Mas alla de nosotros — capítulo 25
Después de unos segundos , les llego la fría voz de Voldemort
Han luchado - dijo la voz, fría y aguda de Voldemort- valientemente. Lord Voldemort sabe valorar el coraje.Aun así, han sufrido grandes pérdidas. Si continúan resistiéndose a mí, todos ustedes morirán, uno por uno. No quisiera que esto pasara. Cada gota de sangre mágica que se derrama es una pérdida y un desperdicio.Lord Voldemort es piadoso. Ordeno a mis tropas retirarse inmediatamente.Tienen una hora. Entierren a sus muertos como merecen y atiendan a sus heridos.Ahora te hablo a ti, Harry Potter. Has permitido que tus amigos mueran por ti en vez de enfrentarte conmigo. Esperaré durante una hora en el Bosque Prohibido. Si cuando acabe esa hora no has venido a verme, si no te has rendido, entonces la lucha se reiniciará. Pero esta vez yo mismo entraré en la batalla, Harry Potter, y te encontraré, y castigaré a cada hombre, mujer o niño que trate de protegerte. Una hora.
Tanto Ron como Hermione sacudieron sus cabezas frenéticamente, mirando a Harry:
-No lo escuches - dijo Ron.
-Todo irá bien - recalcó Hermione, con firmeza - Sólo... volvamos al castillo, si ha ido al bosque necesitamos otro plan…
Se juntaron en su regreso por el túnel, sin que ninguno de los cuatro hablara . Hermione apretaba fuertemente la mano de Draco , estaba mas asustada de lo que le gustaría reconocer
Pequeños trozos de algo parecían estar esparcidos en el frente del castillo. Faltaba una hora más o menos para el amanecer, y aún así todo estaba en completa oscuridad. Los cuatro se apresuraron a ir hacia los escalones de piedra. Un perro solitario, del tamaño de un bote pequeño, yacía frente a ellos. No había ninguna señal de Grawp o de su atacante.
El castillo estaba inusualmente silencioso. No había destellos luminosos, ni explosiones, gritos o exclamaciones. Las gárgolas de la desierta entrada estaban salpicadas de sangre. Aún había esmeraldas esparcidas por el suelo, junto con trozos de mármol y madera astillada. Parte de las barandillas había sido destrozada.
- ¿Dónde estarán todos? - susurró Hermione. Ron entro rápidamente al Gran Comedor a todo prisa mientras los caminaban mas lento.
Los heridos estaban siendo tratados por Madam Pomfrey y algunos ayudantes en una plataforma. Draco Malfoy vi a su madre en la fila , rápidamente con la rapidez de un rayo soltó la mano de Hermione y corrió donde estaba su madre .
Hermione vio como Draco se acercaba rápido a su madre , Hermione suspiro con tristeza sin intento de acercarse a Draco , sabia que el necesitaba ese momento a solas con su madre . Hermione se acerco un grupo de pelirrojos ; George estaba arrodillado junto a la cabeza de Fred, la señora Weasley; tendida sobre el pecho de Fred, temblando incontrolablemente. El señor Weasley le acariciaba el cabello, mientras las lágrimas caían de sus ojos. Hermione abrazo a Ginny , mientras veía que Ron también lloraba a cantaros y se alejaba lentamente de los pelirrojos y se sentaba en el fondo del Gran comedor . Hermione lo siguió sin dudarlo y se sentó a su lado , Ron tenia la cabeza entre sus manos y lloraba . Hermione tomo las manos de ron entre sus manos y lo obligo a mirarla a los ojos
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Tranquilo ; Ron . - dijo Hermione con un nudo en la garganta y los ojos llenos de lagrimas . Nunca , había visto a Ron tan desarmado -
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No puedo , Hermione -. contesto Ron con al voz ronca-. tu sabes lo que es perder a alguien de toda tu familia
Y lo sabia . Si que lo sabia , Hermione había perdido a toda su familia.
Hermione abrazo fuertemente a Ron mientras sentía las primeras lagrimas brotar de sus ojos . Después de unos minutos , Ron se alejo de ella
- No te quiero perder , Hermione . Cuando la guerra reanude , prométeme que trataras siempre con vida
-Ron - susurro ella, de pronto estaban frente a frente, dudo por un instante y coloco sus manos sobre los brazos de él, pudo notar un estremecimiento de su parte. Ron asintió y Hermione entonces subió una mano a su rostro, le acaricio con ternura una mejilla y Ron tembló debido al contacto. Mas allá de su amor por Draco, el representaba muchas cosas en su vida, fue siempre su mejor amigo , y el ahora la necesitaba . Lo haría , solo una vez, para que siempre tenga un recuerdo de ella . Sus ojos no se apartaban de los de él. Hermione coloco su otra mano en la nuca de Ron y lo atrajo a ella, Ron abrió los ojos y miro el rostro de ella enigmáticamente.
