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De príncipes y princesas — capítulo 3
Príncipes, princesas…
Era temprano por la mañana cuando el llanto inundo el pasillo del ala este de la mansión Malfoy. Draco enarco una ceja divertido y se apresuro a tomar en su mano los polvos flu mientras con la otra sostenía un libro de pociones, lo mejor que podía hacer en momentos como estos era ir de visita a la casa de Blaise; si su esposa quería hacer de niñera allá ella, él necesitaba algo de tranquilidad para leer sin mencionar que no le apetecía para nada ser el cambia pañales oficial de Potter y Nott. No, definitivamente el no podía quedarse y convertirse en la niñera de los gemelos, eso no era algo a lo que él cedería…
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Tía Hermione, Lorcan me está molestando - grito James
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No es cierto- refuto Lorcan
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Si es cierto, tía; Lorcan me está sacando la lengua - volvió a gritar el pequeño- tía, tía, tía, tíaaaaaaaaaaaaaaaaaa
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Lorcan por favor, no molestes a tu primo - dijo Hermione mientras se concentraba en preparar el biberón para el pequeño Lissander.
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Mamá Lily me está haciendo caras- grito Athenea
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Ella no quiere prestarme sus juguetes tía- grito Lily
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Tía, tía, tía, tía,tía, tiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaa- Albus me está mirando - gimió Lorcan al borde del llanto.
-Tía tengo hambre- grito Lily
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Yo quiero helado- balbuceo Lorcan
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Pastel, yo quiero pastel- grito Athenea
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Ssiiiiiiiiiiiiiii- corearon los niños y niñas mientras sonreían emocionados- Pastel, pastel, pastel, pastel, pastel, pastel, pastel, pastel, pastel, pastel………….- la castaña vio la carita "inocente" y "angelical" de sus hijos y sobrinos y supo que estaba perdida, necesitaba ayuda.
Hermione abrió la puerta del despacho de su esposo y solo alcanzo a ver como las llamas verde esmeralda se extinguían en la chimenea. Ni hablar ahora tendría que apañárselas ella sola con todos los niños… y pensar que ella misma se había ofrecido para el trabajo, claro que no se había esperado que cinco niños y dos niñas fueran tan difíciles de atender y entretener, como deseaba tener la ayuda de Dobby ahora, pero el elfo estaba de vacaciones y ella nunca, jamás lo molestaría en sus vacaciones.
Salió del despacho apresurada y bajo las escaleras lo más rápido que pudo, sabía que no era buena idea dejar a tantos niños solos durante mucho tiempo pero lo que vio al abrir la puerta del cuarto de juegos la dejo boquiabierta.
El pequeño Scorpius estaba sentado entre Athenea y Lily, llevaba puesto un vestido verde, tenía los labios pintados de un rojo sangre muy intenso, las mejillas coloreadas de azul y sus parpados parecían ser un mal intento de dibujar las alas de una mariposa; el pequeño aguantaba estoico mientras las niñas le trenzaban el cabello y le ponían moñas y más colorete.-Mamá, ayúdame- grito el pequeño al borde del llanto pero sin atreverse a moverse por miedo a las explosiones de magia involuntaria que las pequeñas "princesitas" pudieran tener.
Ginny había tenido razón al decirle que esta sería una noche para recordar. Los gemelos y lloraban desesperados mientras intentaban subir sobre la mesa donde Lorcan sostenía triunfante las piezas del ajedrez mágico, las pequeñas figuras se retorcían inquietas en las manos del pequeño Nott- No, no voy a dárselas… están llenas de nargles- gritaba sacudiendo las piezas con fuerza.
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Lily Potter, Athena Malfoy… suelten a Scorpius en este instante- ordeno la castaña- Lorcan, baja de ahí vas a hacerte daño-pidió al pequeño que negó testarudamente- Baja ahora- ordeno con mirada severa.
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Pero tía Hermione los nargles…- gimió el pequeño Nott.
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Nada de peros Lorcan, baja de una buena vez- dijo tomando a los gemelos Potter de la mano para llevarlos al sofá; Lorcan cedió a regañadientes y fue a sentarse frente a los gemelos.
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Mamá podrías hacer algo por mi- suplico Scorpius, con un movimiento de varita Hermione quito los restos de maquillaje de la cara de su hijo.
-Athena te he dicho que no puedes jugar con tu hermano de esa forma- regaño la castaña, la princesa Malfoy sonrió con inocencia.
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Ha sido idea de Lily - dijo apuntando a la pelirroja que se ruborizo rápidamente ante la acusación.
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Ha sido culpa de tía Pansy- se apresuro a añadir la pequeña Potter- ella me dio esos juguetes por mis cumpleaños y nosotras solo queríamos jugar un ratito- dijo poniendo su mejor cara de inocencia, esa que siempre convencía a su padre al tiempo que intentaba esconder detrás de su espalda el estuche de maquillaje rosa que Pansy le había regalado en su cumpleaños.
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Ya hablaré yo con ella sobre eso- susurro la señora Malfoy acercándose a la cuna donde Lysander dormía plácidamente sin enterarse de nada- Es tan parecido a Theo- suspiro aliviada la castaña.
¿Adivinan cuantos años tiene cada niño y niña?