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Be Mine-Niall-1D — capítulo 1
-Narrador- ¿Alguna vez se han preguntado por qué suceden las cosas? Pues Valerie Tomlinson sí. Ella es una chica muy positiva, pero siempre ha tenido la cualidad de preguntarse varias cosas sobre la vida, entre ellas, ¿por qué sucedió? Val es una chica hermosa. Tiene 18 años, es de estatura promedio, delgada, pelo lacio hasta un poco más debajo de los hombros, tiene una sonrisa que parece que estuviera hecha de perlas y unos ojos hermosos color azul como el cielo. Sus pasatiempos favoritos son jugar al baloncesto y practica karate. Le fascina comer. Puede comer hasta reventar, pero después de haber comido cantidades extremas, jamás engorda. Puede comer lo que sea, pero su debilidad, es la lasaña. Como postre, su debilidad son los chocolates. Ella es una persona que jamás está de mal humor. Siempre ha tratado de esconder sus emociones con sonrisas y carcajadas que se escuchan por todo el mundo. Jamás te aburrirás con ella. Esta vez, Val tiene una historia que contar. Tiene que ver con su hermano mayor, sus mejores amigos, su hermanastro y su primer amor…
-Narra Val-
Tenía la mirada perdida. Estaba sentada en el sofá frente al televisor pero mi mirada estaba en la nada. Mis recuerdos volvían otra vez. Aquellos recuerdos de aquel día tan triste. El día en que mis padres se separaron. Recuerdo que cuando me lo dijeron, mi hermano mayor estaba conmigo. Él siempre estuvo ahí para mí. En especial esa vez. Recuerdo que lloré casi todo el día, ya que mis padres habían decidido que mi hermano y yo viviríamos con mi padre en Londres y mi madre se quedaría en Los Ángeles. La visitábamos cada cierto tiempo pero nada fue igual. ¿Se imaginan lo duro que fue para mí? Una pequeña niña de apenas seis años de edad. ¿Por qué? ¿Por qué tenía que haber sucedido? ¿Qué tal si yo me quedaba con mamá? ¿Qué tal si nos separaban a mi hermano y a mí? Yo tenía más hermanas, tenía cinco. Charlotte, Felicite y las gemelas Daisy y Phoebe. Eran hermosas y nos llevábamos muy bien entre todos. Pero mi carió hacia Louis era diferente. Nos llevábamos muy bien. Él sabía absolutamente todo sobre mí y yo sobre él. No teníamos secretos. Él sabía quién me gustaba y yo sabía quién era su chica especial, siempre. Él siempre me ha protegido de todo y de todos. No sé qué sería de mi vida sin él. Su nombre es Louis William Tomlinson. Tiene 21 años de edad y es el mejor hermano mayor que en el mundo pueda existir.
Seguía con la mirada perdida, pensando en aquel horrendo día mientras una lágrima rodaba por mi mejilla. Estaba tan concentrada en aquel recuerdo hasta que Louis pasó su mano frente a mi rostro para hacerme reaccionar. Inmediatamente me di cuenta de la lágrima y me la limpié bruscamente tratando de que Louis no la viera pero fue en vano. Se sentó a mi lado y me rodeó con su brazo derecho, logrando acercarme a él.
-¿En qué piensas? - preguntó, acurrucándome en su pecho
-En mamá…
-¿La extrañas?
-Sí - sollozando - ¿Tú no? - mirándolo a los ojos
-Más de lo que crees…pero no podemos hacer nada desde aquí - Estábamos viviendo en Londres con papá. Él ahora estaba casado con otra mujer. Ella me caía bien. En estos años, creo que le había tomado cierto cariño, pero jamás sería mi madre.
-Val…mírame - dijo Louis tomando mi mentón logrando que lo viera a los ojos - todo estará bien, ¿sí?
Yo solo asentí levemente y me escondí en su pecho. Necesitaba desahogarme. Ya habían pasado algunos meses desde que esto no me pasaba. Pero a quién engañaba. Extrañaba a mamá como nadie jamás podría extrañar a una persona. Había vivido 12 años sin el amor de una madre a tiempo completo. Hablábamos por teléfono pero no era lo mismo. Yo veía a mis compañeras con sus madres. Los días de las celebraciones del día de la madre, Trisha, la novia de mi padre iba conmigo. Pero en esos momentos, la única persona que yo quisiera que estuviera a mi lado, era mi madre.
Me separé de Louis y sequé mis lágrimas. Nos abrazamos por una última vez pero nos separamos inmediatamente ya que Lottie nos había interrumpido. Así era cómo le decíamos a Charlotte.
-Chicos… - hizo una pausa al ver mis ojos rojos e hinchados y mi nariz al igual de roja - Lamento interrumpirlos pero papá quiere vernos a todos en su despacho
Louis y yo nos levantamos del sofá y yo apagué el televisor. Louis aún llevaba su brazo derecho rodeándome por los hombros. Cuando nos acercamos a Lottie, ella hizo lo mismo pero rodeándome por la cintura con su brazo izquierdo. Ella tal vez tenía una idea de la razón por la que lloraba. Nos acercamos a la puerta del despacho de papá y Louis la empujó levemente para que esta se abriera. Cuando esta se abrió completamente, vimos a papá sentado en su silla detrás de su escritorio. Felicite, Daisy y Phoebe ya estaban ahí esperándonos. En cuanto me vieron, corrieron a abrazarme. Yo me agaché para estar a su altura y le di un beso en la frente a cada una. Levanté mi vista y papá nos miraba con ternura.