-¿Que pretendes hacer?- pregunto Ron un poco dudoso, sentía un cosquilleo extraño en su estomago, pero no desagrado ni dolor.
-Esto- entonces ella acerco su cara mas aun, sus alientos se confundían y Hermione miraba alternativamente sus ojos y sus labios, manteniendo el suspenso. Luego de unos segundos, apreso los labios de Ron contra los suyos en un beso suave, cargado de nostalgia y melancolía. Ron fue asaltado por una cornucopia sensitiva que jamás había experimentado, su corazón palpito desbocado y sin pensarlo mucho la abrazo atrayéndola hacia él. La abrazo como si quisiese partirla en dos y se dejo perder desesperado en su boca. Sintió el sabor de las lágrimas emocionadas de ella, era su primer beso juntos , por lo menos de forma en que los a la misma intensidad y seguramente seria el único. Luego de un rato separaron sus labios, ella bajo el rostro y él seguía abrazándola. Hermione se sentía un poco culpable , por Draco . Pero Ron necesitaba ese beso y ella sabia que el estaba pasando un mal momento y lo ayudaría .
- Te amo Hermione - Ron susurro sobre la mejilla de Hermione , Ron metió una mano en su bolsillo y saco un lindo anillo , no caro ni extravagante , que se lo entrego a Hermione - Quedatelo Hermione . Me lo regalo mi papá , es usado - Hermione sonrió un poco - Hermione , quiero que lo tengas tu , para que sepas que tu siempre vas a ser una de las cosas mas importantes para mi
Hermione sonrió , pero lo devolvió el anillo a Ron
- Ron , gracias , pero no - Ron la miro con ojos como platos - No puedo tenerlo yo . Guárdalo para cuando encuentres a la mujer de tu vida , con la que te cases , tengas hijos y seas feliz , Yo no soy esa mujer - Hermione suspiro - . Ron , a la única persona a la que yo amo en mi vida es Draco Malfoy . Vos estabas y estarás siempre en mi corazón , pero solamente , como mi mejor amigo .
Ron sonrió con tristeza , pero no con tanta como antes . Ahora podía ver a Hermione como tendria que haberla siempre , como una amiga . A pesar de tener ese amor imposible por ella , nunca podría ser mas que su mejor amiga .
Draco corrió hacia su madre , que estaba siendo atendida por Hannah Abbott
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Madre , estas bien ? - le pregunto el preocupado
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Si , Draco . Solo son un par de heridas - dijo su madre mientras Hannah le cerraba la herida que tenia en el brazo con magia , Draco se pregunto como todos trataban a su madre como una de los suyas , por que aunque Narcisa no era mortifaga era partidaria del lado oscuro y todos los sabían . Narcisa como si le leyera la mente a Draco , explico - No podía estar en otro bando que no fuera el tuyo , Draco .
Draco agarro fuertemente la mano y la miro fijamente a los ojos con intensidad , para que entienda todo lo que sentía . Ellos dos no necesitaban palabras , con miradas se entendían .
Hermione se acerco adonde estaban ellos , Draco la abrazo fuertemente cuando llego y Narcisa saluda a Hermione con una linda sonrisa
Después de pasar un rato con su madre , Draco sabia que tenia que dejarla y irse con Hermione a terminar la misión , con dificultad , se separo de su madre y se fue con Hermione . Narcissa volvió al bosque prohibido , sabia que por lo menos , por lo que quedara de batalla , ella iba a jugar a dos puntas . Hermione y Draco se quedaron solos en un rincón del Gran Comedor , la tristeza en ese lugar era aficciante . Los dos sabían que la guerra iba a reanudarse y que iba a ser mucho mas sangrienta que antes . Pasaron todo el rato en silencio , abrazados , se besaban delicadamente , cada beso como si fuera el ultimo .
- Hermione , quiero decirte que lo único que deseo en la vida es que tu salgas a salvo de esta - dijo Draco mientras besaba los nudillos de la mano de la chica - y también quiero que sepas que sos lo más importante que me pudo haber pasado , y que cada segundo cerca de tuyo , fueron los mejores de mi vida .
