Mas alla de nosotros — capítulo 28
Draco estuvo dando vueltas por un barrio muggle por más de una hora, y la furia que sentía seguía sin cesar. Todavía remuneraba en su mente la imagen de Hermione besándose con alguien que no era él, y a pesar de estar enamorado, Draco Malfoy seguía siendo orgulloso. Y ver Hermione enrollándose con otro tipo fue una gran herida en su orgullo. Sabía que tenía que volver a su casa , así que desapareció sin más .Cayó pesadamente en el salón de la Mansión Malfoy; sentía tanta furia y odio que no sintió el dolor lacerante en se brazo izquierdo. En ese momento, Narcisa entro a la sala.
- ¡Draco!- grito Narcisa horrorizada- ¡Una despartición! , ahora vuelvo, Draco.
En menos de cinco minutos Narcisa volvió con un elfo domestico, este le unto díctamo en la herida a Draco, haciendo que esta sane casi del todo rápidamente. A Draco no le importaba, sentía una nube de furia roja nublara su visión. Lo único que quería era romper cosas para descargar un poco la furia y el odio que sentía. Cuando el elfo se fue, Narcisa se arrodillo alado de Draco.
- ¿Qué paso? ¿Y Hermione? - pregunto Narcisa acariciando el platinado cabello de Draco con ternura como si todavía fuera un niño pequeño que se cayó de un árbol.
Draco al escuchar el nombre de Hermione sintió la furia invadir su cuerpo. Golpeo fuertemente el piso frio con el puño. Hizo tanta presión en su mano que los nudillos se le tornaron blancos. Narcisa lo miro con los ojos como platos, pero no pudo preguntarle nada por que sonaron unos golpes en la puerta.
El elfo domestico abrió la puerta, dejando ver a Ginny Weasley.
- Hola, Sra. Malfoy. - saludo educadamente la pequeña Weasley. Después dirigió su mirada a Draco, que todavía estaba en el suelo-. ¿Qué te paso?
-Nada. - contesto Draco mientras se levantaba del suelo. No pudo evitarlo, pero una parte de él - la que se había olvidado completamente de su orgullo- deseo que fuera Hermione la que iba a su casa, no la novia de Potter.- ¿Qué quieres, Weasley? - le pregunto de malos modos. Ginny rodo los ojos.
-
Vine a buscar a Hermione. - contesto la pelirroja. Draco volvió a apretar fuertemente los labios, ¿Por qué cuando quería olvidarse de Hermione un solo segundo, todos le hablaban de ella?-. Ella me dijo que iba a estar aquí. Tengo que contarle algo muy importante.- los ojos de Ginny se iluminaron como si fuera una quinceañera enamorada. Harry, le había pedido matrimonio, y ella, había aceptado. Se casarían lo más pronto posible -. ¿Dónde está?
-
No está aquí. Está en su apartamento, con su vecino. - contesto el blondo con furia. Narcisa y Ginny lo miraron interrogante mente.
-
No me importa la pelea estúpida que tuviste con ella. - le chillo Ginny-. Pase por su edificio, y me encontré al portero, me dijo que la vio salir corriendo del edificio como si la estuvieran persiguiendo y no volvió.
La furia, el enojo y el odio de Draco se esfumaron de repente, dejando un gran espacio para la preocupación, que lleno cada parte de su cuerpo, golpeándolo como una patada.
-
¿No está en casa de tus padres? - le pregunto Draco a la Weasley por fin. Pero su voz no sonaba como la de él. Parecía como si Draco estuviera lejos, muy lejos.
-
Puede ser. -contesto Narcisa por Ginny mirando a Draco de soslayo. Después clavo su mirada en la pelirroja-. Srta. Weasley, ¿Puedes fijarte por la Red Flu si Hermione está en casa de tus padres o en la de los Nott?
Ginny asintió rápidamente mientras se dirigió hacia la chimenea. Narcisa se acerco lentamente a Draco, iba a posar una mano en el hombro de su hijo, pero al ver la expresión del rostro del rubio, nublada por una capa de preocupación, retrocedió un paso, asustada. Rezaba por que la novia de su hijo, porque si no el la iba a pasar mal. Draco paso los quince minutos que Ginny estuvo hablando por la Red Flu estuvo mirando al vacio, sin moverse ni un centímetro, sin escuchar ni decir nada.
- No, no está en la Madriguera ni en la casa de Luna.- anuncio Ginny mirando a Draco-. Solo podemos esperar en su apartamento. Hermione es una persona adulta e inteligente, puede haber salido a cualquier lado. Estará bien. - parecía más que Ginny se estaba asegurando a si misma que a Draco-. Iré al apartamento de ella a esperarla. Cualquier les aviso.
Ginny se quedo mirando a Draco. Su calma era realmente alarmante.
-Yo también iré - Draco volvió a pronunciar palabras. Y su voz fue como antes, como si estuviera muy lejos.
-
Pero Draco... acabas de sufrir una despartición. Y si desapareces así es probable que sufras otra. - Narcisa se acerco a Draco, impidiéndole el paso.
-
Madre, no me importa. - Contesto Draco fríamente, mientras le dirigía una mirada gélida a su progenitora-. No me quedare aquí. No me quedare aquí pensando que puede haber pasado algo.- Draco trago en seco al imaginarse que le pudo haber pasado algo a ella.
-
Podemos hacer desaparición conjunta. - ofreció Ginny al ver la cara de Draco. Este simplemente asintió con la cabeza. Después salió rápidamente de la Mansión con Ginny pisándole los talones
La pelirroja y el platinado aparecieron frente al edificio de Hermione. Draco entro casi a vuelo y después al ascensor, Ginny lo siguió en completo silencio. Lo único que Draco quería era saber si Hermione estaba bien, después no la volvería a hablar nunca, pero la amaba más que a nada en el mundo y no dejaría que le pase nada. Cuando el ascensor se detuvo, Ginny y Draco bajaron del ascensor. Draco se sintió morir al ver la puerta del apartamento de Hermione entreabierta. Adentro todo estaba intacto. El chico vio el bolso de Hermione de identificaciones y documentos. Hermione no salía nunca sin su bolso. En el suelo, junto la pared, estaba el objeto que le hizo a Draco caer en el mayor de sus miedos. Draco tomo con los dedos temblorosos la varita de Hermione Granger.
La castaña abrió los ojos con extremada lentitud. Sentía todo el cuerpo adolorido y pesado. Vio que estaba atada de manos y pies, con cuerdas mágicas, mientras más te movías, mas se apretaban contra la carne del cuerpo y dolía. Estaba en un gran salón, había una cocina y un baño, y una puerta que estaba cerrada. Hermione intento arrastrarse por el piso, pero le dolía todo... Sabía que había olido una especie de droga extraña que además de la inconsciencia la hacía sentir así. Hermione escucho pasos salir de la puerta que hace unos momentos estaba cerrada. Ella clavo los ojos en su "secuestrador" y no pudo creer lo que vio. Mejor dicho, a quien vio. Había pensado por esos cuatro largos años que estaba muerto en algún poso. Los aurores lo buscaron, pero no lo encontraron. Pero el siempre estuvo, todos esos años, espiándolos, esperando el mejor momento para atacarlos donde más les doliera. Hermione no pudo evitar lanzar un grito cuando Lucius Malfoy, el padre de Draco, clavo sus ojos en los de ella.
