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Recuerdalo como un simple amor de verano (Harry Styles) — capítulo 6

Nuevamente, como era lo normal, Bridget me había dejado sola, tirada en la playa, para ir a buscar a Jake. ¿No se cansaba? Creo que esto lo hacia mas por entretenimiento. Habíamos hecho una apuesta: antes de que terminara el verano ella lo besaría. Yo sabia que ella la iba a perder, por que aunque Bridget puede que parezca muy segura de si misma, muy impulsiva, y suelta por fuera, por dentro tiene sus pequeñas inseguridades.

Como sabia que mi amiga me iba a dejar sola, vine preparada. En mi bolso traía mi libro favorito: Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. Mis libros preferidos no eran las novelas románticas, mas bien, me gustan las de misterios y asesinatos. Pero al momento que comencé a leer este libro, me encanto. Admiraba ese amor tan fuerte y puro; un amor que yo nunca iba a tener.

Amaba leer. Era una de mis formas para desconectarme del mundo, de dejar volar mi imaginación.

Luego de varios minutos leyendo, vi como en las paginas del libro caían pequeñas gotas, que hacían correr la tinta. Tan extrañada estaba que me toque las mejillas para asegurarme de que no estaba llorando.

Alce la vista y ahí estaba él. Parado, sonriéndome. Contuve el aliento.

Su cabello estaba empapado formando pequeñas ondas, de él caían las gotas que me mojaban a mi y a mi libro. Su marcado torso también estaba mojado. ¡Mierda! Estaba extremadamente guapo.

Su sonrisa se ensancho aun mas.

-¿Disfrutas los que ves?- me dijo burlón. No me había dado cuenta que me lo había quedado viendo como una estúpida. Volví rápidamente la vista hacia el libro sonrojada, completamente avergonzada y aturdida.

-¿Sabes que te ves extremadamente linda cunado te sonrojas?- gire los ojos sin apartar la vista del libro, rezando con todas mis fuerzas que el sonrojo desapareciera. Alce mi vista y la clave en él. Se había tumbado a un lado mio, demasiado cerca para mi gusto.

-¿Y tu sabes que yo no me trago esas cursilerias?- rió

-¿Que pierdo con intentarlo?

-Tu, nada, pero yo mi tiempo.

-¿Qué mejor que perder el tiempo conmigo?

-La verdad es que prefiero charlar con muchas otras personas antes que contigo.

-¿Y quien a dicho que solo podemos charlar?- me sonrió picaramente y me guiño un ojo. ¡Idiota! Le di un golpe en el brazo, aunque creo que para él debe haber sido como una caricia.

-¡Auch! Golpeas fuerte- me dijo con una mueca de fingido dolor, restregándose el brazo. Puse los ojos en blanco.

-Ja, ja, ojala lo hiciera- volví la vista hacia el libro, deseando que se largara y me dejara tranquila.

-¿Vienes a la playa a leer un libro?- me dijo burlón. Lo mire entrecerrando los ojos.

-Si. ¿Tienes algún problema? Y te agradecería que no me mojaras.

Harry me sonrió maliciosamente y con una mano se sacudió sus rizos como siempre hacia, salpicándome a mi y a mi libro.

Cerré el libro de golpe y le lance una mirada llena de veneno, para luego ponerme de pie y alejarme. Estaba enfadada. Escuche un silbido a lo lejos y como Harry gritaba.

-¡Me encanta tu bikini azul!

Fui al pequeño bar, necesitaba tomar algo refrescante. Estaba furiosa ¿Por que Harry no me dejaba en paz de una maldita vez? ¿Que le había hecho para que me molestara cada vez que nos veíamos?

Le pedí al chico de la barra un jugo de naranja, no me gustaba tomar alcohol. Luego de unos minutos volvió con un gran baso de refrescante jugo. Tome un trago, al momento sentí como una oleada refrescante me llenaba el cuerpo. Suspire.

-¡Hola Elizabeth!- me saludo Zaya sentándose a mi lado. Estaba vestida con un bonito vestido suelto y floreado, su rubio cabello estaba atado en una trenza que caía sobre su hombro derecho.

-Hola Zaya ¿como estas?- le sonreí dándole otro trago a mi jugo, estaba exquisito, mientras ella le pedía al chico una piña colada.

