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Una miserable pero afortunada vida — capítulo 29
Cuando los demás se quedaron al lado mio Eitan y Jane se acercaron a Aro, Jane le tendió la mano, Aro vio sus pensamientos luego la soltó y agarro la mano de Eitan, que la soltó bruscamente
-¿Cómo ha sido eso posible? -dijo elevando un poco la voz
-al parecer uno de los vampiros tiene el don de anular los dones -le dijo Jane
-Félix ve a buscar a los Cullen, quizá ellos podrán ayudarnos también -le ordeno Aro, mi amigo asintió y se marcho rápidamente -en cuanto a los demás ir a prepararse -les ordeno, se que Aro no le importaba Dafne se que solo le importaba sus dones, yo volví a mi cuarto mientras que Alec me acompañaba.
Por Eitan
No lo podía creer, habían secuestrado a Dafne y eso me ponía muy mal, estaba como Demetri devastado, pero no debía rendirme ahora, no, debía buscarla, yo sentía que ella era mi razón de vivir y por eso aria lo que fuera para buscarla
-Eitan -dijo Afton entrando a mi cuarto, lo mire -por dios estas casi igual que Demetri -me dijo, en eso Chelsea aparece
-ooh cuanto lo siento Eitan -me dijo -haremos lo que sea para recuperar a Dafne
-lo sé y yo también haré lo que sea necesario para encontrarla -luego nos marchamos a la sala de los tronos Aro nos tenía que decir que íbamos hacer.
Por Demetri
Volví a la sala de los tronos esta vez estaban todos, incluidos los Cullen, yo fui a mi lugar una rabia recorría mi cuerpo
-Aro ¿Qué sucede? -le pregunto Carlisle
-sucede que necesito que vuelvan a Forks para ver si pueden buscar a Dafne en esos lares -le dijo Aro
-¿a Dafne? -pregunto Carlisle confundido
-así es mi querido amigo a nuestra querida Dafne la han secuestrado y quiero que vosotros vayáis a Forks, para ver si encuentran a Dafne por allí -le dijo Aro
-por supuesto Aro -contesto la hibrida -Dafne es como una hermana para mi aunque nos veamos muy poco
-está bien Aro iremos a Forks y la buscaremos -le afirmo Carlisle, luego se marcharon todos los Cullen
-mi querido Demetri -di un paso al frente -tu iras con Jane, Alec, Demetri, Eitan, Afton y Santiago en búsqueda de Dafne
-si maestro -luego nos ordeno que nos vayamos, fui con los demás a la recepción
-Demetri comencemos en Rusia -me ordeno Jane, y rápidamente nos dirigimos a donde la vimos por última vez a Mi hermosa Dafne.
Por Dafne
Seguía peleando, esta vez con Maciel, ya había acabado con los otros dos, y ahora ardían en las llamas donde habían quemado a Demetri
-anda Dafne destrúyeme -me decía Maciel, mientras reía, le tire un golpe que este bloqueo para después pegarme y lanzarme por el aire hasta el otro lado del claro - ¡eres débil! Mamá tenía razón no eres nada más que un estorbo
-los estorbos son ustedes -le gruñí
-¡oye Dafne! ¿Quién es tu amigo? -me pregunto mientras que Eitan aparecía detrás de Maciel, abrí los ojos
-¡NO! -grite a todo pulmón
-jajajaja -se rio como si fuera un juego -pobre el joven se sacrifica para salvar a lo que más quiere -me dijo, Eitan me miraba con pena mientras que yo no reaccionaba, en eso Maciel lo toma del cuello -lástima que no cumpliré su petición -en eso Eitan reacciona y quiere zafarse pero mi hermano le arranca la cabeza
-¡¡Eitan!! -grito avanzando unos pasos, mi hermano toma de los brazos y se los arranca luego los tira al fuego, al ver esto me abalanzo sobre él, pero algo se pone oscuro, mis ojos otra vez se cerraron
Entonces me sobresalte, cayendo de… ¿una cama? No entendía lo que estaba ocurriendo, me levanto y miro a mi alrededor y me encuentro con Maciel, que estaba leyendo un libro, me pongo en posición de ataque no iba a dejar que estos hagan miserable mi vida una vez que me sentía afortunada
-jajajajaja -se rio -sabes la vida en cierto sentido en muy afortunada -le gruñí -oye se nota que te sienta la inmortalidad HERMANITA-me dijo recalcando la palabra "hermanita" -sabes fui duro cuando éramos humanos pero ahora que soy vampiro creo que debo disculparme con tigo
-deja tus disculpas para alguien que se lo trague -le dije escupiendo las palabras