Draco apretó la varita de Hermione en su mano, mientras sentía morir por dentro. Se imaginaba a Hermione, sola e indefensa sin su varita. Draco lo sabía, estaba seguro, que Hermione había salido de la casa dejando todo para buscarlo a él y explicarle por que se estaba besando con otro chico que no era él. Sabía que si a su Hermione la pasaba algo, iba a ser su culpa. El rubio empezó a golpear todo, la pared, un cuadro, una silla…quería apagar esa preocupación que sentía en su cuerpo, ni esa culpabilidad… quería asegurarse de que ella esté bien, quería abrazarla hasta fundirla contra él, quería todo de ella. Ginny miraba a todo el apartamento con los ojos llenos de lágrimas. Ella también lo sentía. Hermione no estaba bien. Vio a Draco que no cesaba de golpear cosas. Se acerco a donde estaba la lechuza de Hermione, busco pergamino y tinta y les mando una carta a Harry y a Ron.
-Tranquilo- dijo la pelirroja después de que la lechuza de Hermione se fuera volando por la ventana. El rubio ahora estaba apoyado contra la pared, y no paraba de pasarse las manos por el pelo y los cabellos con desesperación-. Ella estará bien.
-No está bien, Weasley. ¿Acaso no te das cuenta que ni siquiera se llevo la varita?- inquirió Draco a voz en grito mirando a la Weasley. Esta lo miraba con altivez.
-Tu no eres el único que está preocupado por ella. -dijo Ginny con calma. Comprendía a Draco-. Lo único que podemos hacer es quedarnos aquí por si Hermione aparece. Ahora vienen Harry y Ron. - Draco bufo, como si no le interesara la presencia de Potter y Weasley, y era verdad. A lo que Ginny, recalco-. Harry es el Jefe del Escuadrón de Aurores. Si Hermione no aparece en un par de horas, el puede pedir una autorización para iniciar su búsqueda.
Draco no contesto. Solo quería a su Hermione devuelta con él. Que ella no esté sufriendo. Si Hermione salía herida de cualquier modo…el… no sabía que haría. Cuando pensaba en una vidas sin ella, veía solamente un vacio negro y enorme. Paso una eterna hora y media, en la que Draco y Ginny no dejaron de preguntarse a sí mismos donde estará la castaña y después llegaron Harry y Ron, que le preguntaron a Draco cuando fue la última vez que vio a Hermione. El contesto que él se fue y que después la chica Weasley fue a su casa a preguntar por Hermione.
Draco nunca; desde que torturaron a Hermione frente a sus ojos, se había sentido así. Que lo único que le importaba era que ella esté bien. Harry, Ron y Ginny vieron con los ojos como platos como Draco se dejaba caer al suelo con los ojos cerrados mientras apoyaba la cabeza contra la pared. Ninguno podía imaginarse los sentimientos que había dentro de Draco Malfoy. La preocupación, la angustia y la culpa que sentía nadie se lo podía imaginar.
No podía creer lo que sus ojos veían. Esos ojos grises, iguales a los de Draco, la miraban como si no fuera más que una mísera cucaracha. Quiso gritarle que la suelte, que era un desgraciado, pero la voz parecía habérsele atascado en la garganta. El Malfoy se acerco a ella.
- Aquí tenemos a Granger. La sangre sucia Granger.
- Siseo él con asco mientras daba vueltas alrededor del cuerpo tirado de la chica-. La sangre sucia que volvió traidor a la sangre sucia a mi hijo.
Hermione cerro lo ojos por un momento. Por ese lado iba todo, por la sangre. Porque ella era un impura.
-
Pero yo eliminare su error.- siguió el rubio mientras los ojos de Hermione sintió fuertes ganas de llorar, pero no podía mostrarse más débil de lo que se veía.
-
Te odio. - le grito Hermione con oído. Lucius la miro con desprecio y después apunto con la varita a la castaña y pronuncio con vos clara "*Crucio".*Hermione intento no gritar, pero el dolor era fuertísimo.
-
aprenderás a respetar a la gente superior a ti, asquerosa muggle. - espetó Lucius con desprecio. A continuación dejo a la chica sola, acurrucada en el suelo, con las lágrimas recorriendo sus mejillas mientras pensaba en Draco.
Paso un mes. Un mes. Un mes que a Hermione y a Draco se les hicieron eternas. Se inicio una búsqueda, en la que Draco y Harry, por ser Aurores, participaban para buscar a Hermione.
Tom Willbur dejo su apartamento sin más. Draco sabía que ese asqueroso tenía algo que ver con la desaparición de su Hermione. Si se lo cruzaba a ese desgraciado, lo iba a matar sin necesidad de varita. Los días de Draco sin Hermione eran una lenta y dolorosa torturan sin saber como ella estaba. No se había visto ni un solo pelo de Hermione en esas semanas. No soportaba mas pensar que ella podía estar… no, ni siquiera lo podía pensar. Le dolía pensar que ella podía estar sufriendo, que alguien podría estar haciéndole daño. La encontraría, y si de alguna manera salía herida, también mataría a quien la haya dañado, con sus propias manos.
Para Hermione tampoco fueron unas lindas vacaciones. Estaba la mayor parte del día atada de manos, salvo una hora y media, en la que Malfoy la soltaba para que pudiera cocinarse algo y hacer sus necesidades. Él le había dicho que la iba a matar, pero antes castigaría a Draco por su "error" alejándole de él. Odia a Lucius, con todo su corazón. La castaña soñaba con Draco, que en la abrazaba, que él estaba con ella, ahogándola con su aroma a menta fresca. Ese día Lucius no la soltó para que pueda cocinarse.
-Te traje un amiguito. -anuncio Lucius cuando entro. A continuación, entro un chico moreno y petiso, Tom Willbur-. Querido, saluda a tu impura amiga.
Tom el mirado con los ojos carentes de expresión. A Hermione se le llenaron los ojos de lágrimas. Malfoy estaba secuestrando a su amigo.
-¿Quieres saber que hace tu querido amigo Willbur aquí, Granger?- le pregunto el rubio con una sonrisa malvada.
- Suéltalo- siseo Hermione mirando fijamente a su amigo, este no despegaba la vista del suelo.
-¿Piensas que lo estoy secuestrando?- rio Lucius mirando a Hermione con odio y asco. Le asqueaba ver como esa impura se preocupaba por los demás.
-¿De qué hablas?- Hermione dejo ver un deje de confusión en su voz, a lo que Lucius rio.
