en ese momento, en lo único que podía pensar era que estaba pasando la mejor noche de toda mi vida.