Hermione miro a Draco con los ojos humedecidos mientras lo acariciaba en la mejilla . Hermione lo beso con pasión , amor y dulzura . Draco agarro agarro fuertemente la cara de Hermione con una mano mientras con la otra la abrazaba con fuerza , como si tuviera miedo que ella se evaporase en sus brazos mientras introducía su lengua en la boca de ella . Hermione sentía todo su cuerpo junto al de Draco , sintiendo todo el aroma de Draco , ese aroma que tanto amaba , que tanto a enloquecía …
- Te amo , Draco … - susurro Hermione con la voz entrecortada cuando alejo apenas su boca para poder respirar . Draco la volvió a besar , un beso super corto y después la abrazo fuertemente
Después de estar unos minutos así , sin separarse ni un centímetro , escucharon pisadas viniendo desde afuera del castillo . Hermione y Draco se levantaron lentamente sin separar sus manos entrelazadas. Los Weasley iban a su lado . Caminaron afuera del castillo cuando escucharon la voz de la profesora Mcgonagall gritar estridentemente :
-¡¡Nooo!!
Los chicos apuraron el paso , cuando salieron de Hogwarts , vieron a Voldemort , detrás de el estaban todos los mortifagos , también estaba Hagrid que llevaba en brazos a ..
Harry... muerto ...
-¡Noooo!
-¡Noooo!
-¡Harry! ¡HARRY!
Gritaron Ron , Hermione y Ginny . Hermione sintió una punzada en el pecho y las lagrimas corriendo por su rostro . Draco la agarro fuertemente mientras Hermione intentaba correr hacia delante , mirando con odio mortífero a Voldemort . El platinado sintió nauseas al ver el cadáver de Potter.
La multitud de supervivientes hizo suya la causa, gritando y chillando insultos a los mortifagos, hasta...
-¡SILENCIO! -gritó Voldemort, y se oyó un golpe y un destello de luz brillante y silencio obligaron a callar a todos-. ¡Se acabó! ¡Déjale, Hagrid, a mis pies, donde debe estar! - Hagrid , con lagrimas en los ojos , dejo a Harry a los pies de Voldemort -¿Ven? -dijo Voldemort-. ¡Potter está muerto! Lo entienden ahora, ¿verdad, ilusos? ¡No era nada, nunca lo fue, más que un niño que confiaba en que los demás se sacrificaran por él!
-¡Se enfrentó a ti! -gritó Ron, y el hechizo se rompió, y los defensores de Hogwarts gritaron y chillaron de nuevo hasta que una segunda y más poderosa explosión extinguió sus voces una vez más.
-Murió mientras intentaba salir a hurtadillas de los terrenos del castillo -dijo Voldemort, y hubo una inflexión en su voz por la mentira- Muerto mientras intentaba salvarse a sí mismo...
Pero Voldemort se interrumpió. oyó una riña y un grito, después otro golpe, un destello de luz, y un gruñido de dolor.
-¿Y quién es este? -dijo Voldemort en un suave siseo serpentino-. ¿Quién se ha ofrecido voluntario para demostrar lo que ocurre a los que continúan luchando cuando la batalla está perdida?
Bellatrix soltó una risa deleitada.
-¡Es Neville Longbottom, mi Señor! El chico que ha estado dando a los Carrow tantos problemas! El hijo de los Aurores, ¿recuerda?
-Ah, si, recuerdo, -dijo Voldemort, bajando la mirada hacia Neville, que estaba luchando por volver a ponerse en pie, desarmado y desprotegido, de pie en la tierra de nadie entre los supervivientes y los mortifagos-. Pero eres un pura sangre, ¿verdad, mi valiente muchacho? -preguntó Voldemort a Neville, que le enfrentaba con las manos vacías, cerrados los puños.
-¿Y qué si lo soy? -dijo Neville ruidosamente.
-Muestras espíritu y valor, y provienes de un linaje noble. Serás un mortifago de gran valor. Necesitamos gente como tú, Neville Longbottom.
-Me uniré a ti cundo el infierno se congele, -dijo Neville-. ¡Ejército de Dumbledore! -gritó, y hubo vítores en respuesta entre la multitud, a la que los Encantamientos Silenciadores de Voldemort parecían incapaces de contener.
Segundos después, saliendo de una de las ventanas del castillo, algo que parecía un pájaro deforme voló a través de las ventanas y en la luz tenue y aterrizó en la mano de Voldemort. Este cogió el enmohecido objeto por el extremo y lo sacudió, vacío y desgarrado, el Sombrero Seleccionador.
-No habrá más Sombrero Seleccionador en la Escuela Hogwarts, -dijo Voldemort-. No habrá más Casas. El emblema, escudo y colores de mi nombre ancestro, Salazar Slytherin, servirá a todo el mundo. ¿verdad, Neville Longbotton?