- De que este muchacho. - Lucius apoyo una mano en el hombro de Tom, este tembló al contacto-. El es mi aliado, Granger. El era un espía. Estuvo espiando tu feliz día por cuatro años. También tenía que conquistarte, alejarte de Draco. Pero no lo logro. - termino el rubio mientras soltaba el hombro de Tom con asco.
A Hermione le rodaron lagrimas por las mejillas, sintiéndose totalmente traicionada por su amiga, en el que tanto había confiado.
Tom miro a Hermione llorar mientras sentía el corazón partiéndose en dos. Hace cuatro años, lucias lo había encontrado. Lo había amenazado, con abandonar a su familia, y mudarse a un edificio muggle en el que debía espiar y conquistar a Hermione Granger. El se había negado, pero el mortifago había amenazado con matar a la persona que el más quería en el mundo, su novia. Dejo a su chica, para cumplir la misión, solamente para mantener con vida a la chica que seguía queriendo.
- Willbur, enséñale a la sangre sucia lo que es el dolor. - le ordeno Lucius y Hermione lo miro asustada. No soportaba esa mirada, esa mirada de miedo que su mejor amiga le estaba dedicando. Tom titubeo sin levantar la varita. - ¡'Vamos! - le grito Malfoy. Tom levanto la varita, sin mirar a Hermione mientras un cruciatus salía de su varita y caía en el cuerpo de la castaña, haciéndola gritar.
Tom sentía un fuerte deseo de morir. En esos cuatro años, Hermione era su mejor amiga. No estaba enamorada de ella, la quería como lo que era, su amiga. Y verla gritar y llorar por que él le estaba haciendo daño, hacia incrementar la culpa que sentía en su cuerpo. Sabía que su culpa que su amiga este secuestrada, alejada de su pareja y amigos. Sabía que él no debía de pasar información, de haberla besado para que Draco los viese y ella salga corriendo. Todo era su culpa. El prometía que la iba a sacar de ahí, aunque el muera. Por lo menso dejaría de ser cobarde por una vez en su vida.
Lucius se relamía los labios mientras veía a Tom torturar a Hermione. Sabía que a ella le tocaría el alma saber que su amigo era un traidor. La haría sufrir hasta matarla, por hacer traidor a la sangre a su hija. Cuando se canso del espectáculo, volvió a salir con Tom, que tenía una rara expresión en los ojos.
Hermione se quedo en el salón hecha un ovillo mientras las lágrimas recorrían su cara. Vio en el suelo a unos pasos de ella, un papel. Se arrastro hacia él, cuando llego, sin agarrarlo, leyó lo que estaba escrito.
"Afueras de Upper Flagley,Yorkshire"
Hermione leyó devuelta el papel y algo se ilumino en su mente. No era esa una dirección concreta, pero sabía que ella estaba ahí. Estaba segura. Se leyó la dirección devuelta para memorizarla y después corrió la mirada a otro lado al escuchar la puerta abrirse . Lucius ni siquiera le dirigió una mirada, solo se fue a la habitación, sin soltar a Hermione ni por cinco minutos.
Dos meses. Ese fue el tiempo que Draco pasó sin ver a su castaña. Ese fue el tiempo que paso sin ver a la chica que más quería en el mundo. Todos estaban preocupados. No dormía casi nada, se levantaba temprano y volvía tarde para ir al ministerio y seguir buscando a la castaña. Todos estaban muy tristes por qué no encontraban a Hermione, pero la iban a encontrar. Draco no perdía las esperanzas, pero cada día sin Hermione, era sin duda, como estar en un pozo sin salida. La imagen de ella aparecía en su mente cada minuto, más nítida cuando el más lo necesitaba , y lo hacía seguir adelante. Porque él, en el fondo de su pecho, sabía que ella lo esperaba, que ella estaba viva.
Ella no lo pasaba nada bien. Había días en las que Lucius no la soltaba ni un solo segundo. Estaba cansada de estar ahí, atada de manos . Sabía que podía salir , iba a lograrlo.
Esa tarde, la puerta se abrió, pero no dejo ver a Lucius Malfoy, si no a Tom Willbur.
-
Hermione… - susurro él mientras se acerco a la chica y se arrodillaba al suelo, ella retrocedió hasta golpear su cuerpo contra la pared. Tom sintió eso como una puñalada en el pecho-. Hermione..
-
No te quiero ver. - balbuceo Hermione con los ojos llenos de lagrimas. Se sentía totalmente traicionada-. Tu jefe no está aquí, ve a buscarlo a otro lado.
-
Hermione… escúchame- rogo él y agarro a Hermione por la cara para que clave su mirada en la de él. La miro a los ojos con intensidad, quería que cuando le cuente la historia, ella le crea-. Yo…no quería hacer esto.- a mirada traicionada, dolida y enojada de Hemiono era como un obstáculo para poder contar su historia, pero tenía que hacerlo-. El me amenazo, con matar a la que en ese tiempo era mi novia… Y después te conocí, y te convertiste en mi amiga. No quise hacerlo ,Hermione. - la mirada de Hermione se empezó a ablandarse. No sabía si le creía, pero la voz de Tom era tan sincera que no tuvo otra opción-. Tenía y tengo miedo. De que mate a mi familia y personas importantes. Lo siento mucho, Hermione. Juro que te sacare de aquí, para que puedas ser feliz con Draco Malfoy. Te sacare de aquí sea lo último que haga.
Hermione sentía lágrimas de emoción en sus ojos. Tom no la había traicionado. Bueno, no ha voluntad propia. Tom tomo delicadamente las manos atadas de Hermione y con un golpe se soltaron. Hermione se acerco a Tom Willbur y lo abrazo fuertemente. Estuvieron así unos minutos, abrazados . Después Tom se separo de Hermione y la miro.
- Vamos. El puede llegar en cualquier momento. - le dijo Tom. Pero en ese momento, se abrió la puerta, dejando ver en ella a Lucius Malfoy, con las aletas de la nariz temblando por la furia. Tom se puso frente a Hermione, protegiéndola con su cuerpo.. Lucius apunto con la varita al moreno e hizo un hechizo no verbal, que apunto a Tom en el pecho, haciéndolo caer al suelo.
El cuerpo del moreno empezó a convulsionar , por cómo se movía su pecho, parecía que se estaba asfixiando. Hermione reconoció el hechizo , no había leído cuando buscado en un libro de magia negra sobre los horrocrux. Era un hechizo que te mataba desde adentro, dejándote sin aire, solo podía deshacerlo el que lo había conjurado. Con el corazón en la mano, la castaña se arrodillo alado de Tom mientras tomaba la cara del chico entre sus manos.
- Tom, Tom- balbuceaba ella con la voz quebrada por la desesperación. El no podía morirse. El estaba dispuesto a ayudarla a escapar, a salvarle la vida. No podía morirse.
