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¿Cómo quieres que me tranquilice, Scorpius? ¡Te enamoraste de mi hermanita, Malfoy! — capítulo 36
Chapter 36: We drink?
Me miraba al espejo una y otra vez, debía asegurarme verme lo mejor posible. Ya era de Noche la Luna resplandecía enormemente y brillaba hasta no poder más.
En aquel espejo me observaba yo con un vestido color crema largo hasta las rodillas, y más altade lo normal gracias a mi mamá que me regalo unos preciosos tacones dorado por mi cumpleaños. Teníarecogido mi cabello pelirrojo anaranjado con una coleta.
Me había maquillado suavemente y tenía un par de aretesde color rojo, otro regalo de mi papá, según el ese par de artes combinaba con mi cabello.
Una mirada más y listo.
Baje las escaleras, ahí estaban mi hermano Albus conversando con mis padres.
-¡Estas hermosa hija!-Chillaba mi madre de la emoción.
-Lo mismo digo.-Comentó mi padre.-Quiero cuides a tu hermana, que ningún chico se le acerque.-Le ordenabaa Albus.
-Que se diviertan.-Nos dijeron,me despedí de ellos, y subieron a su dormitorio.
-Scorpius ya está llegando.-Y así fue, apareció.
-Rose te está esperando en su casa.-Le dijo Scorpius a Albus.
Luego Albus se esfumo por la chimenea.
Al fin estábamos solos.
-Buenas Noches señorita - Me saludo haciendo una reverencia acompañada por una sonrisa traviesa. - Me pregunto si me reconoce.
-Mmm... ¿Es usted el repartidor de bombas fétidas? - pregunte divertida siguiéndole el juego.
-Me parece que tendré que refrescar su memoria mi Lady. -Repuso acercándose a mí y una sonrisa se dibujó entre mis labios. - Veamos si esto te recuerda quien soy...
Apenas susurro la última palabra y sus labios se encontraron con los míos, al mismo tiempo que tomaba mi mano y con la otra acariciaba mi mejilla. Puse mis manos en su cintura y un segundo después sus labios y los míos ya se había separado.
-¿Estás lista?-Me pregunto tomando mi mano y entrelazándola junto a la mía.
-Por favor lléveme a Scorpilandia.-Me reía.
Ambos tomamos un puñado de polvos flu y luego de que él indicara la dirección de su chimenea dimos vueltas y vueltas, y luego aterrizamos en una chimenea más amplia que la mía.
-Bienvenida a mi casa. - Dijo mientras salíamos de la chimenea.
¿Casa? Era poco muy poco. Era una gran mansión incluso más que la mía.
-Es preciosa-Logré decir.
-Mis padres están de vacaciones.-Dijo apretando mi mano con fuerza-Estamos solos, ven sígueme.-
Me llevo hasta su terraza era hermosa, había una mesa para dos, con velas que flotaban por todo lados,le daban a un sensación tancómoda, y como no era de esperarse la luna brillaba por todo el lugar.
Scorpius me llevo hasta la mesa.
-¿Te gusta?-Pregunto muytímido.
-¡Es hermoso!-Le respondí con una sonrisa.
-Tenía miedo a que no…-Pero no me contuve lo bese, como nunca antes, él era mi luna, mi sol, mi estrella, nadie había sido tan romántico conmigo, nadie.
El sorprendido por mi repentino beso me siguió el juego. Luego de habernos separado.
Me percaté de que había comida en la mesa.
(Narrador)
-¿Cocinaste? —preguntó mirando burlona al rubio
-Lo intenté —respondió y ella sonrió divertida.
Tomó asiento en el sillón negro que había en la sala, Scorpius la siguió jugando con sus manos nerviosamente.
Lily sonrió y depositó un suave beso en los labios del rubio.
-Estás preciosa —comentó con una sonrisa.
-Gracias —respondió ella sonrojándose, se volteó hacia él.
Scorpius sonrió, tomando un vaso de cerveza de mantequilla para él y extendiéndole otro a ella.
-¿Brindamos?
-Por tu cumpleaños pelirroja —respondió el, chocaron las copas y luego dieron un largo trago.
A los segundos se estaban besando. Pero luego comenzó a subir de tono.
Scorpius quería pagar... debía parar. Quería respetarla... Sabía que Lily nunca había estado en esa situación. Pero... ¡no podía!
Lily sabía perfectamente lo que hacía, pero sabía que no se arrepentiría.
¿Qué más daba? ¡Se amaban!
No lo pensó dos veces... Se entregó.
Scorpius sonreía al imaginar la reacción de su familia. *¿Cómo que te involucraste con la hija de Potter? ¡No eres digno de ser un Malfoy!.*Su padre pondría el grito en el cielo, aunque su padre ya no tenía nada en contra de los Weasley, Lily seguía siendo hija de Harry Potter. Su madre estaría encantada... si su hijo era feliz, ella también.
Lily no podía ni imaginar la reacción de su padre y la de sus hermanos. Su madre no diría nada, Scorpius era como un hijo para ella, y también para Harry, pero en el caso del Señor Potter: ¡Su pequeña hija era su pequeña hija! Albus se enfadaría y a la vez no... un completo bipolar. Pero James lo mataría... definitivamente.
¿Pero qué? ¡El amor sobraba!
Holaaaa :3
Y así paso sucedió lo que tenía que suceder. Espero les halla gustado el capitule, ¡COMENTEN POR FAVOR!
¡Me ANIMAN a SEGUIR con la HISTORIA!