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Katniss y Peeta final del corazón. — capítulo 6

Mi madre no llego a dormir esa noche.

Con los primeros rayos del sol me encontraba despierta tome mis cosas y fui  a ver a mi madre antes de irme, esta tomo un tiempo para desayunar conmigo.

-Katniss a pesar de lo que pienses, te amo, eres todo lo que me queda en esta vida, eres tan parecida a tu padre, en todos los sentidos, que se que estarás bien, lo sé desde el fondo de mi corazón, también se que nunca me perdonaras por no haber regresado, pero quiero que sepas que siempre estaré para ti si me necesitas, solo no me pidas regresar.-

Recogió mi mochila del suelo y me acompaño al tren

-Sabes que Peeta me hablo varias veces para tratar de convencerme que regrese? No tengo que decirte que te ama de verdad, deberías de darle una oportunidad, de dártela a ti, de comenzar de nuevo, de tener tu propia familia.-, me dijo antes de darme un beso en la mejilla y subirme al vagón.

Mi propia Familia, seria eso posible? Que el fantasma de los juegos por fin hayan desaparecido y los niños estén a salvo? No estaba dispuesta a pasar por esa incertidumbre, este viaje fue demasiado para mi sabia que estas habían sido nuestras despedidas, ahora si había perdido a Gale para siempre y mi madre jamás regresaría.

Al llegar a la estación me esperaba Haymitch con una gran sonrisa, Peeta no estaba por ningún lado.

-El no vino preciosa, no puedes esperar tenerlo a tus pies todo el tiempo .- me dijo entre risitas y lo golpee en el estomago.

Cuando llegue a casa me tome una siesta y pronto se había hecho de noche, las risas que provenían de la cocina me despertaron y baje, ahí estaba Haymitch y Peeta platicando como si nada, y mi corazón salto al ver a Peeta, pero él no pareció darle la más mínima importancia a mi llegada, más que con un simple saludo, me senté junto a ellos tratando de entrar en su plática estúpida, pero pronto se quedaron callados y había un silencio incomodo entre Peeta y yo, pero pronto este silencio se vio interrumpido por la pregunta de Peeta

.-Y como esta Gale?.-

.-Mi madre y Gale están bien, ahora estoy segura que nunca regresaran.- conteste y sus expresiones no cambiaron.

-Sabía que no regresarían- dijo Haymitch.- Bueno preciosa yo comí, bebí y me fui los dejo solos, tienen mucho de qué hablar.- y con risitas salió de la casa.

Peeta y yo nos quedamos ahí sentados unos minutos sin hablar

-Así que ….que sientes al respecto? Sabiendo que ellos no regresaran.-

-Me lo suponía, no es de extrañarse, supongo que ahora si se puede decir que estoy sola.-

Y Peeta voltio la mirada algo enojado pero tratando de disimularlo- supongo que si.- me contesto mientras salía de la habitación.

Después de este incidente pasaron de nuevo Días, semanas Meses, Años, ahora teníamos 20 años y Peeta Pronto cumpliría los 21, era increíble como había cambiado para conmigo, aun era atento, aun me traía pan algunas veces y otras las enviaba con alguien, aun comíamos juntos de vez en cuando pero ya nada era lo mismo, y no me había querido dar cuenta de cuánto lo extrañaba y necesitaba.

Estos últimos dos Años una Effie totalmente cambiada nos había estado visitando y aun mas a Haymitch supongo que sus proximidades en edad y experiencias vividas a los largo de todos los juegos que estuvieron juntos creaban un lazo que no podían romper, poco a poco vimos como cada día Effie y Haymitch se cambiaban el uno al otro, Effie ya no era una mujer fría y descorazonada, ahora con sus cabellos rubios naturales le hacían ver más joven y fresca venir cada día  al distrito 12 la hacía más humilde y consiente del dolor ajeno, Haymitch por otro lado ya no tomaba tanto desde que Effie lo obligaba a dejarlo, un día cuando Haymitch estaba completamente ebrio y tirado en el fango bajo la lluvia Effie fue corriendo ayudarlo, y sus gritos se escuchaban por todo lo alto.