Tom clavo su mirada en Hermione y sonrió. Hermione le hacía acordar a una persona, una persona que amaba mucho. A pesar de que Hermione y ella eran diferentes, eran a la vez muy parecidas. Quizás era por eso que le había agarrado un cariño tan potente a Hermione, la quería como su hermana porque en partes le hacía acordar a la persona que había perdido por ser un cobarde. Su vista se empezó a nublar, quizás por eso empezó a confundir el rostro de Hermione con el de otra persona. Los bucles castaños se convirtieron en castaños rojizo y los ojos chocolate en miel. Tom volvió a sonreír y con el último aliento que le quedaba de vida, murmuro:
*- Audrey-*a continuación su corazón dejo de latir. Hermione sintió un hueco en su corazón mientras las lágrimas recorrían por sus mejillas. Tom. Su amigo Tom, había muerto por salvarla. Se acerco a la cara de Tom y le acaricio la mejilla mientras se secaba las lágrimas, no tenía sentido llorar, nada iba a devolver a Tom a la vida ni nada haría que ella volviera a estar con Draco. Hermione se sentó tirada por un brazo que la levanto del suelo.
- Si vuelves a intentar escapar, asquerosa muggle. - siseo el amenazador apretándole fuertemente el brazo, utilizaba tanta fuerza que Hermione dejo escapar un gemido de dolor-. El próximo que terminara así será Draco.
Hermione grito de espanto mientras Lucius la dejaba caer secamente al suelo. Lucius agarro el cadáver de Tom y se fue olvidándose de atar a Hermione. Ella lloro, por la muerte de su amigo y por qué se habían metido con Draco, lloro hasta quedar dormida, volviendo a soñar con Draco. A veces los sueños eran mucho mejor que la realidad.
Ron entro a la cocina de su pequeña casa en piyama y se hizo un café para despabilarse. Últimamente, con la desaparición de su mejor amiga , Hermione, no dormía nada bien. El timbre de su casa sonó, se acerco a la puerta y la abrió arrastrando los pies. Allí se encontró con una castaña rojiza que llevaba un periódico en la mano. Ron sintió enrojecer al darse cuenta que estaba en piyama y despeinada.
-
Audrey- le abrió la puerta a la que ella pasó con los ojos llenos de lágrimas-. ¿Qué paso?
-
Lo siento por venir tan temprano. - balbuceo ella con la voz quebrada. Después, le entrego el periódico a Ron.
El pelirrojo tomo el periódico y leyó la portada. "Encuentran muerto en la orilla de un rio a el funcionario del Ministerio Tom Willbur."
-¿Quién es Tom Willbur? - dijo Ron levantando la mirada hacia donde estaba Audrey.
- Tom Willbur..- empezó a decir Audrey, pero la voz se le quebró. Ron se acerco a ella y le tomo la mano. Odiaba verla triste-. Es mi…mi…. Ex - novio.
Ron sintió celos, pero muy pocos. Sabía que Audrey le importaba su ex y que quizás todavía lo quería, y el odiaba verla mal. Se acerco a ella y la acompaño al sillón para que tomara asiento. La abrazo fuertemente, en la que ella se acurruco en el hueco de su pecho y se quedaron así , por un largo rato.
- Tranquila. - Ron estaba nervioso, casi nunca tuvo que consolar a nadie-. Sé que lo quieres. Pero todo estará bien.
Audrey se alejo lentamente de él para mirarlo fijamente a los ojos.
- Ron… yo estoy tan triste porque el… era mi mejor amigo- empezó Audrey a decir-. Y después empezamos a salir , lo quise mucho. - Ron no pudo evitar notar que Audrey hablo en pasado sobre sus sentimientos-. Lo quiero, pero como amigo. A ti es a quien quiere.
Ron se sintió como si algo hubiera florecido en el. Esas palabras, saliendo de esa tierna boca, sonaron hermosas. Se acerco lentamente a la cara de Audrey la agarra con delicadeza con las dos manos y clavo su mirada en la de ella, que todavía estaba llena de lagrimas. El pelirrojo se acerco solamente unos centímetros , dejando que sus narices chocaran y después de unos eternos segundos, junto sus labios con los de la chica. La sensación que tuvo el pelirrojo cuando sintió el contacto de los labios de la chica fue exquisita, mejor que lo de Hermione y de Lavander. Audrey paso sus brazos por el cuello de Ron y le correspondió el beso con timidez. El chico había esperado mucho tiempo a Audrey, pero cuando se besaron, supo que todo ese tiempo de espera valió la pena, aunque sea solamente un roce de esos tiernos y carnosos labios . Se separaron lentamente, la chica escondió su cara en el cuello de él mientras sentía que las lágrimas volvían a los ojos. Todos esos años había estado sin prestarle atención a lo que tenia alado, pensando en el pasado, solo hace poco se dio cuenta que tenia a la persona que más quería a su lado.
Pasaron dos semanas desde la muerte de Tom. En esas semanas, Hermione no ceso de buscar formas e escapar, pero sabía que atada de manos no podía hacer nada. Tenía la dirección donde estaba, lo único que necesitaba era una varita y podría escapar. Esa tarde, Lucius llego y se metió en su habitación, pero no se percato de que dejo la varita sobre la mesa.
Hermione sintió la alegría dentro de su pecho. Tenía una gran oportunidad y no iba a desaprovecharla. Se arrastro por el piso hasta llegar a los pies de la mesa , y tratando de hacer el menos ruido posible le dio una leve patada , basto para que la mesa se tambalee y la varita caiga al piso. Haciendo maniobras con su cuerpo, Hermione logro agarrar la varita con sus manos atadas y liberarse. Después abrió la puerta del balcón y conjuro una patronus con un mensaje y se lo mando a Draco. No tubo de tiempo de dirigirse hacia la puerta y escapar , porque Lucius Malfoy salió de la habitación.
Draco Malfoy estaba en la casa de Harry Potter. Si, en la casa de Harry Potter. Es que buscaban información de donde podría estar Hermione en Grimmauld Place. Pero ese día llego en el momento equivocado, por que la pareja feliz le estaba leyendo un cuento a la niña, y él se tuvo que quedar esperando en la cocina con kreacher.
En un momento Draco vio entrar por la ventana un patronus, para ser específicos, era una serpiente. Todos se quedaron en completo silencio. Draco sintió el corazón golpear contras sus costillas, aquel era el patronus de Hermione. Lo comprobó cuando del patronus salió la voz que tanto extraño:
"Draco, estoy en las afueras de Upper Flagley,Yorkshire , por favor ven a buscarme"
Cuando el patronus termino de hablar todos se quedaron en completo silencio . Draco sintió dos sentimientos fuertes en su pecho, emoción, porque sabía dónde estaba Hermione, pero también sintió terror, porque la urgencia que escucho en la voz de Hermione fue tal que le hizo sentir punzadas en el pecho.
Draco miro rápidamente a Potter, este se levanto del sillón mientras Ginny los miraba a los dos con opresión.
- Vamos , Malfoy. - dijo Harry y a continuación le dio un beso en la frente a su hija y después beso a Ginny y le susurro unas palabras al oído , después salieron de Grimmauld Place y los dos desaparecieron.