-pero que maleducada que sigues -me dijo, dejo el libro en una mesa, en eso la puerta se abre y aparecen Martin y Mercurio, Maciel se acerca a mí pero de mi interior sale un gruñido muy amenazador -Martin cúrale la mano -le ordeno Maciel, retrocediendo el mencionado asiente y dirige su mirada a mi mano, yo le sigo con la vista y veo una mano destruida pero que al rato vuelve hacer la de antes
-Maciel -comenzó Martin -ellos quieren verla
-Mercu ve y diles que vengan, ella no podrá hacer nada -el menor de mis hermanos asiente y se marcha por donde entro, mientras que el mayor me mira - ¿a caso no nos darás un gracias por haberte curado la mano? -le gruñí y le mostré los colmillos
-¿Qué esperabas de ella Maciel? Siempre fue así de desagradecida -comento Martin con una sonrisa malvada en su rostro
-si pero por lo menos puede agradecernos, ya que intentamos ser amables con ella
-¡ustedes nunca fueron amables con migo, no se vengan hacer los santitos ahora! -les dije casi a los gritos, estos me fulminaron con la mirada, en eso aparece Mercurio con dos hombres más, uno tenía el pelo castaño lo reconocí fácilmente porque ya me lo había cruzado antes, este era Stefan, mire a su lado y había un hombre con el pelo blanco como la nieve de seguro era Vladimir, a este ultimo lo reconocí porque me lo habían mencionado
-bien al fin la despertaron -dijo este ultimo
-si la querían despierta para antes me lo hubieran dicho -le objeto Mercurio, que después recibió un golpe de Martin
-ya no importa -les dijo Stefan -será mejor que la ocultemos hasta estar preparados, luego visitaremos a los Vulturis para acabarlos -les dijo
-Aro tendrá que rendirse si no quiere que su nueva joya muera -agrego Vladimir con una mirada picara hacia mí, luego se marcharon
-¿Por qué han de atar a los Vulturis? -les pregunte de mala gana a mis hermanos
-ya lo sabrás Dafne -me respondió Martin, entonces cerré los ojos para tratar de escapar pero cuando los abrí seguía en el mismo lugar
-cierra todo lo que quieras tus ojitos pero no podrás usar tus dones no mientras yo use mi don en ti -me amenazo Maciel
-lo que me faltaba que ustedes tengan dones -dije sarcástica - ¿y se puede saber cuales son sus dones?
-jajajajaja -se carcajeo Maciel -no hay ningún riesgo así que si te lo dire, Mercurio te hace caer en un sueño al que con tan solo una mirada fija estas soñando -me dijo -en cuanto a Martin, él puede curar o revivir cualquier cosa, aparte de que también se mete en tu cabeza y se comunica… -me dijo mirando a Martin, así es fui yo quien te guio al clarome dijo una voz mire rápidamente a Martin que se reía -y en cuanto a mí bueno yo anulo los dones de los demás vampiros, también puedo hacer que nuestro aroma se esfume de algunos lugares, pero a ese don lo estoy practicando porque no me sale muy bien -me dijo
-¿Cómo saben de mis dones? -les pregunte
-bueno es que tienes dos dones uno es el de la tele transportación con solo cerrar tus ojos y el otro es el que haces para causar dolor incluso con el contacto físico -increíble ellos me han estado espiando, pero contaba con algo que no sabían que yo imitaba los demás dones
-bueno hermana al parecer no te has alimentado ¿que te parece un poco de sangre? -me dijo Mercurio en forma burlona, mis hermanos siempre fueron odiosos y fastidiosos pero ahora se comportaban bastante bien y eso me sorprendió y mucho, Mercurio salió por la puerta pero al minuto apareció con un cadáver de un joven Maciel le dio una navaja, Mercurio la tomo y le corto la garganta al joven mire la sangre y no se dio el impulso de saltar para beber la sangre -vaya creí que tendrías sed ya que se nota en tus ojos que no has bebido durante unos cuantos días
-tengo mucho mas auto control que ustedes tres juntos -le dije, ahora si mi vida como vampira se izo miserable a pesar de que creí que al fin estaba siendo afortunada.
Hola otra vez al fin pude terminar este capi, y me encuentro muy cansada así que se los dejo y me voy a dormir...son como las 24:35 de la noche bueno aun así he estado mas tiempo despirte pero bue al sueño nada le vence. Espero que les guste, comenten por fis
Besos