Apuntó su varita hacia Neville, que se quedó rígido e inmóvil, después embutió el sombrero en la cabeza de Neville, de forma que se deslizó hacia abajo cubriéndole los ojos. Hubo movimientos en la multitud de observadores delante del castillo, y como uno, los mortifagos alzaron sus varitas, manteniendo a raya a los luchadores de Hogwarts.
-Neville va a demostrar ahora lo que le ocurrirá a cualquiera lo suficientemente estúpido como para continuar oponiéndose a mí, -dijo Voldemort, y con un ondeo de su varita, hizo que el Sombrero Seleccionador ardiera en llamas.
En ese instante el hermano menor de Hagrid llego, los gigantes que estaban al servicio de Voldemort también hicieron acto de presencia y los centauros lanzaron sus flechas hacia los mortifagos.
En un movimiento veloz y fluido, Neville se liberó de la Maldición lanzada sobre el Sombrero. El llameante sombrero cayó y Neville extrajo de sus profundidades algo plateado, con una brillante empuñadura de rubíes.
La cuchillada de la hoja de plata no pudo oírse sobre el rugido de la multitud que se aproximaba o los sonidos de los gigantes o de la carga de los centauros, y aún así, pareció atraer cada mirada. Con una sola estocada, Neville partió en dos la gran cabeza de la serpiente, que giró alto en el aire, brillando a la luz que fluía desde el vestíbulo de entrada, la boca de Voldemort se abrió en un grito de furia que nadie pudo ir, y el cuerpo de la serpiente cayó pesadamente al suelo a sus pies.
Entre tanta conmoción y adrenalina , nadie se había dado cuenta que el cuerpo de Harry no esta sobre el suelo , hasta que Hagrid grito :
-¡HARRY! -gritó Hagrid-. ¡HARRY!... ¿DONDE ESTÁ HARRY?
Reinaba el caos. Los centauros a la carga estaban dispersando a los mortifagos, todos sentían los pies retumbantes de los gigantes, y cada vez más y más cerca el estruendo de los refuerzos que había venido de quién sabía dónde. Los thestrals y Buckbeak el hipogrito arañaban sus ojos mientras Grawp les golpeaba y mordía y ahora los magos, defensores de Hogwarts y mortífagos por igual estaban siendo forzados a volver a entrar en el castillo. Harry , bajo la capa de invisibilidad , vivo, estaba lanzando maleficios y maldiciones a cualquier mortifago que veía, y ellos se derrumbaban, sin saber qué o quién les había dado, y sus cuerpos eran pisoteados por la multitud en retirada.
Todavía oculto bajo la Capa de Invisibilidad, Harry fue también empujado a entrar en el vestíbulo. Estaba buscando a Voldemort y le vio al otro lado de la habitación, disparando hechizos con su varita mientras retrocedía hasta el Gran Salón, todavía gritando instrucciones a sus seguidores, mientras lanzaba maldiciones a diestro y siniestro. Harry lanzó más Encantamientos Escudo, entre Voldemort y sus presuntas víctimas.
Harry vio a Charlie Weasley alcanzando a Horace Slughorn, que todavía vestía su pijama esmeralda. Parecía haber vuelto a la cabeza de lo que parecían ser las familias y amigos de cada estudiante de Hogwarts que había seguido luchando junto a los tenderos y vecinos de Hogsmeade. Los centauros Bane, Ronan y Magorian irrumpieron en el vestíbulo con un gran crepitar de cascos, y detrás de Harry la puerta que conducía a las cocinas fue golpeada hasta sacarla de sus goznes.
Los elfos domésticos de Hogwarts inundaron el vestíbulo de entrada, gritando y ondeando cuchillos de carnicero de trinchar, y a la cabeza de los mismos, con el guardapelo de Regulus Black rebotando en su pecho, estaba Kreacher, su voz de rana era audible incluso sobre este alboroto:
-¡Luchen! ¡Luchen! ¡Luchen por mi Amor defensor de los elfos domésticos! ¡Luchen contra el Señor Tenebroso, en nombre del Valiente Regulus! ¡Luchen!
Draco y Hermione , sin darse cuenta , estaban separados . Hermione, Ginny y Luna, todas al máximo de sus posibilidades, se encontraban luchando contra Bellatrix , pero la mortifaga las igualaba.Una Maldición Asesina golpeó tan cerca de Ginny que falló y no la mató por un centímetro.
-¡MI HIJA NO, PERRA!
La Señora Weasley se quitó la capa mientras corría, liberando sus manos. Bellatrix se dio la vuelta, rugiendo de risa antes de visión del nuevo desafío.