Hermione sintió terror cuando Lucius le saco la varita de la mano y sepultaba contra la pared, haciéndole daño.
- Asquerosa sangre sucia. - Siseo Lucius apretando fuertemente los hombros de la castaña, haciendo que ella apriete los labios para no soltar un quejido de dolor-. Me canse de ti.- Si, la iba a dejar libre, pero antes, iba a saldar una cuenta pendiente con la pequeña sangre sucia. La haría sufrir tanto que lo único que querría seria la muerte.
-Suéltame, maldito imbécil- dijo Hermione, estaba desarmada, solo contaba con su fuerza física y Lucius Malfoy era más fuerte que ella, le dio un mordisco en el brazo
- Granger, Granger. - , tomándola por la garganta e inutilizándole un brazo apresándolo con una llave contra su espalda- que fogosa eres. Mejor así. Prepárate, ahora vas a conocer lo que es un verdadero hombre, no el imbécil de mi hijo.
-No te atreverías- le grito Hermione sintiendo terror y pánico- soy una sangre sucia.
- Tienes razón - le contesto Lucius Malfoy mientras la apretaba violentamente contra la pared y su cuerpo-. Bueno, es cierto, eres una maldita impura, pero contigo haré una excepción. Después que termine, Draco te va a despreciar como una camisa vieja. Te lo aseguro, es mi hijo, lo conozco y a pesar de todo sigue siendo un Malfoy. Y a los Malfoy no nos gustan las cosas usadas.
Hermione sintió horror y terror mientras Lucius desgarraba su vestido dejándola en ropa interior. Intento patearlo , morderlo y pegarle, pero la tenía completamente inmovilizada. Sintió las lágrimas de asco y miedo llenar sus ojos. Prefería la muerte antes de que el padre de Draco la viole. El Malfoy termino de desnudarla y la obligo a abrir las puertas. La iba a violar , allí mismo , contra la pared. Hermione intentaba impedirlo, pero Malfoy era muy fuerte..
-Maldita perra. Quédate quieta - Lucius se incorporo y le lanzo un puñetazo en la cara, Hermione casi perdió el conocimiento debido al golpe. Entonces él se dedico a tocarla de la manera más impúdica posible. Hermione lloraba del asco. Mientras le aprisionaba ambas manos sobre la cabeza, casi hasta fracturarlas, sentía la otra mano de Lucius explorando todos los rincones de su cuerpo. Después se acerco a los labios de ella, basándola con violencia, trato de golpearlo, pero él la apretó más fuerte contra la pared. La castaña nunca en su vida se sintió tan humillada como en ese momento. Después empezó a morderle y lamerle el cuello, Hermione sintió fuertes arcadas.
A continuación, sintió como le sacaba la ropa interior y se sintió expuesta… y más lágrimas cayeron por sus mejillas. Al entender lo que sucedería ahora. Sintió cuando Lucius la penetro y sintió unas nauseas infernales, la embistió fuerte , haciéndola morir por dentro. No podía estar viviendo eso, sabía que era mentira. Eso solo era una cruel pesadilla.
La castaña todavía seguía llorando desconsoladamente cuando Lucius salió dentro de ella. Lo miro fijamente a los ojos , sintiéndose más humillado de lo que se había sentido en toda su vida.
- Te odio - chillo Hermione mientras le escupió en la cara al mortifago. Lucius la miro fijamente y su rabia se incremento.
-¡Como te atreves, asquerosa impura! - grito chilló agarrándola del pelo violentamente. Con todas sus fuerzas la estampó contra la pared , haciendo que Hermione se diese un golpe brusco contra la boca y cayese al suelo.La sangre comenzó a manar del labio y de la cabeza de Hermione, pero a ella no le importó. No iba a dejarse ver más humillada de lo que se veía. Lucius empezó a patearla en el estomago , mientras la sangre salía de su cuerpo. Pero a Hermione no le importo nada, se sentía totalmente muerta por dentro. Apenas se percato cuando el maldito violador se fue y la dejo , desnuda y herida en el suelo , con la puerta del balcón abierta, y era invierno, por lo tanto la castaña sentía el frio penetrar cada poro de su cuerpo. Pero no le importaba, lo único que quería en ese momento era morir. El dolor físico era insoportable, pero más la que sentía dentro su cuerpo. Se sentía sucia por dentro, haciéndole sentir un dolor fuerte que nublaba toda su mente. Empezaba a sentir como le pesaba el cuerpo, pues las heridas estaban abiertas y seguía sangrando, además se había golpeado fuertemente la cabeza. Quería caer en la inconsciencia, y nunca más despertar. De un momento a otro , sintió un aroma a menta entrar por sus fosas nasales. Sabía que estaba soñando, que estaba soñando que Draco estaba con ella. Quería seguir soñando, por que en estas ocasiones, las fantasías eran mejor que la realidad. Y con ese último pensamiento, Hermione cayó en la inconsciencia.
Draco y Harry aparecieron en las afueras de Upper Flagley,Yorkshire . En realidad , no sabían bien hacia donde se dirigían, pasaron por varios edificios , cuando en un descampado, vieron una casa que parecía abandonada. Draco sintió el impulso de acercarse ahí, como si un imán lo atrajera allí. Los dos aurores fueron a la puerta del edificio y con el corazón en mano, Draco abrió la puerta con un "Alohomora" y se quedo dislocado con lo que vio.
Era su Hermione. Estaba ahí, acurrucada en el piso , estaba completamente desnuda y un tenía un charco de sangre bajo su cabeza y en el estomago, aprecia que fue terriblemente golpeada. Draco sintió como si le estuvieron golpeando el corazón con un bate.
-¡Oh, Hermione!- el rubio dejo escapar un gemido de tristeza lastimadero mientras se acercaba a donde estaba la chica y se arrodillaba a su lado. No le importaba que la chica estuviera llena de sangre, nada importaba. Hermione tenía la piel de gallina y temblaba incontrolablemente. Draco la abrazo fuertemente ,estaba helada. - ¡Hermione, por favor… no.
Draco se saco rápidamente uno de los tantos suéteres que llevaba y se lo puso a Hermione y la alzo en brazos delicadamente mientras sentía la furia y el dolor mezclándose en su pecho. Mataría a quien la había dañado, no dejaría que salga con vida después de hacerle esto a ella. A ella no.
Harry reviso las demás habitaciones, pero no encontró a nadie .
- No hay nadie.- anuncio Harry cuando volvió al salón donde estaba Draco con Hermione-. Vamos, yo iré al ministerio de la magia a anunciar que la hemos encontrado.- a continuación miro a su amiga con tristeza.
Draco solo asintió con la cabeza, mientras desapareció con Hermione en brazos.
