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Secuestrada-Harry (1D) — capítulo 12

Cuando desperté todo era al principio negro. Un suave olor a mantequilla y fresas inundó mis fosas nasales haciéndome ronronear un poco. Tal ves mamá hoy no tuvo que ir al trabajo y pudo hacerme de desayunar. Normalmente ella a partir desde las seis de la mañana ya esta rumbo al trabajo aunque sea fin de semana, pero hay veces en las que se levanta un poco más temprano y me hace el desayuno, o simplemente pide un día libre en el trabajo.  --Ya despierta, Isabella--susurró alguien a mi oído mientras me sacudía  Negué con la cabeza pidiendo al menos unos segundos más. --Es muy temprano, mamá--murmuré abriendo un poco los ojos. Oí unas risitas burlonas--solo unos minutos más Triste realidad. Ante mis ojos se encontraban Liam y Louis quienes cocinaban con dificultad, Niall miraba impaciente a los chicos mientras los obligaba a apurarse y Zayn, bueno, el me sacudía con fuerza para que me levantara. ¿Donde se encontraba mi madre con ese delantal tan bonito rosa de flores que tenia mientras preparaba el desayuno? ¿O mi padre quien normalmente me dejaba una nota de buenos días a lado de mi cama? ¿O mi mejor amiga que usualmente dormía en mi cuarto en la alfombra o conmigo en la cama? Oh cierto, no estaban. Yo estaba secuestrada. --Ya es medio día--dijo Zayn mientras se sentaba a mi lado en el sillón Un momento ¿Que hacia yo ahí? ¿No se supone que debería estar encerrada en mi habitación?  --¿Que pasó?--pregunté atontada mientras veía hacia todas partes --Tuviste un ataque de pánico y te desmayaste--respondió Zayn acomodando un mechón atrás de mi oreja--hubo un malentendido entre Harry y...bueno, no importa. Solo que ya estas bien Y de repente todo llegó a mi cabeza de golpe: Stalin entrando a la casa, yo agarrando un arma, Harry y los demás entrando a la casa, Stalin ofreciéndome regresarme a casa, enterarme de lo que pasó con mi padre, yo disparando a Stalin sabiendo que todo lo que dice es mentira en lo que respecta a regresarme a mi hogar y al final Harry matando a aquel tipo. ¿Y después? Claro, quise matar a Harry pero luego me enteré de como Harry me salvó la vida y al final me besó, después quise que el mismo me matara y librarme de esta miserable vida...pero, no lo hizo. Y lo demás solo es obscuridad pura. --Pero...Harry y el...--tartamudeé con una gran bola de dudas en mi cabeza --¡Tranquila, Isabella!--interrumpió Liam de repente alarmado--el no mató a tu amiga Cole--y de repente Liam hizo algo que solo yo pude ver y sentir. Abrió los ojos de golpe e hizo ese típico signo de silencio para ser discreta para luego susurrar--tu y yo solo sabemos eso ¿de acuerdo? solo tu y yo--Yo asentí entendiendo todo lo que trataba de decir. Liam apretó mi tobillo lastimado con fuerza mientras nadie veía--tengo que curarte ese tobillo, pero primero vete a bañar Claro, sácame de la sala ya que posiblemente soy una chismosa. --Pero mi baño es un asco--confesé. Zayn rió divertido. --Puedes bañarte en el de Harry--dijo Niall con la boca llena de comida--en fin, en este momento no se encuentra y no creo que se moleste...pero de todos modos no hay que decirle Todos asintieron riendo.  --Ve a su cuarto. Es el segundo del pasillo--dijo Liam mientras se ponía de pie del sillón--te dejare en la cama de Harry toda la ropa y utensilios higiénicos Medio adormilada me dirigí a la habitación de Harry. ¡Pero claro! no hay nada mejor en la mañana que meterte a la habitación de tu guapo secuestrador después de que tu otro secuestrador te haya negado decir palabra de lo ocurrido de lo que apenas pasó hace unas horas. El baño de Harry no estaba tan mal. Era una linda tina blanca y limpia por completo (muy distinto a su cuarto) con aproximadamente nueve diferentes shampoos y acondicionadores, también había un pequeño espejo pegado a la pared y un peine con algunos pelos en el. Muy común.  