-Tomen asiento por favor - dijo indicándonos que nos sentáramos en unas sillas que se encontraban frente a su escritorio. Todos asentimos y nos sentamos.
-Tengo noticias - comenzó
-Tenemos…noticias - fue interrumpido por Trisha que estaba entrando al despacho.
-Chicos…Trish y yo nos…Trish y yo nos casaremos - lo dijo todo de un golpe. Trish extendió su mano derecha para mostrarnos aquel anillo tan hermoso y enorme que rodeaba su dedo. No podía creerlo. Aceptaba a Trish como la novia de mi padre pero no más que eso. Ahora sería mi madrastra.
-Genial - dijo Louis un poco desanimado
-Sí, ¿verdad? - dijo Trish sentándose en las piernas de mi padre
-¿Cu-cuando será la boda? - no podía pensar en nada mejor que decir
-En tres meses…pero hay más… - Trish tenía una gran sonrisa. No podía evitar sonreír. Su felicidad se contagiaba, nada más que mi sonrisa era más por compromiso que otra cosa.
-¿Recuerdan que Trish tiene un hijo de su edad? - preguntó papá a lo que todos respondimos ''Sí''
-Pues, el vendrá para la boda
-¿Y cuanto tiempo se quedará aquí? - pregunté yo
-Pues…por siempre…el vivirá aquí
-¿Qué él qué? - soltamos Louis y yo al mismo tiempo con nuestros ojos bien abiertos como platos.
-Lo que escucharon chicos, ¿no es aún más emocionante? - Trish de la emoción le dio un corto beso a mi padre en los labios. Fue más bien un roce nada más.
-Si - dijimos todos un poco dudosos. Podía notar la expresión de sorpresa en las caras de mis hermanas. Estaban tan sorprendidas como Louis y yo. Después de unos minutos, mi padre nos dejó salir mientras él se quedaba en su despacho con Trish. Lottie se fue a su habitación, llevándose a Felicite y a Daisy. Louis tenía a Phoebe en brazos. Miré a Louis y mis ojos tenían ahora una capa líquida y tenía un nudo en la garganta. Inmediatamente corrí hasta el jardín trasero y al llegar frente a la piscina, dejé que mis lágrimas por fin salieran. Pude escuchar que Louis soltaba a Phoebe y le decía que subiera con las demás. Después de eso, sentí como unos brazos me rodeaban por detrás. Yo solo me di la vuelta, y cuando me encontré con la mirada de Louis, me aferré a él y lloré en su cuello.
-Shh shh tranquila todo estará bien… - Louis trataba de consolarme mientras acariciaba mi cabello pero simplemente no lo lograba.
-¿Cómo puede? ¿Cómo puede reemplazar a mamá? - sollozaba yo
-Val…él no quiere reemplazar a mamá…simplemente sucedió, y ahora será feliz
-Pero, ¿por qué Trish? ¿Por qué ella? No lo entiendo…
-Así es el amor, Val. Tú no lo eliges, él te elige a ti… debemos aceptarlo. Nosotros ya fuimos felices, ahora es su turno de ser feliz…
- susurraba Louis en mi oído
Logré tranquilizarme un poco ya que las palabras que escuchaba que susurraban en mi oído provenían de una muy sabia persona. Me separé un poco de él y besé su mejilla. Él limpió mis lágrimas con sus pulgares y me llevó arriba. Íbamos caminando por el pasillo. Su habitación era la del fondo y la mío estaba frente a la suya. Antes de llegar a nuestras habitaciones, pasamos viendo la habitación de las chicas. Ya era tarde así que ya deberían de estar dormidas. Abría la puerta levemente y sin hacer mucho ruido, entramos a darle las buenas noches a cada una. Besé la frente de cada una después de escuchar que me decía ''buenas noches, Val'' al igual que Louis. Lo hacíamos cada noche.
Al terminar con cada una, apagamos la lamparita de la mesa de noche que estaba entre la cama de Phoebe y Daisy, y la habitación quedó en oscuridad completa. Salimos de la habitación sin hacer mucho ruido y cada uno se dirigió a la suya. Antes de entrar a la mía, me di la vuelta para decirle a Louis ''Buenas noches Boo Bear''. Él se acercó y besó mi mejilla. Entré a mi habitación y cerré la puerta lentamente. Entré al baño que estaba dentro de mi cuarto y abrí la llave de la ducha. Mientras esperaba a que se calentara, me comencé a despojar de todas mis prendas. Me metí justo debajo de aquel chorro de agua caliente y dejé que esta se llevara todas mis preocupaciones. Mis músculos se relajaron y solté un gran suspiro de cansancio. Lavé mi cuerpo y mi cabello. Cerré la llave del agua y salí de la ducha. Tomé mi toalla y me sequé completamente. Tomé otra toalla y la enrollé en mi cabello de una forma para que todo el exceso de agua se secara y fuera más fácil peinarlo. Salía a mi habitación y tomé mi piyama que era algo así: http://www.polyvore.com/cgi/set?id=68648936&.locale=es
Solté la toalla de mi cabello y lo peiné hasta que ya no hubiera ningún nudo en él. Desordené mi cama y me tiré en ella. Me pasé las primeras dos horas pensando en lo que sería de mi vida viviendo con un completo extraño en casa y teniendo a Trish como mi madrastra. Estaba muy concentrada en eso pero como me la había pasado llorando toda la tarde, sin darme cuenta, caí en los brazos de morfeo.
Ok esta es una nueva historia espero que les guste por favor si les gusto comenten que les parecio el principio!! Acepto cualquier tipo de crítica! subire caps 2 y 3 el domingo sin falta!! graciasss una besote, anapotter98