Hermione abrió lentamente los ojos, sentía cada parte de su cuerpo pesado y un sabor horrible en la boca. Se dio cuenta que estaba sobre una cama y ella tenía puesta una bata, no ese vestido rosa que tubo puesto por más de dos meses . Estaba en la habitación de Draco . Sabía que estaba soñando. De repente, los recuerdos de la noche anterior la golpearon con violencia, y lo único que pudo hacer fue vomitar fuera de la cama. Sentía su cuerpo sucio, era la más horrible sensación del mundo. Y sabía que su alma estaba tan rota como su cuerpo, y el vacío que sentía era inmenso. Cerró los ojos llorando, deseando seguir vomitando, y echar por la boca la vida que le quedaba.
Draco vio a Hermione vomitar y sintió un vacio enorme en el pecho, se acerco a ella lentamente le sostuvo el pelo mientras ella seguía vomitando . Cuando Hermione termino de vomitar, se limpio la boca con la manga de su bata y clavo su mirada en Draco. El sintió un vacio infinito al ver la mirada Hermione totalmente vacía. Ella lo miro con los ojos llenos de lágrimas y se acerco a él y lo abrazo , escondiendo su cara en el cuello de él mientras lloraba. No sabía si estaba despierta o dormida, lo único que sabía era que si estaba dormida no quería despertar nunca. Lloro por un largo rato , desahogándose un poco del dolor que sentía dentro de ella. Draco la abrazo delicadamente, como si tuviera miedo que ella se rompiera si la abrazaba un poco más fuerte.
-Hermione…-susurro el al oído de ella, mientras la tumbada delicadamente en la cama y en se sentó en una silla alado de ella mientras le tomaba la mano-. Te extrañe tanto.
Hermione se abrazo al calor que despedía el cuerpo de Draco tan cerca del suyo. El calor y el olor eran muy reales para ser un sueño. Sin embargo, tenía miedo de levantarse y seguir capturada. Se hizo una bolita en el colchón.
-¿Eres un sueño? - pregunto Hermione con la voz carente de expresión mientras apretó débilmente la mano de Draco. El ciento que le estrujaban el corazón al verla tan…vacía, tan triste…
- No …- dijo Draco mientras acercaba lentamente una mano a la cara de Hermione y la acaricio lentamente. Joder, cuanto la había extrañado-. Estas bien. Estas en casa. Estoy contigo
Hermione levanto la mirada y la clavo en Draco mientras sentía que las lagrimas de emoción de acumulaban en sus ojos. Estaba libre.
Draco le acaricio el rostro por un rato, ninguno de los hablo. El quería saber que le paso a Hermione, pero al verla tan triste, supo que preguntándoselo ahora no le haría ningún favor. Ver a Hermione sufrir, le hacía sufrir a él. Eso era una de las cosas más malas de enamorarse.
-¿Te sientes bien?. - le pregunto él con voz preocupada. Hermione odiaba escucharlo tan preocupado-.¿Te duele algo? Tenías heridas muy feas.
Hermione no le contesto, no quería mentirle diciéndole que se sentía bien y que no le dolía nada. Solamente lo miro a los ojos.
-
Abrásame- rogo Hermione . Draco no aguantaba verla así, tan triste . Lo peor de todo, es que el no tenía ni idea de que hacer para hacerla sentir mejor. Se acostó alado de ella y el abrazo fuertemente, escondiendo su rostro en el cabello de ella.
-
Te extrañe tanto… - le dijo Draco con la voz estrangulada. Hermione solo se separo un poco de él para mirarlo fijamente a los ojos . Corrió uno de los pelos platinados que cubrían sus ojos mientras se acerco a él lentamente y lo beso.
Fue inexplicable lo que sintió. Cuando los labios de Draco se acoplaron a los suyos a la perfección, y sus lenguas chocaron, sintió como si una sensación mágica florecía dentro de su cuerpo. De alguna manera, Draco había logrado sacarle ese amargo sabor de la boca, solo un poco, pero lo lograba. También Hermione supo, cuando Draco la tomo delicadamente por ambos lados por la cara, que Draco era el único en hacerla feliz, el único que iba a amar y la iba a hacer sentir las sensaciones que en ese momento vibraban dentro de ella. Pero recordó las palabras Lucius Malfoy "*Después que termine, Draco te va a despreciar como una camisa vieja. Te lo aseguro, es mi hijo, lo conozco y a pesar de todo sigue siendo un Malfoy. Y a los Malfoy no nos gustan las cosas usadas"*y se alejo de Draco sintiendo como las lagrimas se acumulaban en sus ojos.
Draco miro con los ojos como platos como Hermione se tapaba la cara con las manos mientras sollozaba. Draco no sabía qué hacer, no podía verla mas tan triste. Verla mal le hacía sentirse un desgraciado.
-¿Quieres que te prepare un baño?-le pregunto Draco con voz baja mientras le acariciaba los hombros. Ella solamente asintió
Draco la ayudó a llegar al baño y preparó, a punta de varita, un baño caliente para ella. Cuando Draco la desvistió, Hermione vio los moretones y heridas que había en su estomago, producto de las patadas de Lucius. Además de estar golpeada, estaba muy delgada , pálida y ojerosa. Draco sintió rabia y horror al ver el cuerpo de Hermione así, juraba que si encontraba al que le había hecho eso … lo mandaría al quinto infierno. Draco la sumergió en el agua y él se quedo a su lado, mirándola fijamente. Tenía una pregunta en su garganta, ya no podía aguantarla más.
- Hermione, ¿Quién te hizo esto? ¿Qué cosas te hicieron?- le pregunto Draco tomando las manos mojadas de Hermione entre sus manos.
Hermione cerró los ojos, sabía que vendrían las preguntas, pero no estaba lista para contestarlas. Por un lado, sabía que tenía que decirle que fue su padre quien la capturo, en eso no podía mentirle. Pero tenía miedo de decirle que la violo. "Después que termine, Draco te va a despreciar como una camisa vieja. Te lo aseguro, es mi hijo, lo conozco y a pesar de todo sigue siendo un Malfoy. Y a los Malfoy no nos gustan las cosas usadas". No, Hermione no podía permitir que la abandone, porque Lucius tenía razón, Draco seguía siendo un Malfoy. Odiaba mentirle y ocultarle cosas, pero no podía dejarla. No. Si él la dejaba, Hermione sabía que su vida seria miserable para siempre. En ese momento abrió los ojos y miro a su cuerpo en vez de mirar a Draco.
- Draco… fue tu padre…- empezó a decir Hermione sintiendo como los dedos de Draco apretaban mas fuerte su mano . - Fue tu padre , Draco. Lucius Malfoy me secuestro.
Draco no supo que siento en ese momento, porque en su cuerpo se hizo un revuelo de emociones. Odio hacia Lucius, hacia su propia sangre. Sintió un odio mortífero llenarlo por completo, mataría a su padre. Se había metido con la chica que amaba, y eso no se lo iba a perdonar. Y le daba más furia sentir que era su padre el que le había hecho daño a su castaña. Sentía ganas de romper cosas, salir corriendo lejos, encontrar a Lucius y matar vivo. Hermione miro asustada a Draco, Draco se percato de eso y trato de disminuir su furia.
-
Draco..- dijo Hermione con preocupación.
-
Lo matare , Hermione.
