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Historia 133214 — capítulo 2
Una vez en Hogwarts, nos subimos a las carrozas. Pude divisar a Scorpius en una, el también me vio y me sonrió, le devolví la sonrisa y aparté la vista, avergonzada. Llegamos al castillo y, tras la ceremonia de selección y el discurso de McGonagall, nos pusimos a cenar. La comida era deliciosa, como siempre, pero mi recuerdo de lo que había pasado en el tren hacía que la comida sea más rica de lo normal. Estaba demasiado excitada. Subimos a los dormitorios. Yo era de Gryffindor y compartía mi dormitorio con Amanda Thomas, Allie Longbottom, mi mejor amiga, y con Mellie y Ellie Finnigan, las gemelas. Le conté a Allie lo que pasó en el tren y se emocionó por mi. Amaba las historias de amor prohibido.-Esto no es prohibido, le pedí a mi papá que solucionara sus problemas con los Malfoy y me lo prometió- dije bostezando y me quedé dormida. ♥♥♥ Al otro día tenía clases de Pociones con los de Slytherin, eso significaba que me tocaba con mi primo Albus y con Scorpius. Entré a las mazmorras y los saludé con la mano y una sonrisa. Me senté en mi lugar y la clase comenzó. Mientras hacía mi poción de Filtro de los Muertos en Vida, una gruya voladora de papel chocó con mi cabeza y cayó en mi escritorio. Dejé de revolver la poción y desdoblé la gruya. Con letra pulcra y prolija decía:*Nos vemos en frente del lago, corre las ramas**del arbusto mas grande y ahí me verás.*Scorpius. Sentí como la felicidad me recorría el cuerpo y como se me dibujaba una sonrisa en el rostro. Me di vuelta y le dediqué mi mejor sonrisa a Scorpius. Terminé mi Filtro de los Muertos en vida y recibí la mejor nota. Ese día no podía mejorar más. Bueno, todavía tendría que reunirme con Scorpius. ♥♥♥ En el recreo me dirigí al lago, más feliz que nunca. Divisé el arbusto más grande y casi corrí hasta allí. Corrí las ramas y me quedé atónita. Ese lugar era hermoso. Dentro, el arbusto era hueco y espacioso. Entre las hojas se filtraba la luz del día, medio verdosa. Tenía cojines de color verde y marrón y una manta verde con dibujos de hojas en el suelo. Era muy bonito. En el centro estaba Scorpius.-Scor, este lugar es...asombroso- dije impresionada.-Lo sé, me hace acordar a ti. Es muy natural, como tú. Sonreí ante el cumplido. Él se acercó a mi, o yo a el. Ya no medía mis pasos o acciones, ya no sentía el paso del tiempo. Con el, todo mi mundo cambiaba, me relajaba. Estaba a muy poca distancia, como en el tren.-Te amo, Rosie- podía sentir su aliento, sabor menta. Nuestros labios se rozaron. El abrió su boca y nuestras lenguas se encontraron. El me besaba como hambriento, violentamente pero con suavidad a la vez. Fue el mejor beso de la historia, y mi primero también. El ya tenía experiencia, se notaba. Cuando terminamos sonreí.-Este va a ser nuestro lugar, te espero en el próximo recreo- dijo y salió. Me quedé allí un rato más, saboreando el beso y contemplado el lugar. Nuestro lugar. Sonreí y me aleje hacia mi próxima clase.