-¡FUERA DE MI CAMINO! -gritó la Señora Weasley a las tres chicas, y con un simple ademán de su varita empezó el duelo. La varita de Molly Weasley acuchillaba y se retorcía, y la sonrisa de Bellatrix Lestrange decaía y se convertía en un gruñido. Rayos de luz volaban desde ambas varitas, el suelo alrededor de los pies de las brujas se levantó y agrietó. Ambas mujeres estaban luchando a muerte
.-¡No! -gritó la Señora Weasley cuando unos pocos estudiantes se adelantaron, intentando acudir en su ayuda-. ¡Atrás! ¡Atrás! ¡Es mía!
Cientos de personas estaban ahora alineadas contra las paredes, observando las dos luchas, Voldemort y sus tres oponentes,a McGonagall, Kingsley y Slughorn , Bellatrix y Molly, y Harry de pie, invisible, desgarrado entre ambas, deseando atacar y a la vez proteger, incapaz de estar seguro de no alcanzar a un inocente.
-¿Qué ocurrirá con tus hijos cuando mueras? -se burlón Bellatrix, tan loca como su amo, haciendo cabrioles mientras las maldiciones de Molly danzaban a su alrededor-. ¿Cuando Mami se haya ido como Freddie?
-¡Tú... nunca... volverás... a... tocar... a... mis... hijos! -gritó la Señora Weasley.
Bellatrix rió con la misma risa alborozada que su primo Sirius había soltado mientras caía hacia atrás a través del velo, y de repente Harry supo lo que iba a ocurrir antes de que ocurriera.
La maldición de Molly pasó bajo el brazo extendido de Bellatrix y la golpeó de lleno en el pecho, directamente sobre el corazón.
La sonrisa satisfecha de Bellatrix se congeló, sus ojos parecieron salirse de sus órbitas. Durante el más ínfimo espacio de tiempo supo lo que había ocurrido, y después perdió el equilibrio, y la multitud de observadores rugió enardecida.
Hermione fue expulsada por un hechizo para un costado . La castaña se levanto con dificultad sosteniendo de una columna casi destruida . Hermione vio a un mortifago frente a ella , Dolohov. El mortifago que hace ya casi un año estuvo presente cuando Bellatrix había matado a sus padres , y el fue mortifago que la golpeo ese mismo día . Dolohov sonrió con malicia , apuntando su varita hacia Hermione .
- Hmmm Sangre sucia , estarás muy feliz cuando te asesine y puedas reunirte con el traidor Malfoy
Hermione no reacciono , quedo en estado de shock mientras sintió algo romperse dentro de ella . Draco.... no podía estar ... muerto . Su mirada se oscureció mientras se puso de pie y le lanzo el encantamiento aturdidor al Dolohov , que lo esquivo por centímetros . Hermione estaba completamente fuera de si .
El mortifago empezó a lanzar la Maldición Asesina mientras Hermione la esquivaba . Hermione estaba emocionalmente , muerta . Estaba apunto de caer al suelo , cuando alguien se acerco a Dolohov y lo desarmo , el mago se acerco al mortifago y le pego un puñetazo que hizo que la nariz de Dolohov sangrara.
Hermione vio al agresor de Dolohov , era pálido , tenia el cabello rubio platinado y los ojos grises . Era Draco Malfoy. Estaba vivo . Totalmente vivo . Dolohov estaba inconsciente . Draco aparto el cuerpo del mortifago de una patada y se acerco a Hermione . El platinado la levanto del suelo y la abrazo fuertemente
- ¿Estas bien ? ¿ te hizo daño? - le pregunto Draco en un susurro tierno a Hermione . Ella no le contesto , solo lo apretó mas fuerte contra si , aliviada por que siguiera vivo . Los segundos que pensó que estaba muerto , fueron los segundos mas dolorosos de su vida .
Voldemort gritó. Harry lo sintió mientras se giraba a cámara lenta. Vio a McGonagall, Kingsley y Slughorn salir despedidos hacia atrás, agitándose y contorsionándose en el aire, cuando la furia de Voldemort ante la caída de su última y mejor lugarteniente explotó con la fuerza de una bomba. Voldemort alzó la varita y la apuntó hacia Molly Weasley.
-¡¡Protego! -rugió Harry, y el Encantamiento Escudo se expandió en medio del Salón, y Voldemort miró alrededor en busca de la fuente mientras Harry se quitaba la Capa de Invisilibidad al fin.
El chillido de sorpresa, los vítores, los gritos de por todos lados: "¡Harry! ¡ESTÁ VIVO!" fueron ahogados de inmediato. La multitud tenía miedo, y el silencio cayó abrupta y completamente cuando Voldemort y Harry se miraron el uno al otro, y empezaron, al mismo tiempo, a girar en círculos.