-
declaro Draco con calma. Pero en realidad sentía de todo menos calma. Hermione había salido herido física y emocionalmente, eso le daba las suficientes razones para matarlo-. Te hizo daño, no lo permitiré vivir.
-Draco…- repitió Hermione rogándole con los ojos que se calmara. Algo dentro de él se calmo, pero no todo. Draco junto su frente con la de Hermione, sin importar que ella este mojada.
-
No te haces idea de lo que te extrañe…
-
Tú tampoco.- murmuro Hermione mirando a Draco a los ojos mientras este le acariciaba la mejilla, sintió algo moviéndose en su pecho, culpabilidad. Pero no le importaba. No pensaba perder a Draco por nada del mundo
Draco saco a Hermione de la ducha y la llevo devuelta a la cama. Hermione tenía la mirada cargada de tristeza y Draco no sabía más que a hacer.
- Audrey, la novia de Weasley, estuvo aquí para curarte. ¿Te duele algo? ¿Quieres que le diga que vuelva para que te revise?- Draco se acostó con Hermione en la cama, ella descansaba en el pecho de él y negó con la cabeza. No le dolía nada físico, le dolía el alma, no dejaba de sentirse sucia, como una rata de alcantarilla. Draco le acaricio el pelo con ternura.
-¿Tienes hambre? - le pregunto Draco a Hermione en voz baja, la chica tenía los ojos cerrados y no le contesto. La idea de ingerir algo le daba nauseas, aunque haces dos días que no comía y hace dos meses y medio que no comía nada decente-. Necesitas comer algo. Te prepare algo.- siempre que Hermione venía a la casa, cocinaba ella porque no le gustaba que los elfos domésticos trabajen tanto. Sabía que si el cocinaba, ella se pondría más feliz. Se levanto dispuesto a retirarse de la habitación.
-Draco…- lo llamo Hermione sin abrir los ojos cuando Draco estaba por abrir la puerta-. Tú no sabes cocinar.- era verdad. Draco cocinaba horrible.
-Sí que se. - contesto el altaneramente pero sonrió, se acerco a zancadas a Hermione y la volvió a besar, lenta y lánguidamente y después se fue de la habitación.
-¿Hermione está bien? - le pregunto Narcisa cuando Draco llego al salón principal.
- No, no está bien. - contesto Draco apretando los labios con fuerza para no gritar. Odiaba ver a Hermione así.
-¿Sabes quien la secuestro? - le pregunto la rubia acercándose a su hijo.
- El desgraciado de mi padre.- contesto Draco apretando los puños con furia. Narcisa lo miro anonadada, pero no añadió palabra. Estaba demasiado sorprendida e impactada para decir algo.
Después de media hora, Draco le llevo la comida a Hermione. Le hizo pasta con salsa, y parecía más comestible a comparación de lo último que había cocinado. Hermione trato de comer, para hacer a Draco feliz. Pero su estomago no aceptaba comida.
- Draco.. - le hablo ella a el en voz baja-. Yo no bese a Tom , ¿sabes? nunca te engañaría.
EL rubio tardo un buen rato en entender lo que Hermione estaba hablando, se acerco a ella .
- Eso ahora no importa.. - susurro frente a sus labios y la después la beso. Estuvieron un largo rato en silencio
-Necesitas dormir…- le dijo Draco a Hermione después de un largo rato en silencio, ella le tomo las dos manos.
-Quiero dormir contigo.- le dijo Hermione mientras bosteza. Sabía que para dormir necesitaba estar envuelta en los brazos, sentir ese calor que despedía su cuerpo.
Draco se acostó con Hermione en la cama por debajo de las sabanas y el abrazo. A Hermione la familiaridad de sus brazos le dio una sensación hermosa de confort. Era increíble como sus cuerpos de se acoplaban a la perfección. Ella escondió su rostro en el cuello de él y se sintió en casa. Draco le acaricio el pelo con ternura, para que pudiera dormir, pero Hermione no cerraba los ojos.
-
Duerme. - le susurro él, Hermione clavo sus ojos chocolates en los grises de él.
-
Tengo miedo de cuando me despierte, tú no estés conmigo.
Draco la miro fijamente y después la beso devuelta, si fuera posible, no se separaría de esos labios nunca.
- Estaré aquí contigo. - Le sonrió Draco cuando se separaron y Hermione se volvió a acurrucar en su pecho-. Duerme, necesitas descansar.
Hermione sonrió y después cayó lentamente en los brazos de Morfeo.
Draco se levanto sobresaltado en la noche. Llevo a su mirada hasta que Hermione. Ella sollozaba y se movía agitada entre sus brazos. Draco se acerco a ella, la abrazo fuertemente y le dio un beso en la frente. ¿Qué le había hecho su padre para que este hacia, que ni siquiera podía estar tranquila?, sin duda lo mataría y no le temblaría la mano cuando lo haga. La agito suavemente por el hombro y Hermione abrió los ojos. Tenía sus hermosos ojos chocolate llenos de lágrimas. A Draco le costó tragar la bilis.
-Tranquila, solo fue una pesadilla. Estas conmigo. - le susurro Draco mientras la acunaba en sus brazos. Hermione solo enterró más su cara en pecho de Draco y siguió sollozando-. ¿Quieres que te traiga una poción para dormir sin sueños?- Hermione sintió lentamente con la cabeza, Draco le dio un beso en la frente y se levanto de la cama.
Hermione se hizo una bolita en la cama y siguió sollozando. Había soñado que Lucius la estaba… devuelta. No hacia más que incrementar su asco hacia sí misma que se lo ocultaba a Draco. Le costaba mucho mirarlo a los ojos. Ella nunca fue buena mintiendo y menos con Draco. Pero se llevaría ese secreto con ella a la tumba. Después de unos pocos minutos, el rubio volvió y le dio la poción para dormir sin sueños.
- Gracias. - murmuro Hermione mientras sentía que los parpados le pesaban debido al sueño. Se acurruco devuelta en el pecho de Draco, y se durmió al instante.
Cuando la castaña se levanto al día siguiente sin sentir el calor de Draco junto al suyo. Abrió lentamente los ojos desconcertada y levanto la cabeza para buscar a Draco por toda la habitación. Estaba poniéndose una camisa frente al armario. Hermione lo estuvo viendo unos minutos, cuan perfecto era. Cuando Draco vio a Hermione despierta, sonrió de lado y se acerco a ella para besarla.
- Buenos días. -murmuro sobre los labios de ella. Ella también sonrió.
-¿Adonde vas?
- A trabajar. - le contesto mientras se guardaba la varita en el bolsillo. El sabia que en otras circunstancias, hubiera faltado al trabajo y se hubiera quedado todo el día con Hermione, peor lo único que más quería era iniciar la búsqueda para encontrar al maldito secuestrador de su padre.
- Yo también tengo que ir. - dijo Hermione haciendo un movimiento para levantarse, pero Draco le puso las manos en los brazos, impidiéndole movimiento.