-Tonto, tonto, es que acaso quieres matarte lentamente?.-

  • Y para que quiero vivir si no me queda nada.- Le contesto, Effie lo tomo del brazo y lo puso de pie frente a ella.

  • Me podrías tener a mi si quisieras, y si cambiaras este feo habito.- A lo que un Haymitch atolondrado y aun con botella en mano la tiro por los aires y le planto un pequeño beso en la mejilla a Effie.

-Pues que así sea!.- Grito el hombre entusiasmado y desde entonces son inseparables, luchando el uno con el otro y queriéndose al mismo tiempo.

Effie se había mudado definitivamente a la casa de Haymitch hace no más de de 2 meses y esta ya lucia radiante y limpia al igual que Haymitch, definitivamente Effie era buena para Haymitch y este aprendió a adorarla al grado que le había pedido matrimonio y ella había aceptado ,esta noche seria la unión y lo festejarían con una pequeña cena en la villa de los ganadores, Peeta se encargaría de los panes, Sae de la comida y yo y Haymitch de las decoraciones, cosa con la que no estaba muy de acuerdo, pero ya que me enviaron al bosque por flores y otros adornos que pudiéramos húsar como ramas para poner faroles de luz acepte.

En la villa había un espacio grande y rectangular en medio de las casas por lo que fácilmente pusimos una mesa muy larga uniéndolas todas y alrededor ramas con luces y flores, todo quedo realmente lindo, Effie había ido una semana antes al capitolio y había conseguido su vestido de novia y me advirtió que mi vestido también, ya que será su única dama y Peeta el de Haymitch.

Haymitch se había ido a casa de Peeta para arreglarse y Effie y yo en su casa, ahora que ella vivía ahí esta habitación era muy luminosa y afeminada, demasiado para mi gusto, cuando entre Effie trabajaba en un elaborado peinado que estaba adornado con sencillas flores pero hermosas que le había conseguido, se acerco hacia a mí y me obligo a sentarme frente a ese espejo del tocador y comenzó a maquillarme y trenzar mi cabello como lo hacia mi madre.

-Se que ah de ser difícil no tener a tu madre por aquí y que no es lo mismo pero espero ser una buena compañía femenina por aquí.- rompió en risitas, termino con mi cabello y rostro y me puso el vestido que había escogido para mi, a mi sorpresa era realmente bonito y sencillo, hacia resaltar mi cuerpo ahora de 21 años ya había alcanzado a Peeta que solo me lleva unos 2 meses de edad.

-Toda una mujer hermosa.- Me puso frente al espejo, y me quede ahí mirando el mismo, era un vestido color rosa muy suave casi blanco con varias capas de tela entre tranparente y encajes, como era verano tenía unos tirantes muy delgados y eran pegado hasta la cintura y luego una cinta de la misma tela y la falda con holanes hasta el piso uno más grande que el otro, Effie rompió mi concentración al pedirme que la ayudara  aponerse el suyo, se veía realmente linda con aquel vestido cubierto de tul del cuello hasta los pies, era realmente un vestido de princesa, miramos por la ventana y la gente del distrito ya había comenzado a llegar y ahí parado junto a la mesa del juez estaba Haymitch esperando y Peeta a su lado.

-Creo que es hora de bajar.- me dijo con su risita nerviosa, tomamos nuestros ramos y bajamos.

Caminaba por delante de Effie un tanto apenada por mi vestimenta, al menos no me habían obligado a usar tacones muy altos, pero igual eran tacones y caminaba torpemente, al ir llegando solo pude perderme mirando a Peeta, se veía tan diferente, con ese esmoquin azul obscuro que le hacía resaltar el azul de sus ojos , me di cuenta que el también me miraba y me sonroje ,me puse a un lado y la ceremonia comenzó, empecé a ver las caras de los invitados buscando gente conocida, ahí vi Annie y Johanna pero no a mi mama ni a Gale aunque sabía que habían sido invitados, Peeta pareció entender lo que hacía y negó con la cabeza.