Prendí la regadera dejando que cayera lluvia artificial de ella mientras trataba de templarla lo más normal que pudiera. Salí por un momento del practico baño y al toparme con la cama de Harry vi un cepillo de dientes, un rastrillo, un peine, una esponja de baño, una bata, ropa interior (quien sabe de donde la consiguieron) y un short de mezclilla con una camisa blanca grande que de simple vista se podía a preciar que era de hombre. Con mis mugrosos brazos envolví todos los utensilios higiénicos y los llevé al pequeño baño. Me saqué toda la ropa y viéndola con horror me dije a mi misma que no valía la pena conservarla, ni siquiera servia de algo.  El agua fría golpeó todo mi cuerpo, podía jurar que hace solo unos momentos el agua estaba completamente templada, pero, bueno, al final de todo el agua fría me despabilaría de todo. Envolví mi cuerpo con los brazos y observe como poco a poco el agua se convertía en lodo en mis pies. Cerré mis ojos por un momento dejando que todo el estrés se lo llevaran las gotas pegadas a mi cuerpo. Lagrimas de coraje, decepción, miedo y nervios empezaron a invadir mis débiles ojos, pero esta vez, me dije a mi misma que no valía la pena llorar, así que me hice de tripas el corazón y empecé a tallar todo mi cuerpo con la esponja de baño eliminando cualquier rastro de suciedad para luego rasurar prácticamente todo mi cuerpo. Lavé aproximadamente nueve veces mi cabello con shampoo y acondicionador eliminado el mal olor. Al final lavé mis dientes una y otra vez. Cerré las llaves del agua y me envolví en la bata de baño. Cepillé mi cabello dejándolo totalmente desenredado. Mojado, me llegaba aproximadamente hasta los muslos, pero ya seco me llegaba exactamente hasta la cadera. Mi cabello normalmente se ondulaba un poco de las puntas dejándolo un poco más corto. Aun así, yo amaba mi lacio-ondulado castaño cabello.  Me puse la ropa interior negra, que extrañamente me quedaba a la perfección, y cuando estaba a punto de colocarme el short y la playera me di cuenta de que accidentalmente la había tirado a mitad del camino al baño.  A regañadientes salí del pequeño baño, Y si, ahí estaba: tirada a solo unos centímetros de la cama de Harry.  --¿Isabella?--dijo una voz a mis espaldas Harry estaba en su armario. Sin camisa. Mirándome fijamente. No pude evitar ruborizarme al recordar que yo aun estaba en ropa interior. --¿Que haces aquí?--preguntó acercandoce a mi  --E-e-es que yo--tartamudeé al sentir a Harry a solo unos centímetros de mi--Ni-nial m-me dijo que o-o-ocupara tu baño...l-lo siento --No es problema--susurró Harry Mi corazón latió tan fuerte al oír su voz. Esa suave y sexy voz que siempre utilizaba conmigo me hacia temblar en cada parte de mi ser. --¿Donde estabas?--murmuré temerosa por la respuesta El pecho de Harry chocó con el mio. Sentí su mirada en mi cuerpo semi desnudo hasta que topó con mis labios, después, nuestras miradas se encontraron por lentos minutos. Era como si, de repente, todo lo demás hubiera desaparecido de un momento a otro. Solo nos encontrábamos en y yo...De un momento a otro sentí sus manos rodeando mis caderas pegándome más a el. Yo coloqué mis manos en su pecho tratando de alejarlo un poco, pero no pude, sus hipnotizantes ojos e irresistibles labios me tenían hechizada.  --¿Porque?--susurró acercandoce cada vez más a mi--¿estabas preocupada? Su respiración chocó contra la mía. Harry se relamió los labios dejandoselos brillosos y deseables. Mierda, me valía en este momento si el era mi secuestrador o algo, yo solo quería probar de nuevo sus labios. Una y otra vez.  El silencio nos invadió por completo. Solo estábamos el y yo, viéndonos fijamente a los labios. Esperando que el otro hiciera algo por miedo a que en realidad uno de nosotros no quisiéramos lo que el otro pensaba. La verdad, no sabía el, pero yo quería chocar mis labios contra los de el. Besarlo y mover mis labios al compás de los de el hasta que me faltara el aire o muriera de felicidad...lo que ocurriera primero. Harry se acercó a mi oído y empezó a jugar con el lóbulo de mi oreja con su lengua.  --Se que quieres esto tanto como yo--susurró dejándome helada Claro, ¡claro que lo quería! como nunca había deseado otra cosa. --Lo quiero--susurré cuando de nuevo sus ojos se posaron en los míos Pude sentirlo acercarse a mi lentamente con un objetivo fijo: mis labios. Tan cerca y tanto deseo.  --¡ISABELLA!--gritó Liam en el marco de la puerta--¡YA VEN A DESAYU...ay, perdón si interrumpí algo Y bueno, creo que oficialmente el momento mágico se ha perdido.