- No- le negó Draco mirándola fijamente.
-¿Por qué? - protesto Hermione tratando de apartarlo.
- El ministerio te dejara faltar los días que necesitas, para que te sientas mejor. - Draco le acaricio la mejilla-. Quédate por lo menos hoy. Por favor.
Hermione asintió a regañamientos. Cuando Draco se fue, Hermione se levanto de la cama y se acerco al armario a buscar ropa. Comprobó que sus cosas estaban ahí. Draco debía haber llevado sus cosas ahí, y cerrar el alquiler de su apartamento. Después le devolvería el dinero, se dijo mentalmente Hermione mientras agarraba ropa interior, jeans y una camisa. Mientras se cambia, Hermione miraba su cuerpo y volvía la sensación de sentirse completamente sucia, de volver a sentir las manos de Lucius por todo su cuerpo. Hermione sintió devuelta los ojos llenarse de lagrimas, ¿Acaso se iba a sentir así toda la vida? Ella leyó y escucho en muchos lados que la mayoría de las mujeres abusadas sexualmente nunca lo superaban, ¿Ella sería una de ellas?
Hermione sacudió la cabeza para pensar en otra cosa. Tenía que entretenerse para no pensar tanto. Hizo la cama, preparo el desayuno para ella y Narcisa y después leyó algo en la biblioteca. Cuando no sabía más que hacer Ron, Ginny y Luna vinieron a verla. Harry estaba trabajando con Draco, por eso no pudo venir.
Al ver a sus amigos, Hermione los abrazo muy fuerte. Los había extrañado un montón. Estuvieron hablando un montón, salvo del secuestro de Hermione. Sus amigos estaban ahí para alegrarla, no para hacerla sentir más triste. Todos sabían que a Hermione la había secuestrado Lucius, ya que Draco se lo conto a Harry, y Harry a los demás. Después de una hora, Ron y Luna se fueron por que tenían que trabajar, pero Ginny se quedo con Hermione.
Caminaron por el inmenso jardín de la mansión. Hermione se detuvo a acariciar una linda flor que había en el jardín. Ginny estuvo esperando el momento que se fueran Ron y Luna para hablar a solas con Hermione. Notaba la mirada de Hermione, no era la misma, esta era muy triste.
-
Hermione. - la llamo Ginny, Hermione clavo su mirada en Ginny. La pelirroja se sentó en limpio césped, Hermione se sentó a su lado-. Quiero que me respondas algo.
-
¿Qué pasa, Ginny?
-¿Cuando Lucius Malfoy te secuestro… - empezó Ginny, Hermione ya se imaginaba la pregunta-… que fue lo que te hizo?
Hermione respiro hondo. Tenía que confesárselo a Ginny. Confía en su amiga, ella no se lo diría a nadie, era su mejor amiga. Sin darse cuenta, las lágrimas estaban ya recorriendo su rostro.
- El me torturo… me golpeo… y... el…- Hermione no podía terminar la frase. SU voz estaba totalmente quebrada. Hasta el momento, nunca lo dijo en voz alta, siempre lo afirmo mentalmente. Respiro hondo devuelta-. El… me violo.
Ginny abrió los ojos sorprendida ante eso. Eso explicaba todo, porque ella parecía tan triste. Pero no dejaba de ser sorprendente. Hermione era una hija de muggles, y Lucius odiaba a los hijos de muggles. Como si Hermione le leyera lamente, aclaro.
- El… me dijo que lo hizo... para… - Hermione no paraba de llorar. Esa sensación horrible se volvió a apoderar de su cuerpo-. Dijo que lo hizo… porque cuando Draco se entere… me dejara. Dijo que a los… Malfoy no les gustaba las cosas usadas.
Ginny estaba impactada. Abrazo a Hermione fuertemente, dándole palmaditas en el hombro. Mientras sentía una rabia hacia ese violador, se había metido con su mejor amiga.
- Tranquila. - dijo Ginny mientras se separaba de Hermione para que puedan hablar-. ¿Draco lo sabe?
Hermione se sonó la nariz antes de contestar.
- No. No pienso… decírselo Porque a pesar de todo, el sigue siendo un Malfoy, y no pienso permitir que me deje. - la castaña volvió a recordar las palabras "*Después que termine, Draco te va a despreciar como una camisa vieja. Te lo aseguro, es mi hijo, lo conozco y a pesar de todo sigue siendo un Malfoy. Y a los Malfoy no nos gustan las cosas usadas".*Sintió un temblor hacerla vibrar por completo.
Ginny, en ese momento, exploto.
- ¡¡Hermione, como eres capaz de decir eso!! - le excepto Ginny subiendo el tono de voz-. ¡¡Tú no estabas aquí para ver como Draco sufría por tu ausencia, como venia casi todos los días a nuestra casa, a buscar con Harry lugares donde pudieras estar!! ¡¡ Tú no estabas para verlo buscarte, para ver como perdía horas de sueño mientras pensaba en ti cada segundo!! - Ginny paro un segundo para tomar aire. Cada palabra de Ginny, para Hermione fue como un alfiler en su pecho. El te ama, Hermione. Y tú lo sabes. Y aunque sea un Malfoy, el nunca te dejaría por algo en lo que no tienes ni la mínima culpa.
Hermione, en ese momento, se sintió muy pequeña e indefensa. Cada palabra de Ginny era verdad. No dejo de sentirse estúpida, tenía que haberlo hablado con Draco desde el principio. Y en ese momento, opto todas las decisiones. Se lo diría, sin importarle el temor que hacia vibrar cada fibra de su cuerpo, de temor que él la deje. Y lo haría ahora, porque sabía que si dejaba pasar el tiempo, se acobardaría. Se levanto del césped en total silencio. Ginny la miro interrogante menté.
-¿Qué haces?
- Voy al Ministerio, a buscar a Draco. - contesto Hermione mientras Ginny se levantaba-. Voy a decirle, ahora.
Cuando Hermione llego al ministerio fue al apartamento de aurores y no visualizo por ningún lado ni a Draco ni a Harry. Se acerco a Abraham , un compañero suyo.
-
Abraham. - lo saludo Hermione poniendo una mano en el hombro del chico.
-
Oh, Buen día, Hermione. - La saludo el chico con una sonrisa-. Qué bueno que apareciste. Pensé que ibas a estar unos días en tu casa.
-
Vengo a buscar a Draco. - contesto Hermione empezando a sentir nerviosa.
-
Ah. El y Potter están buscando a tu secuestrador.
Hormone se sintió desfallecer. Estaban buscando a Lucius. Sin pensarlo, corrió a los ascensores, sin importarle la voz de Abraham llamándola. Sabía la dirección, iría a buscar a Draco y a Harry. No quería que él se enfrentase a Lucius, no se podía imaginar. Sabía que Draco sabía mucho de Artes Oscuras, pero no tanto como Lucius. También sabía, que en el momento de matar a Draco, a Lucius no le temblaría la mano. Eran solo dos personas, ella iría a ayudarlos.