-No quiero que ningún otro ayude, -dijo Harry en voz alta, y en el silencio absoluto su voz sonó como la llamada de una trompeta-. Así es como debe ser. Tengo que ser yo.
Voldemort siseó.
-Potter no quiere decir eso, -dijo, sus ojos rojos estaban abiertos de par en par-. Así no es como funciona, ¿verdad? ¿A quién vas a utilizar como escudo hoy, Potter?
-A nadie, -dijo Harry simplemente-. No hay más Horrocruxes. Solos tú y y yo. Ninguno puede vivir mientras el otro sobreviva, y uno de nosotros está a punto de desaparecer para siempre.
-¿Uno de nosotros? -se burló Voldemort, y todo su cuerpo estaba tenso y sus ojos rojos fijos, una serpiente a punto de atacar-. ¿Crees que serás tú, eh, el chico que ha sobrevivido por accidente, y porque Dumbledore tiraba de sus cuerdas?
-¿Fue un accidente, cuando me salvó mi madre? -preguntó Harry. Se movian lentamente de lado, ambos, en un círculo perfecto, manteniendo la misma distancia el uno del otro, y para Harry no existía más cara que la de Voldemort-. ¿Accidente, cuando decidí luchar en ese cementerio? ¿Accidente, que no me defendiera esta noche, y aún así sobreviviera, y volviera para luchar?
-¡Accidentes! -gritó Voldemort, pero aún así no atacaba, y la multitud de observadores estaba congelada, como Petrificados, y los cientos de personas del Vestíbulo, nadie parecía respirar excepto ellos dos-. Accidente y casualidades y el hecho de que te escondes y gimoteas tras las faldas de grandes hombres y mujeres, ¡y me permites matarlos en tu lugar!
-No matarás a nadie más esta noche, -dijo Harry mientras giraban, y se miraban directamente a los ojos, verde contra rojo-. No podrás volver a matar nunca a ninguno de ellos. ¿No lo coges? Estaba preparado para morir para evitar que hicieras daño a esta gente...
-¡Pero no lo hiciste!
-...tenía intención de hacerlo, y eso es lo que cuenta. Hice lo que hizo mi madre. Protegerles de ti. ¿No has notado como ninguno de los hechizos que les has lanzado les han tocado? No puedes torturarles. No puedes tocarles. No has aprendido de tus errores, Riddle, ¿verdad?
-Te atreves...
-Si, me atrevo -dijo Harry-. Sé cosas que tú no sabes, Tom Riddle. Sé un montón de cosas que tú no. ¿Quieres oír algunas, antes de cometer otro gran error?
-¿El amor de nuevo? -dijo Voldemort, su cara de serpiente se burlaba-. La solución favorita de Dumbledore, que él afirmaba conquistaba a la muerte, aunque el amor no evitó que cayera de la torre y se rompiera como un muñeco de cera vieja. Amor, que no evitó que aplastara a tu madre sangre sucia como a una cucaracha, Potter... y nadie parece amarte a ti lo suficiente como para adelantarse estaba vez e interceptar mi maldición. ¿Qué evitará entonces que mueras esta vez cuando ataque?
-Solo una cosa -dijo Harry, y siguieron rodeándose el uno al otro, absortos el uno en el otro, separados solo por el último secreto.
-Si no es el amor lo que te salvará esta vez, -dijo Voldemort- debes creer que tienes una magia que yo no tengo, o alguna otra cosa, ¿un arma más poderosa que la mía?
-Las dos cosas, creo -dijo Harry, y vio el destello de sorpresa cruzar la cara de serpiente, aunque se disipó instantáneamente. Voldemort empezó a reír, y el sonido fue más aterrador que sus gritos, enloquecido y sin humor, y resonó a través del silencioso Salón.
-¿Crees que conoces magia que yo no? -dijo-. ¿Que yo, que Lord Voldemort, que ha realizado magia con la que ni siquiera el propio Dumbledore habría soñado jamás?
-Oh, soñó con ella, -dijo Harry- pero sabía más que tú, sabía lo suficiente para no hacer lo que tú.
-¡Quieres decir que era débil! -gritó Voldemort-. Demasiado débil como para atreverse, demasiado débil como para coger lo que podría haber sido suyo, ¡lo que será mío!
-No, era más astuto que tú, -dijo Harry- mejor mago, y mejor hombre.
-¡Yo ordené la muerte de Albus Dumbledore!
-Crees haberlo hecho, -dijo Harry- pero estás equivocado.
Por primera vez, la multitud de observadores se movió cuando cientos de personas alrededor de las paredes respiraron como una.