La ceremonia termino y los nuevos novios habían sellado su pacto con un beso y ahora tocaba el terrible lanzamiento del ramo, las chicas solteras me obligaron a ir a la pista, Effie tiro el ramo con la poco fuerza que tiene y callo directamente en mis manos sin esfuerzo alguno.

-No me miren a mi creo que esto fue arreglado.- le asegure a las chicas enfurecidas por la envidia.

Una pequeña banda de músicos tocaron todo la noche, Peeta y yo estábamos en extremos apuestos yo realmente me la pase sentada toda la noche anqué varias veces me ofrecieron la mano para bailar pero yo les rechazaba, por otro lado Peeta parecía muy entretenido con todas esas chicas rodeándolo eh invitándolo a bailar, pero hasta entonces no había aceptado a ninguna.

-Tontas el solo bailara conmigo.- dije en voz baja y sorprendiéndome al mismo tiempo de mi afirmación, pero esta también estaba herrada, las personas empezaron a marcharse una por una y muy pocas aun continuaban ahí.

-Eso es todo.- Me dije, comencé a pararme para irme a casa cuando el rostro de Peeta choco contra el mío, los dos dimos un paso hacia atrás del golpe que nos dimos.

-Katniss, podrías no ser tan cabezotas.- Me dijo sobándose la frente, pero yo no le pude contestar, estaba totalmente petrificada, y no entendía por qué, El cuerpo de Peeta ahora era más alto que el mío inclusive aun que yo traía tacones, y se había puesto más fuerte y la espalda y el pecho más ancho, una pequeña sombra de una barba rubia se le dibujaba en el rostro y sus facciones habían perdido la gordura de niño y se habían convertido en finas y prominentes facciones de hombre, se había dejado crecer un poco el cabello, al mirarlo realmente podía detenerme la respiración, dejo de sobarse la frente y me extendió la mano.

-Podrías bailar conmigo una pieza antes de irte?.-y No pude negarme o pronunciar palabra alguna.

Me tomo por la mano y me condujo a la pista de baile donde ahora solo estaba Effie y Haymitch fuertemente abrazados bailando, Peeta tomo mis brazos y los puso alrededor de su cuello las dejo ahí y luego bajo sus manos a mi cintura, la música era suave al parecer al ultima tonada, Peeta y yo nos  miramos fijamente y no pude sostener su miraba baje una de mis manos de su cuello y puse mi cabeza en su hombro y mi brazo en su espalda, para no mirarle, su cuello era tan cálido, mis labios tan cerca de su piel mi nariz rosándola , olía tan rico , que no paraba de suspirar, y la piel de todo mi cuerpo de había puesto de gallina, en ese momento fue cuando lo supe, ya no podía aguantarlo mas, había luchado contra esto por más de 4 o 5 años desde que nos conocimos, pero ya no quería hacerlo más, quería tenerlo entre mis brazos, todos los días, todas las noches, hacia tanto tiempo que no dormía bien, que lo extrañaba, que lo soñaba, que despertaba llorando porque no estaba a mi lado, separe mi rostro de su cuello y lentamente me acerque a su rostro, quería besarlo, extrañaba besarlo con toda mi alma, mis labios dolían, quería sanar ese dolor con los suyos, el se dio cuenta de lo que intentaba y puso una miraba de Confusión me acerque lo mas que pude a sus labios , estaba a punto de besarle por lo que cerré los ojos para dejarme llevar, pero sentí como su cuerpo de aparto del mío, dejándome con los ojos cerrados y al mismo tiempo con el corazón destrozado, me sorprendió la inmediatez del dolor que me abrumo, no quería abrir los ojos para encontrarme con su mirada de rechazo, el finamente había dejado de amarme.