-Estoy excelente- me contesto con una gran sonrisa. ¿Como era posible que esa chica estuviera todo el día feliz?- ¿Y tu?

-Me gustaría poder decir lo mismo que tu.

-¿Que ocurre?- su mirada era de verdadera preocupación. Él chico del bar apareció con la bebida de Zaya y esta le regalo una sincera sonrisa. Luego se vovlio hacia mi- ¿Tienes algún problema? Si no quieres contármelo, te entenderé.

Sonreí. Zaya era una persona a la que le importaba mucho los demás, siempre veía el lado bueno de las cosas y de las personas, era incapaz de dañar o insultar a alguien. La admiraba por todo eso.

-No, no, tranquila, no me ocurre nada- le asegure, quitandole importancia. Relajo su rostro y me miro con intriga.

-Entonces ¿que es lo que te molesta?- me encogí de hombros y sin darme cuenta lleve mi vista hacia Harry. Estaba cerca del agua charlando con una morena de un cuerpo de infarto, bufe. Zaya también lo miro y luego a mi.

-¿Te gusta?- me atragante con el jugo, y comencé a tocer mientras ella me daba palmaditas en la espalda. ¿A mi, gustarme Harry? Podía admitir que era guapo, ¿pero de ahí a gustarme? ¡JA! No era tan idiota.

-Claro que no- le respondí con la voz ronca y los ojos un poco llorosos.

-Oh, lo siento si mi pregunta te incomodo- me miro apenada. Sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa. Parecía una pequeña niña-Como te vi mirándolo, pensé...

-Pensaste mal, es mas, por él estoy en este estado de animo- resople recordando el reciente encuentro.

-Creo que es mejor no preguntarte el porque, eso es tu asunto y no quiero quedar como una metiche. Solo te puedo asegurar que las cosas entre ustedes se van a solucionar- eso sonaba como si hubiera tenido una pelea con mi novio, de todas formas le sonreía agradecida.

-Claro que si- respondí, sabiendo que mentía. Era difícil estar bien con Harry, aun mas cuando abría la boca y decía puras estupideces- Gracias. Por todo- sonreí sinceramente.

-No es nada- alzo una mano quitandole importancia- Yo solo quería que te sintieras mejor, es todo- se termino su bebida de un solo trago y se puso de pie acomodándose el vestido- Nos vemos luego Elizabeth.

-Dime Beth.

-Beth- sonrió- Entonces, nos vemos luego, Beth- me dio un beso en la mejilla y comenzó a alejarse.

-Adiós Zaya- murmure. Esa chica sin duda tenia algo especial, y estaba muy feliz de poder ir a Londres con ella. Íbamos a ser buenas amigas.

Me aparte unos rebeldes mechones de cabello de la frente y tome el ultimo trago de mi bebida cuando me di cuenta de que Harry se había sentado en el lugar donde antes había estado Zaya. Pero no estaba solo, sino que estaba acompañado por la morena con la que lo había visto charlar.

La mire de reojo. Era simplemente perfecta; cabello castaño oscuro largo y lacio que le llegaba hasta la cintura, unos ojos verdes oscuro y unos labios carnosos. Un perfecto bronceado, tenia, como había dicho anteriormente, un cuerpo de muerte y el bikini rojo que traía le sentaba espectacular.

No me gustaba admitirlo, pero a su lado yo no era nada.

No se si Harry estaba tan ocupado con su "amiguita" que no había dado cuenta de que yo estaba allí, o, simplemente me ignoraba. Cualquiera de las dos posibilidades me gustaban.

Volví a pedir otro jugo.

Parte de mi conciencia me decía que debía irme, alejarme e ir a buscar a Bridget, pero no podía, parecía que mi trasero estaba pegado al banco.

De vez en cuando le lanzaba una mirada a la parejita, quienes parecían estar en su propia burbuja. Harry tenia esa sonrisa seductora que siempre usaba con las chicas. Estaban demasiado cerca, y cuando vi que ella pasaba su dedo por el cuello de él y le murmuraba cosas en el oído, no lo pude soportar mas, me empine todo lo que quedaba de mi jugo y me aleje de allí como una bala.

Con una pregunta en mi cabeza ¿cuanto tiempo tardaría esa chica en estar en la cama de Harry?

Algo se revolvió en mi estomago.