-¡Dumbledore está muerto! -Voldemort arrojó las palabras a Harry como si estas le causaran un dolor insoportable-. Su cuerpo se pudre en una tumba de mármol en los terrenos de este castillo. Yo le vi, Potter, ¡y no volverá!
-Si, Dumbledore está muerto, -dijo Harry tranquilamente-. pero no fuiste tú quien lo mató. Eligió su propia forma de morir, la eligió meses antes de morir, lo arregló todo con el hombre al que creías tu sirviente.
-¿Que sueño infantil es este? -dijo Voldemort, pero todavía no atacaba, y sus ojos rojos no se separaban de los de Harry.
-Severus Snape no era uno de tus hombres-. dijo Harry-. Lo era de Dumbledore. De Dumbledore desde el momento en que empezarse a perseguir a mi madre. Y nunca lo comprendiste, porque es la única cosa que no puedes entender. ¿Nunca viste que a Snape lanzar un Patronus, Riddle?
Voldemort no respondió. Continuaron girando uno alrededor del otro como lobos dispuestos a hacer trizas al otro.
-El Patronus de Snape era una cierva -dijo Harry-, como el de mi madre, porque la amó durante casi toda su vida, desde que eran niños. Deberías haberlo notado, -dijo cuando vio llamear las fosas nasales de Voldemort-, te pidió que le perdonaras la vida, ¿verdad?
-La deseaba, eso era todo, -dijo Voldemort con desprecio-, pero cuando desapareció, él estuvo de acuerdo en que habían otras mujeres, y de sangre pura, que le merecerían...
-Por supuesto que te dijo eso -dijo Harry-. pero fue espia de Dumbledore desde el momento en que la amenazaste, y ha estado trabajando contra tí desde entonces! ¡Dumbledore ya se estaba muriendo cuando Snape acabó con él!
-¡Eso no importa! -chilló Voldemort, que había seguido cada palabra con absorta atención, pero ahora dejó escapar un cacareo de risa enloquecida-. ¡No importa si Snape era mío o de Dumbledore, o que mezquinos obstáculos trató de poner en mi camino! Los aplasté como aplasté a tu madre, ¡el supuesto gran amor de Snape! ¡Oh, pero todo cobra sentido, Potter, y de formas que no tú no entiendes!
¡Dumbledore estaba intentando mantener la Varita de Sauco lejos de mí! ¡Su intención era que Snape fuera el auténtico amo de la varita! Pero yo voy por delante de ti, muchachito. ¡Cogí la varita antes de que consiguieras poner sus manos en ella! ¡Entendí la verdad antes que tú! ¡Maté a Severus Snape hace tres horas, y la Varita de Sauco, la Vara de la Muerte, la Varita del Destino es verdaderamente mía! ¡El último plan de Dumbledore salió mal, Harry Potter!
-Si, lo hizo -dijo Harry-. Tienes razón. Pero antes de que me mates, te aconsejo que pienses en lo que has hecho... Piensa, e intenta sentir algo de remordimiento, Riddle...
-¿Que es esto?
De todas las cosas que Harry le había dicho, más allá de cualquier revelación o burla, nada había sorprendido a Voldemort como esto. Harry vio sus pupilas contraerse en las finas rendijas, vio la piel alrededor de sus ojos quedarse blanca.
-Es tu última oportunidad, -dijo Harry-, todo lo que te queda... he visto lo que hubieras sido de otro modo... Sé un hombro... inténtalo... Intenta sentir algún remordimiento...
-¿Te atreves...? -dijo Voldemort de nuevo.
-Si, me atrevo, -dijo Harry-, porque el último plan de Dumbledore no se ha vuelto contra mí en absoluto. Se ha vuelto contra ti, Riddle.
La mano de Voldemort estaba temblando sobre la Varita de Sauco, y Harry aferraba la de Draco muy firmemente. El momento, lo sabía, estaba a solo segundos.
-La varita todavía no funciona apropiadamente para ti porque mataste a la persona equivocada. Severus Snape nunca fue el auténtico amo de la Varita de Sauco. Nunca derrotó a Dumbledore.
-Le mató...
-¿No has estado escuchando? ¡Snape nunca derrotó a Dumbledore! ¡La muerte de Dumbledore estaba planeada! Dumbledore tenía intención de morir, sin ser derrotado, el último amo de la varita! ¡Si todo hubiera salido tal y como estaba planeado, el poder de la varita habría muerto con él, porque nunca ha sido derrotado!
-¡Pero entonces, Potter, Dumbledore fue tan amable de darme la varita! -la voz de Voldemort se sacudía con malicioso placer-. ¡Robé la varita de la tumba de su último amo! ¡La cogí contra los deseos del último amo! ¡El poder es mío!
-¿Todavía no lo coges, verdad, Riddley? ¡La posesión de la varita no es suficiente! Sujetarla, utilizarla, no la hace realmente tuya. ¿No oíste a Ollivander? La varita elige al mago... La Varita de Sauco reconoció a un nuevo amo antes de que Dumbledore muriera, alguien que nunca puso su mano en ella. El nuevo amo le quitó la varita a Dumbledore contra su voluntad, sin comprender nunca lo que había hecho exactamente, o que la varita más peligrosa del mundo le había otorgado su lealtad...
El pecho de Voldemort se alzaba y caía rápidamente, y Harry podía sentir la maldición llegando, la sintió formarse dentro de la varita apuntada hacia su cara.
-El auténtico amo de la Varita de Sauco era Draco Malfoy
Una sorpresa estupefacta se mostró por un momento en la cara de Voldemort, pero entonces desapareció. Draco también se mostró sorprendido .
-¿Y qué importa eso? -dijo suavemente-. Incluso si tienes razón, Potter, eso no supone ninguna diferencia entre tú y yo. Ya no hay varitas de fénix. Será un duelo solo de habilidad... y después de que te haya matado, puedo ocuparme de Draco Malfoy...
-Pero llegas demasiado tarde, -dijo Harry-. Perdiste tu oportunidad. Yo llegué primero. Narcisa Black venció a su hijo , y yo vencí a Narcisa. Le quité su varita.
Harry ondeó la varita de espino, y sintió los ojos de todo el mundo en el Salón posados en ella.
-Así que todo se reduce a eso, ¿verdad? -susurró Harry-. ¿Sabe la varita que está en tu mano que su último amo fue Desarmado? Porque si lo sabe... yo soy el auténtico amo de la Varita de Sauco. Un rayo rojo estalló repentinamente cruzando el cielo encantado sobre ellos cuando el borde del sol deslumbrante apareció sobre el alféizar de la ventana más cercana. La luz golpeó ambas caras al mismo tiempo, haciendo que la de Voldemort pareciera repentinamente un borrón llameante. Harry oyó a la voz más aguda gritar y también el gritó esperando lo mejor, apuntando la varita de Draco. -¡Avada Kedavra! -¡Expelliarmus! La explosión fue como el disparo de un cañón, y las llamas doradas que estallaron entre ellos, marcando el centro del círculo que habían estado trazando, en el punto donde los hechizos colisionaron. Harry vio el rayo verde de Voldemort encontrarse con su propio hechizo, vio la Varita de Sauco volar alto, oscura contra el amanecer, girando por el techo encantado como la cabeza de Nagini, dando vueltas a través del aire hacia el amo al que no podía matar, que había tomado posesión absoluta de ella al fin. Y Harry, con la habilidad infalible de un Buscador, cogió la varita con la mano libre mientras Voldemort retrocedía, con los brazos abiertos y los ojos escarlata de pupilas verticales mirando hacia arriba. Tom Riddle golpeó el suelo con mundana banalidad, su cuerpo débil y encogido, las manos blancas vacías, la cara de serpiente vacía e ignorante. Voldemort estaba muerto, muerto por su propia maldición rebotada, y Harry estaba en pie con dos varitas en las manos, mirando al cadáver de su enemigo.Un estremecedor segundo de silencio, la sorpresa del momento quedó suspendida, y después el tumulto estalló alrededor de Harry mientras gritos, vítores y rugidos de los observadores llenaban el aire. Todos se acercaron rápidamente a Harry y lo alentaron por su victoria . Pero lo único que Harry quería hacer era dormir profundamente . Cuando el sol se alzo completamente sobre Hogwarts , movieron el cuerpo de Voldemort y lo tendieron en una cámara junto al Vestíbulo, lejos de los cuerpos de Fred, Tonks, Lupin, Colin Creevey, y cincuenta estudiantes más que habían muerto luchando. McGonagal había vuelto a colocar las mesas de las Casas, pero ya nadie se sentaba de acuerdo con su Casa. Estaban todos apiñados juntos, profesores y pupilos, fantasmas y padres, centauros y elfos domésticos, y Firenze yacía recuperándose en una esquina, y Grawp espiaba a través de una ventana destrozada, y la gente se tiraba comida a las bocas sonrientes. Después de que Harry , Ron , Hermione y Draco fueran a hablar al despacho de Dumbledore , Hermione y Draco se dieron un beso , un beso fugaz , como si todo el Gran Comedor se hubiera prendido fuego . Y si se hubiera prendido fuego , ellos no se hubieran dado cuenta.